03-08-2025, 08:50 AM
Hace 4 años en el horario de la mañana;
Aquella isla no era una de las mejores para ir de visita pero si la mejor si la idea era pasar desapercibido casi todos hasta los vagabundos en ese lugar tienen un cartel de se busca pocos de ellos con valores que hicieran que la marina quisiera ir por todos ellos y los cazadores no ganarían mucho llevándose a esa gente por lo tanto la presencia de estos era bastante escasa, por lo tanto las cuatro ciudades terminaron siendo un refugio de seguridad para los criminales y Zack era uno de ellos un criminal que arrastraba un se busca desde su isla natal, algo que nadie sabia pero que esperaba que no pudieran encontrarlo.
El joven había bajado desde el primer piso estirando el cuerpo ya que se la había pasado muy bien descansando en uno de los cuartos alquilados del segundo nivel para notar que la dueña estaba siendo intimidada por un grupo de piratas o malhechores con sueño el albino no lograba entender realmente quienes eran ero no le gustaba que estuvieran molestando a la dueña de ese lugar que dentro de todo la anciana había sido simpática ella pedía mas tiempo para lo que tenia que realizar y que le faltaba para completar el pedido.
El albino se sentó en la barra de espera y estiro las manos tomando una gominas dulces que estaban sobre la barra viendo lo que estaban haciendo ya que ninguno pareció importarle que le entrara en escena, tomo una de los dulces lo comió y el segundo lo arrojo con algo de fuerza hacia ellos para llamarle la atención uno se volteo molesto.
-Metete en tus asuntos cuatro ojos....
Fueron las palabras del sujeto que le estaba provocando en ese momento y el sonrió haciéndose el ofendido y esta vez arrojando una pequeña planta pero errando a propósito provocando ahora si que los tres se voltearan para mirarlo el con una mano alzada saludándolos hizo un gesto para que no buscaran problema, estaba claro que el si estaba buscando ese problema pero no sabia si ellos darían el paso para pelear o mas bien se quedarían quietos pero algo estaba seguro que de su rostro jamás se olvidarían de el.
-No debiste hacer eso joven, ahora te van a hacer algo estoy segura de ellos pero gracias....
Diría en ese momento la mujer algo preocupada por el joven ya que conocía a ese grupo de pandilleros que seguramente lo esperarían en la esquina para darle una lección pero eso jamás había asustado al albino ni empezaría hacerlo en ese momento, el desestimo la preocupación de ella con un movimiento de mano.
-No se preocupe yo me se cuidar solo, pero que estaban queriendo de usted madre??
- Están queriendo que les pague la protección, siempre la tengo que pagar pero por alguna extraña razón ahora me están pidiendo antes nunca lo hicieron así su líder siempre ha sido tranquilo algo le debe estar asustando.
La mujer parecía hasta genuinamente preocupada por el líder de ese grupo algo le decía al albino que seguramente esa mujer mayor conocía de algo al líder pero no le interesaba realmente ya que si se metían con el todos terminarían con algún hueso roto cruzo sus piernas y siguió escuchando las preocupaciones de la mujer, quien tenia una nieta joven que temía que se metiera en esos mismos asuntos.
Aquella isla no era una de las mejores para ir de visita pero si la mejor si la idea era pasar desapercibido casi todos hasta los vagabundos en ese lugar tienen un cartel de se busca pocos de ellos con valores que hicieran que la marina quisiera ir por todos ellos y los cazadores no ganarían mucho llevándose a esa gente por lo tanto la presencia de estos era bastante escasa, por lo tanto las cuatro ciudades terminaron siendo un refugio de seguridad para los criminales y Zack era uno de ellos un criminal que arrastraba un se busca desde su isla natal, algo que nadie sabia pero que esperaba que no pudieran encontrarlo.
El joven había bajado desde el primer piso estirando el cuerpo ya que se la había pasado muy bien descansando en uno de los cuartos alquilados del segundo nivel para notar que la dueña estaba siendo intimidada por un grupo de piratas o malhechores con sueño el albino no lograba entender realmente quienes eran ero no le gustaba que estuvieran molestando a la dueña de ese lugar que dentro de todo la anciana había sido simpática ella pedía mas tiempo para lo que tenia que realizar y que le faltaba para completar el pedido.
El albino se sentó en la barra de espera y estiro las manos tomando una gominas dulces que estaban sobre la barra viendo lo que estaban haciendo ya que ninguno pareció importarle que le entrara en escena, tomo una de los dulces lo comió y el segundo lo arrojo con algo de fuerza hacia ellos para llamarle la atención uno se volteo molesto.
-Metete en tus asuntos cuatro ojos....
Fueron las palabras del sujeto que le estaba provocando en ese momento y el sonrió haciéndose el ofendido y esta vez arrojando una pequeña planta pero errando a propósito provocando ahora si que los tres se voltearan para mirarlo el con una mano alzada saludándolos hizo un gesto para que no buscaran problema, estaba claro que el si estaba buscando ese problema pero no sabia si ellos darían el paso para pelear o mas bien se quedarían quietos pero algo estaba seguro que de su rostro jamás se olvidarían de el.
-No debiste hacer eso joven, ahora te van a hacer algo estoy segura de ellos pero gracias....
Diría en ese momento la mujer algo preocupada por el joven ya que conocía a ese grupo de pandilleros que seguramente lo esperarían en la esquina para darle una lección pero eso jamás había asustado al albino ni empezaría hacerlo en ese momento, el desestimo la preocupación de ella con un movimiento de mano.
-No se preocupe yo me se cuidar solo, pero que estaban queriendo de usted madre??
- Están queriendo que les pague la protección, siempre la tengo que pagar pero por alguna extraña razón ahora me están pidiendo antes nunca lo hicieron así su líder siempre ha sido tranquilo algo le debe estar asustando.
La mujer parecía hasta genuinamente preocupada por el líder de ese grupo algo le decía al albino que seguramente esa mujer mayor conocía de algo al líder pero no le interesaba realmente ya que si se metían con el todos terminarían con algún hueso roto cruzo sus piernas y siguió escuchando las preocupaciones de la mujer, quien tenia una nieta joven que temía que se metiera en esos mismos asuntos.
