Un vagabundo, un coyote y una chica nueva... [P.R SOCIAL] [PRIV. ARIA ÁSTER]
#8
Aria sacó de su carpeta algunas hojas en el mismo instante en el que escuchó a Vesper comenzar a responder sus preguntas. Tomó el lápiz que sostenía su moño, por lo que este terminó por deshacerse. Con un movimiento rápido, inconsciente, se apartó el pelo que le molestaba y se concentró en su hoja. “Vesper Nero”, escribió como título, añadió algunas anotaciones, como que era un pirata y que había comido una de esas frutas del diablo. Dejó por escrito también las preguntas que quería hacer y siguió escuchando. Sería estúpido interrumpir a alguien que quería darle información.

Vesper había aceptado su entrevista, pero ahora de algún modo pedía que fuera recíproco. Que ella también debía responder las preguntas. — Está bien, me parece justo. — Respondió ocultando su nerviosismo con una sonrisa emocionada. Estaría bien, las preguntas no eran para Aria, sino para Luna, y conocía a Luna a la perfección.

“¿Qué clase de historias te gusta escribir?”
— Me gustaría ser periodista, así que suelo decantarme por la verdad. Intento ser lo más imparcial posible, pero aun tengo que seguir mejorando. — Respondió con una pequeña sonrisa. — Me gustan especialmente las personas que molestan a los marines. — Terminó por confesar. — Especialmente los revolucionarios. — Pero eso último no lo dijo.

“¿Cómo prefieres que te llamen tus amigos o dentro de tu círculo social?, Si pudieras viajar ahora mismo a cualquier lugar del mundo, ¿a dónde irías?”
Aria no tuvo que pensarlo demasiado. — No tengo ninguna preferencia en particular. Mis padres siempre me llamaron Lu, mi mejor amiga me llamaba Nana y el resto, Luna. — Recordaba a la madre de Luna llamándola así, y lo que había pensado entonces. — ¿Para qué recortar más un nombre tan corto? — Su mirada terminó en el cielo. Los recuerdos de Luna estaban frescos en su memoria, tal vez por la cantidad de veces que los había visitado. Sintió un nudo crecer en su garganta, pero se forzó a sonreír y a seguir hablando. Hablar de Luna no era tan sencillo como había pensado, sobre todo si era sobre el pasado. El rojo seguía apareciendo frente a sus ojos, aun si trataba de evitar recordarlo. — Y sobre viajar… Me gustaría viajar por todo el mundo, pero si tuviera que escoger solo un lugar… — Su tono de voz se volvió un murmullo. Estaba decidido, no le gustaba estar al otro lado de las preguntas. — Me gustaría visitar una isla en el cielo, solo he leído de ellas en libros. ¡He escuchado que las nubes son como algodón de azúcar y que es donde viven los ángeles! — Recordaba la voz de Luna decir esas exactas palabras. Recordaba cómo sonrió con ternura la primera vez que lo escuchó. Le gustaría creer que existía, una isla en el cielo. Pero era poco probable, muchísimo menos la existencia de ángeles y nubes de algodón de azúcar. Eran solo los sueños de una tonta.

“¿Qué fue lo primero que pensaste cuando me viste convertido en coyote?”
— Qué pensé sobre ti… ¿Te refieres a nuestro primer encuentro, a cuando no sabía que eras humano? — Preguntó y se autorrespondió. — Pensé que eras un perro grande o un lobo. Recientemente tuve un altercado con un lobo así que la verdad es que me asusté un poco. Pero como no parecías hostil… ¡Oh, por Dios, te acaricie! — Exclamó ruborizándose, se había asustado tanto al escucharlo hablar y después al verlo transformarse en humano que su mente no lo había procesado todavía. Apartó la mirada, con las mejillas aún teñidas de rojo. — ¡En fin, me sorprendiste un poco, ponte en mi lugar! — Refunfuñó, observando el nuevo entorno. Parar a observar el mercado le ayudó a tranquilizarse un poco. El ruido alto, que normalmente la molestaría, actuó un poco de barrera entre la conversación entre ambos y el resto de personas. — No sé muy bien qué tipo de respuesta buscas. En ese momento me tomaste por sorpresa porque era la primera vez que veía una akuma en acción. ¿Cómo funciona tu akuma? — Se le escapó la pregunta mientras la anotaba.

Detuvo sus pasos en cuanto su mirada captó algo referente al Ejército Revolucionario, era propaganda, antigua. De algún modo, siempre que hacían acto de presencia los revolucionarios, su imparcialidad se resquebrajaba un poco. — Un momento. — Dudó un momento de más, pero sus ojos no podían apartarse del cartel, así que se vio obligada a actuar. Miró de un lado a otro y fue con cuidado hasta el cartel colgado en la pared. De un movimiento rápido, lo descolgó, tal y como había hecho con los wanted cada vez que se encontraba con uno que no tenía. No estaba segura de si era legal hacer eso, pero mientras nadie la viera, no tendría problemas. Ocultó el cartel con cuidado en su carpeta y buscó con la mirada a Vesper. En cuanto lo vio, volvió corriendo a su lado con una sonrisa. No podía evitar sentirse un poco tensa. Se dijo que no importaba, era un pirata y, si la había visto, seguro que había hecho cosas peores. A pesar de eso, aun podía escuchar su propia voz reprochándoselo. Lo más inteligente hubiera sido no haberlo hecho, pero también sabía que se habría arrepentido de haberlo dejarlo. Al fin y al cabo, era información sobre los revolucionarios y, por vieja que fuera, era valiosa para ella. — ¡Es mi turno! — Exclamó, feliz de poder alejarse del foco. Y no, la sonrisa no tenía nada que ver con el cartel. Claro que no.

Revisó sus hojas, donde había ido tomando algunas anotaciones sobre preguntas que quería hacer. Tras recuperar el aire, comenzó a hablar. — Me gustaría hacerte muchas preguntas sobre tu antigua tripulación, pero no parecía que quisieras hablar sobre ella, así que me las guardaré y si en algún momento quieres responderlas, te las hago. — Explicó mientras dibujaba un pequeño reloj en varias de las preguntas que había anotado. — Dijiste que eras pirata, músico y poeta. En tu próxima tripulación, ¿qué cargo te gustaría ostentar, serías músico, o tal vez el capitán? Algunos piratas tienen apodos que les ha dado la marina. ¿Tienes algún apodo? He escuchado que, por ejemplo, a un pirata llamado Dharma le llaman “El orador”. Si no tienes ningún apodo, ¿cuál te gustaría que fuese? Y por último… ¿Qué clase de poesía te gusta escribir? ¿Me puedes dar algún ejemplo? Y si pudieras escoger, ¿a qué parte del mundo te gustaría viajar a ti?
Miró a Vesper con expectación, con el lápiz ya sobre el papel, preparada para anotar con rapidez, de ser necesario con garabatos, las respuestas a sus preguntas.





Pensamiento || Diálogo || Narración


Apariencia Luna sin moño
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RE: Un vagabundo, un coyote y una chica nueva... [P.R SOCIAL] [PRIV. ARIA ÁSTER] - por Aria Áster - 24-09-2026, 09:06 AM

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