Un vagabundo, un coyote y una chica nueva... [P.R SOCIAL] [PRIV. ARIA ÁSTER]
#6
Aria no supo qué hacer cuando recibió la botella de licor. Nunca había probado el alcohol, y ciertamente no planeaba comenzar. La mantuvo unos momentos en sus manos para observarla. La situación aun se sentía muy extraña. — No, gracias, no tomo. — Respondió finalmente mientras le devolvía la botella y siguió escuchando la preciosa melodía en silencio.

De repente detuvo la música, y comenzó a posar, diciendo algo sobre una sesión de fotos. Aria por un momento pensó que hablaba en serio, pero ella ni siquiera tenía una forma de hacer fotos. Notó, un poco tarde, que solo estaba bromeando, tal vez rompiendo el hielo. Se tensó de inmediato cuando trató de tomarla, los acercamientos físicos siempre eran más difíciles que los mentales, para los mentales, tenía a Luna que la protegía, para los físicos, era de nuevo Aria, y solo Aria. Sin embargo, no quería romper el ambiente. Había sido bueno con ella y no quería arruinarlo. No era Aria, era Luna. Así que sonrió y se dejó llevar un poco. Verlo actuar tan caótico le recordaba un poco a Luna, a la real, tal vez por eso era un poco más sencillo destensarse.

Vesper volvió a hablar, en eso también era similar a Luna. Hablaba, y hablaba, y hablaba. Luna se hubiera llevado muy bien con él, parecía el tipo de persona que apreciaba. Libre y brillante, como ella. — Surcar los mares. — Repitió mentalmente lo que él había dicho. No preguntó en qué sentido lo surcaría, no creía que fuera como marine, y ciertamente no se parecía a los revolucionarios que había visto en el periódico. No se quedó con la duda por mucho tiempo, pues no tardó en confirmar que lo haría como pirata. Un pirata loco al parecer. — ¿Vas a ser un pirata? ¿Ya tienes una tripulación? — preguntó con curiosidad. Quien sabe, en un futuro, tal vez podría ver su nombre en los periódicos o, tal y como él había dicho, en alguno de los wanted. — ¿Eres poeta? — ¿Los piratas podían ser poetas? Bueno, podía tener sentido, los piratas también eran humanos. — ¿Aspiraciones más grandes? — Asintió y apretó un poco más la carpeta. — Me gustaría que la información estuviera a manos de todos, y no solo de los que tienen más poder. Quiero descubrir todo lo que pueda y darle ese poder a todo el mundo. — Ese debía ser el sueño de Luna. Tal vez si siguiera con vida habría seguido los pasos que Aria estaba tomando ahora.

La melodía cambió y Vesper confesó haber mentido. Cuando era más joven, tal vez esto le hubiera hecho sentir incómoda, aún más desconfiada. Pero lo entendía, todos mentían, incluso ella mentía. Sería hipócrita acusarlo de hacer lo que ella hacía todo el tiempo. Le hacía sentirse un poco culpable cuando se cruzaba con ese tipo de personas, las más honestas, le hacía sentir más gris de lo usual. Reen se le vino a la mente cuando Vesper habló de abandono. Sabía que no era por ella, ni su culpa, pero no podía evitar sentirse abandonada. Su mano dejó su carpeta para dirigirse al bolsillo donde ocultaba el reloj por un momento, pero cortó el movimiento antes de sacar el reloj y devolvió el agarre a su carpeta. Era una manía que debía abandonar.

No pudo evitar reír cuando confesó ser un bocazas, sintió la tensión en sus hombros desvanecerse un poco. — Sí que lo eres. — Confesó sin poder ocultar una sonrisa. — Aunque no lo veo como algo malo. — Aclaró, aunque al instante, Luna se le vino a la cabeza, y la culpa regresó. — Solo ten cuidado con quien lo eres… — Añadió en un tono de voz más bajo, y ya sin rastros de su sonrisa. — No quiero ver a más personas morir. — Pensó apartando la mirada. Se arrepintió un poco de haber llevado la conversación a un tema serio de nuevo. Devolvió la mirada a Vesper, sonriendo nuevamente. — Claro, que conmigo estás invitado a serlo, es bueno para mí como periodista, podré afirmar que conocía al gran Vesper Nero antes de que su cara fuese impresa en el periódico. — Bromeó, restándole hierro al asunto. — Sería incluso mejor si aceptaras una entrevista… — Inquirió medio en broma.

“Pequeña” no eran el tipo de adjetivos que le gustaban a Aria. Sabía que lo era, por lo menos en estatura, pero le recordaban a la forma en la que su padre las decía para mantenerla bajo control. Le hacía sentir como si él aún estuviera allí, observándola, vigilándola. — Es difícil que no pueda gustarme tu música, debo admitir que eres muy bueno. — Halagó dejando de lado el adjetivo. Por lo menos el tono bromista del músico hacía que pudiera distanciarse mas de esa clase de recuerdos. — Y no me negaré a la propuesta de un tour, aún no he tenido tiempo de hacer turismo. — Se incorporó y se sacudió la ropa para dejarla limpia de arena. — Siempre pensé que mi hogar era el límite. — Confesó, asegurándose de ser lo suficientemente abstracta. Alzó la mirada al cielo. — Y últimamente pienso que ni siquiera el cielo lo es. — Sonrió al ver a algunos pájaros surcar el cielo con tanta libertad y confianza. — Tendré que subir y comprobarlo con mis propios ojos. — Devolvió la mirada al pirata y le dio una sonrisa. — Prometo contarte mis descubrimientos, seguro que con tu bocaza eres mejor para distribuir la verdad que cualquier periódico. — Bromeó y esperó a que Vesper guiase el camino. Si estuviera sola, hubiera terminado perdiéndose, de eso estaba segura.





Pensamiento || Diálogo || Narración



Apariencia Alter-Ego

Explicación
  Responder


Mensajes en este tema
RE: Un vagabundo, un coyote y una chica nueva... [P.R SOCIAL] [PRIV. ARIA ÁSTER] - por Aria Áster - 21-09-2026, 02:41 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)