14-09-2026, 08:08 PM
Kisuke estaba eufórico. No podía aguantar sus ganas de luchar. No obstante, al entrar en su mundo interno donde conversaba con sus espadas, lo hacía desarmado, y sólo si la voluntad de las propias espadas lo quería, podía acceder a ellas. Benisakura y Sembonsakura, le miraron, una con incredulidad y el otro con sorna, de manera casi despectiva, ante la declaración del antiguo pescador de que no serían capaces de doblegarle. Con la mano en la empuñadura de su espada, y en posición de desenvainado, Sembonsakura se burló del Comandante:
-¿En serio crees que te puedes enfrentar a alguno de nosotros sin un arma?
Benisakura, alzó la mano poniéndola delante de su hermano, antes de que este se abalanzase contra el revolucionario. Parecía que quería batirse en solitario contra Kisuke, para medir las fuerzas del jefe del escuadrón de los Toros Negros.
-Espera un momento, hermano... Yo le enseñaré su lugar a este tipo...
-¿En serio crees que te puedes enfrentar a alguno de nosotros sin un arma?
Benisakura, alzó la mano poniéndola delante de su hermano, antes de que este se abalanzase contra el revolucionario. Parecía que quería batirse en solitario contra Kisuke, para medir las fuerzas del jefe del escuadrón de los Toros Negros.
-Espera un momento, hermano... Yo le enseñaré su lugar a este tipo...
Benisakura se abalanzó desenvainando a toda velocidad buscando un tajo vertical sobre Kisuke. El antiguo pescador habiendo activado su haki de visión medio en un radio de diez metros, pudo percibir las intenciones de la mujer, imbuyendo su brazo derecho con haki de armamento medio, tornándose de color azabache, en interponiendo su extremidad entre la espada y su cuerpo. La pelirroja buscaba herirle desde el hombre derecho a la cadera con aquel ataque pero fue bloqueado por el haki de Kisuke, que consiguió frenar el ataque pero recibió un corte a pesar de su armamento en el antebrazo. La sangre deslizaba por el brazo y la mano del revolucionario goteando sobre el suelo. El antiguo pescador sonrió siniestramente ante el poder mostrado por Benisakura con un ataque sencillo y básico.
-Vaya, vaya... muy interesante...
Kisuke, a pesar de su expresión, estaba preocupado. Internamente estaba pensando en como diablos iba a enfrentarse a aquellos dos desarmado. Sin lugar a dudas, el poder de aquellos dos era bastante superior al de sus otras katanas. Entonces se dio cuenta de que Yamigiri seguía ahí. Estaba simplemente observando, pero no dejaba de ser su propia espada. Llevaba demasiado tiempo haciendo ese tipo de entrenamientos como para saber lo que tenía que hacer. Lo tenía claro.
"Yamigiri está en mi..."
Benisakura se preparó para un nuevo ataque, moviéndose a gran velocidad, en una posición semi-agachada, buscando realizar un corte ascendente vertical. Kisuke cerró los ojos concentrándose, "viendo" con su haki el movimiento de Benisakura, y se puso en posición de desenvainado, agarrando en su mente la empuñadura de Yamigiri. La mujer detectó como se incrementaba la concentración de Kisuke y la postura que tenía, pero ya no podía parar, así que lanzó su ataque.
-¡¡YAMIGIRI!!
Haciendo el movimiento como si desenvainase, lanzó un ataque vertical descendente, en el que se materializó Yamigiri en sus manos y bloqueó con fuerza el ataque de Benisakura. Una ligera mueca de rabia cruzó el rostro de la mujer, pero rápidamente se convirtió en una sonrisa belicosa, contenta de encontrar algo más que un simple muñeco de trapo que destrozar con su hoja. Kisuke sonreía también fieramente, puesto que había logrado materializar su espada. La figura de Yamigiri, tenía una ligera sonrisa de satisfacción observando la escena, como indicando que así tenía que ser, que tenían que luchar juntos.
-Ya veo que no eres solo palabras... Kageyama... pero esto no ha hecho más que empezar...
Sembonsakura, por su parte, estaba contemplando la escena con gesto algo aburrido. No solía acatar órdenes de nadie, pero no consideraba que fuese necesario alguien de su nivel para derrotar a un mero pescador. Por el momento, se limitaba a observar el combate sin mucho interés, de pie, con los brazos cruzados bajo el pecho.
-No creas que he llegado hasta aquí solo tirando la caña...
Enlazó una serie de tajos con Yamigiri, pero Benisakura no se amedrentó y respondió a ellos sin retroceder ni un milímetro. Kisuke chasqueó la lengua; aquella mujer era muy hábil y rápida, y tenía bastante potencia en sus ataques. Sin lugar a dudas era una persona muy bien entrenada y diestra en el arte de la espada. La mente de Kisuke bullía de actividad pensando en cómo penetrar la defensa de aquella mujer, más aún con una sola espada, puesto que él era más experto en el nitoryuu que en la lucha con una sola espada. Llevaba demasiado tiempo empleando técnicas de dos espadas, por lo que sentía que estaba algo oxidado en ese punto. Benisakura notó esto también y esbozó una media sonrisa.
-Se nota a leguas que no estás cómodo con una sola espada...
La mujer de cabello escarlata, tensó la musculatura, agrietando el suelo con su pisada y tomó impulso, incrementando aún más su velocidad de desplazamiento, y empezó a atacar con una serie de tajos desde diferentes direcciones, poniendo a prueba los reflejos, y el haki de visión, del antiguo pescador, que pese a estar desentrenado en el combate con una sola espada, tenía habilidad suficiente para interceptar todos los ataques de Benisakura. El choque de las hojas era como una melodía que acompañaba los movimientos de ambos en una frenética danza. Tras este intercambio infernalmente veloz de estocadas y tajos, Kisuke dio un salto hacia atrás con una media sonrisa, feliz ante el reto que representaba aquella situación.
-Bueno, creo que es momento de ir en serio...
Benisakura, observó sin variar un ápice la expresión seria de su rostro, como el antebrazo de Kisuke volvía a envolverse en el negro azabache del haki de armamento pasando a Yamigiri y cubriendo igualmente la hoja de la katana, que resplandeció con el poder de la armadura de voluntad del antiguo pescador. La mujer pelirroja, que no parecía en absoluto preocupada, crujió su propio cuello, con un ligero movimiento para descargar sus hombros y, acto seguido, cubrió con haki de armamento su propia hoja, con un brillo casi púrpura en los reflejos que arrancaba la luz sobre los filos de su katana.
-Tú lo has querido, Kageyama... No quiero lloros si resultas herido...
Ambos estaban en posición, deseando lanzarse el uno contra el otro, y, tras un par de segundos de tensión, mirándose el uno al otro, se abalanzaron el uno contra el otro. La colisión fue brutal, Kisuke pudo sentir la sacudida del impacto en los brazos, pero no iba a ceder, por lo que afirmando sus pies en el suelo hizo un esfuerzo tratando de empujar hacia atrás a Benisakura, que apretaba los dientes en una clara mueca de esfuerzo. Tras unos segundos forcejeando, Kisuke logró empujar hacia atrás a la pelirroja que salió despedida hacia atrás, aterrizando de espaldas en el suelo, pero con la espada aún empuñada con fuerza. Enseguida, la mujer se incorporó, con una rodilla apoyada en el suelo y jadeando, con una expresión ligeramente de sorpresa, por primera vez atravesando su hasta ahora estoico rostro.
-Vergonzoso... No puedo creer que un vagabundo como este te haya hecho caer a tierra... Eres una vergüenza, Benisakura...
Benisakura tornó su cara en un gesto de rabia y golpeó con el puño en el suelo, antes de ponerse de nuevo en pie, escupir a un lado, y mirar de nuevo a Kisuke sosteniendo firmemente una vez más la espada envuelta en haki de armamento. Kisuke la miraba con la hoja de Yamigir apoyada en su hombro derecho, en un gesto despreocupado.
-Vamos, vamos... No hagas caso al estirado... Sigamos con lo nuestro, Benisakura...
Una vez más enlazaron una serie de intercambios veloces de estocadas y tajos que llenaron el ambiente de la música del metal entrechocando, la melodía del esgrima, el camino de la espada.
-Vaya, vaya... muy interesante...
Kisuke, a pesar de su expresión, estaba preocupado. Internamente estaba pensando en como diablos iba a enfrentarse a aquellos dos desarmado. Sin lugar a dudas, el poder de aquellos dos era bastante superior al de sus otras katanas. Entonces se dio cuenta de que Yamigiri seguía ahí. Estaba simplemente observando, pero no dejaba de ser su propia espada. Llevaba demasiado tiempo haciendo ese tipo de entrenamientos como para saber lo que tenía que hacer. Lo tenía claro.
"Yamigiri está en mi..."
Benisakura se preparó para un nuevo ataque, moviéndose a gran velocidad, en una posición semi-agachada, buscando realizar un corte ascendente vertical. Kisuke cerró los ojos concentrándose, "viendo" con su haki el movimiento de Benisakura, y se puso en posición de desenvainado, agarrando en su mente la empuñadura de Yamigiri. La mujer detectó como se incrementaba la concentración de Kisuke y la postura que tenía, pero ya no podía parar, así que lanzó su ataque.
-¡¡YAMIGIRI!!
Haciendo el movimiento como si desenvainase, lanzó un ataque vertical descendente, en el que se materializó Yamigiri en sus manos y bloqueó con fuerza el ataque de Benisakura. Una ligera mueca de rabia cruzó el rostro de la mujer, pero rápidamente se convirtió en una sonrisa belicosa, contenta de encontrar algo más que un simple muñeco de trapo que destrozar con su hoja. Kisuke sonreía también fieramente, puesto que había logrado materializar su espada. La figura de Yamigiri, tenía una ligera sonrisa de satisfacción observando la escena, como indicando que así tenía que ser, que tenían que luchar juntos.
-Ya veo que no eres solo palabras... Kageyama... pero esto no ha hecho más que empezar...
Sembonsakura, por su parte, estaba contemplando la escena con gesto algo aburrido. No solía acatar órdenes de nadie, pero no consideraba que fuese necesario alguien de su nivel para derrotar a un mero pescador. Por el momento, se limitaba a observar el combate sin mucho interés, de pie, con los brazos cruzados bajo el pecho.
-No creas que he llegado hasta aquí solo tirando la caña...
Enlazó una serie de tajos con Yamigiri, pero Benisakura no se amedrentó y respondió a ellos sin retroceder ni un milímetro. Kisuke chasqueó la lengua; aquella mujer era muy hábil y rápida, y tenía bastante potencia en sus ataques. Sin lugar a dudas era una persona muy bien entrenada y diestra en el arte de la espada. La mente de Kisuke bullía de actividad pensando en cómo penetrar la defensa de aquella mujer, más aún con una sola espada, puesto que él era más experto en el nitoryuu que en la lucha con una sola espada. Llevaba demasiado tiempo empleando técnicas de dos espadas, por lo que sentía que estaba algo oxidado en ese punto. Benisakura notó esto también y esbozó una media sonrisa.
-Se nota a leguas que no estás cómodo con una sola espada...
La mujer de cabello escarlata, tensó la musculatura, agrietando el suelo con su pisada y tomó impulso, incrementando aún más su velocidad de desplazamiento, y empezó a atacar con una serie de tajos desde diferentes direcciones, poniendo a prueba los reflejos, y el haki de visión, del antiguo pescador, que pese a estar desentrenado en el combate con una sola espada, tenía habilidad suficiente para interceptar todos los ataques de Benisakura. El choque de las hojas era como una melodía que acompañaba los movimientos de ambos en una frenética danza. Tras este intercambio infernalmente veloz de estocadas y tajos, Kisuke dio un salto hacia atrás con una media sonrisa, feliz ante el reto que representaba aquella situación.
-Bueno, creo que es momento de ir en serio...
Benisakura, observó sin variar un ápice la expresión seria de su rostro, como el antebrazo de Kisuke volvía a envolverse en el negro azabache del haki de armamento pasando a Yamigiri y cubriendo igualmente la hoja de la katana, que resplandeció con el poder de la armadura de voluntad del antiguo pescador. La mujer pelirroja, que no parecía en absoluto preocupada, crujió su propio cuello, con un ligero movimiento para descargar sus hombros y, acto seguido, cubrió con haki de armamento su propia hoja, con un brillo casi púrpura en los reflejos que arrancaba la luz sobre los filos de su katana.
-Tú lo has querido, Kageyama... No quiero lloros si resultas herido...
Ambos estaban en posición, deseando lanzarse el uno contra el otro, y, tras un par de segundos de tensión, mirándose el uno al otro, se abalanzaron el uno contra el otro. La colisión fue brutal, Kisuke pudo sentir la sacudida del impacto en los brazos, pero no iba a ceder, por lo que afirmando sus pies en el suelo hizo un esfuerzo tratando de empujar hacia atrás a Benisakura, que apretaba los dientes en una clara mueca de esfuerzo. Tras unos segundos forcejeando, Kisuke logró empujar hacia atrás a la pelirroja que salió despedida hacia atrás, aterrizando de espaldas en el suelo, pero con la espada aún empuñada con fuerza. Enseguida, la mujer se incorporó, con una rodilla apoyada en el suelo y jadeando, con una expresión ligeramente de sorpresa, por primera vez atravesando su hasta ahora estoico rostro.
-Vergonzoso... No puedo creer que un vagabundo como este te haya hecho caer a tierra... Eres una vergüenza, Benisakura...
Benisakura tornó su cara en un gesto de rabia y golpeó con el puño en el suelo, antes de ponerse de nuevo en pie, escupir a un lado, y mirar de nuevo a Kisuke sosteniendo firmemente una vez más la espada envuelta en haki de armamento. Kisuke la miraba con la hoja de Yamigir apoyada en su hombro derecho, en un gesto despreocupado.
-Vamos, vamos... No hagas caso al estirado... Sigamos con lo nuestro, Benisakura...
Una vez más enlazaron una serie de intercambios veloces de estocadas y tajos que llenaron el ambiente de la música del metal entrechocando, la melodía del esgrima, el camino de la espada.
