10-09-2026, 01:03 AM
50 de Verano, Año 18 ❥ Isla Karate
Give me something worth the sacrifice
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El mar de sus ojos observó por última vez esa isla, buscando entre sus campos de arrozales en la ladera de la montaña algún recuerdo que quisiera conservar consigo. Se había sentido como una extraña, una total extraña en la casa de Yukihime, la abuela de su capitana. Sabía que esta tenía las mejores intenciones, pero, para Nyx…
Era como mirar constantemente ese viejo recuerdo que había decidido dejar atrás junto con su nombre.
Había llegado a esa isla con la intención de encontrar algún rastro de ella, algún suspiro, algún recuerdo, algo que le dijera que Aelira había estado allí desde la última vez que Nyxara lo había hecho.
Que ilusa había sido.
Que ilusa había sido al pensar que el dolor y la perdida le darían una tregua.
Que ilusa había sido al pensar que esa herida abierta en el alma, esa que la hacía seguir ahí, arrodilla entre las cenizas de su recuerdo, encontraría algo parecido a la calma en una isla como Karate.
“Que el próximo destino nunca sea …”
Acostumbrada a sangrar hacia adentro, enterró ese pensamiento al fondo de sí misma mientras esa altivez natural volvía a ella. Los hombros erguidos en el blanco y azul de ese uniforme, la barbilla elevada y el mar de sus ojos encendido por ese orgullo inaccesible. Ya no había huellas de esa pequeña grieta, no había debilidad, solo la certeza fría de quien ha aprendido a ser su propio escudo y, mientras acomodaba el peso de su mochila en su espalda volvía la vista hacia Yukihime y Kagura, la abuela que la había hecho visitar tantos amigos como desconocidos solo para hacerles un chequeo médico, la abuela que la había hecho hacer la compra en el mercado hasta ahorrarse el último berrie.
Detalle que seguramente su madre, aprobaría con una mirada silenciosa.
La abuela que ahora las despedía en el muelle con más comida de la que ambas podrían haber cargado cómodamente entre los brazos… Yukihime, la abuela que había intentado casarla a toda costa. Como si para ella, una cara bonita y una promesa de amor verdadero fueran suficientes para que el pobre desgraciado que cometiera de osadía de mostrar interés…sobreviviese al fuego y la tormenta que guardaba en su interior.
Y aquello…
…casi le arranca una sonrisa de esos labios carmesí.
Porque Seren tampoco habría desaprovechado la oportunidad.
Lentamente, la mano libre de Nyx fue hacia uno de esos aros de perla cultivada que cargaba consigo, ese gesto viejo que le ayudaba a manejar la angustia de sus propios demonios. Con un asentimiento de cabeza se despidió de Yukihime para darles espacio a su capitana y su familiar, como si la distancia que ponía entre ambas hiciera que esa sensación agridulce de dejar algo y alguien atrás en el muelle, se mitigara.
Avanzó hacia la persona que le revisaba los documentos para el viaje y Nyx, no necesitó explicar por qué abordaba ese crucero ya que los documentos hacían el trabajo. Irían hacia Roshwan para buscar un nuevo elemento para la división, allí se encontrarían con Alex para avanzar y posteriormente Jesse y Sera se les unirían en aquel lugar.
Una vez en la cubierta, busco un espacio libre cerca de la borda, dejando los paquetes de comida que llevaba en su mano izquierda sobre el piso. Giro con esa elegancia indolente, esa cadencia limpia que acentuaba su figura en ese uniforme hecho para igualar personalidades y diluir individualidades antes de inclinarse hacia la barandilla; el repiqueteo de las uñas sobre la madera fue automático, con el viento salino alborotando algunos mechones de ese cabello oscuro sobre ese rostro de líneas suaves y pecas dispersas, aguardo en silencio con la mirada fija en el muelle, el abordaje de su capitana.
Léeme
