19-08-2026, 07:33 PM
Día 3 Primavera, Año 18
Ciudad de Shandora
Hora: 8:00 am
Isla Skypiea, Zona en los cielos
Black Widow
Ciudad de Shandora
Hora: 8:00 am
Isla Skypiea, Zona en los cielos
Black Widow
Ni un minuto más, ni un minuto menos. Estaba frente a la puerta, en sus manos no había flores si no una serie de alambres ¿Cómo podía explicarlo? Bien. Eros, tras los juegos de Skypiea y recuperarse de su ebriedad, había reparado en que Uker tuvo que cargar con la inconsciente muchacha tras la extracción de su fruta del diablo más, maldiciendo su propia timidez para ofrecerse solícito a cuidarla, había decidido hacer lo que mejor sabía hacer: Ser un pirata. Bien, esto implicaba una serie de normativas. No tenía que pedir permiso, debía hacer lo que desease, y ejercer esa libertad de la manera que mejor sabía ¿Pero cual era esa? La del manitas, si.
Con el alambre que tenía entre sus cosas, estuvo gran parte de la noche cortando y plegando. Girándolo entre sí, calentándolo para alterar su forma, limándolo para sacarle cualquier tipo de parte filosa y finalmente... Lo tenía. Al menos el simbolismo estaba, porque no sabía si ponerse a cortar flores de Skypiea sería hipócrita de su parte, pues estaría hiriendo la flora para cuidar a alguien más.
Entonces para cuando el sol estuvo lo suficientemente alto en el firmamento, el capitán del navío levantó la mano para golpear anunciando su llegada pero se detuvo en seco antes de hacerlo ¿Por qué? Dudó, y esa duda lo hizo sorprenderse. Entonces peinó sus cabellos con la misma mano que iba a golpear, pues despues de desvelarse no tenía el mejor peinado posible, y suspiró finalmente decidido a golpear la puerta de la habitación de huéspedes con su diestra. Una vez, dos veces. Era raro tener que anunciarse en su propio barco, pues tenía la costumbre de entrar a las recamaras sin pedir permiso, ni perdón.
— ¿Señorita Hoshino? Soy el capitán Focalor, me parece que... Perdón, permíteme empezar de vuelta... Miyori, soy Eros ¿Estás despierta? —Lo simple costaba a veces, inspiró profundamente y se armó de valor consciente de que cada segundo que pasaba su corazón latía dos veces. No le tomó mucho darse cuenta que sus latidos estaban en 121 latidos por minuto, sus manos temblorosas sosteniendo frente a sí el mejor ramo de flores de alambre, aluminio y hojalata que había podido fabricarle con sus manos.
![[Imagen: image-2026-08-19-101637050.png]](https://i.ibb.co/G4kV5n2N/image-2026-08-19-101637050.png)
Su mente había ensayado, repasado y analizado todo lo que tenía que decir ¿Pero por qué le costaba actuar según lo previsto? Quizás debería pasar por la enfermería despues, pero ahora mismo quien necesitaba de cuidados y una mano amiga no era él.
![[Imagen: xNGUFie.png]](https://i.imgur.com/xNGUFie.png)
