[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano - La Arena (Parte V) - FINAL
#15
Después de que diera mi discurso, y tras mi consecuente señal de inicio de combate, los dos jóvenes que se encontraban en la arena de batalla, darían por comienzo lo que debía ser una pelea de grandes magnitudes. Una pelea digna de una final de estos ambiciosos juegos. ¿Qué clase de habilidades y estrategias emplearían cada uno de estos dos guerreros? Ciertamente, me hallaba ansioso y con ganas de ver tan esperado encuentro, el encuentro entre aquel marine de luz que quedó en primer lugar en mi prueba favorita, contra el que quedó segundo en esa misma prueba. Aquel que era el representante de uno de mis supuestos “compañeros de armas”, un nakama de uno del Ouka Shichibukai, Bartolomeo de los piratas Mushoku.

Fue justamente este último el que inició su ofensiva, lanzándose en picado hacia el marine, gracias a una fruta zoan como la que yo mismo ingerí hace ya tiempo, logrando atacarle con éxito y, además, tenerlo a su merced, al apresarlo para dejar que el ritmo del combate tornara en uno que fuera corta a distancia. — Uhahaha, eso debió doler-son. — reí y comenté, mientras me rascaba la barbilla, y miraba de reojo a mi buen amigo y nakama, Kuraku.— ¿Crees que el marine posea una logia tal y como tú fuiste en otrora? — pregunté, juzgando por las pocas habilidades que pude ver del marine de pelo albino durante la Prueba del Céfiro. Kuraku asintió, ante mi pregunta. No sólo tenía la experiencia de haber sido el usuario de una de las logias más destructivas del mundo, sino que además contaba con el conocimiento y saber a sus espaldas. Podía confiar plenamente en la veracidad de su respuesta.— En ese caso, el nakama de la Catástrofe, debe poseer la virtud del haki, será un combate entretenido-son. — puntualicé, sonriendo entre dientes, mientras escuchaba a mi izquierda a mi consejero, Puigdemonium, aplaudir ante mi afirmación.

Sin embargo, y para mi propia desgracia, no podía estar más equivocado. Por alguna razón que escapaba a mi comprensión, el ritmo del combate se tornó en uno lento, pausado y aburrido observando como hasta, en ciertos momentos, ambos contendientes parecían estar cometiendo errores indignos de una final. En cierto punto del combate, activé mi Kenbunshoku Haki, con un alcance lo suficientemente grande como para captar las presencias de los dos duelistas. Por un lado, la del marine capaz de convertirse y manipular la mismísima luz, poseía un aura electrizante, de un color púrpura llamativo, tanto como su propia personalidad; mientras que, la del pirata, poseía una aura de misma morfología que la de su contrincante, salvo que el tono, en vez de púrpura, poseía un color que asemejaba al ocre, recordándome en parte a una estampa otoñal. Más allá de eso, al sentir las emociones más superficiales que estaban sintiendo en aquellos momentos nuestros aspirantes a ganadores… Sí, pude sentir en ellos cierta ambición… Una ambición que buscaba de cada uno de ellos, ser lo más fuertes… Una ambición que les llevaría por recorrer una largo y duro sendero hacia la cima… Sí, una ambición que estaba, para su desgracia, contaminada por la avaricia.

Al percibir aquello, mi mente viajó inevitablemente hacia el enfrentamiento de la final que dio lugar hace unos años. Creo que jamás podría olvidar un combate de esas magnitudes. La pelea entre Yojimbo, mi protegido y futuro heredero de Shandora, contra el dragón de la máscara, Sohem, posiblemente tuvo uno de los desenlaces más indeseables que pudo haber existido en la historia de mis Juegos… Pero hasta ese entonces, fue un duelo de magnitudes épicas de principio a fin, dónde lo único que existía era una batalla entre dos guerreros que buscaban superarse, y superar las tácticas bélicas de su adversario. Y así fue hasta que, la propia avaricia de Sohem, decidió quebrantar la sagrada norma de mis juegos. Una avaricia que estaba empezando a sentir en aquellos dos jóvenes. No podía permitir que algo así volviera a ocurrir así que, antes de que el combate incluso diera por finalizado por límite de tiempo, me levanté de sopetón.

— ¡HASTA AQUÍ EL COMBATE-SON! —

Bramé, imponiendo de más el tono de mi voz, y buscando que los dos peleadores dejaran de combatir entre ellos.— ¡Creo que hemos tenido suficiente combate hasta el momento! — exclamé, mientras salía de la carpa, rodeándola por detrás de Kuraku, pasando a dirigirme hacia el centro de la arena.— A la hora de batallar, no puede haber paso a sentimientos y emociones negativas que perjudiquen la emoción de una buena contienda. — comencé a explicar, parándome frente a los dos jóvenes, a unos 10 metros de ellos.— Honor, autosuperación y respeto hacia tu adversario, es lo que debe florecer en vuestros corazones cuando os arrojáis al fragor de la batalla-son. — añadí, posicionado mis manos tras mi espalda.— Para mi desgracia, mi Kenbunshoku Haki ha detectado en vosotros una ambición peligrosa y sí, la ambición es justamente lo que nos lleva a querer superarnos a nosotros mismos-son. — Cerré los ojos y negué con la cabeza.— Pero esa ambición mal controlada, lleva a una avaricia que os hará perderos en el sendero que transitáis. —  Abrí los ojos de golpe tras aquellas palabras.— Por tanto, y en vista de lo acontecido en esta final… — Inspiré aire por la nariz, llenando mis pulmones del oxígeno puro que flotaba por nuestra sagrada tierra de Shandora.

— ¡DECLARO QUE NO HAY GANADOR EN ESTE COMBATE FINAL-SON! —

Anuncié a pleno pulmón, girando mi cabeza, en ese entonces, hacia atrás, para poder ver de soslayo a mi tan confiable amigo James. Le asentí en silencio, volviendo a mirar a los dos finalistas tras aquello.— A veces, las lecciones más duras de aprender, pueden convertirse en vuestras mejores victorias. Aún sois jóvenes, así que seguid aprendiendo… Ahora, si hacéis el favor, volved a las gradas-son. — comuniqué a los dos finalistas, de forma que mis palabras solo fueran perceptibles para ellos, esperando a que ambos abandonaran la arena. En ese momento, extendí mis brazos hacia los lados.— Y por tanto, cómo ambos equipos se llevan 0 puntos debido a este empate, el equipo ganador de esta edición de los juegos es, con 230 puntos… — Volví a llenar mis pulmones de aire.

— ¡EL EQUIPO NÚMERO DOS! —

Grité, eufórico, procediendo a aplaudir el resultado final - a pesar del inesperado combate final -, uniéndose al momento a los vítores y celebraciones todos los residentes que había en las gradas.— ¡Daros la enhorabuena a todos los integrantes de dicho equipo. En unos días, y durante vuestra estancia en Shandora, seréis bien recibidos en mi Palacio para que podáis reclamar vuestro ansiado Deseo-son! — exclamé, mirando de forma intermitente a varios puntos de las gradas.— Y por supuesto, agradeceros nuevamente a todos, tanto a los participantes como a los propios espectadores, y residentes de esta maravillosa tierra de leyenda-son. — Incliné ligeramente mi cabeza, en señal de respeto y agradecimiento, acompañando así mis palabras.— Eso sí, os ruego un poco más de paciencia pues, este evento aún no ha acabado. — Volví a alzar la cabeza.— En breves vendrán unos viejos amigos míos… Unos invitados muy especiales que os ofrecerán la capacidad de cambiar vuestro destino-son. — Añadí, dándome la media vuelta para dirigirme hacia la carpa y, seguidamente, sentarme de nuevo. Sólo esperaba que a mi viejo amigo Pawurs no le haya dado otro dolor de ciática durante mi ausencia.

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RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano - La Arena (Parte V) - FINAL - por Zarutsuki - 12-08-2026, 07:28 PM

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