13-06-2026, 07:17 PM
Según le habían dicho debía irse ese día de Báltigo, los días en la base habían sido divertidos y por lo que le comentaron le habían asignado un barco personal o al menos con mucho prestigio porque en este navegarían los toros negros. Supuso que era normal juntar animales del mismo color y por eso ella estaba en la lista de ese barco, sin embargo, Coco no era negro a lo mejor debería pintarlo antes de abordar. Su montura le llevaba por la isla, le había encontrado con los demás animales al resguardo y cuando lo sacaba a pasear era imposible no voltear a ver al enorme cocodrilo siendo manejado por una mink todavía más asombrosa. — ¡Espereeeen! ¿Llego tarde? ¿Muy temprano? ¡Soy Berry! — gritó al ver que ya había dos personas esperando frente al barco, el cocodrilo aceleró hasta detenerse a centímetros de ambos hombres, la mink llevaba algunas mochilas y otras cosas, provisiones o recuerdos de la isla, la verdad recordaba bastante poco de lo que había hecho pero eso no importaba porque lo que la zorra siempre había hecho era mirar hacia delante en lugar de preocuparse por lo que dejaba detrás.
Saltó desde el enorme animal para cruzarse de brazos, haciendo gala de su hermoso cuerpo y su envidiable agilidad como mink. — ¡Bwahahaha! Al fin veo a otro miembro de mi raza, será divertido viajar juntos. ¿Pero él por qué está? Oh, ya lo entiendo, no agrupan por raza ¡Es por el pelo negro! — preguntó señalando a Kisuke intrigada de que le permitiesen viajar con toros negros, siendo que el panda tenía betas negras, ella tenía pelo negro y el humano pelo negro entonces todo tenía sentido para ella. Se sentó como si fuese un cachorro en cuatro patas a esperar que le permitiesen embarcar, deseosa de conocer nuevas cosas, ya había pasado mucho tiempo viajando sola y esperaba no olvidarse de nada. Llevó su mano a la bota donde solía guardar el papelito con la información, mirando que además tenía tres rostros dibujados junto con un nombre. — Bambú... — señaló al mink — Caga llamas — señaló al humano. — ¿Es así no? — preguntó dudando mientras se rascaba una oreja con su pata, si tenía aquello anotado era importante y le serviría para algo. ¿Para qué? No lo sabía, tampoco entendía que estaban esperando, a lo mejor que le diesen las llaves del barco. ¿Acaso ella navegaría? ¿Los barcos tenían llaves en ese lugar? Muchas preguntas que mejor era callarse de momento. Seguramente vendría más gente, no veía esos toros que tanto mencionaba su papel, a lo mejor se estaba olvidando algo pero confiaba en esa gente que estaba frente a ella, en ese lugar todos parecían ser sus amigos y por lo que recordaba le asignarían un buen grupo para finalmente dejar de viajar en solitario.
Saltó desde el enorme animal para cruzarse de brazos, haciendo gala de su hermoso cuerpo y su envidiable agilidad como mink. — ¡Bwahahaha! Al fin veo a otro miembro de mi raza, será divertido viajar juntos. ¿Pero él por qué está? Oh, ya lo entiendo, no agrupan por raza ¡Es por el pelo negro! — preguntó señalando a Kisuke intrigada de que le permitiesen viajar con toros negros, siendo que el panda tenía betas negras, ella tenía pelo negro y el humano pelo negro entonces todo tenía sentido para ella. Se sentó como si fuese un cachorro en cuatro patas a esperar que le permitiesen embarcar, deseosa de conocer nuevas cosas, ya había pasado mucho tiempo viajando sola y esperaba no olvidarse de nada. Llevó su mano a la bota donde solía guardar el papelito con la información, mirando que además tenía tres rostros dibujados junto con un nombre. — Bambú... — señaló al mink — Caga llamas — señaló al humano. — ¿Es así no? — preguntó dudando mientras se rascaba una oreja con su pata, si tenía aquello anotado era importante y le serviría para algo. ¿Para qué? No lo sabía, tampoco entendía que estaban esperando, a lo mejor que le diesen las llaves del barco. ¿Acaso ella navegaría? ¿Los barcos tenían llaves en ese lugar? Muchas preguntas que mejor era callarse de momento. Seguramente vendría más gente, no veía esos toros que tanto mencionaba su papel, a lo mejor se estaba olvidando algo pero confiaba en esa gente que estaba frente a ella, en ese lugar todos parecían ser sus amigos y por lo que recordaba le asignarían un buen grupo para finalmente dejar de viajar en solitario.
resumen
karmas
