04-06-2026, 11:17 PM
¡Qué ganas de darme una ducha!
Ese es siempre mi pensamiento cuando estoy por entrar en mi habitación después de un duro día de entrenamiento. Estaba a punto de hacerlo cuando una voz me llama desde lo lejos.
Suelto la mano que ya acariciaba el pomo e, intrigada, observo con el rostro ligeramente inclinado cómo se va acercando el marine. No me sonaba haber hablado con él.
Espero pacientemente a que el joven recupere el aliento, sin meterle prisa de ningún tipo. ¡Pobrecito! Oh, ¿una carta? ¡¿De parte de cargos superiores?! Mis ojos se abren aún más y mis orejas se yerguen al tiempo que tomo el sobre, con el corazón ligeramente acelerado. ¡Es la primera vez que me llega una misión tan importante. ¿Leerla pronto y en privado? ¡Hecho!
―¡Muchas gracias, Miguel Ángel! ―lo despido agitando el brazo una vez echa a correr―. ¡Lo has hecho muy bieeen~!
Ay, pobrecito, estaba nervioso. ¡Qué recuerdos de mis primeros días en la Marina! Pero ahora, ¡¡no puedo con tanta curiosidad de que dice la carta!!
Entro enseguida en mi cuarto y lo primero que llama mi atención es el magnífico sello en el papel. ¡¡Era muy bonito y muy oficial!! ¡Con firma y todo! De inmediato empiezo a leer el contenido a toda velocidad: Coronel Corleon Lasof. ¡Un coronel! ¡De las tropas de espionaje e información confidencial! ¡¿Soy la agente ideal?! ¡Oh, Dios mío! ¡Tengo que estar a la altura! AF378. “Operación Judas”. ¡Marines corruptos! ¡Voy a ayudar a atrapar marines corruptos! Elms Street, 11:45 pm… «¿QUE QUÉ?» Mis ojos se dirigen enseguida al reloj. «¡Son casi las nueve! ¡¿Es hoy?!». Sigo leyendo a toda velocidad.
¡Un segundo agente! ¡Menos mal! ¡UNA FIESTA! ¡¡DE UNA BARONESA!! ¡¡¡EN JOYLAND!!! AAAAAAAAAAAAAH. «No, no, NO, ¡no es sólo una fiesta! ¡Es una misión, Nyra! ¡Céntrate, céntrate!». ¡Me centro, me centro! Baronesa Carriera White. ¡Altos mandos del ejército corruptos! ¡Altos mandos! ¡Dar el informe mañana a las 7:00 de la mañana!
¡¡Qué guaaay!! ¡Capturar marines corruptos! ¡Shin va a flipar cuando se…! Oh, no puede enterarse nadie ni aunque sea de la división, es secreto. Jo. Bueno, vale, supongo que tiene sentido.
Levanto la mirada y veo el reloj. LA HORA. No había ningún día especificado, ¡es hoy, es hoy, ES HOY! AAAAAAAAAH. Cojo enseguida la caja de cerillas con la que suelo encender la vela de mi escritorio y quemo el papel en la base del candelabro. ¡Listo, secreto a salvo! ¡Ventajas de ser tan lista como yo y acordarme de las cosas! ¡Bieeen!
Acto seguido, cojo el bolso y echo a correr hacia la avenida principal. ¡Maldita sea! ¡¿Cuánto piensan los coroneles que tarda en prepararse una chica para una fiesta?! ¡Y de una baronesa nada menos! ¡¡Así no se puede!!
¡Al fin, ya estaba lista! Después de haber ido nuevamente a la tienda de Amancius Ortiga y llevarme un nuevo y maravilloso conjunto (máscara, bolsito, abanico y tacones incluidos), me pasé por una peluquería cercana para comprar tres botes de tinte temporal para cabello. Según el dueño funcionaba también para la cola, ¡y estaba en lo cierto!
Bajé rápidamente las escaleras del hostal en el que había alquilado una habitación por un día, en la misma Elms Street, y, a la hora exacta, me encuentro fuera buscando a alguien vestido de manera tan extravagante como yo, imaginando que sería mi compañero.
… ¡¿Kael?! Está distinto, pero al mismo tiempo similar a la última fiesta a la que acudimos juntos.
―¡Qué suerte encontrarte aquí, Reyson! ―saludo agitando la cola conforme me acerco, mentándolo por el nombre que nos inventamos en aquella misión de Samba, muy lejos de donde nos encontramos. ¿Me habría reconocido de no ser por la voz?―. Dime, ¿tienes algún plan?
Seguro que sí. Kael siempre tiene un plan~.
Había llegado a ver Joyland durante el día, ¡pero era la primera vez que entraba de noche!
¡Y la carpa que habían puesto era ENOOORME! ¡¡Y tan bonitaaaaaaaaaaa!! AAAH. No, no, no. ¡Me tengo que centrar! ¡Soy una espía! ¡¡Soy una espía!!
Me aseguro de controlar el movimiento de mi cola para ser la dama sofisticada que debo ser, especialmente caminando del brazo de Reyson. Mis iris vuelan alrededor casi al ritmo del vals que se escucha desde el interior. ¿Podría reconocer algún rostro conocido tras aquellas máscaras? ¿Quizás alguna voz?
Nuestros pasos nos llevaron a cierta distancia de la puerta principal, donde observo que dos vigilantes revisan algo para dejar pasar a todos aquellos adinerados asistentes.
―Parecen tickets morados… ―murmuro de manera únicamente audible para mi compañero, amparados por la intimidad de la proximidad al caminar enlazados―. Y… ¿una identificación? Eso creo…
No teníamos nada que se le pareciera, así que nos acercamos a una de las otras dos salidas laterales. Veo a otras personas muy bien vestidas acercándose hacia el lado derecho, pero por esa misma razón hago algo de fuerza en el brazo de Kael, indicándole el camino contrario. ¿Qué habrá en la otra entrada? ¡Tengo demasiada curiosidad!
Al llegar a cierta distancia del lugar, podemos ver varias personas hablando entre sí, pero no estaban vestidos de forma ni remotamente parecida a nosotros. ¿Qué dirían? ¿Comentarían algo interesante? Mis orejas se dirigen hacia allí sin que yo lo pudiera evitar.
―Vaya, tenías razón, no era por aquí… Lo siento, querido~ ―comento con dulzura, haciéndome la confundida mirando alrededor antes de reír suavemente―. Al final sí que era por la derecha. Deberíamos darnos prisa, seguramente no aguarden mucho más…
No tengo ni idea de qué pedirán en el último camino que nos queda por mirar, pero procuraría fijarme cuando nos acercáramos y así poder informar a mi compañero.
Ese es siempre mi pensamiento cuando estoy por entrar en mi habitación después de un duro día de entrenamiento. Estaba a punto de hacerlo cuando una voz me llama desde lo lejos.
Suelto la mano que ya acariciaba el pomo e, intrigada, observo con el rostro ligeramente inclinado cómo se va acercando el marine. No me sonaba haber hablado con él.
Espero pacientemente a que el joven recupere el aliento, sin meterle prisa de ningún tipo. ¡Pobrecito! Oh, ¿una carta? ¡¿De parte de cargos superiores?! Mis ojos se abren aún más y mis orejas se yerguen al tiempo que tomo el sobre, con el corazón ligeramente acelerado. ¡Es la primera vez que me llega una misión tan importante. ¿Leerla pronto y en privado? ¡Hecho!
―¡Muchas gracias, Miguel Ángel! ―lo despido agitando el brazo una vez echa a correr―. ¡Lo has hecho muy bieeen~!
Ay, pobrecito, estaba nervioso. ¡Qué recuerdos de mis primeros días en la Marina! Pero ahora, ¡¡no puedo con tanta curiosidad de que dice la carta!!
Entro enseguida en mi cuarto y lo primero que llama mi atención es el magnífico sello en el papel. ¡¡Era muy bonito y muy oficial!! ¡Con firma y todo! De inmediato empiezo a leer el contenido a toda velocidad: Coronel Corleon Lasof. ¡Un coronel! ¡De las tropas de espionaje e información confidencial! ¡¿Soy la agente ideal?! ¡Oh, Dios mío! ¡Tengo que estar a la altura! AF378. “Operación Judas”. ¡Marines corruptos! ¡Voy a ayudar a atrapar marines corruptos! Elms Street, 11:45 pm… «¿QUE QUÉ?» Mis ojos se dirigen enseguida al reloj. «¡Son casi las nueve! ¡¿Es hoy?!». Sigo leyendo a toda velocidad.
¡Un segundo agente! ¡Menos mal! ¡UNA FIESTA! ¡¡DE UNA BARONESA!! ¡¡¡EN JOYLAND!!! AAAAAAAAAAAAAH. «No, no, NO, ¡no es sólo una fiesta! ¡Es una misión, Nyra! ¡Céntrate, céntrate!». ¡Me centro, me centro! Baronesa Carriera White. ¡Altos mandos del ejército corruptos! ¡Altos mandos! ¡Dar el informe mañana a las 7:00 de la mañana!
¡¡Qué guaaay!! ¡Capturar marines corruptos! ¡Shin va a flipar cuando se…! Oh, no puede enterarse nadie ni aunque sea de la división, es secreto. Jo. Bueno, vale, supongo que tiene sentido.
Levanto la mirada y veo el reloj. LA HORA. No había ningún día especificado, ¡es hoy, es hoy, ES HOY! AAAAAAAAAH. Cojo enseguida la caja de cerillas con la que suelo encender la vela de mi escritorio y quemo el papel en la base del candelabro. ¡Listo, secreto a salvo! ¡Ventajas de ser tan lista como yo y acordarme de las cosas! ¡Bieeen!
Acto seguido, cojo el bolso y echo a correr hacia la avenida principal. ¡Maldita sea! ¡¿Cuánto piensan los coroneles que tarda en prepararse una chica para una fiesta?! ¡Y de una baronesa nada menos! ¡¡Así no se puede!!
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¡Al fin, ya estaba lista! Después de haber ido nuevamente a la tienda de Amancius Ortiga y llevarme un nuevo y maravilloso conjunto (máscara, bolsito, abanico y tacones incluidos), me pasé por una peluquería cercana para comprar tres botes de tinte temporal para cabello. Según el dueño funcionaba también para la cola, ¡y estaba en lo cierto!
Bajé rápidamente las escaleras del hostal en el que había alquilado una habitación por un día, en la misma Elms Street, y, a la hora exacta, me encuentro fuera buscando a alguien vestido de manera tan extravagante como yo, imaginando que sería mi compañero.
… ¡¿Kael?! Está distinto, pero al mismo tiempo similar a la última fiesta a la que acudimos juntos.
―¡Qué suerte encontrarte aquí, Reyson! ―saludo agitando la cola conforme me acerco, mentándolo por el nombre que nos inventamos en aquella misión de Samba, muy lejos de donde nos encontramos. ¿Me habría reconocido de no ser por la voz?―. Dime, ¿tienes algún plan?
Seguro que sí. Kael siempre tiene un plan~.
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Había llegado a ver Joyland durante el día, ¡pero era la primera vez que entraba de noche!
¡Y la carpa que habían puesto era ENOOORME! ¡¡Y tan bonitaaaaaaaaaaa!! AAAH. No, no, no. ¡Me tengo que centrar! ¡Soy una espía! ¡¡Soy una espía!!
Me aseguro de controlar el movimiento de mi cola para ser la dama sofisticada que debo ser, especialmente caminando del brazo de Reyson. Mis iris vuelan alrededor casi al ritmo del vals que se escucha desde el interior. ¿Podría reconocer algún rostro conocido tras aquellas máscaras? ¿Quizás alguna voz?
Nuestros pasos nos llevaron a cierta distancia de la puerta principal, donde observo que dos vigilantes revisan algo para dejar pasar a todos aquellos adinerados asistentes.
―Parecen tickets morados… ―murmuro de manera únicamente audible para mi compañero, amparados por la intimidad de la proximidad al caminar enlazados―. Y… ¿una identificación? Eso creo…
No teníamos nada que se le pareciera, así que nos acercamos a una de las otras dos salidas laterales. Veo a otras personas muy bien vestidas acercándose hacia el lado derecho, pero por esa misma razón hago algo de fuerza en el brazo de Kael, indicándole el camino contrario. ¿Qué habrá en la otra entrada? ¡Tengo demasiada curiosidad!
Al llegar a cierta distancia del lugar, podemos ver varias personas hablando entre sí, pero no estaban vestidos de forma ni remotamente parecida a nosotros. ¿Qué dirían? ¿Comentarían algo interesante? Mis orejas se dirigen hacia allí sin que yo lo pudiera evitar.
―Vaya, tenías razón, no era por aquí… Lo siento, querido~ ―comento con dulzura, haciéndome la confundida mirando alrededor antes de reír suavemente―. Al final sí que era por la derecha. Deberíamos darnos prisa, seguramente no aguarden mucho más…
No tengo ni idea de qué pedirán en el último camino que nos queda por mirar, pero procuraría fijarme cuando nos acercáramos y así poder informar a mi compañero.
Informe de dama espía Daphnel
