26-04-2026, 06:48 AM
(Última modificación: 15-05-2026, 07:49 AM por Runin D. Kitay.)
Isla Matsuri
Joyland Park
Día 66 de verano, año 17
Joyland Park
Día 66 de verano, año 17

—La zona acuática, en definitiva, debe ser la zona acuática. ¿Vieron el panfleto? ¡Es enorme! La montaña rusa puede esperar ¡Hay una fila del demonio en ese lugar! —La banderilla a medio comer desprende el delicioso aroma de aquello que no termina de ser sano pero tampoco lo suficiente dañino como para mantenerse alejado del queso derretido, la salchicha dorada y la masa de harina y papa crujiendo que se menea frente a sus compañeros en un intento de despistarlos del tema en cuestión:
¿Cuál será la siguiente atracción a ser recorrida?
—Y está haciendo tanto calor que en cualquier momento Tezca empezará a derretirse, se convertirá en arcilla y lo pisarán hasta que se haga uno con el pavimento. No queremos eso, ¿Verdad? —Niega, un sonido continuo escapa de entre sus abultados labios, casi parece perpleja ante el pensamiento. ¡Solo se preocupa por los suyos! No es como si deseara deslizarse por un tobogán, gritar en medio de estridentes risas y luego zambullirse al interior de la piscina para evitar la densidad del clima veraniego.
—¡Además! Ya hemos sentido lo que es bajar por una montaña. Aplazarlo una horita o dos… tres… mañana. ¡Lo haremos de cualquier modo! —La banderilla sigue moviéndose de lado a lado. El grupo ha tomado un descanso para almorzar comida chatarra bajo la sombra de algunas sombrillas antes de continuar el recorrido por el parque de diversiones. ¡Quién lo diría! Después del chasco del New Era, lograron encontrar su objetivo en el Grand line, algo mucho más accesible, menos esclavista y, sin duda, ameno y divertido.

—Un chapuzón y luego a la montaña. ¿No suena bien, cariño? ¿Si? No quiero ir a la zona acuática sola.
Emite observando a Yuuki, buscando que se ponga de su parte en una expresión claramente fingida que solo Ryota debe conocer. Podría mentirles con descaro diciendo que ha escuchado que la atracción está cerrada, sin embargo ellos la conocen demasiado bien como para conocer su verdadero proceder. Eso y que le gusta ver las expresiones honestas de la pelirrosa.
Un par de agitaciones en sus pestañas, una sonrisa de medio lado, la mirada penetrante e incitadora y la delicadeza de su lengua remojando la dulzura de sus labios. —¿Qué me dices, capitán? ¿No tienes ganas de verme en un bonito traje de baño? Seguro le puedo conseguir uno muy mono a Yuuki. ¡Tantas chicas disfrutando del agua! —Guiña uno de sus ojos, sabe bien que usará sus puños para hablar en cuanto lo vea coquetear con Raimundo y todo el mundo, pero incluso ella debe aprender a utilizar estrategias.
—¡Podríamos jugar para ver quién guarda los puestos en la montaña rusa! ¿Qué les parece, Barald, Wyatt? —Una última frase desesperada mientras lleva la banderilla a sus labios. —¡¿Ah?! —El palo de madera es lo único que queda cuando regresa la mirada hacia Tocho Morocho quien se relame y relincha fingiendo demencia.

—Hijo de la gran…
Cardan, sobre el caballo, se menea en una muestra de evidente burla. —Pídanme agua después, hijos de puta, ni la del baño les ofrezco. —Masculla, a la espera de la respuesta de sus compañeros.
