08-04-2026, 10:45 AM
Se supone que la noche no debía de causar distracciones menos en una misión asignada, y es cierto que no las había, pero la compañia parecía fabricarlas con una facilidad que llega a ser irritante cuanto menos y con algo de diversión incluida. Tal vez su aura estaba invadiendo mi mente y aflojando un poco mi seriedad, pero no le podía dar mucho valor a eso. Pensaba en ese momento que es una forma de libertad, de esa de la que tanto habló mi hermano.
Mi caminar continuo como si nada y tampoco lo detuve cuando él volvió a jugar con mi nombre, y es que entendí que aquel supuesto error de mencionar mi nombre es intencional, no sabía si era para provocarme o solo porque ha decidido actuar como un niño cuando representa a la marina. De alguna manera la vida me pone pruebas que debo ir superando poco a poco y ahora trabajaré la paciencia.
Claro ¿por qué no? lo hice de la misma forma en la que has decidido cambiar mi nombre. - Me volteó a mirarlo firmemente a los ojos, que ojos más azules como si estuviese viendo una parte del cielo en ellos, solo que sin nubes a la vista y con un brillo peculiar que para mi es la manifestación de una gran energía y probablemente caos. -¿Quieres que page? - Suspiré ligeramente extendiendo mi brazo, ladeando mi cabeza suavemente y con una mirada un tanto desafiante. Adelante, sirvete. - Le indique con la mirada mi brazo y luego volví a mirarlo a los ojos. No me agradan del todo las sorpresas, así que si quiere jugar al empate mejor dejarlo zanjado de una buena vez. Aunque me pareció curiosa la forma en que teatralizó su reacción y no se descontroló como lo haría cualquier otro, eso dice bien de él.
¿Quieres jugar a presumir tu poder, chico bonito? - Si los rumores de ese entonces eran ciertos, es muy posible que si haya sido el mas fuerte de esas islas, pero en aquel momento no tenía idea. Para mi sus palabras, sus gestos, esa forma casi despreocupada de andar y actuar me dejó una imagen clara, no es descuidado solo porque sí hay una intencionalidad detras de ello. Ahora este lado donde el ego parece apoderarse de su boca era nuevo. Tu rostro bonito es dificil de olvidar, lo acepto. ¿pero sabes que otras cosas tambien se quedan? Las malas experiencias. - Podría tener un rostro tallado por los mismos ángeles, pero también puede ser un gran pecado.
Mi propuesta de ese entonces sobre la competencia parece haber sido acertada como para que le entraran ganas de cortarme el paso colocandose frente a ami, alcance a reducir la velocidad para no colisionar. Mi madre decía que había que mantener una distancia que no te deja cediendo tu espacio, ni tampoco invadiendo el ajeno. Lo observé mentiras hablaba y se inventaba un juego de un coqueteo, entanto pestañeaba con ligereza dejando llevar la interacción hacia un terreno mas ligero e incluso divertido. El instante en que el se acerca no lo esquivo, al contrario caminó directamente hacia el dejando la distancia de un suspiro entre nosotros. Si fuera coqueteo - Bajo el volumen de mi voz e incluso cambie la tonalidad a algo más picaro, picante dirían algunos. Ya te habrias enterado - Cómo don ego siguió el camino, hice lo mismo retomando el ritmo anterior como si nada hubiese ocurrido, y pase por su lado sin detenerme. Y probablemente habrías hablado menos La luz del faro volvió a pasar sobre nosotros, iluminando el embarcadero con claridad, develando una presencia que buscaba esconderse entre las sombras, pero que con ese claro fue suficiente para llamar mi atención. El barco lo dejaron a la deriva y simplemente los demás han descendido lo que significa que estan en la zona que debían proteger.
Tu lo sabes, yo lo sé que los invasores han decidido aparecer, primero identifiquemos cuantas presencias hay en la zona antes de que nos detecten - Es un marine con experiencia se que se debió haber dado cuenta antes de lo que canta un gallo. –El primero en asegurar las zonas y neutralizar la amenaza gana sin trucos, ni extras, actuemos como simples marines
Mi caminar continuo como si nada y tampoco lo detuve cuando él volvió a jugar con mi nombre, y es que entendí que aquel supuesto error de mencionar mi nombre es intencional, no sabía si era para provocarme o solo porque ha decidido actuar como un niño cuando representa a la marina. De alguna manera la vida me pone pruebas que debo ir superando poco a poco y ahora trabajaré la paciencia.
Claro ¿por qué no? lo hice de la misma forma en la que has decidido cambiar mi nombre. - Me volteó a mirarlo firmemente a los ojos, que ojos más azules como si estuviese viendo una parte del cielo en ellos, solo que sin nubes a la vista y con un brillo peculiar que para mi es la manifestación de una gran energía y probablemente caos. -¿Quieres que page? - Suspiré ligeramente extendiendo mi brazo, ladeando mi cabeza suavemente y con una mirada un tanto desafiante. Adelante, sirvete. - Le indique con la mirada mi brazo y luego volví a mirarlo a los ojos. No me agradan del todo las sorpresas, así que si quiere jugar al empate mejor dejarlo zanjado de una buena vez. Aunque me pareció curiosa la forma en que teatralizó su reacción y no se descontroló como lo haría cualquier otro, eso dice bien de él.
¿Quieres jugar a presumir tu poder, chico bonito? - Si los rumores de ese entonces eran ciertos, es muy posible que si haya sido el mas fuerte de esas islas, pero en aquel momento no tenía idea. Para mi sus palabras, sus gestos, esa forma casi despreocupada de andar y actuar me dejó una imagen clara, no es descuidado solo porque sí hay una intencionalidad detras de ello. Ahora este lado donde el ego parece apoderarse de su boca era nuevo. Tu rostro bonito es dificil de olvidar, lo acepto. ¿pero sabes que otras cosas tambien se quedan? Las malas experiencias. - Podría tener un rostro tallado por los mismos ángeles, pero también puede ser un gran pecado.
Mi propuesta de ese entonces sobre la competencia parece haber sido acertada como para que le entraran ganas de cortarme el paso colocandose frente a ami, alcance a reducir la velocidad para no colisionar. Mi madre decía que había que mantener una distancia que no te deja cediendo tu espacio, ni tampoco invadiendo el ajeno. Lo observé mentiras hablaba y se inventaba un juego de un coqueteo, entanto pestañeaba con ligereza dejando llevar la interacción hacia un terreno mas ligero e incluso divertido. El instante en que el se acerca no lo esquivo, al contrario caminó directamente hacia el dejando la distancia de un suspiro entre nosotros. Si fuera coqueteo - Bajo el volumen de mi voz e incluso cambie la tonalidad a algo más picaro, picante dirían algunos. Ya te habrias enterado - Cómo don ego siguió el camino, hice lo mismo retomando el ritmo anterior como si nada hubiese ocurrido, y pase por su lado sin detenerme. Y probablemente habrías hablado menos La luz del faro volvió a pasar sobre nosotros, iluminando el embarcadero con claridad, develando una presencia que buscaba esconderse entre las sombras, pero que con ese claro fue suficiente para llamar mi atención. El barco lo dejaron a la deriva y simplemente los demás han descendido lo que significa que estan en la zona que debían proteger.
Tu lo sabes, yo lo sé que los invasores han decidido aparecer, primero identifiquemos cuantas presencias hay en la zona antes de que nos detecten - Es un marine con experiencia se que se debió haber dado cuenta antes de lo que canta un gallo. –El primero en asegurar las zonas y neutralizar la amenaza gana sin trucos, ni extras, actuemos como simples marines
