[Fic] Cuentos que no son cuentos
#4
Esta es otra historia real, le pasó al amigo de un viejo amigo mío! Junsei tenía 15 años en ese entonces, era buen tipo, siempre el favorito de todos, pero era tímido con las chicas, me refiero ¡No solo se le enredaba la lengua, sino que si una chica se le acercaba, una parte del cerebro encargada de poder hablar, se desactivaba al instante y empezaba a balbucear peor que un bebé.

Peor aún, recién había llegado a Baterilla, venía de otra isla de la que no le gustaba hablar mucho, y claro, no conocía a nadie. Su padre era un herrero que se había aburrido de su oficio y quería aprender a ser un pescador, así que se había llevado a Junsei para que también aprendiera de ello. Un día en las costas conoció a una chica que realmente llamó su atención: Azami.

Una chica muy inteligente y muy bonita.

El padre de ella era un pescador reconocido, de los que más vendían en el pueblo; y, claro, el padre de Junsei decidió ser su aprendiz, lo que significaba que Junsei también compartiría tiempo con ellos.

Azami cada mañana pasaba por el bote de su padre para coger pescados frescos y poder venderlos en el mercado. Un día ella le sonrió a Junsei diciéndole “Hola”, pero lo mejor que podía hacer Junsei eran unos raros quejidos sin sentido.

Cada mañana, sin falta, Junsei practicaba frente al espejo de su cuarto todo lo que le diría a Azami, pero cada mañana cuando la veía, su lengua le traicionaba y se enredaba cada vez que Azami se acercaba a menos de 4 metros de él. 

Así que una mañana, decidido, Junsei caminó hasta donde estaba vendiendo pescados Azami. ¡Quería invitarla a salir! 

Él la vió.

Ella lo vió.

Ella sonrió y le dijo “Hola”, como cada mañana.

Él volvió a enredarse con su propia lengua. Azami sin entender se fue y Junsei se quedó de pie, golpeando su cabeza contra un balde de carnada. 

Entonces, de la nada, una hermosa chica, muy parecida a Azami, se le acercó. ¡A él! 

Incluso le habló. Le dijo “Hola, soy Miya” 

¿Saben lo que sucedió? Por primera vez, como si fuera un milagro, la lengua de Junsei dejó de pelear contra él y pudo hablar con ella. ¡La primera vez conversando con una chica!

“Hola, soy Junsei” Dijo.

Ella respondió “Te ví pegándote contra esa carnada ¿Te encuentras bien?”

Junsei respondió, con normalidad. “No, en realidad no”. Y la conversación continuó mientras caminaban sobre cosas sin importancia: El clima, algún nuevo llegado, alguien que se iba de la isla, un dulce que habían probado. Sin darse cuenta había empezado a hablar como si la conociera de siempre, sin miedo, sin pánico. ¡Todo parecía brillar para él!

Pensó que las chicas no son de temer. Cuando quisieron darse cuenta, ya habían llegado al puerto donde esperaba el padre de Junsei. Miya se sinceró diciendo que le gustaba mucho hablar con él, pero que solo lo había acompañado; se inclinó y le dio un peso en la mejilla a Junsei, después se fue.

Después de eso Junsei se convirtió en alguien completamente diferente. ¡Saludaba a todas las chicas! Su confianza subió al cielo. Hasta se atrevió a acercarse en el puerto a Azami y hablaron por largos minutos. ¿Sabes qué hizo después? ¡La invitó a salir!

Ahora bien… ¡¿Sabes qué contestó Azami?!

Dijo que SI.

Junsei estaba radiante de emoción porque gracias a Miya una parte de su vida había cambiado, quería agradecérselo, así que buscó sin descanso hasta conseguir su dirección entre libros viejos en una biblioteca. ¡Así que se bañó, dejó los pescados y corrió a comprarle un ramo de flores!

Corrió hacia la casa de Miyo esperando que no se hubiera ido. Cuando llegó tocó la puerta y una anciana fue quien lo atendió.

Él saludó y preguntó por Miyo. La anciana sonrió como si fuera un chiste muy sonado y preguntó. “¿Ha vuelto a las andanzas?”

Junsei no entendió.

La anciana le explicó que Miyo ama ayudar a las personas.

Junsei le dijo que si, Miyo le había ayudado. 

Fue ahí cuando la anciana desveló la verdad… Cada año en esa fecha aparecía Miyo para ayudar a quien lo necesitara. Junsei se quedó pensativo antes de preguntar “¿Volver de dónde?”

Y la señora respondió:

“Miyo murió hace quince años este mismo día. Supongo que continuará apareciendo el mismo día, por siempre.”

Es una historia real, le paso al amigo de un amigo. Cada vez que Junsei regresa a la isla busca en el puerto a Miyo, pero
 jamás aparece.

Seguramente estará ayudando a otra persona.
[Imagen: ELRAliP.png]
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RE: [Fic] Cuentos que no son cuentos - por Ryota Miyamoto - 03-04-2026, 07:47 AM

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