[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 7)
#15




A medida que terminaba de pronunciar sus palabras hacia el Marine rubio, y viendo cómo el espadachín pelinegro se disponía a moverse, echó a correr contra la joven Kuja. Aquel tipo de los hilos sabía lo que se hacía. Para ser humano, llegaba a ser enormemente competente, aunque, claro, el mérito debía de ser de su fruta. En cualquier caso, Landon no estaba dispuesto a dejar que aquello se prolongase mucho más de la cuenta; tenía una misión, un objetivo a realizar. Tras aquella máscara espeluznante, corrían aquellos pensamientos químicamente alterados, en antinatural cadencia, que habían determinado que aquella sería su siguiente presa. Cada paso de Landon Coates retumbaba en la enorme estancia, haciendo vibrar incluso aquel suelo de sólido hormigón armado, corriendo como un ariete monstruoso. A medida que corría, sin siquiera percatarse de la treta que habían intentado pergeñar el Marine rubio y la Lunarian, dejó atrás lo que fuera que intentaba hacer Cill con sus hilos. Estos, en su lugar, atraparon al Marine, que, en pleno salto, quedó en la posición idónea para recibir el tajo proveniente del pirata.

Justo mientras se detenía, se produjo una grotesca sonrisa tras la máscara, oyendo cómo la hoja cubierta de hilos cortaba el abdomen de Akira. No era ningún sádico, pero le encantaba cuando la gente empezaba a perder la cabeza, cuando la desesperación hacía su trabajo por él. La mole alzó a la Kuja, diminuta en sus manos, girándose de nuevo sobre sí mismo para contemplar a Cill y Akira (o, mejor dicho, para que ellos lo viesen a él), sujetando su hombro y su pierna y situándola en horizontal frente a él, justo mientras, en un rápido movimiento, clavaba su rodilla derecha en su espalda, produciendo un estremecedor crujido que retumbó sonoramente por toda la sala. Crac.



Landon era consciente de que, pronto, el gas haría su efecto, y todos caerían doblegados. En cierta forma, le daba rabia no ser él mismo quien finalizase el trabajo, tal vez por el hecho de que aquellos aspirantes a esclavos se le hubiesen resistido lo suficiente como para que tuviese que ser aquella silenciosa asfixia la que acabase con ellos en su lugar; una suerte de muesca en su orgullo profesional, por decirlo de alguna manera. Aquella máscara muda, de ojos verdes y brillantes, rabiaba. Sus dedos se apretaron con fuerza sobre la misma pierna de la Kuja, rompiendo su carne a simple y pura presión mecánica y cubriéndose de la sangre proveniente de su musculatura, que comenzó a chorrear sobre el suelo de hormigón. —¡Reh! ¿Habéis vist...?

Se dio cuenta de algo en aquel momento: había dejado de entrar gas en la sala. El aire estaba lejos de poder ser considerado limpio, pero ahora era posible respirar... y hablar. —¿Qué hacéis los de control? —preguntó Landon, dirigéndose, aparentemente, a la nada, mientras mantenía su atención en sus presas, aún sujetando a la Kuja. —Parece que te han concedido tu deseo, humano de los hilitos... ¡Gu-gogogo! ¿Queréis venir a jugar ahora?



Resumen

Información
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3942 - 736 = 3206
Energia: 3165 - 721 = 2444
Espiritu: 505 + 0 = 505


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 7) - por Landon Coates - 31-03-2026, 05:46 PM

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