[Pasado] - La determinación de un capitán
#5
La pregunta que procesó Garnet, por unos instantes, causó que los piratas, sentados sobre el tejado de aquel ruidoso y alborotado bar, permanecieran por escasos segundos en silencio. La postura y gestos del capitán de los Alas Negras, dejaba bastante en claro que, cualquier cosa que fuera a decir y expresar, iba con una seriedad que, en raras ocasiones le caracterizaba. Tras cerrar los ojos, agachar la cabeza y cruzarse de brazos, Yojimbo hizo que las llamas de su espalda ardieran con mayor violencia, causando que Garnet observara asombrado el panorama. De forma casi poética, el lunarian dejó en claro que, aquel brillo, y aquella intensidad de su llama era nada más que una mera imagen residual y superficial, al no ser capaz de ver las cenizas de todo lo que se había consumido por el camino. Al escuchar aquellas palabras, el Skypiean apretó con fuerza sus labios, mientras presionaba con sus dedos la superficie del tejado.- Todo lo que se quemó por el camino, ¿huh? - Pensó melancólicamente el músico de los Shogun Gari en todo lo que había perdido hasta su llegada a Skypiea, en todo lo que se había consumido por el camino. No dejaba de pensar en todas las víctimas que habían caído por culpa de las garras de Finn Slingerland y, sobre todo, por su culpa. Pero, por otro lado, le generaba curiosidad que Yojimbo se sintiera así también, ¿se habría encontrado en una situación familiar a la suya? ¿Habría sido testigo de cómo alguien importante para él moría frente a sus ojos? Por su parte, la herida estaba demasiado abierta y reciente, por lo que no iba a hacer el ademán de preguntar siguiendo, por el contrario, escuchando las palabras de Yojimbo.

Sus siguientes palabras parecían confirmar las sospechas del pelirrojo. Efectivamente, el capitán pirata también se había envuelto en un bucle en el que, desde que entró en el Grand Line, se había sentido alguien inferior, insignificante y que no había dejado de fracasar pero que, a pesar de ello, no dejaba que sus demonios y fantasmas del pasado le ganarán.- ¿Alguien como él también mordió el polvo..? - Se preguntaba a si mismo Garnet, mientras miraba hacia el cielo y con sus ojos entrecerrados. Por mucho que él propio Lemarcus no se sintiera suficiente como para ser una meta, lo cierto es que para Garnet, alguien que no conocía su pasado, de él solo había visto un líder nato, alguien con un carisma y sentido de la libertad que invita a seguir y, por supuesto alguien poderoso, con una fuerza y velocidad sin igual por mucho que ese tal Sohem le ganara.

El duro aunque realista discurso de Yojimbo prosiguió, haciendo hincapié en las noches que había pasado sin de dormir pues, ser más fuerte según él no era otra cosa que un imán para que peces más gordos y más hambrientos fueran en tu búsqueda, llevándose por delante todo aquello cuánto pudieras apreciar, momento en el que pudo ver - de reojo pues cualquier contacto visual directo desembocaba que los mayores terrores de Garnet salieran a flote - como el lunarian se ponía de pie, mirando con majestuosidad a la luna, a pesar de todas las inseguridades que pudiera estar proyectando en su monólogo. Casi que era como si estuviera confesando que, muy a su pesar, en vez de lo que murieron en su lugar, él mismo tendría que haber tomado su lugar algo que, de vez en cuando, era inevitable que el propio Garnet pensara. Sin embargo, en un giro de tuerca, el lunarian expreso que, aquel sentimiento que les afligía demostraba que a pesar de las idas y venidas, eran capaces de mostrar su lado más humano.

Ante esas declaraciones Garnet, con su cara algo descompuesta, se giró hacia la imponente figura del Lunarian, con sus Alas extendidas y con la deslumbrante luna a sus espaldas, haciendo que en su cabeza se grabara aquella imagen que jamás sería capaz de olvidar. En esos instantes, el temor que afloraba en el Skypiean al ver a los Lunarian, aunque se manifestó en el interior de Garnet, por alguna razón, observar aquella elegante estampa hizo que se sintiera como si estuviera en un remanso de paz, parecido a cuando estuvo entrenando su Kensbunshoku Haki en aquel dojo. Sus siguientes palabras, sin lugar a dudas, fueron la guinda del pastel que, de alguna manera, hicieron clic dentro de la psique del pelirrojo y es que, no estaba mal sentirse un don nadie o insuficiente de vez en cuando, era lo normal. Sin embargo, la diferencia entre Yojimbo y él radicaba en que, a diferencia del skypiean, el lunarian usaba ese pensamiento para levantarse una y otra vez, con más fuerza que nunca y con una voluntad inquebrantable para ajusticiar y dar sentido a la vida de aquellos que no están. Aquel discurso, aquellas palabras, y el recordar sus nakamas muertos, la manera en la que los había perdido pero el como, cada uno de ellos, querrían que el resto de los Shogun Gari siguieran su camino, todo aquel cúmulo de emociones hizo que una lágrima descendiera por su ojo izquierdo.

- Yojimbo, el menda... - Dijo, una vez que el capitán terminó de pronunciarse, sonándose la nariz y pasando a estar cabizbajo.- No estaba al loro de tu situación, lo siento, ¿es o no es? - Lamentó por lo que tendría que haber pasado el guerrero, frotando su pulgar izquierdo por las glándulas lagrimales de su lloroso ojo, apartándose las lágrimas.- Incluso si dices que eres un perdedor, o un fracaso... - Negó la cabeza a mitad de frase.- Nanai, que puedas vivir con tus emociones y controlarlas, es lo que hace que seas alguien más especial, ¿es o no es? - Confesó, posando su mano derecha sobre su propia cabeza.- Sólo alguien con una voluntad tan... - Se quedó pensativo durante un par de segundos, intentando buscar la palabras más acorde.- Cojonuda es capaz de luchar días tras día, sin importar lo que le venga por delante, ¿es o no es? - Esbozó una sonrisa algo incómoda.- Mientras que el menda, no es capaz de ni de mirarte a la cara, porque si no le da un tabardillo, es patético, pueje... - Expresó su mayor debilidad, el trauma que le quedó después de ver a su hermano jurado, Nekah, morir frente a sus ojos con tremendo boquete en el pecho. Pero no podía estar así para siempre.

- Aún así, una cosa me ha quedado clarinete. - Cambió por completo su expresión, a una más seria y determinada.- Al igual que la música del menda puede inspirar a mis coleguis, tus palabras han calado en mi alma. - Se levantó, dándole la espalda al lunarian.- El menda va a seguir haciéndose más fuerte, y a luchar por los que ya no están, y por lo que siguen estando. - Dio un paso hacia el frente, con los puños cerrados.- ¿Sabes? Me he coscado durante estos días que aquí hay una especie de brujo que te puede rapiñear los poderes. - Suspiró.- Esta noche, antes de que nos vayamos de aquí, voy a ir a ese pavo para que le quite los poderes al menda. - Bajó su mirada hacia la palma de su mano derecha.- Será una manera de empezar de nuevo, de que un nuevo menda nazca, ¿es o no es? - Cerró con firmeza su puño derecho pues.- Pero antes... - Se giró entonces, dándose media vuelta, hasta encarar a Yojimbo, mirándole fijamente y haciendo lo posible, e incluso lo imposible, para evitar caer aterrorizado por sus demonios.- Deja que le de una despedida cojonuda a mis poderes, combatiendo contra ti, de amigo a amigo, ¿es o no es? - Y con esas palabras cargadas de determinación, Garnet esperaba ansioso a la respuesta del capitán de los Alas Negras.
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RE: [Pasado] - La determinación de un capitán - por Garnet D. Matlock - 31-03-2026, 12:06 AM

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