[Pasado] - La determinación de un capitán
#4
Por un momento llegué a pensar que Garnet se levantaría, iría corriendo a la taberna y se pondría a repartir mamporros a cualquier desgraciado que osara respirar a menos de un kilómetro de él, fuera amigo o desconocido, pero no, parecía bastante desanimado e incluso llegó a decir que sus compañeros no le necesitarían. Decí acompañarle en su silencio y no añadí ninguna palabra; solo los ruidos caóticos que se escapaban entre los tablones de las paredes de la taberna y el sonido de la brisa nocturna silbando nos acompañaban esa noche. Pero esa paz duró unos pocos segundos, de la nada Garnet pegó un grito, se tapó la cara y empezó a tartamudear. Asustado y abriendo muchísimo los ojos, me reincorporé de cintura para arriba y me quedé mirándolo atentamente.

-¡HOSTIAS! -pensé. -¿Y si le está dando un infarto? ¡HOSTIAS!

Al poco de salir de aventuras, un grupo de buscavidas me intentó atrapar. Como tenía curiosidad por ver qué iban a hacer, decidí ir con ellos, fingiendo que me habían derrotado. A la tercera noche de ir de aquí para allí decidí librarme de mis ataduras e irme del campamento en el que estábamos. Uno de mis “captores” me vio de pie en medio del bosque y se pegó un susto tan grande que se quedó dormidito casi al instante.

-Mierda… -susurré preocupado.

Parecía que estaba tratando de controlar su respiración y, con un éxito total, logró librarse de una muerte dolorosa y terrible. Bien.

En cuanto recuperó la compostura y serenó su mente, el pirata nudista decidió ponerse algo más serio y me lanzó una muy buena pregunta. Cerré los ojos mientras agachaba levemente la cabeza y fruncí el ceño, cruzándome finalmente de brazos, adoptando una postura tranquila pero reflexiva.

-¿Ves este fuego? -dije mientras hacía que las llamas de mi espalda ardieran con más intensidad. -Para que algo brille, primero tiene que consumirse. El problema es que tú solo ves el brillo, no las cenizas que dejamos por el camino.

Por un momento el caos que provenía de la taberna enmudeció, dando más peso a mis palabras.

-Si me ves como una meta, vas por mal camino. Las metas son estáticas. Yo solo soy alguien que corre más rápido que el resto porque tiene más fantasmas pisándole los talones. He fracasado tantas veces que ya he perdido la cuenta, y cada una de ellas me sentí el ser más insignificante del Grand Line. La diferencia, Garnet, es que yo acepté que ese vacío en el pecho no se llena nunca.

Apoyé con suavidad los dorsos de mis manos sobre mis piernas y abrí los ojos, buscando entre mis palmas el calor del último abrazo que le di a Peixe.

-Crees que la fuerza es un escudo, pero en realidad es un imán para las tragedias. Cuanto más fuerte eres, más gente pone su vida en tus manos, y cuando fallas... el peso de los que ya no están no se mide en kilos, se mide en noches sin dormir.

Postré una pierna contra el nuboso suelo que nos sostenía y me puse en pie, mirando directamente a la luna.

-He tenido momentos en los que me he mirado al espejo y no he visto a un capitán, ni a un guerrero, sino a un impostor que sigue vivo por pura suerte mientras mejores personas son alimento de los peces. He sentido que cada cicatriz era un recordatorio de que no fui lo suficientemente rápido o lo suficientemente listo. Pero escucha bien, amigo; ese sentimiento de no valer nada no es una señal de que debas rendirte, es el precio que pagas por tener un corazón que todavía no se ha vuelto de piedra.

Extendí un poco las alas para sentir el viento con más intensidad mientras la luz de la luna atravesaba las plumas con timidez, dibujando en el cuerpo de Garnet un conjunto de luces y sombras. Dibujando a una persona con contradicciones, con preocupaciones, con incoherencias. Dibujando a un auténtico hombre.


-No te equivoques, la meta no es dejar de sentirse como una basura de vez en cuando. La meta es que, cuando ese sentimiento te golpee y te deje de rodillas, te obligues a levantarte aunque solo sea para joder al destino. Yo no sigo adelante porque sea invulnerable, sigo adelante porque si me detengo, el peso de todos mis errores me aplastaría. Así que me muevo, sigo navegando y sigo quemando lo que haga falta. No porque sea un héroe, sino porque es la única forma de que los que cayeron no lo hicieran en vano. Si te sientes pequeño ahora mismo, úsalo. El miedo te mantiene alerta, y el dolor te recuerda por qué luchas.
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RE: [Pasado] - La determinación de un capitán - por Yojimbo - 30-03-2026, 11:18 AM

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