19-01-2026, 02:18 AM
Valor. Dignidad. Honor. Fuerza.
La determinación que muestra el pirata de la justicia es digna de admirar. A pesar de que su rostro esté oculto detrás de esa máscara, no enseña ni una pizca de duda en su ataque. Y es que este golpe no va solamente desde su fuerza interna, sino que representa a todos sus compañeros, a sus hermanos caídos. El pelear contra esta invasora no es solo para defender la vida de todos aquellos que han confiado su bienestar a él, sino que para proteger los ideales que ponen por delante de ellos cada día de sus vidas.
Por ellos, todos los que ya no están y seguramente por los que vendrán en el futuro, es quien carga con el peso de alzarse con la victoria. No solo este grupo, sino el mundo de aquellos que siempre se han visto pisoteados por los fuertes, dependen de él. — ¡DEBO GANAR!
Lamentablemente, los ideales no siempre pueden defenderse con la fuerza del espíritu. El mundo tarde o temprano termina enseñándote que la fuerza es más importante que cualquier otro cosa.
Todo su cuerpo retumba al momento del choque con el arma. — ¿Q-qué? ¡N-no es posible! — Anonadado, da un paso hacia atrás, intentando no perder el balance. Sin embargo, es tal la sorpresa de que su golpe haya sido bloqueado con tanta facilidad, que deja de estar concentrado la mínima cantidad de dos segundos. Pero, en un combate donde está en juego tu vida y la del rival, ese breve periodo es suficiente para que la balanza se rompa y el peso de la derrota comience a caer sobre uno.
Sangre es lo que sale volando y mancha el piso, habiéndose comido del todo ese contraataque. Rápidamente lleva una mano hasta la zona, buscando presionar para detener el sangrado que le causa un ardor bastante molesto. — M-maldita… ¿Quién diablos eres tú? Nosotros no hemos hecho nada como para tener un enemigo de tu calaña. — Por supuesto, y es que, hasta ahora, solo se han visto enfrentado a míseros guardias que contratan aquellos que poseen dinero. Es la primera vez que esta banda se topa con alguien superior a la capacidad mínima de fuerza.
— Y no vengas a burlarte de mi ideal de justicia ¡DE NUESTRO IDEAL DE JUSTICIA! — Pisa fuerte el suelo, levantando polvo y piedras. Está molesto, enfadado, cegado por la ira. Nadie puede burlarse de la justicia, ni siquiera esta muchacha.
Ambas manos las lleva hasta su cara y se da dos golpes para despertar y concentrarse. Luego, busca respirar profundo para retomar tanto el control de su mente y su cuerpo. Ya no le importa la herida en su costado, solo piensa en que debe atacar y confiar en que la fuerza de su espíritu sumada a la de su cuerpo servirá para darle una victoria que ponga orgullosos a todos los suyos.
— ¡Haré que pidas perdón por todas tus ofensas! ¡Te enseñaré que nadie está por encima de la justicia!
Reduce la distancia entre ambos moviéndose dos metros, ella aún se encuentra a un metro, pero dando un salto hacia el frente es que logra ponerse en rango para su puñetazo. Este no es igual que el de antes, pues muestra el control que tiene sobre su musculatura y tensa la misma, pudiéndose ver su brazo más fuerte bajo ese traje tan apretado que tiene. Sin embargo, por mucho que vaya con más fuerza, la velocidad sigue siendo la misma.
El golpe dado con la mano derecha va directo hacia el abdomen, queriendo afectar su respiración en caso de darle con tanta fuerza. Antes ya apunto al rostro, por lo que ahora desea tomarla por sorpresa al buscar otro punto blanco.
¿Qué decidirá este enfrentamiento? Es una competencia entre ideales totalmente diferentes. ¿Cuál triunfará?
— ¡AQUÍ VOOOY!
La determinación que muestra el pirata de la justicia es digna de admirar. A pesar de que su rostro esté oculto detrás de esa máscara, no enseña ni una pizca de duda en su ataque. Y es que este golpe no va solamente desde su fuerza interna, sino que representa a todos sus compañeros, a sus hermanos caídos. El pelear contra esta invasora no es solo para defender la vida de todos aquellos que han confiado su bienestar a él, sino que para proteger los ideales que ponen por delante de ellos cada día de sus vidas.
Por ellos, todos los que ya no están y seguramente por los que vendrán en el futuro, es quien carga con el peso de alzarse con la victoria. No solo este grupo, sino el mundo de aquellos que siempre se han visto pisoteados por los fuertes, dependen de él. — ¡DEBO GANAR!
Lamentablemente, los ideales no siempre pueden defenderse con la fuerza del espíritu. El mundo tarde o temprano termina enseñándote que la fuerza es más importante que cualquier otro cosa.
Todo su cuerpo retumba al momento del choque con el arma. — ¿Q-qué? ¡N-no es posible! — Anonadado, da un paso hacia atrás, intentando no perder el balance. Sin embargo, es tal la sorpresa de que su golpe haya sido bloqueado con tanta facilidad, que deja de estar concentrado la mínima cantidad de dos segundos. Pero, en un combate donde está en juego tu vida y la del rival, ese breve periodo es suficiente para que la balanza se rompa y el peso de la derrota comience a caer sobre uno.
Sangre es lo que sale volando y mancha el piso, habiéndose comido del todo ese contraataque. Rápidamente lleva una mano hasta la zona, buscando presionar para detener el sangrado que le causa un ardor bastante molesto. — M-maldita… ¿Quién diablos eres tú? Nosotros no hemos hecho nada como para tener un enemigo de tu calaña. — Por supuesto, y es que, hasta ahora, solo se han visto enfrentado a míseros guardias que contratan aquellos que poseen dinero. Es la primera vez que esta banda se topa con alguien superior a la capacidad mínima de fuerza.
— Y no vengas a burlarte de mi ideal de justicia ¡DE NUESTRO IDEAL DE JUSTICIA! — Pisa fuerte el suelo, levantando polvo y piedras. Está molesto, enfadado, cegado por la ira. Nadie puede burlarse de la justicia, ni siquiera esta muchacha.
Ambas manos las lleva hasta su cara y se da dos golpes para despertar y concentrarse. Luego, busca respirar profundo para retomar tanto el control de su mente y su cuerpo. Ya no le importa la herida en su costado, solo piensa en que debe atacar y confiar en que la fuerza de su espíritu sumada a la de su cuerpo servirá para darle una victoria que ponga orgullosos a todos los suyos.
— ¡Haré que pidas perdón por todas tus ofensas! ¡Te enseñaré que nadie está por encima de la justicia!
Reduce la distancia entre ambos moviéndose dos metros, ella aún se encuentra a un metro, pero dando un salto hacia el frente es que logra ponerse en rango para su puñetazo. Este no es igual que el de antes, pues muestra el control que tiene sobre su musculatura y tensa la misma, pudiéndose ver su brazo más fuerte bajo ese traje tan apretado que tiene. Sin embargo, por mucho que vaya con más fuerza, la velocidad sigue siendo la misma.
El golpe dado con la mano derecha va directo hacia el abdomen, queriendo afectar su respiración en caso de darle con tanta fuerza. Antes ya apunto al rostro, por lo que ahora desea tomarla por sorpresa al buscar otro punto blanco.
¿Qué decidirá este enfrentamiento? Es una competencia entre ideales totalmente diferentes. ¿Cuál triunfará?
— ¡AQUÍ VOOOY!
OFF ROL
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
Hablo | Pienso
