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[P.R.] [Aventura Tier 1] Los Piratas Power Rangers - Kiyoshi Maeda - 14-01-2026 Reino de Samba | 01 de primavera – Año 17
La historia comienza a las 09:00 am en una casa bastante acomodada y llena de lujos. Consta de muchos empleados, piletas, plantas, todo un lugar en donde cualquiera desearía ser el amo y señor de sus dominios. Lamentablemente, lo que debería ser felicidad para el dueño, últimamente se ha vuelto un dolor de cabeza. Lo que sucede es que, en las últimas semanas, unos supuestos piratas justicieros se las han arreglado para interceptar los transportes de mercancía de sus hombres, quitándoles todo para luego repartirlos por ahí. Y por supuesto, el dueño de casa no posee tanto poder como para llegar y confrontar a la ciudadanía para contratar lo que es suyo. Por este motivo es que ha decidido contratarte a ti, Yuqi, para que te encargues de este asunto de una vez y para siempre. Te encuentras en el living de la casa, uno muy lujoso, sofás aterciopelados, mesa de centro de cristal, distintos muebles de la mejor madera que se puede encontrar en estos mares. Pareces realmente una princesa dentro de tu castillo. En lo que esperas ya sea sentada o de pie, según tu decisión, ves pasar mucha gente por los pasillos. Todos muestran expresiones de preocupación en sus rostros. Ante ti finalmente aparece aquel que desenfundará el dinero para que tú puedas regocijarte con la paga una vez te encargues de los tipos que le molestan. El hombre es bastante bajito, mas no lo suficiente para ser considerado un tontatta. Posee cabellos y cejas bastante excéntricas, las cuales causan risa en todos los rincones del mundo que visita desde su infancia. Su nombre es Jean Napon. ![]() — Mira, chiquilla, esto es bastante simple. No te pido que les robes nada, solo asegúrate de que no sean capaces de levantarse como para atreverse a robarme algo de nuevo, ¿lo entiendes? Son un piratas de lo peor. Creen que ayudan a los pobres y son buenos, pero… — Cada palabra que dice solo enseña que está más y más enojado. — Solo son viles ladrones, cucarachas que debemos aplastar con todo el peso de la justicia. Así que ve, que no te arrepentirás de trabajar para mí, niñita. — Menciona mientras hace un gesto con la mano para que acto seguido ingrese en escena una mujer alta y delgada que le entrega un mapa a la peliverde en el cual está tachado con una equis la zona de la isla en donde se les ha visto por última vez. Selva Anozama
Calor, mucho calor es lo que experimentas, siendo casi imposible no sudar al caminar por esta zona. Cada vez que te adentres más por la selva, escuchas más y más ruido, seguramente te estás acercando a un grupo. Ya sea vayas de frente o oculta, en un terreno sin tanto matorral pero sí mucho árbol de gran tamaño es que se encuentra un grupo de 20 personas, todos armados con espadas o pistolas. Ninguno de ellos destaca más de lo común, pero sí podemos valorar que todos lucen muy felices. Comparten jarras de sake y algunos hasta muestran sus distintivos pasos de baile. Parece que celebran el éxito del último robo, uno que a tu actual jefe no le sentó muy bien. Gracias a tu capacidad auditiva superior al ser vivo promedio es que logras escuchar una que otra conversación entre ellos, llegando a ti incluso un dato clave que podrías aprovechar si es esa tu decisión. — Qué gratificante fue ver la cara de espanto de esos tipos cuando se vieron rodeados. Son fuertes aprovechándose de los débiles, pero con nosotros huyeron como niños asustados. — Sí, dentro de poco llevaremos a ese enano gordinflón a la ruina y dejará de robarle a los pobres. Se topó con tipos más fuertes y de seguro debe andar oculto bajo su cama llorando día y noche. — Bueno, bueno, no pensemos en ese tipo de cosas. Aprovechemos para descansar y relajarnos. El jefe dijo que llegaría pronto porque tiene una noticia importante que darnos. Pronto tendremos que volver al trabajo. — Tienes razón, aunque faltan chicas en nuestra tripulación. Entre tanto hombre no es tan divertido a veces. Todos ríen ante el último comentario; no saben que una mujer bastante peculiar aparecerá pronto cerca de ellos, aunque no de la forma amistosa que desean. De entre todo lo que dicen puedes sacar en limpio que su capitán no está presente, pero que está pronto a llegar. ¿Qué es lo que harás, cazadora? ¿Ir de frente para enseñarle al grupo que su justicia no es la única que triunfa? ¿O prefieres ir lentamente por sus espaldas para darles la perdición que hoy se te ha confiado? El método que elijas servirá, pero lo clave es que debes pelear. Y debes hacerlo, antes de que sea demasiado tarde para ti. Llegó tu hora de trabajar, Rata.
OFF ROL
RE: [P.R.] [Aventura Tier 1] Los Piratas Power Rangers - Yuqi - 16-01-2026 ¿Por qué no empezamos esto con una verdad? Yuqi no quiere estar ahí. Cualquier lugar en el mundo hubiese preferido, antes de pisar la pulcra y brillante superficie que la recibe. Es solo la antesala a cada lujo que se deja descubrir con cada paso que la adentra más al lugar. De cada objeto, el olor a dinero se desprende e invade sus fosas nasales, aunque gusto no le trae, sino todo lo contrario. Desagrado en su pecho, sonrisa en su cara; ¿no es esa una contradicción? Una de las tantas que a su ser lo conforma, como a su vida. Curioso debería resultar que odiase a los ricos, pero que viviese a base de ellos y sus estúpidos encargos. No es que de su contraparte la historia resultase diferente: fingiendo aguantarla, pese a pertenecer a ese montón que les desagradaba, solo hasta que dejase de ser útil. Sentires correspondidos, al final. Una realidad del mundo, el funcionamiento básico del mismo: unos utilizando a otros. Por supuesto, incluso en un tema como ese, los niveles existían: nadie era igual a otro, no todos poseían los mismos derechos, más cuando estos se decidían en base a lo que se tenía y lo que no. El escenario en el que se encuentra, todo lo que la rodea, no hace más que dejárselo claro. Porque sí, por mucho que se cuestione qué tipo de persona será su jefe ese día, consciente es de que puede pasar sobre el resto solo por su dinero. Aunque no en su totalidad, ¿verdad? Por algo está allí ella: para cazar a los que él no puede. En cuanto hace acto de presencia ante ella, comprende tanto. Por su boca, el respeto escapa, en forma de un suspiro que es primo lejano de la risa. Una media sonrisa, burlona, se ha dibujado en sus labios al alzarse. No importan las consecuencias, no ahora. Irreal luce todo: un enano dándole órdenes. Aplastarlo sin ningún asco, eso es lo que imagina; en cambio, asiente a sus palabras y los dientes muestra. No parece divertido él, pero ¿qué le importa? El mapa del tesoro en sus manos ya se encuentra. ***
Qué calor de mierda, eso es lo único que puede pensar. No es que demasiada tela cubra el cuerpo de la fémina en esos momentos, tomando en cuenta la isla en la que termina por caer. Aun así, es insoportable. En ese reino ha ubicado, más rápido de lo que creyó, a sus objetivos. Demasiado inteligentes no son, tampoco silenciosos. Resulta gracioso cuán fácil aquellos que han ayudado con lo robado han sido los primeros en delatarlos, todo por un ligero intercambio. Quizá por eso no siempre te debías permitir ser generoso con los demás; no todos pagaban con la misma moneda e incluso te cambiarían si les ofrecían un poco más. Qué estúpidos. Tan ruidosos como estos piratas solo pueden serlo, se hacen notar desde la distancia. Ha llamado su atención el ruido, ha sido su guía, y allí está ella, oculta entre las verdes y grandes hojas de los árboles. Felicidad en sus rostros, botellas en sus manos. Es fácil unir hilos y acertar al pensar que no están en su óptimo estado. Se siente como hacer trampa; sin embargo, la cazadora nunca ha jugado limpio. Sí, un juego. Eso es lo que es. Sigilosa, sus pies tocan tierra y sus dedos se deslizan por la corteza de los árboles que la rodean. Paso a paso, la distancia se elimina; por otro lado, las risas, los gritos y festejos se asientan cada vez más fuerte en sus oídos. Y los acompaña en su alegría: sonríe. Cuando los rostros ajenos puede ver a la perfección, las comisuras de su boca se alzan y una curva forman. Ella también está feliz, ¿lo pueden notar los otros? Porque pronto su presencia no puede ser ignorada por algunos. —¿Qué hacen tan lejos? No podrán divertirse desde esa distancia —Así que es ella quien decide tomar el mando de la situación al abandonar por completo el escondite formado de árboles. Su cuerpo completo se deja ver, aunque sus manos, a la espalda, se encuentran sosteniendo algo—. A las chicas nos gustan más directos —Como si fuera una invitación, y lo es. ¿Quién la rechazará?— . Más cercanos. El menos tonto, el menos influenciado por el alcohol en sus manos, es quien más rápido toma consciencia y busca golpearla torpemente con lo primero que a sus manos llega: una botella de vidrio, rota. ¿No es tierno? Que se acerque a ella a toda velocidad, ignorando el peligro y su propia situación. Ternura que termina en burla, pues la mujer no tarda en usar la hoja inferior de su arma para provocar la caída seca del cuerpo del hombre al apuntar a sus pies. Brota la sangre, brota la confusión. —Si estás muy borracho, no deberías correr así —Filosas sus palabras, tanto como lo son las puntas que se clavan cerca al rostro del hombre que en el suelo reposa. Un par de centímetros lo han salvado de que pierda la piel de su rostro, y es que es el temor que muestra lo que a ella le encanta—. Te lastimarás. Ese es el punto de todo: divertirse. Bienvenido es el resto para unirse, pues, de la nada, esa selva se ha convertido en su patio de juegos. El carmín que ensucia el verdor de la superficie alerta, provoca a la acción antes que a la huida. ¿No es extraño cómo funciona el pánico? Obligando a un par de hombres a que en su dirección vayan, metiéndose en su espacio hasta que no pudieron, pues al arma ha vuelto a sus manos y el largo es lo que utiliza para mantener la distancia. —¿Tan rápido quieren unirse? —Les dará el placer, entonces. El tridente no ha tardado en ir en medio de los dos hombres, clavándose en sus hombros con fuerza para obligarlos a retroceder, y los quejidos son la muestra de que lo ha logrado a la perfección. No es suficiente para ella. Nunca es suficiente. —¿Dónde están a quiénes ayudaron? ¿Pueden llamarlos? —Silencio es lo que recibe, y eso dice más que cualquier palabra. No todos sostienen su mirada e, inconscientemente, algunos cuerpos se atreven a retroceder. ¿Es valentía lo que los mantiene en ese lugar? ¿O es miedo? Ladeando la cabeza es que los examina; sus ojos violetas no desean perder por nada del mundo a estos individuos. Peones torpes, entretenidos. ¿De dónde vendrá el siguiente movimiento? ¿De aquel que levanta una pistola en su dirección? La lengua pasea por su labio inferior y lo humedece, agrandando su sonrisa. —Anda, hazlo. El silencio que hace minutos se ha roto, completamente destrozado queda por el estampido tan repentino. Se disipa el aire húmedo con la bala, y víctima no encuentra. Ha dudado demasiado el tirador, segundos que la peliverde ha aprovechado para moverse. En la maleza, el proyectil se ha perdido, y, en respuesta, el extremo inferior del tridente dibuja un arco bajo. La hoja curva impacta detrás de la rodilla del atacante; sin embargo, sangre no trae, sino una caída. Un grito se deja escuchar y no sabe a qué atribuirlo. ¿Al dolor del impacto o a la pistola que de sus manos escapa? —Qué torpe. El desorden ha comenzado. Un paso, luego otro; se borra el espacio entre ella y ellos mientras el asta se convierte en una perfecta extensión de su cuerpo. Un barrido amplio obliga a dos a retroceder, y eso provoca un segundo movimiento. Las raíces expuestas se encargan de hacer tropezar a uno, ¿y el otro? Un impacto directo recibe en el abdomen. Ella le roba el aire y de rodillas lo deja. ¿Cómo se han mantenido por tanto tiempo vivos estos tipos? ¿Cómo han logrado tantas fechorías? De su interrogatorio mental es sacada cuando un espadazo va dirigido a su costado. El filo retenido se ve por una de las puntas del tridente; luego, un giro de muñeca brusco es lo que al hombre deja vulnerable cuando la hoja es desviada. Predecible sería ir por el pecho, así que nuevamente va al hombro: el siguiente golpe impacta y el suelo es quien recibe al cuerpo, del cual ahora un brazo inútil cuelga. —¿Ahora quiénes son los asustados? —Les recuerda sus palabras, caminando entre ellos sin temor alguno. Eso no significa descuido, porque un segundo hará la diferencia, sobre todo cuando ahora son dos más quienes intentan rodearla—. Soy más del uno a uno. Y fiel a sus palabras es. Una sien golpea primero la vara, luego otra. La firmeza necesaria ha colocado en cada golpe para apagar sus miradas. La consciencia se ha desvanecido y sus cuerpos también. Ante sus ojos, no son más que sacos mal arrojados. Poco a poco, el “patio de juegos” se llena de cuerpos inmóviles, quejidos bajos, armas abandonadas. ¿Dónde están las risas? ¿Dónde están los bailes? Se han extinguido por completo. Al menos, han liberado todos los asientos, y ella en uno toma lugar. Un poco rupestre el tronco, pero es lo suficientemente cómodo para respirar hondo y mirar al cielo. ¿Qué sigue ahora? Sus ojos violetas recorren a los que aún respiran, asegurándose de que ninguno tenga fuerzas para ponerse en pie. —¿Me acompañarán hasta que su capitán llegue, verdad? Sería descortés que no lo hiciesen. Y ellos son caballeros, ¿cierto? Lástima que ella no es una dama.
OFF-ROL
RE: [P.R.] [Aventura Tier 1] Los Piratas Power Rangers - Kiyoshi Maeda - 16-01-2026 Caos. Este puede ser positivo o negativo, según la situación. En un comienzo, todo fue caótico debido a la celebración, música inclusive se hizo presencia para que todos dancen al son de una melodía que alegre sus corazones. Todos los aquí presentes confían en sus convicciones, en que todas sus fechorías son por el bien del pueblo, de los suyos. Nadie se siente un criminal, un ladrón; creen que algún día serán héroes de los que sus hijos se sentirán orgullosos y presumirán frente a sus amigos. La aparición del ángel del muerte hizo que el caos transmute a uno negativo del que todos piensan huir en algún momento. Los primeros en lanzarse hacia ella lo hicieron con una confianza y valentía dignas de admirar, pero conforme el número de peleadores iba disminuyendo, el resto solo meditaba sobre si serían capaces de torcerle la mano al destino. Aun así, ante el implacable acecho de la cazadora, la opción de huir del combate nunca estuvo presente. Independiente del estilo de pelea, hasta el último de los soldados dio su grito de guerra confiando en la esperanza de la victoria. Lamentablemente, todos fueron derrotados. Lo que antes era un campo de baile y celebración, hoy está lleno de cuerpos caídos. Algunos yacen inconscientes, otros se mantienen despiertos soportando el dolor no solo físico, sino también que mental debido a la humillación que acaban de digerir. Entre ellos, uno en particular que se encuentra más cerca del improvisado asiento de la muerte misma, se arrastra utilizando el último gramo de fuerza que queda en su cuerpo para posarse frente a ella. No se entrega, no pide clemencia, tampoco piedad. Difícilmente estira el brazo diestro para atreverse a tomar el tobillo ajeno con la mano, y con el coraje que solo unos pocos tienen desde el nacimiento, estira el cuello para verla hacia arriba, sin importarle la bajeza que siente al tener que comunicarse desde un escalón muy inferior. Con su capitán, sus capitanes, esto nunca ha sido así. La relación de confianza con sus superiores se construyó en base a una hermandad, un cariño y un respeto en el que todos se miran como un igual. — El capitán llegará… y te enseñará la fuerza de la justicia, maldita… — Ya sea que Yuqi haga algo o no, este valeroso hombre pierde el conocimiento, pues usó lo último que le quedaba para transmitir esas palabras. No muy lejos de la zona, cada vez más cerca, se escuchan pasos. Aquel hombre al que todos esperan como el último bastión de su resistencia, está llegando. — Espero que los chicos no se molesten por mi tardanza, pero este exquisito sake que me regalaron de seguro les encantará. Es de una calidad muy difícil de adquirir. — Contento, es que aguarda su llegada. Presentándose en el crudo escenario de combate, se encuentra con uno de los suyos tirado. — ¡Stan! — Luego otro. — ¡Nata! — Están por todos lados, provocándole un desconcierto que en segundos se transformará en miedo y, después, en irá. — ¿Qué pasó acá? ¡Díganmelo, por favor! — Sus pasos siguen adelante y ahí está ella, con una sonrisa de lo más molesta, sentada en un trono que no le pertenece. No se necesita ser un genio para saber que ella es la responsable de esta masacre que le destroza el corazón.
Imagen referencial
— ¡Tú! ¡Has osado a lastimar a mis amigos, a estos hombres que día y noche trabajan por el bien de este mundo! — Su traje azul tan característico y llamativo brilla como nunca debido a los rayos del sol que directamente caen sobre su figura aportando un gran efecto dramático. Su dedo índice apunta directamente hacia ella, desafiándola y aleccionándola, queriendo transmitir que ante él, ante el maldito Power Ranger Azul, una vez ha despertado su ira, es imposible vencer. — ¡Revela tu identidad y tus verdaderas intenciones! ¡Pero respondas lo que respondas tu suerte está echada! ¡Te has presentado aquí como un enemigo de la justicia que intentamos proteger con nuestras vidas! ¡Por ese motivo es que lo mejor que es te prepares para conocer la derrota! Camina lentamente por el medio de sus compañeros abatidos. Escucha palabras de aliento provenientes desde más de uno, deteniendo sus pasos a escasos dos metros de la muchacha que yace sentada desde el comienzo. — ¡Tú y yo decidiremos esto! — Uno contra uno, como debe de ser. Aquí es donde comienza la verdadera pelea, el verdadero trabajo de la cazadora. Esta tripulación tiene tres caudillos, siendo las cabezas que debe entregar o al menos alejar del mapa. Hoy, solo por hoy, puede conformarse con uno, siendo el que se encuentra frente a él. El hombre de azul se lanza hacia el frente, queriendo reducir esos dos metros que lo separan de su adversario y, sin armas ni nada por el estilo, lanza un puñetazo con la mano derecha enguantada blanca que apunta directamente al rostro de la fémina. Aquí no hay hombres ni mujeres, solo ideales que deben ser defendidos con la fuerza de nuestro espíritu.
OFF ROL
RE: [P.R.] [Aventura Tier 1] Los Piratas Power Rangers - Yuqi - 18-01-2026 Sentada en un trono que no le pertenece, espera. Espera y no deja de esperar, barriendo el lugar con la mirada, perezosa. Un resquicio de fuerza busca, de voluntad en alguno de ellos... No lo encuentra lamentablemente, eso provoca tan aburrida la espera. Los ojos en el cielo, jugando a darle nombres a siluetas sin forma en lo que espera, así es como el ensimismamiento se crea... Y una presión en su tobillo lo rompe por completo. Enojo no demuestra su expresión por el toque del contrario, sino una ternura que se ha teñido por completo de burla. ¿Tanto esfuerzo en mantenerse consciente solo para regalarle aquellas palabras? Qué desperdicio, en verdad. Pero, ¿no es eso lo que la divierte? Lo que la mantiene sonriendo, mientras su pie remueve al inconsciente de su espacio personal. ¿De qué le ha servido la fuerza de la justicia a este hombre? ¡De nada! Jodidamente estúpido, como el resto de los que esparcidos en el suelo se hallaban. Como todos los que creían que ser correctos les evitaría el daño, el sufrimiento. ¿Cuándo ha servido la justicia? ¿Cuándo la ha defendido, o dado de comer? Amargas son las preguntas; en cambio, la emoción es la encargada de pintar su expresión al empezar a oír pasos a lo lejos... ¿No está claro de quien se trata? El que la hará pagar, el que la castigará. Es aquí donde el verdadero juego empieza. Y es ridículo, ¿no, Yuqi? El hombre frente a ti, el traje que porta y los ideales tan estúpidos que demuestra cargar con cada palabra que sale de su boca. Justicia, justicia, justicia... ¿Acaso no es capaz ver a dónde los ha llevado su "justicia"? Puede que no se lo hayan enseñado todavía, y ella se ofrecía como voluntaria. Es hora de ponerse de pie. Imperceptible es el crujir del tronco cuando abandona su asiento improvisado. Ha esperado este momento, este instante y el que lo demuestra es el tridente, que gira en su mano con naturalidad. Dos metros, eso es todo. ¿Distancia? ¿Invitación? Los labios humedecidos se encuentran cuando el hombre de azul hacia ella se lanza, siendo un puñetazo directo el que rompe el aire que comparten ambos, guiado por una voluntad que supera la técnica. Puede verlo: no hay duda en su movimiento. En definitiva, él cree en lo que hace, en su fuerza, en que eso bastará para terminar todo. No lo hará, bobo. Con claridad ve el golpe venir y, aún así, la de cabellos verdes no retrocede ni un centímetro, no se molesta en apartar el cuerpo. ¿Por qué esquivar? Es el tridente quien responde con un movimiento corto y preciso, interceptando con el asta aquel trayecto del puño. Un sonido seco reverbera entre ambos, madera contra guante blanco. Pronto la vibración recorre los brazos de ambos, el aire que comparten tensión trae. No hay más: la fuerza del impacto desaparece ahí. La postura de la fémina por el momento no se rompe y es un error pensar que sus pies se mueven. Firmes sus manos se mantienen, tal como su agarre: inamovible. — Estoy un poco decepcionada, azulito, ¿tanto discurso de justicia para nada? —Parece genuina al preguntar, esperando una respuesta cuando en verdad no podría importarle menos. Las palabras en su boca solo existen para picarlo, junto a la sonrisa de medio lado que se dibuja cuando el brazo del hombre queda extendido. Aprovecha la inercia todavía existente para avanzar, para que el tridente sea el siguiente en hablar. El extremo inferior del arma traza un arco corto, ascendente, buscando el costado derecho y expuesto del ajeno. Ni siquiera está pensando en lucirse, remarcando simplemente la apertura que le ha sido regalada con tanta facilidad. Una vez más el aire se ha cortado. Apartándose nuevamente hacia atrás, la distancia original vuelve entre ambos. Sus ojos violetas no se apartan del hombre, atentos y hambrientos de acción. La expectativa brilla, lo evalúa. Entonces, ¿qué sigue?
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RE: [P.R.] [Aventura Tier 1] Los Piratas Power Rangers - Kiyoshi Maeda - 19-01-2026 Valor. Dignidad. Honor. Fuerza. La determinación que muestra el pirata de la justicia es digna de admirar. A pesar de que su rostro esté oculto detrás de esa máscara, no enseña ni una pizca de duda en su ataque. Y es que este golpe no va solamente desde su fuerza interna, sino que representa a todos sus compañeros, a sus hermanos caídos. El pelear contra esta invasora no es solo para defender la vida de todos aquellos que han confiado su bienestar a él, sino que para proteger los ideales que ponen por delante de ellos cada día de sus vidas. Por ellos, todos los que ya no están y seguramente por los que vendrán en el futuro, es quien carga con el peso de alzarse con la victoria. No solo este grupo, sino el mundo de aquellos que siempre se han visto pisoteados por los fuertes, dependen de él. — ¡DEBO GANAR! Lamentablemente, los ideales no siempre pueden defenderse con la fuerza del espíritu. El mundo tarde o temprano termina enseñándote que la fuerza es más importante que cualquier otro cosa. Todo su cuerpo retumba al momento del choque con el arma. — ¿Q-qué? ¡N-no es posible! — Anonadado, da un paso hacia atrás, intentando no perder el balance. Sin embargo, es tal la sorpresa de que su golpe haya sido bloqueado con tanta facilidad, que deja de estar concentrado la mínima cantidad de dos segundos. Pero, en un combate donde está en juego tu vida y la del rival, ese breve periodo es suficiente para que la balanza se rompa y el peso de la derrota comience a caer sobre uno. Sangre es lo que sale volando y mancha el piso, habiéndose comido del todo ese contraataque. Rápidamente lleva una mano hasta la zona, buscando presionar para detener el sangrado que le causa un ardor bastante molesto. — M-maldita… ¿Quién diablos eres tú? Nosotros no hemos hecho nada como para tener un enemigo de tu calaña. — Por supuesto, y es que, hasta ahora, solo se han visto enfrentado a míseros guardias que contratan aquellos que poseen dinero. Es la primera vez que esta banda se topa con alguien superior a la capacidad mínima de fuerza. — Y no vengas a burlarte de mi ideal de justicia ¡DE NUESTRO IDEAL DE JUSTICIA! — Pisa fuerte el suelo, levantando polvo y piedras. Está molesto, enfadado, cegado por la ira. Nadie puede burlarse de la justicia, ni siquiera esta muchacha. Ambas manos las lleva hasta su cara y se da dos golpes para despertar y concentrarse. Luego, busca respirar profundo para retomar tanto el control de su mente y su cuerpo. Ya no le importa la herida en su costado, solo piensa en que debe atacar y confiar en que la fuerza de su espíritu sumada a la de su cuerpo servirá para darle una victoria que ponga orgullosos a todos los suyos. — ¡Haré que pidas perdón por todas tus ofensas! ¡Te enseñaré que nadie está por encima de la justicia! Reduce la distancia entre ambos moviéndose dos metros, ella aún se encuentra a un metro, pero dando un salto hacia el frente es que logra ponerse en rango para su puñetazo. Este no es igual que el de antes, pues muestra el control que tiene sobre su musculatura y tensa la misma, pudiéndose ver su brazo más fuerte bajo ese traje tan apretado que tiene. Sin embargo, por mucho que vaya con más fuerza, la velocidad sigue siendo la misma. El golpe dado con la mano derecha va directo hacia el abdomen, queriendo afectar su respiración en caso de darle con tanta fuerza. Antes ya apunto al rostro, por lo que ahora desea tomarla por sorpresa al buscar otro punto blanco. ¿Qué decidirá este enfrentamiento? Es una competencia entre ideales totalmente diferentes. ¿Cuál triunfará? — ¡AQUÍ VOOOY!
OFF ROL
RE: [P.R.] [Aventura Tier 1] Los Piratas Power Rangers - Yuqi - 26-02-2026 Justicia. Justicia. Justicia. ¿No puede ver aquel hombre a dónde lo ha llevado su querida justicia? ¿O será que otra palabra no conoce? Consecuencia de tanto repetirla, en la cabeza de la fémina esas tres sílabas rebotan y total sentido pierden. Nada nuevo, porque esa justicia que tanto predica el pirata nunca ha existido para la de ojos violetas. Por lo mismo es que la curva que es su boca se ensancha cuando al contrario escucha, la burla no tarda en cubrir su mirada. Ridículo es su actuar, pero los ojos no se apartan de la silueta del hombre ni por un segundo. Distraerse es peligroso, incluso si el que está al otro lado es un tonto. Pero bien, bien, podían ser tontos juntos. Estúpidos. ¿No lo ha dicho siempre Yuqi? Lo inteligente es aburrido y, a fin de cuentas, si ha venido a cazarlos es para lo contrario: divertirse. Y tan decidido se ve el contrario, tan enfocado en dañarla... La convicción en el rostro ajeno provoca que su lengua se deslice por su labio inferior y lo humedezca, saboreando el peligro y las ansías que carga ese posible impacto. El extraño está tan cerca, tanto… pero ella no retrocede. ¿Está haciendo el intento siquiera? Sabes la respuesta, querido lector. ¿Pero qué escucha nuestro héroe, qué ve? Una risita ligera, un movimiento rápido. Todo ese esfuerzo del contrario para... ¿Nada? ¿Es real lo que ven los ojos del enmascarado? ¿Su mayor golpe ha sido evitado? Con un simple desplazamiento de caderas y hombros, mínimo. ¿No es vergonzoso? La de cabellos verdes ha esquivado a la perfección y a él no le queda más que golpear al inofensivo aire. ¿Cómo se siente, amiguito? ¿Humillante? Porque para ella no deja de ser divertido, a la perfección ese brillo puedes ver. La distancia que los separa se mantiene cuando pasos da para atrás, y por mucho que esos dos metros no parecen acortarse, ella se ha tomado un tipo de cercanía diferente, una que no le has ofrecido. —¿Qué fue eso? ¿Lo mejor que pudo dar tu justicia? —Incita a que la ataque otra vez cuando esas palabras a la perfección se combinan con una mueca que molestaría a cualquiera. Esa es su intención, siempre lo ha sido. —Ya veo. ¿Ya ve qué? Permite que la interrogante exista, en lo que el tridente ha cambiado ya de posición y se mueve. Lo mantiene simple, sin alzar el objeto por encima del hombro. Un arco descendente es lo que traza el extremo inferior del arma, en busca de un punto específico: la pierna adelantada, aquella que su peso sostiene. Ni siquiera es que intente arrancarla o destrozarla, ¡qué salvaje sería! Lo que quiere, lo que desea, es un pequeño corte. ¿Acaso no es la mejor lección una cicatriz que te recuerde tu error cada vez que la observas? Ella conoce de eso. Sabe que su propósito está cumplido cuando a sus oídos llega el delicioso sonido seco del filo encontrando carne. Como si de tela se tratase, la piel ajena se abre. Ella marca el trazo a su gusto: profundo, pero medido. Lo importante es que duela. Y vaya que sabe cómo conseguirlo. La experiencia al oído le susurra que vaya al siguiente paso. Es inútil comprobar el resultado cuando algo más importante está en juego para ella. En aprovechar el cruce para que su mano libre se deslice no titubea, ha hecho esto más veces de lo que puede contar. Con naturalidad sus dedos arrancan una plaquita metálica que sujeta se encuentra al muslo del rival. En un gesto rápido ha recogido su verdadero premio, el recuerdo de la noche. Inútil, seguro; pero ¿quién le quitaba lo satisfactorio? Nadie. Está jugando ahora. Es más, ¿no ha estado jugando todo este tiempo? Separándose del ajeno con un pequeño salto, antes de que el tridente vuelva a posición de guardia y las tres puntas se encuentren alineadas hacia él. —¿Está bien si me quedo con esto? —Entre sus dedos la pieza gira y brilla. Es bonita y por eso le gusta, no hay más. —No deberías tener problema con que te quiten cosas cuando tú lo haces, bobo. Y a ver si puede recuperarlo, cuando aquella placa se pierde en algún pliegue de su ropa. No hay nada más a la vista que la mofa en la peliverde, es casi palpable. —Mi jefe me encomendó que solo juegue contigo un poquito —Pasos da alrededor de él, rodeándolo, y manteniendo esa pequeña distancia de medio metro. —Seguro lo conocen: pequeño, feo, pero qué atractivos son sus bienes —Aquellos que ellos habían disfrutado tanto de saquear en las últimas ocasiones. —Esta es su justicia. Por la que había pagado. —Necesito que corras a dar un mensaje. ¿Me harías ese favor? —Como si hubiese derecho a negarse es que pregunta, con una ingenuidad tan falsa que roza la burla. —Si continúan así, tú y tus hombres sólo serán los primeros —Porque hay más, consciente es, ¿y no debería esta organización preocuparse más por los suyos, en vez de arriesgarlos? —Quizá deban buscar otro objetivo. Alguien más a quién robarle. ¿Tal vez a los indefensos que ayudaron? Esos mismos que los vendieron: los desprotegidos, los abandonados y olvidados. —¿Pueden?
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RE: [P.R.] [Aventura Tier 1] Los Piratas Power Rangers - Kiyoshi Maeda - 27-02-2026 “La justicia siempre prevalece”, eso es lo que escucha y se repite desde pequeño, son las palabras que le hacen seguir adelante cuando sus piernas ya no son capaces de ayudarle. Su golpe es evadido como si el puñetazo de un niño fuera el dado, y no solo eso, sino que el filo del tridente enterrándose en su carne no le transmite solo dolor y penumbra, sino que se trata de un golpe en su ego, en su confianza, en la esperanza que todos sus hombres han depositado en él. Ahora, si hablamos del robo tan sencillo que ejecuta la chica, la situación se vuelve peor. Menos mal el querido power ranger tiene su máscara, pues este detalle oculta las lágrimas que caen desde sus ojos. — Cállate… — Le pide en voz baja. — ¡Que te calles! — Palabras furiosas que escapan de sus labios mientras la rodilla herida está apoyada en el piso, con una cabeza cuyo rostro tapado apunta al suelo. No es capaz de alzar la mirada, pues ver a los ojos a quien le ha dado esta paliza es algo a lo que no se atreve. Muerde su labio, aprieta las manos, observa a su alrededor a sus compañeros caídos. Más de alguno ya ha recuperado el conocimiento y en sus rostros se ve la desesperación y desilusión de ver a su capitán derrotado de esta forma. — No me importa quién te envió. Solo me importa proteger a los míos, mis compañeros, mis hermanos, y también mis valores. — Saca fuerzas de no sabe dónde para hablar, pues el dolor que le aflige en el pecho es horrible. — Mátame. Si quieres que esto acabe para tu jefe, toma mi vida. — Ahora sí levanta la cabeza. Por mucho que use máscara, Yuqi debe ser capaz de imaginar el rostro abatido pero con una leve luz de vida en él. — Porque si sigo vivo, no dejaré de pelear por lo que creo aun por mucho que deba sufrir. — Procede a abrir los brazos, entregando su cuerpo y su vida. Es el acto de mayor valentía al que se ha atrevido en toda su vida. — Adiós, hermano. Adiós, hermana. Y adiós, amigos. Sincero, pues no tiene trucos bajo la manga, aunque inconsciente de que su final aún no corresponde su llegada. Desde la distancia, unos 30 metros, en lo alto de la colina, se escucha un fuerte silbido. En cuestión de segundos, a los oídos de todos se escuchan varios pasos. Si Yuqi estira su cuello se encontrará con una persona cuyo traje es similar al del tipo que acaba de derrotar, pero de color amarillo.
Imagen referencial
A su alrededor se encuentran más soldados normales como los que yacen tirados en el suelo, aunque solo son cinco, pues el grueso del grupo se encontraba celebrando aquí la victoria tras su último ataque. Sin embargo, el ranger amarillo no es el único en hacer aparición. Dicen que tres son multitud, así que ese es el número que identifica a estos hermanos piratas. Frente a Yuqi, dándole su hombro izquierdo al azul para que se apoye y en la derecha sosteniendo una katana cuyo filo apunta a la peliverde, aparece la del traje rosa.
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— Has sido muy atrevida como para venir a por nosotros directamente. Te daría tu merecido, pero la salud de mi hermano es más importante. — Su voz es femenina, obviamente se trata de una chica. Si Yuqi intenta acercarse para aprovechar que su nueva enemiga tiene un herido sobre su hombro, una flecha lanzada por el amarillo en las alturas se incrusta en el césped a escasos treinta centímetros de la cazadora, dándole a entender que si intenta algo, deberá enfrentar a más de uno. — Pero déjame decirte algo, muchachita. Nosotros no hacemos el mal, no lastimamos inocentes. Pero tú has decidido herir a los nuestros, así que si vuelvo a toparme contigo, te haré sufrir un castigo que ni tu descendencia será capaz de ignorar en el futuro. Yo no soy tan buena como mi hermano. Una amenaza dicha con dureza, mucha seriedad, incluso odio. Afortunadamente, son solo palabras, pues Yuqi tiene permitida la retirada luego de su victoria. Derrotó a uno de los cabecillas de esta banda pirata y a gran parte de sus soldados. Transmitió el mensaje de que no deben entrometerse con el mismo adinero, aunque quién sabe si esta advertencia será tomada en cuenta o si será un impulso anímico que les permita seguir adelante. Sea cual sea la respuesta, esta será dicha en el futuro. Por hoy, la historia ha terminado.
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RE: [P.R.] [Aventura Tier 1] Los Piratas Power Rangers - Yuqi - 05-03-2026 ¿Matarlo? No quiere. Terminar tan pronto con su humillación es un desperdicio, además de aburrido. ¿Dónde está lo entretenido? En verlo lamentándose por no ser lo suficientemente fuerte en conjunto con la justicia a la que se ha entregado tanto. Ahora, ha perdido todo, pero puede perder más. ¿Quizá la dignidad? Pues nada más que risas obtiene cuando de brazos abiertos se rinde, ni siquiera hay una advertencia de ataque en la pose de la fémina. Tan patético que solo lo dejará ser, ignorándolo. En cambio, la curiosidad la obliga a girar la mirada en dirección de tan repentino silbido. Vaya, ¿hay visita? Inesperada, pero no indeseada. Los labios se humedecen antes de curvarse ligeros, burlones; en cambio, sus dedos se enredan en el arma de manera instintiva. Solo por las dudas, claro. No atacaría a nuevos amigos, a menos que lo viese necesario. O entretenido. Básicamente lo mismo. —Qué bonita reunión familiar. Yo nunca tuve una así, ¿me permiten unirme? —Qué obvio es descubrir que en serio no lo dice, pero es real el veneno que intenta ocultar bajo ese tono tan juguetón. Amarga es la envidia que saborea, dulce es el filo que la apunta. El contraste la emociona, motivada a ir por más, pero ha sido suficiente por hoy. —¿Qué color podría ser yo? Ya hay azul, amarillo y rosa... Sus ojos persiguen a quienes menciona, entre divertida y expectante. No atacará, pero nadie le asegura que será así al revés e, incluso así, sus manos se elevan al aire en señal de una paz que se puede romper tan fácil como el silencio. —Nos volveremos a ver, eso es seguro —Porque si lo habían hecho una vez, lo volverían a hacer. Gente como ellos, y como ella, nunca se detenían con un obstáculo. No ve el rostro de la fémina, pero imaginar su expresión no es difícil, por lo mismo es que el gesto curvilíneo en su rostro no desaparece. —Cuando eso pase, asegúrate de ponerme las manos encima. Porque escurridiza es otra palabra que la caracteriza, pero eso ya lo saben ellos, ¿verdad? Bobos.
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RE: [P.R.] [Aventura Tier 1] Los Piratas Power Rangers - PX-6 - 08-03-2026 ✓ Aventura T1: Completada Recompensas Narrador (Maeda) — Puntos Mugiwara:6 — Puntos de Rol:10 — Berries:15k Recompensas User (Yuqi) — Puntos Mugiwara: 5 — Reputación: 10 — Atributos: — Berries: 10K |