26-12-2025, 12:28 AM
El nerviosismo de Owen era palpable; Él tenía un don de gentes excelso, colosal, pero tenían un problema muchísimo mayor: Se habían convertido, sin comerlo ni beberlo, en aquellos que buscarían entretener a una importante cantidad de "hombres-pez" (Ya que el pelirrojo desconocía el verdadero nombre de la raza) y que, además, parecía ser un evento importante y de etiqueta, digno de los antros de mayor "standing" de Whiskey Peak. Abandonado total de la suerte, desconocía cuál era el punto débil y aquello que despertaba las sonrisas, ya que los humanos, ciertamente, suelen tener un humor un poco más sencillo (Toc-toc, y tal). ¿Una suerte garrafal? La existencia de Alana Sahiba, quien, en un abrir y cerrar de ojos, empezó a cambiar un poco el paradigma.
Ella anunció que iba a ser quien hablaba, quien iba a manejar la batuta del caótico evento que se presentaba delante de ellos y, mientras que el chico solo permanecía en un silencio atroz y nervioso, una pequeña risa se escapó de entre la multitud "pezíl" -¡! ¡Se ha reído uno!- el pensamiento fugaz no dudó ni un ápice de segundo en desviarse hacia su "muñeca ventrílocua" que, ahora sí, en silencio, se lo dejaba bien en claro:
Ella tenía tanto el control de la situación que, incluso, parecía hacerlo con el propio pelirrojo que, muerto de los nervios, se mantuvo absolutamente pendiente de una Alana que estiró lo obvio hasta el punto que le sacó de quicio, viéndose desde el escenario cómo el titiritero parecía estar peleando con su muñeco extrañamente -...- lo que le provocó quedarse quieto, en el lugar, pudiendo palpar con el rabillo del ojo a esos anfibios acusadores mientras se movía mecánica y ortopédicamente con sus ojos nerviosos hacia los "humanos-pez" -¡JAJAJA! ¡Estábamos comprobando si...el material iba a ser de su agrado!- ¡EJHM-UHM!, alguien acomodándose la garganta. La cuestión se estaba poniendo áspera o, mejor dicho, "escamosa".
En el momento que Alana saludó, la cosa SÍ parecía empezar a tomar buen rumbo: Una serie de risas, esas que son como una ola y que responden a un buen remate o un comentario atinado, pero no, simplemente fue un saludo -¡! ¡Puede ser que los tenga!- el pelirrojo, nervioso, simplemente sonreía como si fingiese que "estaba hablando por ella". Es más, muchos pensarían que es un excelente titiritero al no verse ni un solo músculo de su garganta tensarse para imitar otra voz sin abrir la boca, y el chico solo respondía con una mirada infundida en el pánico. Uno parecía ofenderse, pero...el ambiente parecía haberse calmado ligeramente, un poco, aunque sea.
Extrañamente y mientras el resto de los presentes parecía verdaderamente estar interesados en "conocerse" con la Tontatta muñeco, un hombre-estrella de mar, de mandíbula floja y rosa socarrona, se reía en el fondo golpeando la mesa que tenía delante, haciendo que las copas encima de la misma tintineen y varios de los espectadores, con un nuevo espectáculo, también volteasen a verle extrañamente y sirviese de mínima distracción ante el bochorno que todos estaban presenciando. Owen, aterrado, sabía que tomaba bocanadas de aire en el supremo ahogo en el que se encontraba producto de la imposibilidad de cruzar la barrera de confianza de todos aquellos peces elegantes. Alana parecía tener un plan, uno que muchísimos humoristas (Incluso el pelirrojo que tenía como titiritero) solía usar: Referencias para molestar al público presente.
Había un hombre-pez de pie, vestido muy diferente a como estaba el resto y traía su pantalón moteado, sin nada en la parte superior y, efectivamente, una cara de perpetua sorpresa que le caracterizaba en demasía. Alana oscilaba entre la imposibilidad perpetua de romper la barrera del humor de los hombres-pez y las risas totalmente perdidas y explosivas del "risa-fácil" del hombre-estrella de mar, tan extraño y bobalicón que hasta generaba una mueca de burla en el propio Owen. Mueca que desaparecía instantáneamente se topaba con la turba de peces elegantes que, progresivamente, cuchicheaban con complicidad, como si la molestia hacia los que ofrecían el espectáculo fuese lo que los unía, y no el espectáculo en sí.
¡TUMB-TUMB!, golpeaba TAN duro la mesa que hizo que las copas y hasta el adorno que emitía la luz de una vela como centro de mesa se volcaron, viendo como este pegaba el rostro sobre la misma. El resto ya comenzaba con ciertos abucheos debido a la complicidad de uno inicial, ¡BUUUUU! ¡BUUUUUU! -¡Alana! ¡LOS PIERDES!- Owen se acercó, parecía como si, todo este tiempo, se hubiese quedado completamente petrificado y el sudor oscureciese la tela sobre sus axilas y cuello mientras sus orbes celeste brillante no se desconectaban ni un ápice de segundo de los anfibios que, excitados por la molestia, ya parecían estar oscilando entre estar ofendidos y reírse de forma suelta de algunas de las morisquetas de Alana.
El chiste fue tan malo, tan terrible, que un hombre-pez que parecía no estar demasiado pendiente de todo lo que estaba ocurriendo allí no dudo ni una milésima en detener de comer su hamburguesa preparada por krill y otros derivados marinos para voltear a ver al escenario, tan pero tan ofendido, que hasta abandonó sus originales dos dimensiones para ser de tres, incluso, super-detallar su aspecto hasta poder sentirlo excesivamente hiperrealista.
Ya el hombre-estrella de mar estaba carcajeándose tanto que comenzó a lagrimear, liberando unas gotas de agua salada que provocaban que él fuese tan espectáculo como los puestos en el escenario -Me parece que más allá de la estrella rosada y gorda no vamos a hacer reír a estos tipos.- torció su cuerpo, susurrándole a la muchachita sobre su regazo y buscando esa complicidad que ahora, ambos, tenían -Aprovechemos que ese tipo no los para de distraer para pintarnos de colores.- y, dicho esto y mientras sus risas, incluso, distraían a los organizadores del evento, ambos dos buscarían volverse por donde se metieron en un inicio.
¡IIIIIK-CLIC!, el sonido de exactamente la misma puerta metálica que les había permitido tener cierta coartada, ahora, era el elemento de su liberación. Bueno, más o menos, todavía no "habían pagado la entrada" que les habían dicho que deberían pagar -¡FIU! Le debemos una al tipo estrella.- Silbó el pelirrojo con aún el mostacho negro, evidentemente falso, pegado en sus narices. En sus ropas yacía un traje sencillo, algo colorido y ligeramente carnavalesco, pero que le daban un aire formal pero divertido -¿Nos habrán dejado de seguir los imbéciles que estaban detrás nuestro?- miró hacia la izquierda y la derecha del propio callejón en el que se había metido en un primer lugar. Al parecer, parecían haber perdido el tiempo suficiente allí dentro como para ganar tiempo -A todo esto, ¿Porqué te perseguían? ¿Qué hiciste?- alzó una ceja mientras su boca era oculta por el bigotón azabache, solo viendo como este subía y bajaba tembloroso por acción de su labio -No habrás ofendido a alguien con alguno de tus chistes. Ahí adentro casi nos volvemos alimento para peces.- y esto, evidentemente, también le despertó una duda genuina -Qué loco que es el mundo fuera de la isla de uno.- llevó su manos hacia la cintura, buscando tener una posición en jarra mientras, con algo de seriedad, observaba la metálica y grisácea pared justo frente a él -Primero existen humanos animales, gigantes, gente con alitas como mi amiga Elara,- una Skypean, precisamente -pero también existe gente pez. Incluso tú, Alana,- la señaló, acusadoramente -¿Qué eres tú? Lo dijiste en el escenario: Eres muy pequeñita, tienes cola, pero eres como una mujercita en miniatura.- tal vez, y pudiendo saber los secretos de este mundo, Owen sería capaz de poder decir mejores chistes que los referidos a los pezones de la gente.
Ella anunció que iba a ser quien hablaba, quien iba a manejar la batuta del caótico evento que se presentaba delante de ellos y, mientras que el chico solo permanecía en un silencio atroz y nervioso, una pequeña risa se escapó de entre la multitud "pezíl" -¡! ¡Se ha reído uno!- el pensamiento fugaz no dudó ni un ápice de segundo en desviarse hacia su "muñeca ventrílocua" que, ahora sí, en silencio, se lo dejaba bien en claro:
Antes de que nadie tire nada, quiero dejar algo claro.
-...-
Yo hablo.
![[Imagen: YTdZe5C.png]](https://i.imgur.com/YTdZe5C.png)
-¡¿Y PORQUÉ COÑO TARDAS TANTO EN DECIRLO?! ¡SE ME ESTÁN DILATANDO TODOS LOS ESFÍNTERES!-
Ella tenía tanto el control de la situación que, incluso, parecía hacerlo con el propio pelirrojo que, muerto de los nervios, se mantuvo absolutamente pendiente de una Alana que estiró lo obvio hasta el punto que le sacó de quicio, viéndose desde el escenario cómo el titiritero parecía estar peleando con su muñeco extrañamente -...- lo que le provocó quedarse quieto, en el lugar, pudiendo palpar con el rabillo del ojo a esos anfibios acusadores mientras se movía mecánica y ortopédicamente con sus ojos nerviosos hacia los "humanos-pez" -¡JAJAJA! ¡Estábamos comprobando si...el material iba a ser de su agrado!- ¡EJHM-UHM!, alguien acomodándose la garganta. La cuestión se estaba poniendo áspera o, mejor dicho, "escamosa".
En el momento que Alana saludó, la cosa SÍ parecía empezar a tomar buen rumbo: Una serie de risas, esas que son como una ola y que responden a un buen remate o un comentario atinado, pero no, simplemente fue un saludo -¡! ¡Puede ser que los tenga!- el pelirrojo, nervioso, simplemente sonreía como si fingiese que "estaba hablando por ella". Es más, muchos pensarían que es un excelente titiritero al no verse ni un solo músculo de su garganta tensarse para imitar otra voz sin abrir la boca, y el chico solo respondía con una mirada infundida en el pánico. Uno parecía ofenderse, pero...el ambiente parecía haberse calmado ligeramente, un poco, aunque sea.
— …hagamos algo importante, aunque antes que nada, si decidís tirarnos al agua: floto.
![[Imagen: db840a2bb5c95c23b5644f5251707713.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/db/84/0a/db840a2bb5c95c23b5644f5251707713.jpg)
-¡JAJAJAJAJAJA! ¡¿ENTIENDEN?! ¡DIJO QUE FLOTA PORQUE ES UN MUÑECO DE MADERA! ¡JAAAAJAJAJA!-
Extrañamente y mientras el resto de los presentes parecía verdaderamente estar interesados en "conocerse" con la Tontatta muñeco, un hombre-estrella de mar, de mandíbula floja y rosa socarrona, se reía en el fondo golpeando la mesa que tenía delante, haciendo que las copas encima de la misma tintineen y varios de los espectadores, con un nuevo espectáculo, también volteasen a verle extrañamente y sirviese de mínima distracción ante el bochorno que todos estaban presenciando. Owen, aterrado, sabía que tomaba bocanadas de aire en el supremo ahogo en el que se encontraba producto de la imposibilidad de cruzar la barrera de confianza de todos aquellos peces elegantes. Alana parecía tener un plan, uno que muchísimos humoristas (Incluso el pelirrojo que tenía como titiritero) solía usar: Referencias para molestar al público presente.
Por ejemplo…tú.
![[Imagen: d93c4d6191aa0f2413bf3c891fc9df72.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/d9/3c/4d/d93c4d6191aa0f2413bf3c891fc9df72.jpg)
-¿KIEN, IO?-
Había un hombre-pez de pie, vestido muy diferente a como estaba el resto y traía su pantalón moteado, sin nada en la parte superior y, efectivamente, una cara de perpetua sorpresa que le caracterizaba en demasía. Alana oscilaba entre la imposibilidad perpetua de romper la barrera del humor de los hombres-pez y las risas totalmente perdidas y explosivas del "risa-fácil" del hombre-estrella de mar, tan extraño y bobalicón que hasta generaba una mueca de burla en el propio Owen. Mueca que desaparecía instantáneamente se topaba con la turba de peces elegantes que, progresivamente, cuchicheaban con complicidad, como si la molestia hacia los que ofrecían el espectáculo fuese lo que los unía, y no el espectáculo en sí.
¿Sabéis por qué los peces nunca usan redes sociales?
Owen desvió la mirada, silente, hacia Alana. Por el amor de dios, que sea el mejor chiste jamás contado.
— Porque ya viven atrapados en corrientes…
![[Imagen: 31612fdd186dbc6f1f37ee8b121dfa52.jpg]](https://i.pinimg.com/1200x/31/61/2f/31612fdd186dbc6f1f37ee8b121dfa52.jpg)
-¡JAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJA! ¿¡QUÉ ES UNA RED SOCIAL!? ¡¿ENTIENDEN?! ¡YO TAMPOCO! ¡JAJAJAJAJAJAJA!-
Otra vez, asistencia del hombre-estrella de mar. Mientras que el silencio sepulcral y el barullo invadía el local, él mitigaba una tensión tan creciente como latente. Alana no es que los estaba perdiendo, los estaba transformando.
Otro. Otro rápido. ¿Qué le dice un pez a otro cuando llega tarde?
-¿¡QUÉ!? ¡¿QUÉ LE DICE?!-
El hombre estrella de mar, un fenómeno a estas alturas.
— “Nada, nada”.
-¡WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAAJAJAJAJAJ! ¡INCREÍBLE! ¡NADA PORQUE LOS PECES NADAN! JAAAAAJAJAJA-
¡TUMB-TUMB!, golpeaba TAN duro la mesa que hizo que las copas y hasta el adorno que emitía la luz de una vela como centro de mesa se volcaron, viendo como este pegaba el rostro sobre la misma. El resto ya comenzaba con ciertos abucheos debido a la complicidad de uno inicial, ¡BUUUUU! ¡BUUUUUU! -¡Alana! ¡LOS PIERDES!- Owen se acercó, parecía como si, todo este tiempo, se hubiese quedado completamente petrificado y el sudor oscureciese la tela sobre sus axilas y cuello mientras sus orbes celeste brillante no se desconectaban ni un ápice de segundo de los anfibios que, excitados por la molestia, ya parecían estar oscilando entre estar ofendidos y reírse de forma suelta de algunas de las morisquetas de Alana.
Vino el último chiste, uno que provocó una reacción que fue el detonante de todo: Porqué los peces nunca discuten del pasado:
— Porque lo pasado…pasado por agua está.
![[Imagen: 9998eaf4f84d41a07a4df8c61c94cd67.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/99/98/ea/9998eaf4f84d41a07a4df8c61c94cd67.jpg)
-¿Qué cojones?-
El chiste fue tan malo, tan terrible, que un hombre-pez que parecía no estar demasiado pendiente de todo lo que estaba ocurriendo allí no dudo ni una milésima en detener de comer su hamburguesa preparada por krill y otros derivados marinos para voltear a ver al escenario, tan pero tan ofendido, que hasta abandonó sus originales dos dimensiones para ser de tres, incluso, super-detallar su aspecto hasta poder sentirlo excesivamente hiperrealista.
![[Imagen: a18d5031dcd31706eb2e7db1b0a38df2.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/a1/8d/50/a18d5031dcd31706eb2e7db1b0a38df2.jpg)
-¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA! ¡ES EL MEJOR CHISTE DE LA NOCHE! ¡ME ESTÁ A PUNTO DE REVENTAR UN RIÑÓN!-
Ya el hombre-estrella de mar estaba carcajeándose tanto que comenzó a lagrimear, liberando unas gotas de agua salada que provocaban que él fuese tan espectáculo como los puestos en el escenario -Me parece que más allá de la estrella rosada y gorda no vamos a hacer reír a estos tipos.- torció su cuerpo, susurrándole a la muchachita sobre su regazo y buscando esa complicidad que ahora, ambos, tenían -Aprovechemos que ese tipo no los para de distraer para pintarnos de colores.- y, dicho esto y mientras sus risas, incluso, distraían a los organizadores del evento, ambos dos buscarían volverse por donde se metieron en un inicio.
¡IIIIIK-CLIC!, el sonido de exactamente la misma puerta metálica que les había permitido tener cierta coartada, ahora, era el elemento de su liberación. Bueno, más o menos, todavía no "habían pagado la entrada" que les habían dicho que deberían pagar -¡FIU! Le debemos una al tipo estrella.- Silbó el pelirrojo con aún el mostacho negro, evidentemente falso, pegado en sus narices. En sus ropas yacía un traje sencillo, algo colorido y ligeramente carnavalesco, pero que le daban un aire formal pero divertido -¿Nos habrán dejado de seguir los imbéciles que estaban detrás nuestro?- miró hacia la izquierda y la derecha del propio callejón en el que se había metido en un primer lugar. Al parecer, parecían haber perdido el tiempo suficiente allí dentro como para ganar tiempo -A todo esto, ¿Porqué te perseguían? ¿Qué hiciste?- alzó una ceja mientras su boca era oculta por el bigotón azabache, solo viendo como este subía y bajaba tembloroso por acción de su labio -No habrás ofendido a alguien con alguno de tus chistes. Ahí adentro casi nos volvemos alimento para peces.- y esto, evidentemente, también le despertó una duda genuina -Qué loco que es el mundo fuera de la isla de uno.- llevó su manos hacia la cintura, buscando tener una posición en jarra mientras, con algo de seriedad, observaba la metálica y grisácea pared justo frente a él -Primero existen humanos animales, gigantes, gente con alitas como mi amiga Elara,- una Skypean, precisamente -pero también existe gente pez. Incluso tú, Alana,- la señaló, acusadoramente -¿Qué eres tú? Lo dijiste en el escenario: Eres muy pequeñita, tienes cola, pero eres como una mujercita en miniatura.- tal vez, y pudiendo saber los secretos de este mundo, Owen sería capaz de poder decir mejores chistes que los referidos a los pezones de la gente.
-Hablo- , Narro , -Pienso-
![[Imagen: Fusaneitor.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Fusaneitor.gif)
