02-12-2025, 11:16 PM
(Última modificación: 02-12-2025, 11:46 PM por Kayseira Ashter.)
Mantenerme ocupada, esa ha sido la clave para mantenerme mentalmente cuerda, sana y estable…Más o menos. Una parte de mi simplemente ha guardado todo en un extraño cajón que ha tirado al mar, y ha visto cómo se perdía en silencio. El cigarro va muriendo entre mis labios, mientras el humo se pierde lentamente.
Ahora que íbamos a cambiar de barco, tenía la oportunidad de dejar atrás todo lo que me recordaba a él.
Tener algo nuevo, mío, donde no hubiera un recuerdo de él persiguiéndome como si fuera alguna clase de fantasma. Pero entonces me di cuenta de algo, de un pequeño detalle que dio vueltas en mi mente.
Vale, joder, lo de pequeño era quizás redundante teniendo en cuenta el tamaño de nuestra nueva compañera, Alana. Nos habíamos presentado, hablado cordialmente un par de veces y poco más, luego había llegado la discusión de los sitios y todas esas cosas en el barco.
Resulta que como tontata no ocupaba un sitio en concreto, un espacio, algo en mi no sintió demasiado bien aquello.
Maldita sea, quizás estoy cruzando una línea que no tenía que cruzar y Alana se molestaba conmigo…Pero me había servido para tener las manos ocupadas, y era algo que realmente agradecía.
-Alana…¿tienes un momento? -Estábamos en el barco antiguo, estábamos terminando de sacar cosas, prepararnos para venderlo y todo lo demás. Me senté en el suelo un momento, cruzando las piernas en posición india,mientras dejaba delante mia lo que había traído finalmente.
-Se que no nos conocemos tanto, mierda, creo que hemos cruzado palabras tres veces, pero como carpintera de esta tripulación.-Una carpintera un poco inútil, teniendo en cuenta el pastizal que vamos a tener que dejarnos porque nos compren y reformen otro barco porque yo no puedo.
-Quería hacer algo por ti, creo que al final todos merecemos tener nuestro propio espacio en el barco.-Le enseñé entonces lo que había hecho, quitando la tela con algo de vergüenza, mientras me pasaba los dedos por la nuca, entre mis cabellos mas largos.
Era una casita de madera de estilo tradicional chino, como todo nuestro barco nuevo, entero, tenía varias plantas, habitaciones, una salita, había medido todo al tamaño de Alana, para que fuera como para ella.
Su propio espacio, su propio lugar en el barco, su hogar dentro del nuestro, del que ella formaba parte.
-Aunque puedas estar bien en cualquier sitio, creo que como parte de nuestra tripulación te mereces tener tu propio lugar en tu nuevo hogar.-Y ahí estoy, mirándola nerviosa, dudando, quizás me tire la casa a la cara, quizás no, bueno.
Habrá que descubrirlo.
Ahora que íbamos a cambiar de barco, tenía la oportunidad de dejar atrás todo lo que me recordaba a él.
Tener algo nuevo, mío, donde no hubiera un recuerdo de él persiguiéndome como si fuera alguna clase de fantasma. Pero entonces me di cuenta de algo, de un pequeño detalle que dio vueltas en mi mente.
Vale, joder, lo de pequeño era quizás redundante teniendo en cuenta el tamaño de nuestra nueva compañera, Alana. Nos habíamos presentado, hablado cordialmente un par de veces y poco más, luego había llegado la discusión de los sitios y todas esas cosas en el barco.
Resulta que como tontata no ocupaba un sitio en concreto, un espacio, algo en mi no sintió demasiado bien aquello.
Maldita sea, quizás estoy cruzando una línea que no tenía que cruzar y Alana se molestaba conmigo…Pero me había servido para tener las manos ocupadas, y era algo que realmente agradecía.
-Alana…¿tienes un momento? -Estábamos en el barco antiguo, estábamos terminando de sacar cosas, prepararnos para venderlo y todo lo demás. Me senté en el suelo un momento, cruzando las piernas en posición india,mientras dejaba delante mia lo que había traído finalmente.
-Se que no nos conocemos tanto, mierda, creo que hemos cruzado palabras tres veces, pero como carpintera de esta tripulación.-Una carpintera un poco inútil, teniendo en cuenta el pastizal que vamos a tener que dejarnos porque nos compren y reformen otro barco porque yo no puedo.
-Quería hacer algo por ti, creo que al final todos merecemos tener nuestro propio espacio en el barco.-Le enseñé entonces lo que había hecho, quitando la tela con algo de vergüenza, mientras me pasaba los dedos por la nuca, entre mis cabellos mas largos.
Era una casita de madera de estilo tradicional chino, como todo nuestro barco nuevo, entero, tenía varias plantas, habitaciones, una salita, había medido todo al tamaño de Alana, para que fuera como para ella.
Su propio espacio, su propio lugar en el barco, su hogar dentro del nuestro, del que ella formaba parte.
-Aunque puedas estar bien en cualquier sitio, creo que como parte de nuestra tripulación te mereces tener tu propio lugar en tu nuevo hogar.-Y ahí estoy, mirándola nerviosa, dudando, quizás me tire la casa a la cara, quizás no, bueno.
Habrá que descubrirlo.
Visual

![[Imagen: 159542460_max.jpg]](https://img.fruugo.com/product/0/46/159542460_max.jpg)