06-10-2023, 02:02 PM
(Última modificación: 06-10-2023, 02:10 PM por Legan.
Razón: Un acento, un simple acento, sí.
)
Estaba mucho más recuperado del mareo, no obstante, todavía no me encontraba recuperado al completo de ese efecto. Aun con esas, había logrado llegar a pocos metros de la plataforma, donde me había detenido para observar el panorama antes de lanzarme, aprovechando que nadie parecía contar con mi presencia. En mi pequeño análisis pude ver que si bien era cierto que aquel gigante no había podido someterlos, estaba lejos todavía de caer. Una especie de humano-jirafa captaba toda su atención, debería tratarse del tipo misterioso con el que a duras penas pude intercambiar palabras. Esto provocó una sonrisa dibujándose en mi rostro, emocionado por todavía poder darle guerra a semejante enemigo, el gran gigante rojo. Sin duda mis instintos más primitivos por la sangre Oni estaban a flor de piel.
No obstante, no terminaba de entender cómo este combate con tan formidable rival estaba siendo tan extraño. La gyojin y Yojimbo estaban en pleno combate entre ellos. Llegando a la plataforma había visto como la gyojin atacó a Yojimbo, y posteriormente este le respondió con una patada directa en el vientre. Debía actuar de prisa, antes de que estos dos continuasen su peculiar duelo. El oso estaba más alejado, sosteniendo una lanza al tiempo que le gritaba algo a estos dos.
- ¡¡Star platinum!!– Gritó aquella mala bestia atacando al tipo grande, el único que parecía estar enfrentando el verdadero peligro.
Dirigí mi mirada nuevamente hacia él, observando como su ataque podía definirse como una oleada de puñetazos. A dichos golpes les acompañaba un grito propio de gorilas, mostrando que estaba muy en sintonía con su transformación.
Estaba claramente distraído, era el momento. Poniendo un pie en la plataforma agaché mi cuerpo desenvainando mis katanas, nadie contaba conmigo, y pese al daño que eso hacía a mi orgullo en esos momentos, era una ventaja que no debía desaprovechar. Deseaba gritarles mi regreso, gritar a los que estaba peleando, pero la oportunidad de atacar a semejante bestia con la guardia baja no podía dejarla escapar.
Comencé a correr agachado, con la cabeza más adelantada que el resto del cuerpo, procurando no solo ganar más velocidad, si no ser más sigiloso y menos llamativo para el resto de personas que allí estaban. El gorila golpeó con los dos puños sobre la plataforma, hablando con aquella jirafa, anunciando su nombre. A medida que habló me coloqué a su espalda, que estaba bastante cerca del borde de la plataforma, situándome yo a cuatro metros de esta.
Esperaba que al menos el hombre jirafa sí lograse verme y captase su atención un poco más. Pillarle con la guardia baja aseguraría un gran daño, que en el mejor de los casos menguaría mucho sus fuerzas.
Calculaba a simple vista que debía encontrarme a unos cinco metros del gigante, por lo que si esta técnica salía bien podría producirle daños en todo su cuerpo, especialmente allí donde apunte. Colocando mis brazos cruzados frente a mí, los extendí hacia la parte de atrás de mi cabeza todo lo que pude en apenas unas milésimas de segundo. Inmediatamente salté cuatro metros hacia el hueco poplíteo de la pierna derecha del gran simio al mismo tiempo que realicé dos tajos descendientes en forma de “X”. Mi ataque podría resultar letal golpeando directamente, pero además tenía la esperanza de que aquellas ondas cortantes dañasen también sus pantorrillas y gemelos de ser posible. Así mismo tuve cuidado de no golpear con estas al semijirafa quitándolo de mi visión con la pierna del tal Karak, sirviendo estas de escudo para él.
Nada más lanzar este ataque pretendía retroceder lo suficiente hasta estar a algo menos de un metro del límite de la plataforma, si centraba su atención en mí, el resto podía aprovechar para golpearle con la guardia baja. Sin embargo, debía solucionar también el conflicto que tenían entre ellos para que se centrasen también en Karak, yo sólo no podría con él, y el semijirafa parecía que se había llevado toda la carga del combate.
- ¡Vuestro ego acabará siendo vuestra tumba! – Les grité para que espabilasen. – Capitán Yojimbo, gyojin, oso, ¡Podéis mataros más tarde si queréis, pero en estos momentos la prioridad es Karak! ¡Centráos! – Grité para después lanzarle al gigante rojo una sonrisa desafiante mientras terminaba de limpiarme la sangre de la boca que todavía tenía. - Al fin y al cabo estamos ante el baluarte de la destrucción ¿No es así grandullón?
Es posible que mis palabras sentenciasen mi vida, pero estaba deseando devolverle la humillación que me había hecho sentir antes. Sin embargo, necesitaría de la ayuda de los demás.
No obstante, no terminaba de entender cómo este combate con tan formidable rival estaba siendo tan extraño. La gyojin y Yojimbo estaban en pleno combate entre ellos. Llegando a la plataforma había visto como la gyojin atacó a Yojimbo, y posteriormente este le respondió con una patada directa en el vientre. Debía actuar de prisa, antes de que estos dos continuasen su peculiar duelo. El oso estaba más alejado, sosteniendo una lanza al tiempo que le gritaba algo a estos dos.
- ¡¡Star platinum!!– Gritó aquella mala bestia atacando al tipo grande, el único que parecía estar enfrentando el verdadero peligro.
Dirigí mi mirada nuevamente hacia él, observando como su ataque podía definirse como una oleada de puñetazos. A dichos golpes les acompañaba un grito propio de gorilas, mostrando que estaba muy en sintonía con su transformación.
Estaba claramente distraído, era el momento. Poniendo un pie en la plataforma agaché mi cuerpo desenvainando mis katanas, nadie contaba conmigo, y pese al daño que eso hacía a mi orgullo en esos momentos, era una ventaja que no debía desaprovechar. Deseaba gritarles mi regreso, gritar a los que estaba peleando, pero la oportunidad de atacar a semejante bestia con la guardia baja no podía dejarla escapar.
Comencé a correr agachado, con la cabeza más adelantada que el resto del cuerpo, procurando no solo ganar más velocidad, si no ser más sigiloso y menos llamativo para el resto de personas que allí estaban. El gorila golpeó con los dos puños sobre la plataforma, hablando con aquella jirafa, anunciando su nombre. A medida que habló me coloqué a su espalda, que estaba bastante cerca del borde de la plataforma, situándome yo a cuatro metros de esta.
Esperaba que al menos el hombre jirafa sí lograse verme y captase su atención un poco más. Pillarle con la guardia baja aseguraría un gran daño, que en el mejor de los casos menguaría mucho sus fuerzas.
Calculaba a simple vista que debía encontrarme a unos cinco metros del gigante, por lo que si esta técnica salía bien podría producirle daños en todo su cuerpo, especialmente allí donde apunte. Colocando mis brazos cruzados frente a mí, los extendí hacia la parte de atrás de mi cabeza todo lo que pude en apenas unas milésimas de segundo. Inmediatamente salté cuatro metros hacia el hueco poplíteo de la pierna derecha del gran simio al mismo tiempo que realicé dos tajos descendientes en forma de “X”. Mi ataque podría resultar letal golpeando directamente, pero además tenía la esperanza de que aquellas ondas cortantes dañasen también sus pantorrillas y gemelos de ser posible. Así mismo tuve cuidado de no golpear con estas al semijirafa quitándolo de mi visión con la pierna del tal Karak, sirviendo estas de escudo para él.
Nada más lanzar este ataque pretendía retroceder lo suficiente hasta estar a algo menos de un metro del límite de la plataforma, si centraba su atención en mí, el resto podía aprovechar para golpearle con la guardia baja. Sin embargo, debía solucionar también el conflicto que tenían entre ellos para que se centrasen también en Karak, yo sólo no podría con él, y el semijirafa parecía que se había llevado toda la carga del combate.
- ¡Vuestro ego acabará siendo vuestra tumba! – Les grité para que espabilasen. – Capitán Yojimbo, gyojin, oso, ¡Podéis mataros más tarde si queréis, pero en estos momentos la prioridad es Karak! ¡Centráos! – Grité para después lanzarle al gigante rojo una sonrisa desafiante mientras terminaba de limpiarme la sangre de la boca que todavía tenía. - Al fin y al cabo estamos ante el baluarte de la destrucción ¿No es así grandullón?
![[Imagen: 6b21652f11f0aaa372f8beac0c5f5243e.jpg?ex...c7df86faa&]](https://cdn.discordapp.com/attachments/1147873280661921902/1159819924500402176/6b21652f11f0aaa372f8beac0c5f5243e.jpg?ex=6532697a&is=651ff47a&hm=ebed68ae6ac1993910d3b6fd41ed109dc45cf44deaec8c31d293dcfc7df86faa&)
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