01-10-2023, 09:30 PM
Todavía seguíamos en esa tabla, en la misma que hace unos momentos pensábamos, que era fina y fácil de romperse, pero la verdad es que no lo era, consistía en una tabla grande, y gruesa, capaz de aguantar todo nuestro peso, y si por una pequeña casualidad se hiciese un combate lo mas probable es que se pudiera hacer sin ningún problema.
Mi estomago seguía sonando, rugía muy fuerte, y es que por mas que le dijese algo a Deyra, ella estaba como coqueteando, con un tipejo raro, con una especie de alas. Al final de tonto insistir, ella decidió darme mi pescado, aunque lo dijo de una manera muy fea, casi me podía sentir ofendido, pero la verdad es que no.
Me tiro pescado y comencé a comérmelo, como manjar del mejor restaurante, hecho por los pinceles y las manos de los dioses, con un sabor, un gusto mas fuerte de lo normal, seria por el cambio de agua, acaso aquí el pescado es mas fuerte su sabor, y su olor, me lo comí, y así con ello mi dolor de estomago se calmo, y mis ganas intensas de comer pescado se saciaron gratificada mente.
cuando estaba comiendo mi ultimo trocito de cola del ultimo pescado que me quedaba, cuando como si un sonido de un cohete de petardo llegase hacia nosotros, sonó un golpe en seco, agarrándole del cuello, y nos decía, que teníamos dos opciones, una que si le pegábamos y ahí di que moríamos todos, o éramos buenos chicos nos tumbábamos al suelo y seriamos capturados como esclavos, -Espera, un momento yo ya estoy en el suelo-, pero algo sucedió de la nada cuando ya me di cuenta, Derya no estaba, en el agua delante mío, el muchacho que era agarrado, le empezó a distraer y a molestar, y el otro el ligue de la pescado, le empezó a atacar por las piernas.
Mientras todo eso pasaba yo me puse en pie, forme mis muelles en los antebrazos y los estire hacia las costillas del malvado esclavista, clavando unos cincos centímetros como mínimo, después de comprobar el desgarre de mis uñas clavadas en la costillas, salte hacia Karak, proyectando mi cabeza hacia la boca de su estomago, para así poder hacer un intento de que se quede sin respiración y suelte al otro.
Mi estomago seguía sonando, rugía muy fuerte, y es que por mas que le dijese algo a Deyra, ella estaba como coqueteando, con un tipejo raro, con una especie de alas. Al final de tonto insistir, ella decidió darme mi pescado, aunque lo dijo de una manera muy fea, casi me podía sentir ofendido, pero la verdad es que no.
Me tiro pescado y comencé a comérmelo, como manjar del mejor restaurante, hecho por los pinceles y las manos de los dioses, con un sabor, un gusto mas fuerte de lo normal, seria por el cambio de agua, acaso aquí el pescado es mas fuerte su sabor, y su olor, me lo comí, y así con ello mi dolor de estomago se calmo, y mis ganas intensas de comer pescado se saciaron gratificada mente.
cuando estaba comiendo mi ultimo trocito de cola del ultimo pescado que me quedaba, cuando como si un sonido de un cohete de petardo llegase hacia nosotros, sonó un golpe en seco, agarrándole del cuello, y nos decía, que teníamos dos opciones, una que si le pegábamos y ahí di que moríamos todos, o éramos buenos chicos nos tumbábamos al suelo y seriamos capturados como esclavos, -Espera, un momento yo ya estoy en el suelo-, pero algo sucedió de la nada cuando ya me di cuenta, Derya no estaba, en el agua delante mío, el muchacho que era agarrado, le empezó a distraer y a molestar, y el otro el ligue de la pescado, le empezó a atacar por las piernas.
Mientras todo eso pasaba yo me puse en pie, forme mis muelles en los antebrazos y los estire hacia las costillas del malvado esclavista, clavando unos cincos centímetros como mínimo, después de comprobar el desgarre de mis uñas clavadas en la costillas, salte hacia Karak, proyectando mi cabeza hacia la boca de su estomago, para así poder hacer un intento de que se quede sin respiración y suelte al otro.
resumen
gasto del uso de la akuma
daño
total de puntos gastados
