28-09-2025, 01:21 AM
—¿Su fin? No, no vamos a traerle el fin a nadie, no ahora, no aquí, Capitán… ¡Vámonos! —Desde su sitio, aún en el suelo, con las extremidades paralizadas gracias al temor que lo recorría de arriba abajo, le gritó a su capitán. Sintió su boca seca, sus palabras, de hecho, salieron más ásperas de lo que pensó y la situación no mejoró cuando esa criatura extraña les habló de nuevo en ese idioma que entraba por sus oídos solo para atormentarlo…Si tuviera mejor memoria, estaría seguro de que soñaría con esa voz.
—Jen…Jensen tiene razón —. Dos veces que recuerda su nombre, si estuviera en una situación distinta, lo presumiría. —Debemos…Deberíamos…correr…
Demoniaco o no, el simple hecho de que su cuerpo brillara con un azul eléctrico que recordaba a los rayos en los días de tormenta, hacía que el médico sintiera una imperiosa necesidad de salir huyendo, el único problema es que estaba tan embobado que le resultaba imposible ponerse de pie de buenas a primeras.
—Correr.
Curiosamente, fue la voz rasgada del mink cabra lo que hizo reaccionar al pelirosa. Ni siquiera prestó atención a que estuviera esforzándose en hablar una lengua que tal vez fuera foránea para él, no se burlaría de la pronunciación ni nada parecido, por el contrario, solo con oírlo fue suficiente para que su cerebro lo procesara como una orden para levantarse y salir de ese sitio lo más rápido que pudiera.
Se puso de pie demasiado rápido, tanto que su cabeza dio vueltas por unos segundos antes de ubicarse por completo y poder correr hacia donde estaban ahora Jensen y su capitán.
—Sí, sí, sí…por supuesto que sí, estoy de acuerdo con el pistolero…irnos de aquí es lo mejor que podemos hacer ¿Viste eso? ¡Brilla! Es como un rayo…no estoy dispuesto a tener que pelear contra esa cosa, además…nos ha perdonado, nos ha dado la oportunidad de escapar…no es de cobardes huir cuando no hay más que hacer aquí, además…mira a sus seguidores, ni siquiera podrán levantarse en los próximos días —. Tomó a Jensen de su abrigo rojo y lo jaló para empezar a caminar, le habría gustado hacer lo mismo con su capitán, pero sintió que hacer algo como eso sería inadecuado.
Giró su cabeza para ver atrás, esperando que esa cosa no los siguiera y, en ese momento, aflojó el agarre de la chaqueta roja de Jensen, algo que parecía haber aprovechado el pelinegro para salir corriendo en dirección al pueblo.
—¡Hey! ¡Espera! ¡No te vayas sin nosotros y…! —Miró a un par de las cabras de las que antes él mismo se había encargado y se acercó a ellas para echarse ambas a sus hombros, antes dijo que cenarían cabra y cumpliría con llevarle la carne al cocinero. —¡Al menos ayúdame con la cena, Jensen!
Suspiró, rendido y corrió en dirección a los arrozales, aun con los animales en sus hombros, aunque su prioridad en ese momento era no perder de vista a Jensen, después de todo, lo que menos deseaba era perderse en esos campos por culpa de su mala orientación.
—¡Capitán! ¡Vamos! ¡No debería quedarse atrás! —dijo esperando que lo siguiera —Si lo que desea es encargarse de esa cosa, volveremos en otro momento…cuando…cuando…cuando seamos más fuertes —. No era su estilo ponerse metas de ese tipo, pero si eso tranquilizaba al chico más pequeño, lo haría con tal de que desistiera de la idea de traerle el fin inmediato a esa cosa que, a vista del médico, era demasiado para ellos.
