10-09-2025, 08:04 PM
(Última modificación: 10-09-2025, 08:06 PM por Sam Bernard.)
El muelle tembló como si un rayo hubiese caído sobre él. El impacto combinado de los dos guerreros no pasó desapercibido para nadie: primero, la patada desesperada de Li Yuan, que con la fuerza de sus piernas y las punteras metálicas logró arrancarse de las fauces del monstruo; luego, el estallido eléctrico de Zhang Guolao, que resonó como un trueno en el aire cargado de sal.
Marlon soltó un rugido espeso, mezcla de dolor y furia. Sus mandíbulas, abiertas de par en par, dejaron escapar una hilera de saliva y un quejido gutural. El coloso tambaleó un par de pasos hacia atrás, su pie hundiéndose en la madera húmeda y astillándola con un crujido que heló la sangre de los presentes, el hedor del mar y del propio monstruo se mezclaba con el aroma a madera quemada por el electro del mink.
Los ojos de Marlon, rojos como brasas en la penumbra, parpadearon con desconcierto, el golpe había sido real, contundente, incluso su piel curtida de gyojin había sentido la descarga como si le quemaran por dentro, haciéndole estremecerse contra su voluntad, en su pierna, la marca de la patada chisporroteaba todavía, un recordatorio de que sus oponentes no eran simples marinos, o comerciantes, era claro que no eran presas fáciles.
Los civiles, que habían intentado escapar, se detuvieron apenas un segundo al escuchar el alarido de la bestia, algunos miraban con esperanza, otros con incredulidad, nadie en el puerto había visto jamás que alguien osara desafiar de frente a Marlon y lo lograra herir.
Li Yuan, jadeante, aterrizó tras su acrobacia, el hombro marcado por los dientes del Gyojin ahora estaba sangrando y la sangre se deslizaba en líneas oscuras por sus escamas, pero sus ojos reflejaban determinación, el dolor era real, pero parece que no lo doblaría, su posición marcial mostraba que todavía tenía energía para seguir, que aún no pensaba ceder.
Zhang, por su parte, mantenía la distancia, su respiración pesada, la escarcha comenzando a extenderse desde su piel hasta la madera húmeda bajo sus patas. La electricidad aún chisporroteaba en el aire, mezclándose con la bruma marina, dándole al mink una apariencia casi espectral, su voz, grave y firme, se elevó como un trueno en respuesta a la amenaza.
Las palabras no fueron recibidas con indiferencia por parte de Marlon y el rostro del tiburón se contrajo en un gesto de rabia pura, su mandíbula rechinó con un sonido metálico, como si sus dientes fueran cuchillas que se afilaban entre sí y el gyojin dio un paso hacia adelante, furioso, y la madera se quebró aún más bajo su peso.
—¡Malditos insectos! —rugió, escupiendo espuma y sangre — ¿¡Se atreven a herirme!? — El puerto entero vibró con su grito, el agua del mar, como respondiendo a su furia, comenzó a agitarse más fuerte, enviando olas que golpeaban contra los barcos amarrados, uno de ellos se soltó, arrastrado por la corriente, mientras los marines huían a trompicones, incapaces de soportar la presión que emanaba de aquel monstruo.
Marlon alzó su enorme brazo, sus músculos tensos, cada vena marcada como si estuviera a punto de estallar y sus ojos inyectados en sangre buscaron primero a Li Yuan, luego a Zhang. La humillación de haber sido dañado por dos “insectos” lo estaba devorando y no era simplemente dolor lo que sentía, era orgullo herido, y eso lo volvía aún más peligroso.
La tensión en el muelle era insoportable, el aire vibraba con la promesa de otro choque brutal. Li Yuan, aún en guardia, sabía que un error podía costarle caro. Zhang, con su aura eléctrica y gélida, mantenía su firmeza, pero incluso él podía sentir el monstruo al borde de la explosión, sin embargo ahora había algo mas en juego, aquel barco que se había soltado amenazaba con chocar directamente con el puerto gracias a las grandes olas que se están acercando y de ser asi los negocios y el puerto mismo terminará destrozado.
Marlon respiró hondo y su pecho se inflaba como el de un leviatán emergido de las profundidades. —Si hambre es lo que tengo —gruñó, repitiendo con sorna las palabras del mink —¡hoy me daré un festín con sus entrañas! — Y con un rugido bestial, se lanzó de nuevo hacia adelante, la madera estalló bajo su arranque, astillas volando por los aires como proyectiles, mientras la sombra de Marlon se cernía sobre sus enemigos.
La batalla apenas comenzaba, y el puerto de Pushkin sería el campo donde se decidiría si el monstruo seguía reinando en el mar, o si dos guerreros improbables podían desafiar su tiranía. El rugido de Marlon retumbó como un cañonazo en el muelle, y en un parpadeo su enorme silueta ya estaba frente a Li Yuan. El gyojin, todavía con los colmillos manchados de la sangre del primero mordisco, levantó su puño derecho, más grande que la cabeza del propio monje, hace tanto tiempo que nadie hacía que Marlon utilizara su puño que incluso para el era algo raro. La madera crujió bajo el giro de su cadera, acumulando una fuerza devastadora. —Hyakumaigawara seiken — bramó, y el aire mismo pareció quebrarse con la presión de su puño, una técnica capaz de pulverizar cien tejas con un solo impacto, ahora dirigida al pecho de Li Yuan con la clara intención de mandarlo volando por los aires.
Marlon soltó un rugido espeso, mezcla de dolor y furia. Sus mandíbulas, abiertas de par en par, dejaron escapar una hilera de saliva y un quejido gutural. El coloso tambaleó un par de pasos hacia atrás, su pie hundiéndose en la madera húmeda y astillándola con un crujido que heló la sangre de los presentes, el hedor del mar y del propio monstruo se mezclaba con el aroma a madera quemada por el electro del mink.
Los ojos de Marlon, rojos como brasas en la penumbra, parpadearon con desconcierto, el golpe había sido real, contundente, incluso su piel curtida de gyojin había sentido la descarga como si le quemaran por dentro, haciéndole estremecerse contra su voluntad, en su pierna, la marca de la patada chisporroteaba todavía, un recordatorio de que sus oponentes no eran simples marinos, o comerciantes, era claro que no eran presas fáciles.
Los civiles, que habían intentado escapar, se detuvieron apenas un segundo al escuchar el alarido de la bestia, algunos miraban con esperanza, otros con incredulidad, nadie en el puerto había visto jamás que alguien osara desafiar de frente a Marlon y lo lograra herir.
Li Yuan, jadeante, aterrizó tras su acrobacia, el hombro marcado por los dientes del Gyojin ahora estaba sangrando y la sangre se deslizaba en líneas oscuras por sus escamas, pero sus ojos reflejaban determinación, el dolor era real, pero parece que no lo doblaría, su posición marcial mostraba que todavía tenía energía para seguir, que aún no pensaba ceder.
Zhang, por su parte, mantenía la distancia, su respiración pesada, la escarcha comenzando a extenderse desde su piel hasta la madera húmeda bajo sus patas. La electricidad aún chisporroteaba en el aire, mezclándose con la bruma marina, dándole al mink una apariencia casi espectral, su voz, grave y firme, se elevó como un trueno en respuesta a la amenaza.
Las palabras no fueron recibidas con indiferencia por parte de Marlon y el rostro del tiburón se contrajo en un gesto de rabia pura, su mandíbula rechinó con un sonido metálico, como si sus dientes fueran cuchillas que se afilaban entre sí y el gyojin dio un paso hacia adelante, furioso, y la madera se quebró aún más bajo su peso.
—¡Malditos insectos! —rugió, escupiendo espuma y sangre — ¿¡Se atreven a herirme!? — El puerto entero vibró con su grito, el agua del mar, como respondiendo a su furia, comenzó a agitarse más fuerte, enviando olas que golpeaban contra los barcos amarrados, uno de ellos se soltó, arrastrado por la corriente, mientras los marines huían a trompicones, incapaces de soportar la presión que emanaba de aquel monstruo.
Marlon alzó su enorme brazo, sus músculos tensos, cada vena marcada como si estuviera a punto de estallar y sus ojos inyectados en sangre buscaron primero a Li Yuan, luego a Zhang. La humillación de haber sido dañado por dos “insectos” lo estaba devorando y no era simplemente dolor lo que sentía, era orgullo herido, y eso lo volvía aún más peligroso.
La tensión en el muelle era insoportable, el aire vibraba con la promesa de otro choque brutal. Li Yuan, aún en guardia, sabía que un error podía costarle caro. Zhang, con su aura eléctrica y gélida, mantenía su firmeza, pero incluso él podía sentir el monstruo al borde de la explosión, sin embargo ahora había algo mas en juego, aquel barco que se había soltado amenazaba con chocar directamente con el puerto gracias a las grandes olas que se están acercando y de ser asi los negocios y el puerto mismo terminará destrozado.
Marlon respiró hondo y su pecho se inflaba como el de un leviatán emergido de las profundidades. —Si hambre es lo que tengo —gruñó, repitiendo con sorna las palabras del mink —¡hoy me daré un festín con sus entrañas! — Y con un rugido bestial, se lanzó de nuevo hacia adelante, la madera estalló bajo su arranque, astillas volando por los aires como proyectiles, mientras la sombra de Marlon se cernía sobre sus enemigos.
La batalla apenas comenzaba, y el puerto de Pushkin sería el campo donde se decidiría si el monstruo seguía reinando en el mar, o si dos guerreros improbables podían desafiar su tiranía. El rugido de Marlon retumbó como un cañonazo en el muelle, y en un parpadeo su enorme silueta ya estaba frente a Li Yuan. El gyojin, todavía con los colmillos manchados de la sangre del primero mordisco, levantó su puño derecho, más grande que la cabeza del propio monje, hace tanto tiempo que nadie hacía que Marlon utilizara su puño que incluso para el era algo raro. La madera crujió bajo el giro de su cadera, acumulando una fuerza devastadora. —Hyakumaigawara seiken — bramó, y el aire mismo pareció quebrarse con la presión de su puño, una técnica capaz de pulverizar cien tejas con un solo impacto, ahora dirigida al pecho de Li Yuan con la clara intención de mandarlo volando por los aires.
Contenido Oculto
Bélico
Mecánica del Barco a la Deriva
Marlon Dientegrande

![[Imagen: IgQmwbt.jpeg]](https://i.imgur.com/IgQmwbt.jpeg)