08-09-2025, 08:51 PM
Li Yuan escuchaba como los civiles hablaban de Marlon Dientegrande, con miedo, con cómo se teme a los monstruos, a los horrores de un mundo salvaje que nunca se ha logrado dominar del todo. En ese momento ya empezó nuestro monje a tratar con más respeto a aquella posible amenaza, incluso él debía reconocer que existen amenazas más poderosas de lo que podía lidiar ahora mismo.
(Pero no puedo ignorar esta injusticia)
Mientras nadie detuviera a Marlon, nadie sería capaz de vivir en paz en esta isla, y eso no podía dejarlo pasar, mínimo debería intentar que volviera la paz y tranquilidad a esta isla.
Li Yuan era demasiado tímido, para hablar y confirmar que detendrán a Marlon, sobre todo cuando apareció un inesperado conversador en aquella charla insustancial. No conocía especialmente a Zhang Guolao, ni siquiera confiaba en el viejo Mink lo suficiente para llamarlo conocido, la única razón por la que no desconfiaba de él era por que Cao lo había invitado a esa extraña fiesta de té, pero ahí acababa cualquier otra conexión con el extraño y viejo equino. Los Gyojins controlan el agua, los minks la electricidad, no estaban hechos para estar juntos.
Así que simplemente asintió. Con efusividad y voluntad. Pero esa era toda la respuesta que iba a darles el gyojin, quien no confiaba tanto en ellos como para intentar decir nada más.
El ambiente entonces cambió, y la gente empezó a alejarse del puerto, alguien gritó sobre una sombra bajo el agua y Li Yuan empezó a entender a que se enfrentaba, y muy posiblemente no estuviera a la altura, y eso empezó a hacer que temiera no poder proteger a estas personas.
-Decirles a todos que se retiren de este lugar, hasta que todo haya pasado.
Se aproximó al puerto, mientras lanzaba un largo suspiro, rodando los ojos ante la excesiva manifestación de miedo de quienes los rodeaban como si quisiera calmar su propia ansia la cual se transmitió a un nervioso movimiento de su mano palmeada, haciéndolo parecer un abanico con tic nervioso, mientras se daba aire a la cara avanzó por el puerto, pero espero pacientemente a que Marlon saliera del agua, aunque ya se imaginaba lo que iba ser, un gyojin como él, hacía algún tiempo que no veía uno… Pero era consciente de que muchos gyojins habían elegido el camino de la violencia, pero Li yuan no era uno de ellos.
Y tenía que dar ese ejemplo, incluso con quienes no lo siguen.
Cuando Marlon finalmente llego a puerto. Li Yuan Alzó su mano palmeada para llamar la atención del gyojin, en vez de los civiles, y para dar a entender al Gyojin que estaba frente a otro de su especie, mientras se colocaba a 5 metros de este, y luego reuniendo todo su valor intentó detener cualquier acto de violencia con sus palabras, intentando un discurso a la paz, aunque no sabia si le saldría bien ya que era demasiado tímido para sonar personal con un desconocido.
-Por favor, quisiera pedirte que no cometas ningún acto de violencia más en este lugar. -dijo con un tono calmado pero monótono- Estas personas ya temen tu nombre, cualquier cosa que quisieras obtener de aquí, ya lo tienes, si no te queda más que hacer aquí, simplemente sigue tu camino a la próxima isla y deja este puerto en paz. Pues nada sacas de esta violencia sin sentido ni propósito, Marlon Dientegrande.
No quería pelear contra otros Gyojin si podía evitarlo, aunque de ser un humano habría actuado igual, Marlon era tan libre de dedicarse a la piratería como cualquier otro, pero si elegia emplear esa libertad en un constante abuso a la libertad de otros, no tendría mas remedio que intervenir. Además si podía ganar algo mas de tiempo para que los civiles huyeran era un tiempo que podía comprar con sus palabras, atrayendo la atención de Marlon sobre si mismo.
(Pero no puedo ignorar esta injusticia)
Mientras nadie detuviera a Marlon, nadie sería capaz de vivir en paz en esta isla, y eso no podía dejarlo pasar, mínimo debería intentar que volviera la paz y tranquilidad a esta isla.
Li Yuan era demasiado tímido, para hablar y confirmar que detendrán a Marlon, sobre todo cuando apareció un inesperado conversador en aquella charla insustancial. No conocía especialmente a Zhang Guolao, ni siquiera confiaba en el viejo Mink lo suficiente para llamarlo conocido, la única razón por la que no desconfiaba de él era por que Cao lo había invitado a esa extraña fiesta de té, pero ahí acababa cualquier otra conexión con el extraño y viejo equino. Los Gyojins controlan el agua, los minks la electricidad, no estaban hechos para estar juntos.
Así que simplemente asintió. Con efusividad y voluntad. Pero esa era toda la respuesta que iba a darles el gyojin, quien no confiaba tanto en ellos como para intentar decir nada más.
El ambiente entonces cambió, y la gente empezó a alejarse del puerto, alguien gritó sobre una sombra bajo el agua y Li Yuan empezó a entender a que se enfrentaba, y muy posiblemente no estuviera a la altura, y eso empezó a hacer que temiera no poder proteger a estas personas.
-Decirles a todos que se retiren de este lugar, hasta que todo haya pasado.
Se aproximó al puerto, mientras lanzaba un largo suspiro, rodando los ojos ante la excesiva manifestación de miedo de quienes los rodeaban como si quisiera calmar su propia ansia la cual se transmitió a un nervioso movimiento de su mano palmeada, haciéndolo parecer un abanico con tic nervioso, mientras se daba aire a la cara avanzó por el puerto, pero espero pacientemente a que Marlon saliera del agua, aunque ya se imaginaba lo que iba ser, un gyojin como él, hacía algún tiempo que no veía uno… Pero era consciente de que muchos gyojins habían elegido el camino de la violencia, pero Li yuan no era uno de ellos.
Y tenía que dar ese ejemplo, incluso con quienes no lo siguen.
Cuando Marlon finalmente llego a puerto. Li Yuan Alzó su mano palmeada para llamar la atención del gyojin, en vez de los civiles, y para dar a entender al Gyojin que estaba frente a otro de su especie, mientras se colocaba a 5 metros de este, y luego reuniendo todo su valor intentó detener cualquier acto de violencia con sus palabras, intentando un discurso a la paz, aunque no sabia si le saldría bien ya que era demasiado tímido para sonar personal con un desconocido.
-Por favor, quisiera pedirte que no cometas ningún acto de violencia más en este lugar. -dijo con un tono calmado pero monótono- Estas personas ya temen tu nombre, cualquier cosa que quisieras obtener de aquí, ya lo tienes, si no te queda más que hacer aquí, simplemente sigue tu camino a la próxima isla y deja este puerto en paz. Pues nada sacas de esta violencia sin sentido ni propósito, Marlon Dientegrande.
No quería pelear contra otros Gyojin si podía evitarlo, aunque de ser un humano habría actuado igual, Marlon era tan libre de dedicarse a la piratería como cualquier otro, pero si elegia emplear esa libertad en un constante abuso a la libertad de otros, no tendría mas remedio que intervenir. Además si podía ganar algo mas de tiempo para que los civiles huyeran era un tiempo que podía comprar con sus palabras, atrayendo la atención de Marlon sobre si mismo.
acciones
