10-08-2025, 10:22 PM
Para el albino, aquel joven se volvió de lo más interesante. En el momento en que escuchó sus palabras, notó que era un guerrero, y ahora estaba claro que también un buen mercenario. Alguien que buscaba cabezas para romper, y eso le gustaba. Acarició su mentón con una leve sonrisa en los labios.
—Interesante. Siempre es bueno saber que hay mercenarios por estos lares. Estoy necesitando algo como lo que dices, pero más permanente, no solo por un tiempo. Quizás te pueda interesar — mencionó con una leve sonrisa, para luego concentrarse en un caramelo que tenía en la mano. Lo degustó tranquilamente, esperando que el hombre dijera si estaba interesado.
Kiba no sería suficiente para lidiar con lo que quería hacer con esa gente, así que contar con una mano más sería bueno. Escuchó las preguntas del joven.
—Yo también estoy de paseo por estas tierras, y ando buscando gente como tú, con talento para romper cráneos y dispuesta a ensuciarse las manos de manera más permanente.
Esperó tranquilamente la respuesta del joven y asintió con la cabeza, para luego encaminarse hacia él con un trago en la mano. Tenía una idea curiosa, ya que aquel tipo podría ser una solución interesante. Señaló a la mujer.
—Los tipos que viste salir vinieron solo a molestar. Quieren un pago para dejarla trabajar, y no creo que eso sea muy justo.
Al parecer, la señora ya paga, y estos son nuevos que quieren hacerse con el territorio. Quieren que ella sea su primer chivo. ¿Qué te parece si les mostramos quién manda? De paso, podría ofrecerte un trabajo más permanente.
Buscó enfocarse en el hombre, esperando que estuviera de acuerdo. Si aceptaba, podría ver los talentos que tenía para así considerarlo un nakama.
—Interesante. Siempre es bueno saber que hay mercenarios por estos lares. Estoy necesitando algo como lo que dices, pero más permanente, no solo por un tiempo. Quizás te pueda interesar — mencionó con una leve sonrisa, para luego concentrarse en un caramelo que tenía en la mano. Lo degustó tranquilamente, esperando que el hombre dijera si estaba interesado.
Kiba no sería suficiente para lidiar con lo que quería hacer con esa gente, así que contar con una mano más sería bueno. Escuchó las preguntas del joven.
—Yo también estoy de paseo por estas tierras, y ando buscando gente como tú, con talento para romper cráneos y dispuesta a ensuciarse las manos de manera más permanente.
Esperó tranquilamente la respuesta del joven y asintió con la cabeza, para luego encaminarse hacia él con un trago en la mano. Tenía una idea curiosa, ya que aquel tipo podría ser una solución interesante. Señaló a la mujer.
—Los tipos que viste salir vinieron solo a molestar. Quieren un pago para dejarla trabajar, y no creo que eso sea muy justo.
Al parecer, la señora ya paga, y estos son nuevos que quieren hacerse con el territorio. Quieren que ella sea su primer chivo. ¿Qué te parece si les mostramos quién manda? De paso, podría ofrecerte un trabajo más permanente.
Buscó enfocarse en el hombre, esperando que estuviera de acuerdo. Si aceptaba, podría ver los talentos que tenía para así considerarlo un nakama.
