10-08-2025, 03:52 AM
Durante toda mi vida había viajado de acá para allá y realmente nunca dejaba de sorprenderme cómo actuaba la gente. Si no tenía demasiada cerilla en mis oídos acababa de escuchar a la mujer que atendía que no me quedara mucho tiempo en la habitación, una petición a la que no estaba acostumbrado pues la mayoría se alegraba de recibir el pago por adelantado; además de que el hecho de que mantener ocupada una de las habitaciones en un lugar con tan poca vida como ese era una situación difícilmente mejorable. No lo tomé personal, más que nada por todo lo que comunicaba la mujer sin utilizar sus palabras, algo estaba rondando en su mente pero no tenía intención de compartirlo conmigo, al menos no de momento. Asentí a lo que dijo la mujer, con media sonrisa en el rostro mientras la miraba directamente.
Quien parecía estar dispuesto a compartir lo que estaba en su cabeza era el hombre de cabello blanco al que acompañaba en la barra. -¿Algo interesante? Probablemente. Busco cualquier tipo de trabajo que implique darme de golpes con gente fuerte.- le respondí mientras apretaba el puño con el que antes sujetaba mi lanza y una sonrisa que evidenciaba mi confianza se dibujaba en mi rostro. No tenía necesidad de confesarle la verdad al desconocido, pero tampoco tenía sentido mentir, si algunos oídos extras escuchaban mis palabras podría ayudar a que me apuntaran en la dirección correcta.
-No tengo interés en la fortuna, y dependerá de qué consideres como gloria. Mi única intención es hacerme más fuerte que todos. Y por lo general esa ambición me ayuda a dormir bajo un techo cada noche, en todos los lugares hay alguien perseguido por alguien o por el contrario alguien que quiere dejar muy en claro su mensaje mediante la violencia. Supongo que puedes considerarme como una especie de mercenario cuyo único interés es dar y recibir golpes.- continuaría con un tono emocionado al recordar algunos de los rivales a los que había tenido que vencer para cumplir con un trabajo, importándome poco y nada si me encontraba del lado “correcto” o “incorrecto”.
-¿Y tú, blanco? ¿Eres local o también te gusta viajar a territorios desolados?- le preguntaría mientras con mi mano libre hacía un gesto a la mujer para que me sirviera una bebida. –Por cierto, ¿salieron de aquí un par de descerebrados con pinta de criminales?- pregunté, esperando que ese par hubiera dado problemas a la mujer y que esta ofreciera alguna especie de recompensa por lastimar un par de cráneos.
