[EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 18 - Viejo Amigo
#8
La mayor ventaja de combatir contra el que una vez fue tu amigo es que uno es consciente, en ámbitos generales, de cuáles son sus capacidades, virtudes y así como sus defectos. ¿Lo malo? Pues que, como cabía esperar, esto también ocurría al revés. Tal y como Kovashi conocía las aptitudes de Don Bambú, así como lo molesto que podía ser el poder de su Akuma no mi, el propio mink también sabía de primera mano que, la mayor arma del peliblanco, no era su destreza con sus espadas, ni mucho menos su versátil poder, sino la afilada lengua y el talento innato que tenía para la mentira, el arte del engaño. Sin darle cuartelillo, cuando estaba aún creando el gran cubo que se situaría entre los dos adversarios, el panda se lanzó como una exhalación hacia el Shimatsu.- Hijo de puta. - Maldijo internamente, mientras los tres cubos que había creado anteriormente empezaban a emerger del suelo, levitando con lentitud sobre este. Cuando se quiso dar cuenta, notó como algo tiraba de sus dos katanas, pudiendo ver como Don Bambú, aún envuelto en ese haz de luces eléctricas, las agarraba con su diestra por las vainas.

En un momento que, a priori, podría poner contra las cruces al peliblanco, Kovashi sonrió. Mientras Don Bambú empezaba a enunciar la primera palabra de su técnica, con suma destreza y aprovechando que el mink tenía agarradas las sayas, el Shimatsu soltó su mano robótica de dónde la tenía puesta para, en primer lugar empuñar el mango de Shishui y, seguidamente, desenvainarla rápidamente. En paralelo, con la zurda, creó un cubo de aire comprimido, del tamaño de la palma de su mano.- Kokuu - Dijo, portando una sonrisa de maniático en su rostro, emitiendo aquella pequeña bomba de aire comprimido hacia el propio cubo que lo sostenía por encima del suelo. No habiendo más de un metro entre el lugar de emisión y colisión, el cubo impactó en la superficie sobre la que estaba Kovashi, liberándose toda la presión de aire contenida, a un alcance de 4 metros a la redonda, que residía en la forma geométrica creada por el peliblanco, justo en el momento en el que Don Bambú propinó el ataque que se asemejaba a una luna llena en mitad de una tormenta eléctrica.

Por una parte, el impacto de su viejo camarada, si bien no sintió ningún daño, pudo notar el temblor en cada una de las células que componían su muerto por dentro cuerpo. Fue tan brutal que, a pesar de no sentir dolor, la potencia del impacto hizo que las falanges cibernéticas de su mano cedieran, soltando a Shishui en el acto. Que su objetivo fuera el brazo artificial de Kovashi no auguraba nada bueno para el peliblanco, y aún menos sabiendo el estado en el que había dejado con tan solo un golpe. Y por el otro lado, la propia explosión de aire ocasionada por el revolucionario vengador, desintegró al instante los cubos que había creado anteriormente, precipitándose de culo desde una altura de un metro aproximadamente al suelo, de la misma forma que los sedimentos de lo que antes eran cubos seguían descendiendo con suavidad sobre el cráter.- ¡Tss! ¡Kuso! - Se quejó internamente al darse contra el suelo. Del mismo modo ocurría con el mink que, debido a una de las mayores fuerzas de la naturaleza - como lo era el viento - haría que el mink cayera de espaldas, quedando los pies de cada uno encarados a un metro respecto al otro, y con Shishui justo a su derecha, a escasos centímetros del espadachín.

La respiración del Shimatsu se acentuaba, y un pequeño hilo de sangre le brotaba desde la cicatriz de la frente, seguramente por culpa del ataque previo que había recibido del oso, demostrando lo difícil que se lo estaba poniendo el peludo revolucionario. Ver a su contrincante, Don Bambú, frente a él, en las mismas condiciones que él, pero con la saya de Shishui y su otra katana en su diestra, provocaba que el estómago se le revolviera del asco. Encima, haber estado tanto tiempo en reposo, y el no contar con su ojo izquierdo ni con su brazo derecho, estaba haciendo mella en él. Pero no era excusa tampoco, simplemente debía ser más inteligente, más previsor e ingenioso que el mink, ir dos o tres pasos por delante de su estrategia. Ya había descubierto de primera mano que su labia no surtiría más efecto en el panda.

Aprovechando que había caído de culo, y que sus manos quedaban apoyadas sobre la superficie, volvió a fragmentar inmediatamente el suelo en ocho cubos de un metro de lado, de forma que, Kovashi, estaba sobre la intersección de cuatro cubos, cubos que a su vez - y conforme se iban alzando sobre el suelo - estaban sobre otro más, respectivamente, formando los ocho uno más grande de dos metros de lado. Al mismo tiempo que los cubos se empezaban a alzar, Kovashi comenzó a levantarse, no sin pisar antes la hoja de su querida katana por lo que podría hacer el panda. A mitad de camino, cuando ya no tenía apoyada su zurda en el terreno, señaló con el índice de dicha mano al mink, emulando nuevamente una pistola.- Torippukyūbu - Enunció, creando al instante otra bala cúbica de aire comprimido que se dirigió hacia la mano derecha del panda.- Oye, creo que tienes algo que me pertenece, ¿no te parece, Panda? - Soltó con sorna, aunque ligeramente enojado, estando ya completamente levantado sobre su montículo o, como a él le gustaba llamar, su montícubo.

INFO
Habla/Piensa/Narra
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 4825 - 280 = 4545
Energia: 2893 - 224 = 2669
Espiritu: 1130 - 4 = 1126


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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 18 - Viejo Amigo - por Kovashi Shimatsu - 23-01-2025, 07:42 PM

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