23-08-2024, 01:36 PM
(Última modificación: 23-08-2024, 01:42 PM por Garnet D. Matlock.)
Tras el demoledor puñetazo de un enfurecido Garnet, un grito de dolor por parte de Seandass inundó el claro. Pudo observar como el miembro del Zoodiacool ni siquiera se dignaba a recoger su instrumento, quedándole más que claro al pirata el fraude de músico que era. En cambio, el desorientado marine, haciendo uso de sus fuerzas - para no caer - concentrando todo su apoyo en la pierna derecha, al mismo tiempo que el pelirrojo sacaba de su zurrón su dial de sonido, comentó que tanto él como sus compañeros estaban rodeados, habiendo recibido el aviso de otros compañeros marines. Este dato hizo saltar todas las alarmas del skypiean quién, sin dudar, procedió a activar su cachivache para adormecer a su adversario. Allí iba la última melodía de su Fallen Sound, lo último que quedaba de él, su legado, una melancólica melodía que embriagaba el ambiente, y un réquiem, tanto para el ya inservible instrumento, como para su enemigo.
En la mente de Garnet tan sólo existía un pensamiento. Destrozar a Seandass. Ya no sólo por algo personal, sino por el peligro que suponía aquel sujeto, además del propio riesgo que podían estar corriendo sus amigos ahora mismo. ¿Había más marines aparte de él? ¿Eran igual o más fuertes que él? ¿Habrían pillado por banda a sus colegas mientras él estaba tocando? Aún así, confiaba plenamente en las capacidades de todos sus amigos, seriamente, en esa banda había verdaderas bestias y monstruos. Por otro lado, tampoco le había pasado por desapercibido lo del aviso de otros marines. Sabía que, al menos Garnet, llamó bastante la atención dando un concierto al poco de llegar a Momoiro, pero lo que le intrigaba era, ¿había dado un aviso alguien de la división de Iki y Sephi? Por obvias razones, de la primera no dudaba, y del segundo no le veía tan cobarde como para delegar el trabajo a un agente externo. Fuera cual fuera el caso, ¿por qué Iki no le avisó al respecto? Quiso confiar en que, al estar aislada de los demás, ni se enteró de que les iban a asaltar. Pero ya lo hablarían más adelante. Ahora mismo, con el cielo pasando, paulatinamente, de esos tintes anaranjados, al azul característico de la nocturna noche, la única opción era salir de allí victorioso y, a ser posible, lo más ileso posible.
Con todo esto en mente, Garnet adoptó una posición de guardia, como si de un boxeador se tratara. Quería estar pendiente del mínimo movimiento que podía realizar su adversario. Cuando tenía pinta de que al fin se había antepuesto al dolor producido por su "New Fang", el marine volvió a abrir su hocico en vez de pasar al ataque. En ese instante, apenas Seandass emitió la primera palabra, Garnet no dudó. -Tch, menos cháchara, ya no te pienso pasar ni una.- Pensó mosqueado, con el ceño fruncido. Después de todas sus artimañas, como atacarle consecutivamente antes de que tocará su laúd - cuando él mismo le dijo que lo hiciera -, no se iba a fiar ni un de pelo de ningún movimiento que hiciera y, por supuesto, no pensaba darle cuartelillo. Apenas su enemigo comenzó su frase el skypiean, haciendo uso de todas sus fuerzas en sus piernas, se desplazó a una increíble velocidad, describiendo una trayectoria circular de dos metros de radio, hasta quedar situado a la izquierda de Seandass, a dos metros. En ese momento y sin detenerse, se aproximó hacia el marine por su costado, rápidamente mientras cargaba hacia atrás su brazo izquierdo, girando levemente su torso en sentido antihorario y a la par que se cubría con su brazo derecho, posicionándolo diagonalmente respecto al eje de su columna. Cuando tenía al marine a su alcance, desplegó su puño izquierdo, acompañado - esta vez - del giro de su torso en sentido horario, describiendo un arco ascendente que iba desde la cadera izquierda de Garnet hacia el mentón de Seandass.- ¡ORRYAAAAAAA!- Gritó al mismo tiempo que su golpe impactaba en la barbilla del canalla, dejándolo derribado en el suelo.
Sin mediar ni una palabra, seguidamente, antes de que pudiera hacer nada, con agilidad se dirigió hacia donde su desplomado cuerpo se encontraba metiéndose, primero, su diestra en el tanga, en la parte del paquete, sacándola - la mano, marranos - al momento, de forma que quedaba más abultada la parte delantera. A continuación, se sentó encima de su pecho, pudiendo sentir Garnet el frondoso y asqueroso pelamen en sus nalgas, poniendo momentáneamente una cara llena de asco. También buscó pisar con fuerza, con cada uno de sus pies, - valga la redundancia - los antebrazos de Seandass, para aprisionar cada ambos contra el suelo, quedando abierto de piernas - una a cada costado de Seandass - y de frente a la geta del marine. Una vez encima de él, con una expresión llena de molestia y enfado, lanzó dos puñetazos hacia su cara, primero un jab con la derecha seguido por uno con la izquierda.- Al loro, marine...- Comenzó a hablar, con un tono de voz intimidante, agarrando fuertemente, con su siniestra, la cadena de oro que llevaba puesta y tirando de ella hacia él, haciendo que irguiera levemente su cuello, mientras volvía a introducir su diestra en el zurrón.- Ni pajolera idea de si has venido solo, acompañado o yo que sé, pero si has venido con más peña...- Esbozó una sonrisa que rozaba la picardía, la locura y la ira, al mismo tiempo que ya extraía su mano de la bolsa.- Ve rezando por tus compis porque mis coleguis van a barrer con ellos al igual que voy a hacer contigo...- Sentenció, aún sujetando a Seandass por su cadena, para después coger aire.
En la mente de Garnet tan sólo existía un pensamiento. Destrozar a Seandass. Ya no sólo por algo personal, sino por el peligro que suponía aquel sujeto, además del propio riesgo que podían estar corriendo sus amigos ahora mismo. ¿Había más marines aparte de él? ¿Eran igual o más fuertes que él? ¿Habrían pillado por banda a sus colegas mientras él estaba tocando? Aún así, confiaba plenamente en las capacidades de todos sus amigos, seriamente, en esa banda había verdaderas bestias y monstruos. Por otro lado, tampoco le había pasado por desapercibido lo del aviso de otros marines. Sabía que, al menos Garnet, llamó bastante la atención dando un concierto al poco de llegar a Momoiro, pero lo que le intrigaba era, ¿había dado un aviso alguien de la división de Iki y Sephi? Por obvias razones, de la primera no dudaba, y del segundo no le veía tan cobarde como para delegar el trabajo a un agente externo. Fuera cual fuera el caso, ¿por qué Iki no le avisó al respecto? Quiso confiar en que, al estar aislada de los demás, ni se enteró de que les iban a asaltar. Pero ya lo hablarían más adelante. Ahora mismo, con el cielo pasando, paulatinamente, de esos tintes anaranjados, al azul característico de la nocturna noche, la única opción era salir de allí victorioso y, a ser posible, lo más ileso posible.
Con todo esto en mente, Garnet adoptó una posición de guardia, como si de un boxeador se tratara. Quería estar pendiente del mínimo movimiento que podía realizar su adversario. Cuando tenía pinta de que al fin se había antepuesto al dolor producido por su "New Fang", el marine volvió a abrir su hocico en vez de pasar al ataque. En ese instante, apenas Seandass emitió la primera palabra, Garnet no dudó. -Tch, menos cháchara, ya no te pienso pasar ni una.- Pensó mosqueado, con el ceño fruncido. Después de todas sus artimañas, como atacarle consecutivamente antes de que tocará su laúd - cuando él mismo le dijo que lo hiciera -, no se iba a fiar ni un de pelo de ningún movimiento que hiciera y, por supuesto, no pensaba darle cuartelillo. Apenas su enemigo comenzó su frase el skypiean, haciendo uso de todas sus fuerzas en sus piernas, se desplazó a una increíble velocidad, describiendo una trayectoria circular de dos metros de radio, hasta quedar situado a la izquierda de Seandass, a dos metros. En ese momento y sin detenerse, se aproximó hacia el marine por su costado, rápidamente mientras cargaba hacia atrás su brazo izquierdo, girando levemente su torso en sentido antihorario y a la par que se cubría con su brazo derecho, posicionándolo diagonalmente respecto al eje de su columna. Cuando tenía al marine a su alcance, desplegó su puño izquierdo, acompañado - esta vez - del giro de su torso en sentido horario, describiendo un arco ascendente que iba desde la cadera izquierda de Garnet hacia el mentón de Seandass.- ¡ORRYAAAAAAA!- Gritó al mismo tiempo que su golpe impactaba en la barbilla del canalla, dejándolo derribado en el suelo.
Sin mediar ni una palabra, seguidamente, antes de que pudiera hacer nada, con agilidad se dirigió hacia donde su desplomado cuerpo se encontraba metiéndose, primero, su diestra en el tanga, en la parte del paquete, sacándola - la mano, marranos - al momento, de forma que quedaba más abultada la parte delantera. A continuación, se sentó encima de su pecho, pudiendo sentir Garnet el frondoso y asqueroso pelamen en sus nalgas, poniendo momentáneamente una cara llena de asco. También buscó pisar con fuerza, con cada uno de sus pies, - valga la redundancia - los antebrazos de Seandass, para aprisionar cada ambos contra el suelo, quedando abierto de piernas - una a cada costado de Seandass - y de frente a la geta del marine. Una vez encima de él, con una expresión llena de molestia y enfado, lanzó dos puñetazos hacia su cara, primero un jab con la derecha seguido por uno con la izquierda.- Al loro, marine...- Comenzó a hablar, con un tono de voz intimidante, agarrando fuertemente, con su siniestra, la cadena de oro que llevaba puesta y tirando de ella hacia él, haciendo que irguiera levemente su cuello, mientras volvía a introducir su diestra en el zurrón.- Ni pajolera idea de si has venido solo, acompañado o yo que sé, pero si has venido con más peña...- Esbozó una sonrisa que rozaba la picardía, la locura y la ira, al mismo tiempo que ya extraía su mano de la bolsa.- Ve rezando por tus compis porque mis coleguis van a barrer con ellos al igual que voy a hacer contigo...- Sentenció, aún sujetando a Seandass por su cadena, para después coger aire.
-¿¡ES O NO ES!?-
Contenido Oculto
INFO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
