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[Pasado-FIC]Poder sin entrenamiento, es solo ceniza - Versión para impresión

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[Pasado-FIC]Poder sin entrenamiento, es solo ceniza - Kisuke Kageyama - 15-06-2026

Valle del Silencio, Báltigo
10:00 AM, día 30 de invierno, año 17

Demasiado ajetreo. Los días desde que habían llegado a Báltigo habían estado llenos de encuentros, reuniones, presentaciones y toda la demás parafernalia. Kisuke apenas había tenido una mañana para si mismo y no habían sido más que unas pocas horas. Por eso mismo, esa mañana, se ajustó las katanas al cinto, como siempre, y salió de la base en dirección al Valle del Silencio. Esperaba poder tener allí un rato a solas consigo mismo, y con sus katanas, para meditar y planificar, en cierta medida, como debía de proseguir con su entrenamiento.

"Vamos a ver si soy capaz de aclararme."

Mientras caminaba, adentrándose en el valle, Kisuke reflexionaba fumando tranquilamente buscando un buen sitio para llevar a cabo su entrenamiento. El antiguo pescador sentía que su habilidad con la espada no avanzaba ya en gran medida, aunque le seguía faltando quizá algo de potencia bruta. En cuanto al haki, sentía que era más poderoso que nunca y que su voluntad, ligada siempre a este poder, se había ido afianzando y solidificando, más aún con lo vivido el día que llegaron a la blanquecina isla. Y luego estaba su poder como usuario.

"Ciertamente tengo demasiado abandonada mi habilidad... quizá debería pensar en como sacarle más jugo..."

Al final, encontró un lugar junto a una caverna, cerca del meandro de un arroyuelo, que estaba junto a un grupo de árboles medio secos y raquíticos, seguramente debido a las inclemencias del viento que soplaba incesante en aquella isla. Dejó el macuto en el que se había llevado un refrigerio para después y su odre junto a las raíces de uno de estos árboles, mientras se estiraba y respiraba profundamente, relajando la mente y vaciándola de toda preocupación y responsabilidad inherente a su cargo. No es que detestase ser Comandante, de hecho, le gustaba sentirse útil y que aportaba a la causa, evidentemente, pero a veces se sobresaturaba y necesitaba aquellos ratitos consigo mismo.

-Bueno... va siendo hora de dejar de vaguear, lanzacañas... kuhahahaha...

Hizo un breve calentamiento, poniendo a tono los músculos y articulaciones de su cuerpo, para evitar sustos en forma de algún tipo de lesión. Después de esto, desenvainó a Yamigiri y a Onikiba y se dispuso a hacer una serie de movimientos, fintas y tajos para desoxidarse de la falta de combates. Ciertamente no era suficiente, puesto que en el combate real es donde se encuentra la mejora real en el camino de la espada, pero, a falta de pan, buenas son tortas, como se suele decir.

"Parece que al menos no se me ha olvidado como se sostienen las katanas... kuhahaha..."

Siguió así un rato más probando sus límites en cuanto a velocidad y encadenamiento de ataques, forzando sus capacidades al máximo, hasta que, tras una media hora agitando sus katanas contra algún enemigo imaginario, se paró con la frente, los brazos y el pecho, perlados de sudor, a pesar del frío invernal que había allí, acentuado por el gélido viento del norte que soplaba. Envainó las espadas y se acercó a beber un poco de agua de su odre, vaciándolo de una vez, y acercándose a rellenarlo en el meandro del arroyuelo, que le inspiraba la suficiente confianza para ello.

"Practicaré un poco la meditación para el haki..."

Tras esto, se sentó en la posición de flor de loto con las katanas en el regazo, las tres que portaba consigo, y cerró los ojos expandiendo su kenbunshoku en un radio de 50 metros en un inició, subiendo su nivel de percepción y detectando todas las formas de vida que había en aquella zona, desde aves de rapiña a lagartos hibernando, o algún tímido pez que pasaba de largo por el arroyuelo. Sin abrir los ojos, activó su haki de armamento, lo que cubrió sus brazos en negro y se levantó, con los ojos cerrados aún, acercándose a uno de los árboles y golpeando con sus puños desnudos en el tronco, sintiendo como hacía un tremendo abollón en la corteza del mismo. El árbol, que estaba en las últimas emitió un crujido a modo de quejido. Pero el antiguo pescador no era alguien que supiese usar los puños adecuadamente, por lo que se acercó, aún con los ojos cerrados a sus katanas y desenvainó de nuevo a Yamigiri y Onikiba, imbuyendo ambas con su busoshoku y tornándo sus hojas de un negro azabache como la noche sin estrellas. Con un simple movimiento en cruz con ambas consiguió cortar el tronco como si fuese un pedazo de mantequilla y el árbol cayó librado por fin de su sufrimiento. Kisuke envainó las katanas, abrió los ojos y de nuevo rompió a sudar, más abundantemente que antes, cuando desactivó sus hakis. Aquel era un buen método para aumentar su control del haki y seguir mejorando; todavía se preguntaba si esos hakis podría mejorarlos más.

"Bueno, estaré otro rato más y pararé a comer..."

Una vez más, se sentó con las katanas envainadas en el regazo y vació su mente para concentrarse. Esta vez, trataría de alcanzar su máxima capacidad de despliegue sensorial. Pero no iba a ser tan sencillo. En esta ocasión no fue capaz de hacerlo, puesto que tres presencias aparecieron ante él, reclamando su atención. Dos hombres y una mujer. Kisuke los conocía muy bien a los tres, pero hacía mucho que no se tomaba su tiempo para conversar con ellos. Sode no Shirayuki, Onikiba y Yamigiri.

-¿Vais a darme la turra vosotros también?

La mujer, Sode no Shirayuki, hizo un puchero mirándolo con resentimiento y acercándose sensualmente a él, como hacía siempre, para tomarle del brazo izquierdo y acariciar su bíceps. Después pasó su mano al pectoral izquierdo de Kisuke haciendo un remolino con su dedo índice.

-No seas tan frío conmigo, cariño... Hace mucho que no bailamos juntos... te echo de menos...

Kisuke suspiró.

-No seas caprichosa, sabes que no he combatido en serio en mucho tiempo...

Onikiba le lanzó una mirada de desaprobación, casi de asco.

-Cuando te coja Ashura te va a destrozar por blandengue y vago, lanzacañas...

Yamigiri por su parte, se llevó la mano a la frente frotando sus sienes con hastío.

-De verdad... No podéis exigir nada y lo sabéis...

-Eres demasiado blando con él y así le irá, Yamigiri...

-Cariño, pasa de estos dos mugrientos y vente conmigo... Vamos a pasarlo bien.-dijo susurrando mientras guiñaba un ojo a Kisuke, que la ignoró por completo a pesar de que ella acercó aún más su cuerpo al brazo de Kisuke para que sintiera sus curvas.

Pero Kisuke, que estaba a otras cosas, sonrió al notar el respeto que tenía Onikiba por Yamigiri, al parecer la díscola katana sabía reconocer los rangos entre ellas y admitía la superioridad de la meitõ. Con una mirada fría tanto a Onikiba como a Sode no Shirayuki, les hizo cuadrarse y quedarse calladitos a ambos. Tanto que la mujer se separó por completo de Kisuke.

-No estamos aquí para divertirnos, estamos aquí para guiarle a seguir mejorando. Y lo primero que debes hacer es aprender a utilizar mejor tu poder de akuma no mi.

Kisuke se sorprendió ante ello. No esperaba que sus katanas le dijesen que tenía que mejorar en algo que, en principio no tenía que ver mucho con ellas. Siempre había tratado de buscar formas de mejorar aunando sus poderes pero no se le había ocurrido mucha cosa, realmente. Como si leyera un libro, Yamigiri sonrió al ver la cara de Kisuke.

-El Susu no Koromo fue una buena idea, pero hay una mejor manera de usar tu poder... Pero aún no estás listo, necesitas un control mucho más fino sobre tu poder del que tienes ahora mismo

-¿A qué te refieres, Yamigiri?

Onikiba no pudo seguir conteniéndose.

-¡A QUE ERES UN INÚTIL QUE NO APROVECHA SU POTENCIAL AL MÁXIMO, CENUTRIO!

Tanto Sode no Shirayuki como Yamigiri le lanzaron una mirada asesina a Onikiba, que se limitó a girar la cabeza con dignidad hacia un lado. La mujer parecía haberse puesto seria, lo que no dejó de sorprender a Kisuke, pero no dijo nada, por lo que Yamigiri siguió con su explicación.

-El poder sin entrenamiento no es nada más que cenizas... y eso es lo que estás haciendo hasta el momento con tu habilidad...

Kisuke sonrió torvamente; parecía que las cosas se iban a poner interesantes, así que chocó su puño derecho con la palma de su mano izquierda y dijo:

-Pues pongámonos a ello...



RE: [Pasado-FIC]Poder sin entrenamiento, es solo ceniza - Kisuke Kageyama - 19-06-2026



Yamigiri miró a Kisuke evaluándolo concienzudamente, mientras Onikiba golpeaba su hombro con su espada, que era él mismo en forma de katana. Por su parte, Sode no Shirayuki lucía un rostro de preocupación en su cara que no era habitual con su usual actitud frívola, despreocupada y zalamera. En ese momento, el antiguo pescador reparó que no llevaba a ninguna de ellas en el cinto, cada uno se tenía a si mismo en forma de espada, lo cual no dejaba de ser un tanto extraño. El Comandante Revolucionario sonrió al darse cuenta que estaba desarmado ante sus katanas; podía intuir por donde iban las intenciones de sus armas para entrenarle. Tendría que depender de su habilidad, lo cual era inteligente puesto que para Kisuke era un elemento de apoyo o de soporte más que un arma más. Como si le leyese el pensamiento, Onikiba lanzó un suspiro de impaciencia.

-Y por eso mismo eres un inútil, lanzacañas...

Onikiba lanzó ese comentario con desdén y algo de enfado hacia el antiguo pescador. Ante eso, Sode no Shirayuki no pudo seguir con aquella actitud más distante y saltó a defender a Kisuke, como siempre hacía en aquellas situaciones.

-No te pases ni un pelo, mugriento... o te haré pedacitos...

La temperatura del entorno descendió drásticamente y la voz de la mujer se volvió gélida como un viento invernal procedente de las montañas nevadas. Yamigiri dio una palmada y los miró fríamente para que mantuviesen la compostura.

-Con esa actitud, no vamos a hacer que Kisuke mejore, así que será mejor que hagáis las cosas como es debido...

Aquella velada amenaza bastó para que ambas armas se estuviesen calladas y esperasen a que Yamigiri siguiese explicando al antiguo pescador.

-Si quieres mejorar y ser más fuerte no te basta solo con nosotros, no al menos con los monstruos que nos hemos ido encontrando... Recuerda a Ashura, Viktor, Dimípalo... Y todos aquellos que aún no conocemos...

Kisuke reflexionó ante aquellas palabras. Era cierto que todos esos que nombraba Yamigiri, eran auténticos monstruos, y no tenía dudas de que él estaba por debajo, ahora mismo. Pero no conseguía dar con la respuesta, él solo pensaba en el haki y su habilidad como espadachín. No entendía cuál era la diferencia para con ellos, o con otros monstruos con los que no se había enfrentado direcatmente, como Sohem.

-Pero... ¿qué les diferencia a ellos de mi? No entiendo a donde quieres ir a parar, Yamigiri...

Onikiba chasqueó la lengua de nuevo; al parecer para él era muy evidente.

-¿En serio? Tan cortito eres que no puedes ver algo tan simple....

Sode no Shirayuki, por su parte le lanzó un trozo de hielo a la cabeza a Onikiba, mirándole con una furia asesina, pero se giró a Kisuke con una triste mirada y le lanzó una pregunta:

-Piensa cariño, ¿qué tienen todos ellos en común, que usan constantemente y tú no?

Kisuke abrió los ojos. ¿En serio era eso?¿Tan simple era la respuesta? Si repasaba mentalmente todos los encuentros que había tenido con aquellos tipos, todos eran usuarios de akuma no mi, y todos las usaban, de una manera o de otra pero las usaban y mucho. Él se limitaba a usarlas como comunicación con Panda y poco más, aún no había tenido tiempo de probar en combate el Susu no Koromo, pero parecía evidente que sus katanas se referían a su poder de akuma no mi.

-Entonces, ¿eso es todo?

Yamigiri se rio apuntando con la barbilla hacia el techo, Onikiba se llevó la mano a la frente en un gesto de desesperación, e, incluso Sode no Shirayuki se llevó la mano grácilmente a la boca para taparse mientras se reía. Kisuke estaba confundido, no entendía que pasaba.

-Discúlpame, Kisuke... Por supuesto que no es todo en este mundo. Estás muy lejos de la cima aún, pero paso a paso... Lo primero es que aproveches al máximo todas tus capacidades. Y tu akuma no mi es tu talón de Aquiles, puesto que la tienes como algo residual... Si quieres ser el más fuerte, tendrás que aprovechar todo tu potencial, sin descuidar ninguna de tus habilidades.

Kisuke frunció el ceño. Aquello tenía mucho sentido, ciertamente era así. Mejor no correr antes de gatear... Se centraría en aumentar su capacidad con sus poderes de usuario. Recordaba lo que le costó aprender a no convertirse en hollín por accidente y suspiró. No iba a ser una tarea sencilla, pero era cierto que sus habilidades estaban demasiado desbalanceadas, su destreza con la espada y sus hakis estaban muy fuertes, pero su habilidad como usuario era un asco.

-¿Lo has entendido ya, cabeza ladrillo? Muéstranos tu mejor técnica... Ah no, que sin tus katanas no eres nada MUAJAJAJA

Kisuke chasqueó la lengua. Tenía razón, aunque fuese algo doloroso de aceptar. Ignoró con dificultad a Onikiba y se dirigió a Yamigiri.

-¿Por donde empezamos Yamigiri?

El hombre que personificaba a su antigua y querida katana sonrió torvamente y levantó los brazos.

-Lo primero será aumentar la cantidad de hollín que puedes generar y manipular a la vez...

Aquello le sorprendió a Kisuke. No podía adivinar que tenía en mente su viejo amigo para aumentar sus capacidades como usuario pero le haría caso, él mejor que nadie le conocía y sabía como podría llevarle a las cotas más altas.



RE: [Pasado-FIC]Poder sin entrenamiento, es solo ceniza - Kisuke Kageyama - 21-06-2026



Yamigiri apoyó la katana en el hombro mientras daba golpecitos con el lomo de su hoja sobre el mismo intentando evaluar la situación y el modo de iniciar el entrenamiento. Kisuke estaba expectante esperando pacientemente, lo cual era inusual, las instrucciones de su viejo compañero. Por su parte, tanto Onikiba como Sode no Shirayuki esperaban algo más alejados, uno con los brazos cruzados y gesto de desagrado, se notaba a leguas que detestaba estar sin hacer nada, y la otra con cara de preocupación ante el entrenamiento al que iba a ser sometido Kisuke.

-Bien empezaremos viendo que cantidad de hollín eres capa de generar y como la manejas.

Kisuke asintió frunciendo el ceño, y usando toda su concentración en generar hollín. Rápidamente sus manos se convirtieron en la ceniza negra, pero no generaba más que una nube de su tamaño más o menos con cada una de las manos. Aquello no era la gran cosa, como mucho podría haber hecho dos clones de si mismo de ceniza, y es lo que intentó pero sin mucho éxito, apenas eran una masa informe de ceniza del tamaño del propio revolucionario. Paró con la frente perlada de sudor, y respirando fuertemente. Aquello era más complicado de lo que parecía

-No esperábamos más de ti...

Onikiba seguía con su actitud de desdén absoluto. Sode no Shirayuki le fulminó con la mirada, pero no dijo nada. Yamigiri por su parte asintió con la cabeza, aunque Kisuke no sabía si reforzando las palabras de Onikiba o ante la "performance" de Kisuke.

-Onikiba tiene razón, pero no porque eso sea malo... Simplemente no has dedicado el debido tiempo a tu akuma no mi, y por eso tienes este desbalance en tus habilidades... Ese es el objetivo, que mejores y aproveches todo tu potencial así que trabajaremos sobre ello.

Kisuke se miró las manos tratando de pensar en una manera para generar más hollín y dominarlo en un área más amplia. Quizá no estaba enfocando bien su poder de fruta del diablo. Repasó mentalmente lo que había ido descubriendo de su poder a lo largo del tiempo, y, tras unos segundos, que parecieron horas, cayó en la cuenta de que era algo más simple de lo que creía. Él ERA el hollín, todo su cuerpo, y el antiguo pescador se limitaba a generarlo desde sus manos nada más. Era tan simple que hasta se sintió estúpido, por lo que miró a Onikiba y le dijo:

-Como me jode tener que darte la razón y admitir que no soy más que un inútil...

Onikiba esbozó una sonrisa sin mirarle siquiera. Yamigiri asintió al entender lo que estaba pensando Kisuke; sin lugar a dudas, su vieja katana era la que mejor le comprendía.

-Eso es, te limitabas tú mismo generando solo el hollín con las manos, pero tu ERES el hollín, puedes generarlo con todo el cuerpo, por lo que automáticamente, generarás mucho más... Otra cosa es el control sobre este, pero de momento veamos a ver si es cierto lo que decimos...

Kisuke volvió a concentrarse y esta vez, en lugar de concentrar en una zona como hacía con el haki, expandió todo el poder por todo su cuerpo y, al momento, el hollín empezó a surgir en una nube que se expandió cubriendo unos veinte metros entorno a si mismo. Yamigiri retrocedió puesto que era el único que estaba dentro de ese rango, con cierta cara de asombro. Seguramente no esperaba que el antiguo pescador generase tanta cantidad de hollín. Sode no Shirayuki tenía cara de asombro y Onikiba levantó una ceja como única muestra de asombro.

-Bien, parece que le has pillado el punto y que estábamos en lo cierto... Ahora los tres trataremos de atacarte... Y tendrás que evitarlo usando tu fruta... ahora, bien, sabes que nosotros usamos el haki tan bien como tú, así que podremos herirte...

Kisuke frunció el ceño. No sabía como evitar que los tres le atacasen así que tendría que pensar algo. Según lo que decía Yamigiri tendría que hacer uso de todo su control sobre el hollín para poder lidiar con aquella situación así que debía idear alguna estrategia para defenderse.



RE: [Pasado-FIC]Poder sin entrenamiento, es solo ceniza - Kisuke Kageyama - 23-06-2026



Resultaba imposible. La velocidad de ataque de sus tres katanas era mucho mayor que la agilidad que el tenía para esquivarlos. Confiar en sus capacidades físicas no iba a funcionar, y ellos lo sabían perfectamente. Tenía los brazos el torso y las piernas con varios cortes superficiales, y Onikiba había aprovechado para descargar su frustración golpeando en el estómago con todas sus ganas a Kisuke con el lomo de la hoja de su katana. Su cerebro trabajaba a mil por hora intentando encontrar una manera defenderse de los tres, pero no tenía la menor idea de cómo hacerlo, a pesar de que podía verlos incluso sin haki. Nunca había sido alguien especialmente ágil y siempre había confiado en el manejo de la espada para defenderse, por lo que aquella situación era nueva para él.

"Mierda... como siga así van a dejarme para el arrastre estos cabrones..."

Yamigiri alzó una mano al ver a Kisuke sobre su rodilla izquierda sujetándose el vientre, en el punto donde Onikiba le había golpeado. Su rostro reflejaba el dolor del golpe, y respiraba agitadamente. Onikiba, sin embargo quería seguir presionando brutalmente al antiguo pescador. Sode no Shirayuki miraba preocupada al Comandante que parecía superado en todos los sentidos por aquella situación.

-Quizá deberíamos pensar en otra manera de...

-¡Y una polla como una olla! No pienso dejar las cosas así, Yamigiri...

Onikiba esbozó una sonrisa sarcástica sin mirarle y Yamigiri asintió ante la resolución que mostraba Kisuke, su mirada no reflejaba duda que quería continuar. Sode no Shirayuki envainó su katana y se acercó con aire apaciguador, parecía estar sufriendo casi tanto como el propio revolucionario.

-Vamos, cariño... No te sobresfuerces... sabes que eso puede ser peor

Kisuke la fulminó con la mirada.

-Si no quieres participar, no te metas... pero ni se te ocurra volver a decirme que huya...

La mirada de Sode no Shirayuki se tornó fría como el hielo. No le había gustado mucho aquella respuesta con lo que se abalanzó de nuevo hacia Kisuke mientras desenvainaba a gran velocidad, ante lo que el antiguo pescador apenas pudo reaccionar, y cayó de espaldas al suelo, con un corte en la ceja derecha, que sangraba profusamente.

-Tú lo has querido, amorcito... será por las malas... te obligaré a retirarte...

Kisuke sonrió ante aquellas palabras. Prefería mil veces a Sode no Shirayuki cuando era así a cuando era una empalagosa zalamera. Era la única manera de hacerse más fuerte y no iba a rendirse así como así. Durante los siguientes minutos, siguió tratando sin mucho éxito de esquivar a sus katanas mientras pensaba en algo y tras recibir otro corte de Sode no Shirayuki bajo el ojo izquierdo, en el pómulo, uno de Onikiba, perforándole el hombre derecho, y otro de Yamigiri en la parte baja de la espalda, se le ocurrió algo. No sabía si iba a funcionar, pero no perdía nada por intentarlo. Había percibido que cada vez estaba más cerca de esquivar los ataques de sus katanas, aunque intuía que era debido a que estaban bajando su velocidad de ataque deliberadamente porque si no sería imposible hacer nada. Así que aprovecharía aquello. Mientras Sode no Shirayuki se acercaba por su flanco derecho, Onikiba hacía una finta para atacarle en su pierna izquierda y Yamigiri atacaba su costado izquierdo, entonces haciendo un gesto con las manos, generó hollín cubriendo su pierna izquierda y su brazo derecho, pero no le dio tiempo a hacerlo por donde atacaba Yamigiri y recibió un superficial corte en las costillas del lado izquierdo, pero lo importante era que había conseguido bloquear a Sode no Shirayuki y a Onikiba con su hollín. Ambos dieron un respingo sobresaltados y retrocedieron cinco metros, Sode no Shirayuki impresionada y Onikiba con cara de rabia.

-No creí que lograrías bloquear dos ataques a la vez...

-Celebra por ahora porque no va a ser tan fácil la próxima vez...

Yamigiri parecía satisfecho con el progreso.

-No ha estado nada mal, pero te falta velocidad... si no hubiéramos bajado nuestro ritmo, habría sido inútil, aunque no esperaba una defensa directa así...

Onikiba soltó una risa de desdén.

-No puedes esperar de este simplón más que eso, Yamigiri...

Sode no Shirayuki le miró con cara de pocos amigos.

-Cállate ya la puta boca, mugriento... que te ha pillado igual que a mi...

Kisuke estaba empezando a estar bastante cansado y no sabía cuanto tiempo más podría aguantar aquel entrenamiento tan extremo. Aunque era cierto que notaba que era más capaz de manejar el hollín y aumentar la cantidad que generaba, así como la velocidad a la que lo hacía. Eso quería decir que el entrenamiento estaba funcionando en cierta medida. Bajó un momento la mirada para tomar aire profundamente y, entonces se fijó en algo y se le ocurrió una idea. Sonriendo, se irguió de nuevo, ya sin sostenerse el último corte recibido en el costado, y sacó un cigarrillo que se prendió, mirándoles con ese aire suyo chulesco que le salía en ocasiones, como cuando a pesar de estar asfixiado por el calor de Sohem en Chisi, se encendió un cigarrillo para demostrar que no tenía miedo ninguno.

-Bueno, ¿qué? ¿Seguimos o vais a seguir como doñas cotillas de pueblo?

Yamigiri frunció el ceño, Onikiba sujetó con tanta fuerza su empuñadura de la rabia que sentía, que empezó a sangrar, y Sode no Shirayuki de nuevo adquirió aquella expresión gélida de cuando estaba muy seria o muy enfadada, a veces, costaba ver la diferencia. Todos hicieron su movimiento, acercándose a Kisuke, que podía percibir que aún no iban a máxima velocidad y estirando los dedos de sus manos dijo:

-Susu no jigoku...

Al momento, el hollín que había por el suelo que estaba cubriendo un radio de veinte metros se convirtió en innumerables makibishi punzantes que se clavaron sorpresivamente en los pies de los tres atravesándoles e impidiéndoles acercarse más a Kisuke que sonreía satisfecho ante la idea que había tenido. Si no podía esquivar y no tenía aún la habilidad de protegerse con el hollín directamente de los ataques, usaría el hollín para impedir que se le acercasen, o, al menos, que no se aproximaran sin consecuencias. Los tres habían desistido y le miraban con incredulidad Onikiba, con asombro Sode no Shirayuki y con satisfacción Yamigiri.

-He de reconocer que no me lo esperaba, pero has encontrado una buena solución...muy de tu estilo, la mejor defensa, es un buen ataque...

Onikiba soltó un gruñido, pero no dijo nada. Sode no Shirayuki le lanzó una mirada mordaz, no iba a desaprovechar esa ocasión para atacar a Onikiba.

-¿Qué pasa, señor de la mugre?¿El lanzacañas ha pillado al gran guerrero Onikiba con el culo torcido?

Onikiba la fulminó con una mirada.

-Cállate puta barata... Yo al menos no voy corriendo a chuparle...

Yamigiri golpeó el suelo con la vaina de si misma, para hacer el silencio. No permitiría que aquella discusión subiese más de tono.

-¡¡Ya basta los dos!! Dejad de avergonzaros con un comportamiento tan deleznable... Al fin y al cabo somos compañeros que luchamos juntos y todos queremos lo mismo... Así que dejad el tema ya...

Kisuke sonrió ante la autoridad que irradiaba Yamigiri. No sabía que coño habría hecho Viktor con él, pero estaba claro que había vuelto mucho más fuerte que cuando les separaron en Chisi. Su viejo amigo se dirigió a él tendiéndole la mano para ayudarle a levantarse, puesto que tras la nueva técnica había caído de culo en el suelo, fruto del cansancio. Estaba extremadamente cansado, nunca había usado tanto su akuma no mi y además se había enfrentado a sus tres propias katanas totalmente desarmado; sin dudas, había sido un duro entrenamiento.

-Has hecho un buen trabajo Kisuke... Has avanzado mucho en el control de tus poderes de akuma no mi y además has creado una nueva técnica. Creo que será muy útil a futuro... pero esto no termina aquí... El próximo día trabajaremos más sobre tu habilidad, ahí va a estar la clave de tu poder definitivo...

Kisuke sonrió cansadamente y emitió un quejido medio sarcástico cuando Yamigiri dijo aquello. La vista se le nublaba un poco del cansancio y no podía ver nítidamente a Onikiba y Sode no Shirayuki que se habían quedado apartados tras la reprimenda de Yamigiri. La sangre que le corría del corte de la ceja le hacía que le escociese el ojo y se enjuagó torpemente con la mano la sangre, aunque no sirvió de mucho.

-La próxima... vez... mi defensa... será... impenetrable... viejo amigo...

Kisuke no podía más se sentó respirando pesadamente cubierto de sudor, y cuando se quiso dar cuenta, estaba en el mundo real de nuevo, en el Valle del Silencio. El entrenamiento, por el momento, había terminado. No estaba herido realmente, pero el cansancio si era real, vaya que si. Así que tras un buen rato tumbado en el suelo, donde se dio cuenta que el sol de invierno se estaba ya ocultando en el horizonte, se puso trabajosamente en pie y se dirigió a la base. Hoy se había ganado un buen chuletón y una jarraza infinita de cerveza; había que premiar el trabajo duro.