Día 79 del año 11, Primavera - 20:30 p.m. Corriente Daiya - Isla Toko - Barranca Profunda
Después del "increíble" espectáculo que había realizado frente a una panda de borrachos en Pueblo Kakutasu, Garnet se dirigía indignado y frustrado hacia el barco. Sólo quería llegar, cenar algo, cualquier porquería, y echarse en la cama para que acabara ese día tan nefasto. Quitando el rodeo, todo había sido un despropósito. Si es que, en el momento en el que se empieza la mañana con tan mala pata, uno ya no puede augurar nada bueno. Y esa era otra, ya no sólo le había soltado tremendas barbaridades a Aurora y le había dicho de darse un tiempo, sino que, además, ahora se sentía ¿acomplejado con su música en comparación a la de la mujer? Estaba completamente seguro que, el éxito que tuvieron el día anterior, se debía, sobre todo, a la estelar actuación de la vocalista.
Mientras iba cabizbajo, pateando algunas piedras que se interponían en aquel páramo desértico, empezó a escuchar una serie de voces a lo lejos. No estaba solo y, además una de ellas le sonaba en demasía, como para no. Dos figuras aparecieron a las 11:00, a las que no le dio demasiada importancia hasta que, estando lo suficientemente cerca, pudo ver que una de ellas era Aurora. Pensó seriamente en dar media vuelta y salir huyendo, ¿qué iba a hacer? Pero no, ¡debía ser un hombre! ¿No era eso lo que se había prometido así mismo? Tragó saliva y vio que iba a acompañada de una gyojin con el pelo rojo y recogido en una coleta. Conforme más se acercaba más podía ver su mirada amenazante, pero eso a Garnet le ponía algo tontorrón. Además, su piel azul, en contraste con su ardiente pelo, hacía que fuera una mujer realmente llamativa. Lo cierto es que era guapísima, y tenía un buen tipín. Estando ya a 4 metros de distancia, alzó, tímidamente su brazo derecho hacia Aurora, con el objetivo de que fuera visto, pero no mucho. Quedando a dos metros, aunque con la mirada desviada hacia el suelo, intentó saludar a la chica.- Ho- hola... No esperaba verte por aquí... ¿Es o no es? - Puso su diestra en su cogote, como muestra de incomodidad. Acto seguido, fijó su mirada en la gyojin y, madre del amor hermoso, de cerca estaba aún más de buen ver.- Y... ¿Tú quién eres, chata? Aquí Garnet Matlock a su servicio.- Dijo mientras arqueaba su ceja izquierda y le guiñaba con ojo derecho. Su expresión le cambió por completo, ¡vaya tío!
RESUMEN DEL TURNO
Contextualizo un poco todo lo que le ha pasado a Garnet durante el día y de repente me encuentro con vosotras. Me avergüenzo frente a Aurora pero, enseguida, se me pasa al ver a Ariel
KARMAS
- Hipersexualizado: Babeas de forma servicial y promiscua a alguien con el karma Belleza de un género que te atraiga. No incluye a personajes menores de edad. -2.
- Muletilla: Tu personaje tiene una palabra o expresión que repite con mucha frecuencia. Debe decirla al menos una vez en cada post donde el personaje hable. ("¿Es o no es?") -1
La brisa salada acariciaba la piel de Aurora mientras se acercaba al barco, acompañada de Ariel la Gyojin después de una exitosa caza. La emoción por el festín que se avecinaba se desvaneció cuando vio a Garnet acercándose a ellas. Un nudo se formó en su estómago, y las dudas sobre cómo actuar frente a él la atormentaban.
Aurora sostenía la presa con fuerza en su mano derecha, intentando parecer tranquila mientras se acercaban al barco. Garnet, ajeno a la tormenta emocional de Aurora, las observaba con evidente nerviosismo.
Al llegar lo suficientemente cerca, las palabras parecieron abandonar a Aurora. No sabía si saludar a Garnet como si nada hubiera pasado o adoptar una actitud más distante. Antes de que pudiera decidir, Garnet, mostrando una expresión sugestiva, dirigió su interés hacia Ariel, levantando la ceja izquierda en un gesto seductor.
La sangre de Aurora hervía ante la insinuación de Garnet. En un intento por ocultar su incomodidad,
soltó un "hola" seco, casi cortante. Sin previo aviso, dejó caer la presa al suelo y descargó un puñetazo con la mano derecha en el estómago de Garnet. El golpe fue rápido y preciso, una expresión física de la frustración y la incomodidad que sentía.
Aurora, sin perder más tiempo, recogió la presa del suelo con la mano derecha, manteniendo la izquierda pegada a su pecho ocultando el vendaje que portaba. Le dirigió una mirada rencorosa a Garnet y, sin decir una palabra, dio un salto ágil y ascendió al barco con la presa sobre su hombro.
Una vez en la cubierta, Aurora se dirigió directamente a la cocina. El sonido de la puerta cerrándose con determinación resonó en la cubierta del barco, marcando la finalización de ese tenso encuentro.
en la cocina, Aurora respiraba profundamente, intentando calmar su corazón acelerado. Se sentía dividida entre la ira y la decepción, preguntándose cómo lidiar con los sentimientos que Garnet había despertado en ella.
Con la presa en la mano y el corazón aún latiendo con la intensidad del momento, Aurora se sumergió en la cocina, buscando consuelo en la actividad cotidiana mientras reflexionaba sobre el complicado baile de emociones que estaba experimentando.
Resumen
Aurora no sabe como actuar frente a Garnet hasta que este coquetea con Ariel, Aurora le suelta un golpe a Garnet y salta hacia el barco, entrando en la cocina y pensando en volcarse en cocinar para no pensar de más
Karmas
Peso Pluma (+1): Tu cuerpo es excepcionalmente liviano y aumenta tu capacidad de salto en un metro extra por cada metro de salto que ya tengas.
Tras haberle vendado los dedos rotos a Aurora, una vez habíamos llegado ambas al barco, esta insistió en ir a cazar algo más, pues la presa que las había unido ahora estaba sepultada. No estaba entusiasmada con la idea de ir a cazar con ella, pero me apetecía menos aún pasar hambre, y teniendo como tenía una deuda con ella... No podía negarme a acompañarla. Nos dirigimos al bosque de la zona sur de la isla y conseguimos cazar un animal con aspecto de simio, aunque por el pelaje cualquiera pensaría que se trata de un gran félido, pues recuerda al patrón de un jaguar; su cola era anormalmente larga, y hasta pudimos ver como la usaba para columpiarse como si de una soga se tratase, sin duda un animal raro como pocos había visto, los animales terrestres podían llegar a ser tan raros como los marinos, al parecer. Durante el viaje de vuelta Aurora no paraba de repetir lo buena cazadora que era, y como habría sido imposible que yo sola cazase una presa como esa, ¿Pero que se creía? Si no hubiera sido por el derrumbe habría acabado con ella, y ahora volvía ese lado tan orgulloso de la rubia, esa faceta que tanto me irrita. Llegando al barco estaba a punto de explotar y mandarla callar, pero no me hizo falta, algo - alguien, en realidad - se me había adelantado y dejado a Aurora muda completamente, ¡Menudo milagro!
Me giré en la dirección que Aurora estaba enfrentando y descubrí a un chico pelirrojo, como yo, mirando al suelo y tímidamente saludando a Aurora, la cosa se torció cuando alzó la mirada y me miró, sus ojos se abrieron, como si le sorprendiera verme, aunque poco tardé en descubrir el motivo de su "sorpresa", aparentemente estaba intentando ligar conmigo. No sabía muy bien por qué, pero al parecer ese gesto molestó a la arpía, que tras un golpe en el estomago abandonó la escena, un lejano portazo se escuchó, definitivamente el muchacho la había enfadado... Y me había dejado sola con él, ¿Qué hago yo ahora con el pieza este? — Eh... Ariel. — aunque por mi cara, totalmente inexpresiva en el momento, no lo pareciera estaba muy nerviosa, no sabía si debería irme con Aurora o quedarme con el intento de Don Juan que tenía delante. — Veo que conoces a Aurora, ¿A qué ha venido ese puñetazo? —
Resumen
Ariel reacciona al puñetazo de Aurora y, al quedarse sola con Garnet, no sabe que hacer y le pregunta de qué conoce a Aurora.
Tal y como se puso a coquetear con la tiburona, Aurora saludo a Garnet de la forma más borde posible para, después, pegarle un puñetazo con su diestra en el estómago que, aunque no le doliera físicamente, entendió por completo que la había vuelto a cagar, ¿cuándo iba a aprender? Simplemente no podía evitar detener sus impulsos. La cara llena de disgusto del pelirrojo era un completo cuadro. Tras eso, de un solo salto, se subió a la cubierta del barco, perdiéndola por completo de vista.
La gyojin pelirroja, que había presenciado, no sólo el intento de ligoteo del músico, sino aquel pequeño e incómodo momento, se presentó, de manera inexpresiva, bajo el nombre de Ariel para, seguidamente, preguntar por la relación que tenía con la rubia.- Pues mira chata... - Posó su mirada en el suelo, completamente avergonzado.- A Aurora la conozco de hace un día, ni más ni menos, y... -A pesar de lo maravilloso que fue el día anterior con ella, no puedo evitar que su cabeza fuera invadida por los recuerdos de esa misma mañana.- ... digamos que estamos teniendo una relación algo chunga ahora mismo, ¿es o no es?.- Suspiró profundamente tras acabar de contarle, sin demasiados detalles, el motivo por el cual conoce a la chica pero, ¿de que conocía la tiburona a a Aurora? En ningún momento la rubia le mencionó a Garnet que tuviera una amiga o conociera a alguien de la isla, a excepción de la banda de Pueblo Goruden.- Y tú, ¿de qué bicheas a Aurora? - Le preguntó para salir de dudas, cuando, de repente, antes de que respondiera, se acordó que no le había dado su nombre.- Ah, y me llamo Garnet, Garnet Matlock, ¡encantronio, chata! - Le dijo mientras le tendía la mano
RESUMEN DEL TURNO
Garnet recibe el puñetazo de Aurora (no me quito puntos de vida al ser meramente narrativo) y ve como se sube al barco. Después de que se presentara Ariel y le preguntara de que conoce a la chica, le explica de manera escueta su relación y, aprovecha, para preguntale de que la conoce ella
KARMAS
- Hipersexualizado: Babeas de forma servicial y promiscua a alguien con el karma Belleza de un género que te atraiga. No incluye a personajes menores de edad. -2. (Aunque Ariel no tenga el karma "Belleza", llevo a mi personaje al extremo para simpear, mínimamente, por cualquier personaje femenino)
- Muletilla: Tu personaje tiene una palabra o expresión que repite con mucha frecuencia. Debe decirla al menos una vez en cada post donde el personaje hable. ("¿Es o no es?") -1
La cocina del barco vibraba con la actividad mientras Aurora se sumergía en la tarea de preparar la presa que había cazado previamente. Con la mirada fija en la mesa de trabajo, cerró los ojos y suspiró, sintiendo la tensión del día desvanecerse por un momento. Se dio unos golpecitos en la cara, un ritual para alejar pensamientos no deseados, y se concentró en el trabajo que tenía por delante.
El animal yacía frente a ella, un recordatorio tangible de la vida que había tomado. Aurora recordaba la importancia de mostrar respeto por cada parte de la criatura, sin desperdiciar nada. Sus manos, hábiles y precisas, comenzaron el delicado proceso de separar las diferentes partes del animal.
El cuchillo cortaba la carne con eficiencia, pero su mente no podía evitar divagar hacia pensamientos no deseados. La imagen de Garnet se coló en su mente sin previo aviso, como una sombra que intentaba eclipsar su concentración. Sacudió la cabeza, como si quisiera deshacerse de esos pensamientos intrusivos y volver al trabajo.
La piel del animal requería especial atención. Aurora, con habilidad, deslizaba el cuchillo con destreza, recordando la importancia de no malgastar ninguna parte. Cada corte era una conexión con la naturaleza y un recordatorio de la delicadeza de la vida que había arrebatado para proveer a la tripulación.
La cara de Garnet seguía apareciendo intermitentemente en su mente. Aunque estaba enfocada en su tarea, la dualidad de sus emociones complicaba la ejecución fluida de la tarea. Temía que la distracción pudiera llevar a un descuido, y recordó el incidente de sus dedos, una advertencia tangible de las consecuencias de perder la concentración en momentos críticos.
Una vez separadas las partes del animal, Aurora se movió rápidamente hacia la siguiente fase: cortar los filetes. La velocidad era esencial, ya que debía comenzar a ahumar la carne lo antes posible para evitar que se echara a perder. Con una destreza que solo la práctica y la experiencia podían proporcionar, cortó la carne en filetes uniformes, consciente del tiempo que se agotaba.
Decidió que era hora de involucrar a los demás en la tarea. Se encaminó hacia la ventana de la cocina y la abrió de par en par. Inhaló profundamente y, con voz fuerte y clara, gritó hacia fuera del barco: "¡ARIEL-CHAN, PUEDES ENCENDER UN POCO DE FUEGO? NECESITO AHUMAR LA CARNE. Y DILE A GARNET QUE MUEVA EL CULO Y VENGA A POR LA CARNE!".
Fruncí el ceño ligeramente, ¿Solo un día? Debía haber hecho algo muy gordo para ganarse el odio de Aurora, yo lo sabía bien, había intentado matarla y ahora eran algo así como "amigas" - según Aurora -. Me agaché, flexionando mis rodillas para estar a la altura del pelirrojo y le tendí la mano para ayudarlo a levantarse e incorporarse. — Encantronia igualmente. — Pensé que sería una expresión humana que no conocía, por eso respondí de la misma manera que el chico. — No sé qué significa bichear, supongo que te refieres a de que la conozco, ¿No? Nos intentamos matar mutuamente, luego casi morimos en un derrumbe y ella me salvó, así que ahora tengo con ella una deuda muy grande... Pero creo que ella quiere ser mi amiga. —
Tras un rato la estruendosa voz de la rubia resonó como un trueno por toda la playa, me llamaba a mi para encender fuego y también pedía que avisase al músico para que fuera a por la carne, pero había un crucial detalle que me iba a impedir realizar la tarea que se me había encomendado, yo nunca había encendido fuego. — Oye, ¿Tu sabes encender fuego? Yo no lo he hecho nunca, no sé ni por dónde empezar. — no quise responder a Aurora sin tener una respuesta antes del chico frente a mi, si él podía encargarse de mi tarea yo cumpliría con la suya, igual incluso saldría ganando, pues se mantendría un rato alejado de Aurora, tiempo que podría dedicar para analizar su complicada situación con ella. — Si tu te ocupas del fuego yo iré a por la carne, ¿Vale? —
Turno
Ariel ofrece su mano a Garnet para que este la tome y pueda levantarse con mayor facilidad, mientras le explica su historia con Aurora. Cuando Aurora los llama a ambos le explica que no sabe hacer fuego y le pide que cambien las tareas que les han encomendado.
La tiburona le sabía a la jerga de Garnet, o eso pensaba al menos el pelirrojo hasta que preguntó por el significado de "bichear". Tras ayudar a Garnet a levantarse, Ariel comentó que ambas se intentaron matar la una a la otra, aunque, después, Aurora acabó salvándola de una muerte prácticamente segura, finalizando con la deuda de la gyojin hacia la rubia. Lo que más le sorprendió fue, la calma con la que estaba contando como casi se matan mutuamente y, que Aurora luego quisiera ser su amiga.- ¿Casi palmáis peleando la una contra la otra, y aún así Aurora quería ser tu colegui? - Exhaló un profundo suspiro.- Suena tan típico de ella... - Miró pensativo hacia el suelo.- Quizás esa parte despreocupada y libre de ella es lo que le da su encanto... - Frotó su siniestra en su cogote, ni se había dado cuenta de la "cursilada" que había soltado al que hasta hace cosa de un minuto había sido un intento de ligoteo. Volvió a tierra rápidamente.- ¡Perdona, chata! No sé que cosas digo...
De repente, lo que se suponía ser la voz de Aurora invadió la escena, mandando a Ariel a encender un fuego para la cena y a Garnet ir a llevar la carne. Ante esto, la gyojin confesó que nunca había hecho uno, así que le ofreció a Garnet dejarle esa tarea a él y, así ella iba a por la carne. ¿Qué si Garnet tenía idea de encender un fuego? Por supuesto que no, pero primero, no podía decirle que no a una belleza como aquella y, segundo, era tiempo a solas con Aurora que se podía ahorrar, ya se las ingeniaría para ver como encendía el fuego. El pelirrojo se señaló así mismo con el pulgar de su diestra.- ¡Claro, chata! Déjamelo a mi, ¿es o no es? PUAJAJAJA .- Le decía mientras le guiñaba su ojos izquierdo. A ver como se le daba al tigre eso de encender una hoguera.
RESUMEN DEL TURNO
Garnet reacciona y responde a todo lo que le dice Ariel y, tras irrumpir el grito de Aurora, deciden cambiar papeles, ofreciéndose Garnet encender la fogata.
KARMAS
- Hipersexualizado: Babeas de forma servicial y promiscua a alguien con el karma Belleza de un género que te atraiga. No incluye a personajes menores de edad. -2. (Aunque Ariel no tenga el karma "Belleza", llevo a mi personaje al extremo para simpear, mínimamente, por cualquier personaje femenino)
- Muletilla: Tu personaje tiene una palabra o expresión que repite con mucha frecuencia. Debe decirla al menos una vez en cada post donde el personaje hable. ("¿Es o no es?") -1
- Risa excéntrica: Tu personaje se ríe de una manera diferente y única. ("PUAJAJAJA/PUEJEJEJE") -1
Aurora encendió el fogón y el crepitar alegre del fuego bajo el fogón llenaba la pequeña cocina del barco, creando un ambiente acogedor y reconfortante. Aurora, con la destreza de quien ha convertido la cocina en un santuario personal, comenzó a preparar la cena utilizando la carne que había cazado junto a Ariel. Mientras el resto de la caza esperaba su turno, a la espera de que Garnet viniera a por ella para ahumarla, las primeras porciones se colocaron cuidadosamente sobre la sartén caliente.
Aurora, inmersa en la danza de los ingredientes, dejó que su mente se perdiera en el ritmo familiar de la preparación. El sonido del cuchillo cortando cebollas y ajos proporcionaba una sinfonía perfecta para sus pensamientos, mientras las fragancias se entrelazaban en el aire, creando un aroma irresistible.
Su voz, suave y melódica, llenaba el espacio, mezclándose con los sonidos de la cocina. La canción era simplemente un acompañamiento musical a su destreza culinaria. Cada nota parecía bailar con los aromas que llenaban la habitación, creando una armonía única.
El siguiente paso en su baile culinario fue picar cebollas y ajos, agregándolos a la sartén. El siseo de los ingredientes al encontrar el calor era como una sinfonía culinaria. Aurora, con una gracia natural, continuó su danza gastronómica cortando pimientos en tiras finas. Los colores brillantes se mezclaban en la sartén, y la adición de sal, pimienta y un toque de paprika elevaba los aromas y sabores a nuevas alturas.
Mientras el espectáculo culinario avanzaba, Aurora se sumergía más profundamente en su arte. Aún con los dedos rotos y la dificultad que eso conllevaba la cocina se convertía en su refugio, un lugar donde los problemas se disolvían entre vapores fragantes. Después de un día agitado lleno de desafíos, la rutina familiar de cortar, mezclar y cocinar la ayudaba a encontrar un atisbo de paz.
La carne, ahora en su punto perfecto, era la estrella principal. Aurora, con manos hábiles, sacó varias barras de pan, las cortó por la mitad y les añadió un toque de aceite. La cebolla, el ajo y los pimientos que ya se encontraban en su punto fueron colocados con cuidado sobre el pan, creando una base de sabores vibrantes.
Cuando la carne se unió al festín, Aurora se sentó frente a su creación culinaria. Agarro uno de los bocadillos con la mano derecha, su apetito estaba agudizado por el ajetreo del día, casi podía sentir un vacío en su estomago. Y así, entre el silencio de la cocina y su canción aún flotando en el aire, Aurora dio un mordisco apasionado.
El sabor exquisito la envolvió, casi como una explosión de emociones reprimidas. Casi se le escaparon lágrimas, no de tristeza, sino de pura satisfacción. El hambre saciada, la música aún resonando en su mente, Aurora encontró consuelo en la simple alegría de una buena comida. La cocina, un refugio donde los problemas se desvanecían entre especias y vapor, le recordaba que, incluso en la vida más tumultuosa, siempre había espacio para la calma y la delicia.
Resumen
Aurora se pone a cocinar parte de la carne mientras espera a que vengan a buscarla y prepara unos bocadillos para que puedan comer algo antes de ponerse a tratar el resto de la carne
La extravagante risa del pelirrojo me dejó visiblemente sorprendida, otro como Aurora, escandaloso para todo; tanto como para romper el bonito momento que él mismo había creado pensando en voz alta sobre la rubia que los reclamaba a gritos. — Vale, pues en eso quedamos, ¡Gracias por sacarme de esta! — sin mayor espera me metí al agua y me propulsé para subir al barco de un salto, no tenía ni idea de dónde estaría la cocina, pero entre el olor que esta desprendía por la comida y los cánticos de Aurora fue fácil conseguir ubicarla. Abrí la puerta para descubrir a Aurora comiendo pan, pan con algo dentro... Una extraña mezcla, pero no era quién para echarle en cara sus gustos. — El chico de abajo me ha dicho que él se encargaba del fuego. — mentí, lo preferí a admitir que no sabía hacer algo, menos aún delante de una persona como era la rubia. — Así que en su lugar he venido yo a por la carne. — golpeé mi puño izquierdo contra la palma de mi mano derecha, la humedad por el reciente chapuzón hizo que el sonido retumbase por toda la habitación, acompañando una leve sonrisa en mis labios. — ¿Con qué tengo que cargar? — la última vez que había visto lo que iba a convertirse en mi --nuestra-- cena el animal estaba entero, y así esperaba encontrarlo.
Durante toda mi vida cada vez que había cazado para comer había comido al momento, sin preparar la comida más que matándola antes, había llegado a comer incluso los huesos más pequeños de algunos animales marinos gracias a que mi recia dentadura me lo permitía, pero en la cocina no había ni rastro de esa especie de simio atigrado que habíamos cazado anteriormente... ¿Se lo habría comido? No, no era posible, no le había dado tiempo, además, se suponía que tenía que llevarme la carne. — ¿Qué has hecho con el animal? No lo veo. — y sin embargo podía olerlo, la fragancia del ser, aunque tenue, seguía presente en la habitación, lo que me invitó a recorrer con la mirada la habitación con la mirada, vi entrañas, y trozos de carne, ¿Había despedazado al animal? ¿Por qué? Tal vez era algún tipo de ritual suyo, o una costumbre humana con la que yo no estaba familiarizada --una de tantas--, solo el tiempo lo aclararía. Aún así me adelanté para acercarme a esos trozos de carne, dando por hecho que era lo que Aurora esperaba que me llevase, pero aún esperando su confirmación antes de hacer nada.
Resumen del turno
Ariel agradece a Garnet que la saque del aprieto y sube al barco, sigue el olor de la comida y la voz de Aurora hasta dar con la cocina y en ella le pregunta a Aurora qué tiene que llevarse.
Después de haberle agradecido que Garnet se ofreciera a encender una fogata, la gyojin se sumergió en el agua y, con un potente y ágil salto, llegó hasta la cubierta del barco. La verdad, que habría que ver a esta chica luchando a muerte con Aurora, algo le decía que aquel acto era uno digno de ver. Pero bueno, no había tiempo que perder, ¿cómo narices se encendía un fuego?
Garnet estuvo rebuscando en su zurrón por si alguno de sus diales podía resultar útil peeero, qué va... Cómo mucho podría servirle su dial de destello si contaba con un trozo de cristal sobre el que proyectar la luz pero no había nada a su alrededor... Y ya del dial de nubes ni hablemos, ¿por qué narices sus viejos no tendrían unos cachivaches más molones y útiles? En fin, le tocaría el modo convencional, reunir algunas hojas secas, madera y a intentar crear algunas chispas haciendo chocar dos pedrolos. Pero, ¿cómo iba a haber madera y hojas en mitad de un lugar desértico? ¿Cómo tenían pensado hacer estas una hoguera en mitad de la nada? Entonces, Garnet cayó en la cuenta de que había un pequeño bosque río arriba. En ese bosque podría encontrar los materiales necesarios para poder montar la fogata. Para perder el mínimo tiempo posible, y que Aurora y Ariel no llegaran y, no sólo se encontraran sin hoguera, sino también sin Garnet, el músico se transformó en tigre y empezó a correr a toda velocidad hacia su lugar de destino.
Tras estar cinco minutos ¿galopando? No espera, los tigres no galopan, ¿o sí? bueno, ¡cómo sea! Llegó a la entrada del sotobosque. Después de estar otros par de minutos buscando hojas y ramas secas, las cuales, introdujo en su zurrón. Volvió de vuelta a la zona próxima al barco, costándole otros cinco minutos. Había conseguido reunir los materiales necesarios para hacer el fuego pero, ¿lo habría hecho a tiempo para que Aurora y Ariel se hubieran reparado de su ausencia?
RESUMEN DEL TURNO
Con el marronazo de tener que encender la hoguera, Garnet, en forma de tigre, se desplaza primero hasta el bosque que se encuentra río arriba para buscar hojas y ramas seca que sirvan para prender fuego