[presente relativo] Nuevas Amistades
#1
79 de Primavera. Año 11.
Barraca profunda, Isla Toko, Corriente Daiya ~ 08:00 a.m


Aurora despertó lentamente en el cálido camarote del barco pirata de Garnet. La luz tenue filtrándose por las cortinas reveló la realidad de la noche anterior. A su lado, Garnet yacía aún dormido, con una serena expresión en el rostro. El eco de risas y susurros de la noche anterior resonaba en su memoria.

Las sábanas revueltas contaban la historia de una noche de placer compartido. Aurora se estiró suavemente, sintiendo el calor que compartían. Un rastro de sonrisa jugueteó en sus labios mientras recordaba la complicidad de la noche anterior, Aurora se inclinó hacia Garnet y le dio un suave beso en los labios mientras le decía.
"Buenos días, superestrella."
Aún medio aturdida por la cantidad de cerveza de la noche anterior, se deslizó fuera de la cama buscando su ropa, la cual estaba desperdigada por todo el camarote, agarro la camiseta que yacía sobre una silla poniéndosela y agachándose a por sus pantalones, una vez vestida se giró hacia Garnet y simplemente dijo.
"Voy a preparar algo para desayunar, te espero en la cocina. ¿Por cierto, cuantos sois en la tripulación? No me gustaría que alguien se quedara sin ración"
después abrió la puerta y salió al pasillo cerrando la puerta detrás de ella. "Ahora, donde estará la maldita cocina?", dijo mientras giro la cabeza y vio una puerta a su derecha, agarro el pomo y abrió un poco la puerta, una gran cama que parecía hecha de muchas camas juntas y una chica bastante grande durmiendo dentro, "está claro que esto no era la cocina", pensó mientras cerraba la puerta con sumo cuidado, siguió el pasillo hasta que vio una puerta y esta vez cuando la abrió si era la cocina.


"Vamos a ver que tenemos por aquí"
Abrí la nevera y tampoco parecían tener muchas provisiones, tenían algo de carne, pero no la había cazado yo, así que ni por asomo la cocinaría. Por suerte tenían un surtido de verduras, avena, levadura y frutas, junto con algo de cacao y azúcar, suficiente como para que todos pudieran desayunar. Fui a la pica a lavar mis manos y encendí el fogón poniendo una remolacha a cocerse, agarre una taza en la que vertí los copos de avena, añadí levadura y algo de leche, agarrando varios plátanos y kiwis, los cuales comencé a pelar mientras entonaba una canción con una sonrisa, una canción nueva que aprendí ayer, del mismo hombre que me atrajo de manera irresistible.


Aurora comienza a cantar la canción de Garnet


Sacando la remolacha del fuego y añadiéndola a la masa que formaban la avena, la levadura y la leche, comencé a agitar hasta que paso a ser una masa de un color rojizo, paso seguido corte en rodajas los plátanos y kiwis, decorando los pancake rojizos resultado de cocinar la masa, coronándolos con cacao en polvo y azúcar. Agarre granos de café y lo puse en la cafetera que tenían en la balda superior, colocando agua y poniéndola al fuego para en cuestión de minutos toda la cocina quedara impregnada de un olor a dulces y café.
Emplate en diferentes platos y los deje en la mesa, cuando acabe, fui a por unas naranjas que había en la nevera e hice un zumo con ellas, dejando la jarra en medio de la mesa central de la cocina, me senté y comencé a desayunar, hambrienta por el extenuante día anterior y con una sonrisa que no se me borraba por la noche de ayer.
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#2
Sasha dormía plácidamente en su cama, no hacer el recado de Gronn no le había quitado el sueño y la bronca que le podía caer en cualquier momento tampoco. La semioni escuchó como se abría la puerta a sus espaldas y frunció el ceño manteniendo sus ojos cerrados ante, los que seguramente serían, los gritos mañaneros del gyojin. Pero no pasó nada, en su lugar la puerta fue cerrada de forma lenta y cuidadosa, prácticamente sin hacer ruido. La rubia se incorporó abriendo los ojos pero con el ceño todavía fruncido, aquello no había sido normal, porque nadie en ese barco abriría su puerta para volverla a cerrar, solían picar a la puerta mientras daban gritos desde fuera dado que respetaban su intimidad.
 
La joven cogió su kanabo, que siempre lo mantenía a mano, y salió de la cama todavía con su pijama de tirantes blancos y unos pantalones cortos de color azul oscuro. Abrió levemente la puerta para ver si había alguien pero se encontró todo despejado, con cuidado salió de su camarote y revisó el barco encontrándose a Gronn durmiendo en el castillo de popa, ahora entendía porque todavía no la había ido a despertar. Sasha se agachó por instinto cuando escuchó una voz que no conocía procedente de la cocina, si algo había aprendido de la pelea contra Ginni era a no confiarse, y ahora tenían el efecto sorpresa de su parte por lo que se acercó al gyojin en busca de apoyo. — Gronn, despierta. — dijo susurrando mientras le tiraba de los pelos de su lado derecho del bigote intentando que se despertara, tapándole la boca antes con la otra mano, por si se despertaba gritando a la chica. — Hay alguien en la cocina del barco. — habló intentando evitar la posible furia del hombre pez. — Ve a avisar a los demás, yo voy a por ella. Intentaré mandarla de un kanabazo a la cubierta. — le habló de forma seria para que entendiera la situación.
 
Sasha bajó hasta tener delante la puerta de la cocina y con el kanabo listo entre sus manos se preparó para atacar. La semioni cogió aire y después dejarlo ir de forma lenta le dio una patada a la puerta, rompiendo las bisagras inferior y central manteniéndola colgada solo por la superior, y dio dos pasos al interior apuntando con el kanabo a la intrusa de forma amenazante. — ¡Alto ahí, loca! Prepárate para… — la joven no pudo acabar la frase al ver como aquella mujer se había sentado en la mesa y se había puesto a desayunar como si estuviera en su propio barco. — Pero ¡¿Qué cojones, vieja?! — Sasha miró desconcertada la situación por lo que bajó despacio su kanabo sin entender quién era y qué hacía allí esa señora.
 

karma
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#3
La noche anterior había sido una locura, bueno, mejor dicho todo el día anterior salvo la noche, porque la cantidad insana que Garnet se metió en el cuerpo para desinhibirse con Aurora, hizo que tuviera muchísimas lagunas de lo que sucedió después del concierto. Después de que un dulce beso de buenos días tocaran sus labios, el pelirrojo tuvo, uno de los mejores despertares que había tenido en su vida.- Buenos días, nenAAAAAAOOUU - Dijo, aún adormecido, mientras un fuerte bostezo le interrumpía. Aún no se había dado cuenta de que, uno, había pasado la noche con Aurora; dos, estaban desnudos; y tres... bueno, ya hablaremos del punto número tres más adelante.

Cuando estiró, levantando ambos brazos, Garnet se espabiló lo suficiente como para poder analizar bien la situación, concretamente los puntos uno y dos. Miró su cuerpo por debajo de las sábanas, viendo que estaba completamente desnudo y, para más inri, la espalda desnuda de Aurora, la cual se estaba tapando la parte frontal del cuerpo con parte de las sábanas, estaba llena de arañazos. ¿Acaso habían hecho el "asunto", el delicioso, el chocoflex? .- Puñetaaa, mi primera vez haciendo el tuerque y no me acuerdo de una vaina .- Garnet no se lo podía creer, la chica que conoció el día anterior, la chica con la que sintió una química especial, con la que había desarrollado unos sentimientos que no podía explicar con palabras, estaba allí con él. Al músico le hubiera gustado recordar la noche de pasión que pasaron, pero verla que estaba allí con él, para él eso ya era suficiente para ser feliz.

Inevitablemente se vino el punto tres. Aurora se levantó, estando desnuda, de la cama para buscar la ropa, desperdigada por toda la habitación.- Menos mal que estos no durmieron aquí, ¿es o no es? - De repente, en un movimiento de Aurora, vio como algo colgaba a la altura de su cintura, por debajo del abdomen, y se balanceaba con cada movimiento que la rubia ejercía. Garnet se quedó unos segundos sin inmutarse, sin pestañear, paralizado, hasta el punto de que Aurora, ya vestida, le dijo algo que ni llego a escuchar. Una vez salió del camarote, el pelirrojo siguió absorto en la nada durante otros segundos, hasta que se rompió. Se llevó las manos a la cabeza, abrió los ojos como platos y empezó a abrir la boca tanto que parecía que se le iba a desencajar la mandíbula.- NO ME JODAS QUE TIEN- - El sonido de un portazo, seguido de escuchar a Sasha hablar hizo que Garnet no acabara la frase.- ¡Mierda! ¡Qué se va a pensar esta peña que se trata de una okupa! 

Sin vestirse, y con el salchichonio al aire, salió corriendo, ipso facto, hacia el lugar de donde provenía el jaleo, la cocina- QUE NO PANDA EL CÚNICO, NO ES NINGUNA INTRUSA. - Y ahora como les decía a estos lo que había pasado. Bueno, su desnudez hablaba por si sola.
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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#4
Día 79, Primavera. Año 11.
8:10 A.M. Barraca profunda, Isla Toko


Tobías despertaba espeso y con el cuello torcido. Se había quedado dormido sentado en su escritorio, con la cabeza y el pecho apoyados en este. Las velas se habían consumido por completo, la hoja frente a él mostraba diversas ideas plasmadas en esbozos, un tanto desordenados pero interesantes para el carpintero, definitivamente los había dibujado él, pero no recordaba haberlo hecho. Estaba hecho polvo, con una buena resaca. El día anterior había sido intenso, la pelea, la partida de cartas, su nuevo colega. - ¡Ostras Sage! "¿Al final vino conmigo al barco o se quedó con Morrel?" Buff... "Que dolor de cabeza, no vuelvo a beber... ¿Cómo cojones volví ayer? ¿A qué hora? Joder, no bebí tanto."  - Las preguntas se apelotonaban en la estación resaca, esperando al tren de los recuerdo, que no, no llegaba. 

Al ver que su cerebro no acababa de arrancar, barba naranja se levantó decidido a tomarse un café. Hizo una parada técnica en cubierta para evacuar a favor del viento subiéndose a la barandilla. Eso es libertad. Mientras cerraba la bragueta del pantalón escucho un grito de la loca de Sasha dirigido a otra loca. - "Hmm. ¿Loca? Sasha es la única chica a bordo... " Volvió a escuchar un grito de la Semioni. "¿Vieja? No creo que halla confundido a Sage con una mujer... Si es que está en el barco... Sea como sea, tenemos visita. Necesito desayunar..." - Tobías se dirigió a la cocina ya no solo a por el café, la curiosidad le abordaba y los gritos venían de allí.

A pocos metros de la puerta el aroma ya había invadido al carpintero. Aceleró el paso para entrar allí cuanto antes le fuera posible. - ¡Diablos! ¡Que bien huele! Buenos días, por cierto. - Tobías obvió a Sasha, que blandía su kanabo, y a la nueva presencia sirviéndose una taza de café y añadiéndole varias cucharadas de azúcar. Mientras lo removía se sentaba a la mesa, apoyaba la tazada en ésta sin dejar de mover la cucharilla y cogía con la zurda un pancake, todavía calentito, para atizarle un buen mordisco, seguido de un largo sorbo de café. - ¡Oghh! - Al fin pudo abrir del todo los ojos, le había sabido a gloria. No imaginaba una mejor manera de despertarse. Fue entonces cuando, ya consciente, se percató de la presencia de aquella linda y sonriente joven que estaba sentada enfrente suyo. - Si ha preparado usted esto señorita, bienvenida a bordo. - Tobías le daba otro buen trago a su café. - Vamos Sasha relájate y siéntate a desayunar, esto está increíble. Si quisiera matarnos lo habría hecho mientras dormíamos y esto no parece estar envenenado, todo lo contrario, está cargado de amor. - Le daba el tercer sorbo cuando apareció Garnet corriendo. Completamente desnudo. Tobías no pudo contener el café en su boca y lo expulsó a presión hacia delante empapando a la invitada mientras se descojonándose del músico. - ¿Te han robado los gayumbos Garnet? JISHJISHJISHJISHJISH. -  
[Imagen: l47Ucve.png]

❝

Para. Respira. Ordena. Apuesta.

-Tripulación-
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#5
Atributos Personaje
Día 79 de la primavera del año 11.
8:10 A.M. Barco de los Shogun Gari, Barranca profunda de la Isla Toko.

Me desperté con una sensación rara. Podía dormir en casi cualquier sitio gracias a la costumbre de la tribu de dormir sentado, pero al quitarme la capucha vi un espacio reducido, de madera, en forma de circulo y un mástil en el medio. Había una bandera negra colgando de este. - Ojalá no me haya confundido de barco… las indicaciones de Murray eran precisas, pero nunca se sabe… Lo mejor creo que será bajar a comprobarlo y presentarme a sus hermanos. – Bostecé enseñando los colmillos que me hacían parecer más fiero de lo que en realidad era y me froté el ojo izquierdo, notando la cicatriz. Me levanté y vi el camino que había tenido de seguir para llegar a la cofa, lugar donde me pareció el mejor situado para aquella noche. Había visto un gyojin con cuernos durmiendo en el castillo de popa y ahora una gigantesca mujer lo llamaba agachada a su lado para despertarlo, yéndose a toda velocidad hacia el interior de la zona cubierta del barco nuevamente. Estiré los brazos hacia el cielo todo lo que daban con un ojo cerrado y me dirigí hacia la cruceta más cercana para bajar por allí. Al ver el mar delante de mis narices, o mas bien pico, se me ocurrió que hacía mucho que no saltaba desde una altura así, por lo que me dirigí hacia el extremo de la madera que cruzaba horizontal el palo de trinquete, donde estaba la cofa en la que había dormido. Dejé caer la túnica hacia cubierta y di un gran salto hacia adelante con los brazos haciendo un semicírculo desde encima de mi cabeza hasta quedar en un ángulo a 45 grados de mis costados. Entré de cabeza en el agua y llegué al fondo. Era un autentico placer poder nadar a mi antojo. Volví a la superficie y subí por la escalerilla de cuerda hasta donde había dejado caer la túnica nueva que me había regalado mi antiguo compañero caprino. Me la puse y me dirigí hacia la puerta por la que había entrado aquella gran mujer esperando encontrar a Tobías. Pasé por al lago del gyojin y sin mirarlo y con ninguna preocupación solté un amable “Buenos días”. Al entrar no solo encontré al pirata con el que había disfrutado tanto el día anterior, si no que también estaba la mujer que no parecía humana con una camiseta blanca de tirantes, un pantalón corto oscuro y un kanabo en la mano apuntando, mientras le gritaba, a otra mujer, con pinta más humana que la primera, al menos por tamaño, con el pelo a media melena rubio que disfrutaba de un café y unas tortitas. Delante de esta última estaba sentado tranquilamente Murray desayunando y tratando de calmar la situación de la forma más pausada que había visto al pirata desde el día anterior. Un muchacho, definitivamente era un muchacho, pelirrojo, completamente desnudo y con alas en su espalda intentaba dar explicaciones, al parecer. Me sentí aliviado de que Tobías estuviera presente y que no me hubiese equivocado. Me senté tranquilamente a la mesa al lado de la rubia y, agarrando un pancacke dije con calma
Con permiso. ¿Estos son tus hermanos, Murray? Si que es una banda variopinta prrrajaja. Parecen todos buena gente. Incluso la mujer del kanabo.  Estoy seguro que tiene razones para estar molesta. Mi nombre es Sage, por cierto, es un placer ¡Por la madre Dhanna, que bueno está esto! ¿Podría prepararme una infusión, por favor? – Me levanté y fui a recoger agua para prepararla. Y me quedé de pie mirando expectante quién sería el próximo en aparecer en aquella cómica situación.

Aclaraciones
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#6
Ruido. 
Ruido ciertamente molesto, venía desde la cocina, así que Kuraku se levantó de su ya acomodada cama en las bodegas, y salió a ver que ocurría. Escuchó gritar a Sasha y a Garnet, así que se preocupó y cogió su katana para ir rápidamente hacia la fuente del ruido. Cuando llegó no pudo evitar quedarse de piedra al ver: 

- Una muchacha salpicada por completo de café 
- Una especie de ornitorrinco 
- Garnet desnudo 
- Sasha en pijama con su kanabo
- Y Tobías desayunando. 
<¿Qué se supone que está pasando?>
Preguntó para sí mismo. Al ver a Tobías tan tranquilo supuso que aquella gente no eran intrusos, así que le restó importancia al asunto.- ¿Bu-Buenos días...? - Preguntó en voz alta, intentando parecer lo más normal posible ante aquella desconcertante escena. 

No pudo evitar reír al volver a darse cuenta de la desnudez de Garnet, que se veía completamente alterado. No sabía muy bien por qué, pero aquella escena le provocaba cierta gracia al Lunarian. Además de que ahora podía entender la fuente de ciertos ruidos nocturnos que había escuchado esa misma noche. Había dos opciones; o Garnet había pasado la noche con un ornitorrinco, o con la muchacha del café. Sin darle mucha más importancia al asunto, ya que a Kuraku no le importaba demasiado con quién pasara la noche su amigo, se sonrojó un poco al mirarle el trasero a su compañero desnudo, pues este lo tenía ciertamente respingón. 
Quitó pensamientos impuros de su cabeza, e intentó serenarse para poder tomar el desayuno tranquilamente. - Carraspeando antes de hablar, añadió - *ejem* - Venía preocupado, ¿Estáis todos bien entonces?

Se quedó de pie delante de la puerta de la cocina, esperando alguna aclaración de todo ese asunto. Esto sí que eran formas extrañas de empezar un buen día.
[Imagen: I_wont_lose.png?ex=65c0cc45&is=65ae5745&...ee93b69aa&]
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#7
Un agudo dolor le sacó de su sueño profundo. Abrió los ojos y se dio cuenta que Sasha le estaba tapando la boca. Frunció el ceño y le lanzó una mirada de advertencia a la muchacha; que rápidamente desapareció al notar que la chiquilla estaba alerta y algo alterada. 

"¿Qué habrá pasado?" pensó el gyojin totalmente desconcertado.

Sasha entró para adentro y la oyó soltar algunos improperios, nada fuera de lo habitual, en realidad. Apenas habría dormido dos horas o tres, así que, aún cansado y somnoliento, se acercó al barril de agua que llevaban en la cubierta y sumergió la cabeza en él para lavarse y despejarse. 

Atusándose el bigote para secarlo, se encaminó despacio hacia la cocina, de donde, por cierto, salían bastantes gritos y más jaleo del habitual. Eso era ciertamente extraño, así que aceleró el paso para llegar. Abrió la puerta y encontró la escena más surrealista que hubiera podido imaginar. Una muchacha desconocida empapada en café; Sasha con la cara colorada, tapándose los ojos; Tobías pidiendo disculpas una y otra vez a la muchacha desconocida; un mink ornitorrinco que tampoco conocía, y, por último y más sorprendente, a Garnet totalmente desnudo diciendo cosas ininteligibles. Gronn no sabía ni por donde empezar así que dijo lo primero que se le vino a la mente.

-Pero no me jodas Garnet, ¿tan mamao llegaste que no sabes dónde dejaste la ropa? No nos interesa ver el espetec skypiano, gyogyogyogygyo.

Se reía porque no sabía como reaccionar ante aquella escena tan dantesca. Reparando en la muchacha, se acercó a ella y se presentó ofreciéndole ayuda.

-Desconozco que habrá pasado, pero es un gusto que estés aqui. Me llamo Gronn y, como puedes ver, soy un gyojin.

Le tendió la mano amistosamente y se fijó en que tenía manos inusualmente grandes. Reflexionó un instante y, una idea se le pasó por la cabeza que le daba bastante sentido a la escena con la que se había encontrado, pero como no era asunto suyo no dijo nada. Podía ser demasiado embarazoso para alguien y no era de su incumbencia. 

Después se giró hacia el mink ornitorrinco y le dijo con una sonrisa.

-Un placer también que estés aquí. No imaginaba conocer a otro mink ornitorrinco, pero aquí nos tienes para lo que nos necesites, amigo; supongo que te trajo Tobías para acá, ¿no?

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#8
Mientras estaba disfrutando del café y del cupcake, alguien le dio un golpe a la puerta y la abrió sacándola de sus bisagras, mientras le daba un bocado al cupcake la chica que antes dormía en la habitación grito algo sobre una loca y una vieja, gire la cabeza hacia la derecha para mirar a mi espalda y acto seguido a la izquierda, volviendo a posar mi mirada hacia la chica, ladeando mi cabeza hacia la izquierda y con una mirada más que extrañada mire a la chica, intentando entender que decía, pero algo llamo mi atención al momento e hizo que mis ojos se abrieran como platos, unos imponentes cuernos rojos salían de su frente, majestuosos cuernos de Oni."No me digas que eres una Oni!!", pregunte con una mezcla de intriga y emoción en la voz. "Vine asseu-te al meu costat i menja" dije en un perfecto Onies mientras servía un poco de zumo de naranja. 

Acto seguido entro un humano a la cocina casi levitando por el olor producido por el café dando los buenos días."Buenos días buen señor." después de probar la comida parece que se dio cuenta de que no nos conocíamos aunque comento que si había cocinado eso era más que bienvenida, parecía que Garnet no mentía cuando comentaba que eran peculiares, pero buena gente. Entonces Garnet entro como un remolino a la cocina comentando que no era una extraña, aunque estaba... desnudo? "Garnet si querías desayunar en la habitación solo debías decírmelo, no me importaría pasar la mañana allí contigo" dije apoyando mis manos en mis mejillas, sonrojándome mientras le miraba tímidamente, la desnudez de Garnet pareció pillar por sorpresa al chico del sombrero, que escupió el café bañándome entera."Te entiendo, tiene un cuerpazo, cualquiera tendría esa reacción. YI IGIGIG" le comenté entre risas. 

Para cuando quise darme cuenta un Mink estaba sentado a mi lado comiendo, casi no lo había notado hasta que me pidió una infusión."Marchando, los amigos de Garnet son mis amigos" me levante ágilmente y dando una voltereta por encima del Mink me acerque a la pica para llenar la tetera de agua. "A ver... recuerdo haber visto bolsitas de infusión por aquí" y ahí estaban, mientras estaba concentrada preparando el pedido del amigo picudo otro hombre entro por la puerta, este con una altura envidiable y unas alas negras preciosas, aunque este parecía más reservado y tenía ojos tristes. Me dirigí a la mesa para servirle la infusión al mink y me senté de nuevo. 

Aparecio otra persona más, este era un... Oni enano?! Se presentó como Gronn y comento ser un gyojin, cosa que me decepciono un poco, aunque se le veía extremadamente amable y educado, me extendió la mano y pose la mía sobre la suya, haciendo una pequeña reverencia con la cabeza."Encantada, mi nombre es Aurora. Y lo siento, es culpa mía que Garnet esté tan alterado, debí presentarme antes de cocinar nada." Dije mientras ponía la mano derecha detrás de la cabeza y sacaba la lengua. Me levanté y me puse al lado de Garnet, agarrando su brazo y posando la cabeza sobre su hombro. "Por cierto, Garnet, podrías decirme donde está la ducha? Tu amigo vaquero me ha bañado entera en café."
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#9
Sasha seguía bajando el kanabo a medida que veía que aquella señora se comía un cupcake mientras miraba a los lados, la joven pensó que su tripulación solo atraía a más gente rara, tal vez porque ellos lo eran de por si. Entonces la rubia intrusa puso una expresión de sorpresa a la vez que le preguntaba si era una oni y le decía - en el idioma de la tribu a la que perteneció su madre oni y que conocía gracias a su padre - que se sentara a su lado. — Qui ets? — fue lo único que pudo pronunciar mientras veía como le servía un zumo de naranja natural, pero la semioni se quedó en su sitio mirándola con desconfianza, aquella humana no era normal. Tobías entró como si nada en la cocina, se sentó a desayunar y le dijo a la rubia más joven que se tranquilizara porque de querer matarles ya lo habría hecho. Sasha bufó en respuesta, se había llevado un susto de buena mañana para nada pero no sería el único de la mañana para la adolescente, el grito de Garnet llamando a la calma hizo que se girase para mirarlo encontrándose al músico completamente desnudo justo a su lado izquierdo. — ¡¡Aaaaahh!! — gritó la semioni - otra vez de buena mañana - impactando su kanabo contra el torso del skypiean como acto reflejo. — Mierda, ahora tendré que desinfectarlo. — se quejó y mirando al pelirrojo en la cara con el ceño fruncido a la cara, pero levantando la mano para tapar la parte inferior del chico. — Ponte ropa o el siguiente golpe irá más abajo. — añadió mientras lo apuntaba con el arma usando su mano libre.
 
Pero aquella mañana solo había hecho nada más que empezar para Sasha, un ornitorrinco apareció de la nada y se sentó como si fuera algo que hacía todos los días. La semioni tuvo un tic en el ojo derecho mientras lo escuchaba hablar con familiaridad con el barba naranja y en ese momento apareció Kuraku, preguntando si todos estaban bien, la chica bufó antes de hablar. — Parece que sí. Solo han traído a dos desconocidos sin avisarnos antes. — al acabar de contar lo sucedido fue hasta su sitio mientras oía como la llamaba mujer, cosa que infló el ego de la rubia e hizo que se calmara un poco, escuchando de paso que su nombre era Sage. Una vez en su lugar, presidiendo la mesa sentada sobre un cojín para mayor comodidad por su altura, dejó su kanabo a un lado mientras alargaba la otra mano hacia un pancake, y se lo llevaba a la boca saboreando algo exquisito en mucho tiempo. — Está bueno. — le dijo a la loca vieja desconocida mientras miraba a un lado pero acabando por levantar la mirada para verla. Sasha levantó la ceja izquierda al verla bañada en café, no sabía en qué momento se había perdido eso pero tampoco le daba mucha importancia, siguió comiendo pancakes mientras bebía el zumo que le había servido momentos antes.
 
Por fin Gronn hizo acto de presencia riéndose de Garnet y presentándose a sus dos nuevos compañeros de desayuno, cuando el gyojin acabó y la adolescente una vez se tragó los restos del pancake que le quedaban en la boca, se dispuso a hacer lo mismo. — Me llamo Sasha y soy una semioni. — añadió lo último para aclarar lo que le había preguntado la señora nada más tiró la puerta abajo. La mujer que había venido con Garnet dijo que se llamaba Aurora y le preguntó al pelirrojo sobre dónde estaba la ducha, la joven los ignoró al ver lo pegajosa que estaba con él, nunca le habían interesado las relaciones amorosas por lo que simplemente alargó la mano y siguió comiendo pancakes.
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#10
Debido a las prisas y que su mente andaba en otro plano astral, Garnet no reparó en que iba en bolingas y, encima de eso, no sólo se encontraban en la cocina Aurora y Sasha, sino que además de eso estaban también Tobías el cual escupió todo el café sobre la rubia, un mink ornitorrinco, ¿qué cojones, Xas? y los que quedaban por llegar.

Después de intentar instaurar la calma en aquella caótica mañana, la semioni, al presenciar la desnudez de Garnet, e intentando no mirar a sus partes nobles, le arreó, mientras gritaba un kanabazo en el torso por pura inercia, anunciando después que, o se ponía algo de ropa o el próximo iría en sus bajos.- ¡Perdona colegui! - Dijo con cara de incomodidad, por el panorama que había formado, con el puto Tobías no paraba de descojonarse y Aurora se encontraba sonrojada, tapándose su entrepierna con ambas manos.- Pero antes, deja que coja algo para jalar, ¿es o no es?- Se dirigió a pillarse algunas galletas que había puestas en un cuenco para reponer energías, y, cuando se acercó y miró fijamente al mink, el cual se presentó como Sage, pudo ver que no se trataba de su fallecido amigo.- Yo soy Garnet Matlock, ¡"encantronio"! - Dijo desde la lejanía, cogiendo con su diestra un pancake que Aurora había preparado y tapándose sus partes con su siniestra.- Te daría la mano, pero no creo que te apetezca, ¿es o no es? 

Iba a salir de la cocina cuando llegaron Kuraku seguido de Gronn, ambos flipando con el cuerpo sin vestir del skypeano y preocupados por el jaleo que podía haber montado. Cuando todo parecía haberse aclarado, Aurora se dirigió hacia el pelirrojo, apoyando su cabeza sobre su hombro izquierdo, preguntando sobre la ubicación de la ducha, ya que estaba empapada de café por culpa del barbinaranja. Ciertamente, Garnet también necesitaba ir a ducharse, vestirse y, sobre todo, hablar con Aurora a solas, sobre todo lo que había ocurrido. Inclinó su cabeza hacia la oreja derecha de la rubia.- Yo te guío... - Le susurró e hizo una pequeña pausa.- ... De hecho, me gustaría ver si podemos hablar sobre algunos asuntillos a solas, ¿te hace? - La expresión de Garnet era completamente seria, cuando miraba a Aurora, todos aquellos sentimientos que florecieron la noche anterior sentía que seguían allí, no se habían desvanecido, no, ¿pero por qué se sentía tan mal y confuso entonces? ¿era por qué ella no era tal y como creía? Debía averiguarlo.
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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