Hace 3 horas
Día 50 Verano, Año 18
Isla Karate, South Blue
Isla Karate, South Blue
Era algo que había aprendido hacia mucho tiempo ya, que las mejores historias no siempre aparecían cuando las buscabas, si no que a veces simplemente surgían en momentos inesperados. El día había sido algo tranquilo, unas cuantas compras para recuperar principalmente provisiones y una vuelta por la zona de los arrozales, aun me parecía increíble como la gente parecía aprovechar cualquier pequeño momento de aquella isla para entrenar, pero quizás eso era también parte de su encanto.
Tras dejar las cosas en la posada en la que me alojaba me fui hacia una de las tabernas, como en cualquier pueblo siempre había donde tomar algo pero debía de admitir que eran mucho menos populares que los dojos o quizás simplemente es que la gente buscaba cuidarse mas que en el resto de islas... No lo sabia y tampoco era algo que me importara demasiado. Llegue a la taberna y directamente fui hacia la barra donde pedi una cerveza, no deseaba beber hasta perder el conocimiento, pero un trago no hacia mal a nadie ¿no?
-Gracias – Dije al tabernero y le di unos cuantos berries antes de disfrutar tranquila de aquel trago, o eso era lo que pretendía - ¿Lo escuchaste anoche? – Dijo el hombre a mi izquierda – Si, de nuevo esos golpes, pero no son de los dojos – Intervino el que le acompañaba – Llevan semanas escuchándose desde la montaña, fijo que es algún chiquillo travieso que se escapa de casa - - ¿Tan tarde? Yo creeme que lo dudo, se escucha demasiado fuerte para que sea obra de un chiquillo, además tienen cierto ritmo casi parecería que es música pero en esa zona no hay ningún dojo ni ninguna casa – Continuaron hablando mientras que yo sin poder evitarlo comencé a escuchar su conversación – La ladera derecha de la montaña cada dia es mas peligrosa y extraña, a este paso tendremos que poner carteles para que los niños no se acerquen a la zona – Hablo dando un suave suspiro
Quizás si, debía comenzar a admitir que tenía un problema, no podía evitar escuchar aquella clase de rumores y como si de una oleada se tratase un cosquilleo recorría mi cuerpo ante aquella curiosidad que me invadía - ¿Dónde es exactamente? – Dije sin pensar demasiado para luego dar un trago a mi cerveza y girar mi rostro hacia aquellos hombres que me miraron con cierta sorpresa y extrañeza - ¿Cómo que donde? Jovencita… ¿acaso no nos escucho decir que es un lugar peligroso? No debería ir a esa zona – Comento observándome de arriba hacia abajo por un momento antes de volver a la copa que ellos mismos estaban bebiendo – Si me lo dicen les invito a otra ronda, pero díganme donde esta exactamente – Insistí aunque no parecían dispuestos a decírmelo y eso provocaba que inconscientemente apretara con mi mano la copa mientras sentía como Furia se movía levemente asonándose tímidamente bajo mi cabello desde mi nuca moviendo levemente el collar de mi madre
Tras dejar las cosas en la posada en la que me alojaba me fui hacia una de las tabernas, como en cualquier pueblo siempre había donde tomar algo pero debía de admitir que eran mucho menos populares que los dojos o quizás simplemente es que la gente buscaba cuidarse mas que en el resto de islas... No lo sabia y tampoco era algo que me importara demasiado. Llegue a la taberna y directamente fui hacia la barra donde pedi una cerveza, no deseaba beber hasta perder el conocimiento, pero un trago no hacia mal a nadie ¿no?
-Gracias – Dije al tabernero y le di unos cuantos berries antes de disfrutar tranquila de aquel trago, o eso era lo que pretendía - ¿Lo escuchaste anoche? – Dijo el hombre a mi izquierda – Si, de nuevo esos golpes, pero no son de los dojos – Intervino el que le acompañaba – Llevan semanas escuchándose desde la montaña, fijo que es algún chiquillo travieso que se escapa de casa - - ¿Tan tarde? Yo creeme que lo dudo, se escucha demasiado fuerte para que sea obra de un chiquillo, además tienen cierto ritmo casi parecería que es música pero en esa zona no hay ningún dojo ni ninguna casa – Continuaron hablando mientras que yo sin poder evitarlo comencé a escuchar su conversación – La ladera derecha de la montaña cada dia es mas peligrosa y extraña, a este paso tendremos que poner carteles para que los niños no se acerquen a la zona – Hablo dando un suave suspiro
Quizás si, debía comenzar a admitir que tenía un problema, no podía evitar escuchar aquella clase de rumores y como si de una oleada se tratase un cosquilleo recorría mi cuerpo ante aquella curiosidad que me invadía - ¿Dónde es exactamente? – Dije sin pensar demasiado para luego dar un trago a mi cerveza y girar mi rostro hacia aquellos hombres que me miraron con cierta sorpresa y extrañeza - ¿Cómo que donde? Jovencita… ¿acaso no nos escucho decir que es un lugar peligroso? No debería ir a esa zona – Comento observándome de arriba hacia abajo por un momento antes de volver a la copa que ellos mismos estaban bebiendo – Si me lo dicen les invito a otra ronda, pero díganme donde esta exactamente – Insistí aunque no parecían dispuestos a decírmelo y eso provocaba que inconscientemente apretara con mi mano la copa mientras sentía como Furia se movía levemente asonándose tímidamente bajo mi cabello desde mi nuca moviendo levemente el collar de mi madre
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![[Imagen: velvet.jpg]](https://i.postimg.cc/Fsfv482x/velvet.jpg)
-Hablo- "Pienso" Describo // Cronología
