02-09-2026, 07:36 PM
Todos los temas siempre comienzan “el calor de la isla bla bla bla”, pero no gordis, ¿sabes donde de verdad habia calor? En el dojo del Okama Kenpo, el lugar más hot de toda isla Karate. En el exterior del dojo al aire libre había una especie de tatami cuadrangular de unos quince metros de ancho y quince metros de largo, el lugar perfecto para que este monumento pudiera moverse con soltura y comodidad. Al rededor del tatami habia una multitud euforica de mis amichis okamas, todos vestidos con diversos colores y maquillajes es-pec-ta-cu-la-res. Estaban gritando, chiflando, aplaudiendo y armando EL alboroto.
Y como no iban a estar asi de emocionados si sobre el tatami estaba YO, o sea, miren este cuerpo divinooooo y estos musculotes. Me encontraba a 3 metros del borde del tatami, mirando hacia el centro y posando con mi mano izquierda en la cadera y con la derecha saludando a todos los que me estaban haciendo porras.
"¡Los amo! ¡Besitos de alce para todooos!" les dije a toda mi fanaticada mientras daba un giro en una pata lleno de alegría y emoción.
Que hermoso era el dojo y las personas que le daban vida. Siempre le estaré agradecido al destino por haberme hecho llegar a un lugar como este, a pesar de mi pasado.
"Menos mal decidimos salir aquí afuera, Vesper-boy. Si estuvieramos bajo techo, hariamos desastre del bueno jijijiji" le dije a Vesper que se encontraba frente a mi.
Para hablar con él tenia que bajar la mirada, era como un peluchito guapeton. Lo invité hoy al dojo por una cosa muy simplecita: la tradición de la isla y por consiguiente, del dojo. En isla Karate, para medir a alguien las presentaciones se hacian con los puños o con las patadas.
"A ver, Verpercito" le dije agachándome mientras los okamas soltaban vítores y aplausos dramáticos. "Creo que el día que llegaste a la isla solo te dimos la bienvenida mediante una buena fiesta. Pero ahora toca darte la Vraie Bienvenue a isla Karate. O sea, aquí en Isla Karate no nos saludamos con un besito en la mejilla, o bueno, nosotros si, pero no todo el tiempo. Aquí nos medimos sobre la tierra y si vas a ser el capitán de esta preciosura que tienes en al frente quiero que me demuestres de que estas hecho. ¿Aceptas corazón?"
Los gritos de mi fanaticada se elevaron aun mas, y gritaban todo tipo de cosas como: "¡KYAAAAA! ¡DALE SU BIENVENIDA! ¡BESALO EN NOMBRE DE TODOS! ¡QUITALE LA ROPAAAA!”
Enderecé mi espalda cubriendo con mi sombra casi la mitad del terreno. Y preparé mi postura de combate.
"Si aceptas. Quiero que des todo lo que tengas Vesper-boy. Avísame cuando estés listo."
Y como no iban a estar asi de emocionados si sobre el tatami estaba YO, o sea, miren este cuerpo divinooooo y estos musculotes. Me encontraba a 3 metros del borde del tatami, mirando hacia el centro y posando con mi mano izquierda en la cadera y con la derecha saludando a todos los que me estaban haciendo porras.
"¡Los amo! ¡Besitos de alce para todooos!" les dije a toda mi fanaticada mientras daba un giro en una pata lleno de alegría y emoción.
Que hermoso era el dojo y las personas que le daban vida. Siempre le estaré agradecido al destino por haberme hecho llegar a un lugar como este, a pesar de mi pasado.
"Menos mal decidimos salir aquí afuera, Vesper-boy. Si estuvieramos bajo techo, hariamos desastre del bueno jijijiji" le dije a Vesper que se encontraba frente a mi.
Para hablar con él tenia que bajar la mirada, era como un peluchito guapeton. Lo invité hoy al dojo por una cosa muy simplecita: la tradición de la isla y por consiguiente, del dojo. En isla Karate, para medir a alguien las presentaciones se hacian con los puños o con las patadas.
"A ver, Verpercito" le dije agachándome mientras los okamas soltaban vítores y aplausos dramáticos. "Creo que el día que llegaste a la isla solo te dimos la bienvenida mediante una buena fiesta. Pero ahora toca darte la Vraie Bienvenue a isla Karate. O sea, aquí en Isla Karate no nos saludamos con un besito en la mejilla, o bueno, nosotros si, pero no todo el tiempo. Aquí nos medimos sobre la tierra y si vas a ser el capitán de esta preciosura que tienes en al frente quiero que me demuestres de que estas hecho. ¿Aceptas corazón?"
Los gritos de mi fanaticada se elevaron aun mas, y gritaban todo tipo de cosas como: "¡KYAAAAA! ¡DALE SU BIENVENIDA! ¡BESALO EN NOMBRE DE TODOS! ¡QUITALE LA ROPAAAA!”
Enderecé mi espalda cubriendo con mi sombra casi la mitad del terreno. Y preparé mi postura de combate.
"Si aceptas. Quiero que des todo lo que tengas Vesper-boy. Avísame cuando estés listo."
cositas de okama alce
