FiC PASADO
#1
Un cangrejo y un Limón.

Un día Krave se encontraba tomando un tentempié junto a la costa, hecho a base de cangrejos y un poco de jugo de limón, cuando escucho a unos pescadores que se aproximaban hacia donde el se encontraba.

Sin mucho esfuerzo Krave que ya se conocía aquel lugar como la palmeada palma de su mano, se movió un poco hacia fuera del camino donde quedaba una pared de por medio entre el l serpenteante camino que bordeaba la costa de la isla y la caída de 25 metros que restaban hasta el agua. Krave nunca se había dedicado a hablar con mucha gente, aunque si los conocía bastante bien puesto que se había pasado muchas horas debajo de los barcos escuchando a marineros y piratas surcar el mar. Ya sabía de los humanos como especie y lo que se podía esperar uno, así que con cierto recelo intentaba pasar desapercibido siempre que no fuera estrictamente necesario.

Cuando el par de humanos estuvo cerca Krave se acababa de chupar los dedos para reclamar el último retazo de sabor de aquel estupendo manjar que el mar y la tierra le había regalado. Cuando se acordó de cuando fue la primera vez que supo de un limón. Entre algunas páginas que pudo leer de algún libro en su vieja y destartalada casa. Había una libreta escrita a mano que mencionaba ciertos pasos para descubrir mensajes ocultos en los pergaminos y una de las formas de hacerlo precisamente hablaba de frotar sobre el mismo papel jugo de limón recién exprimido. Aquello despertó la curiosidad de Krave que sabía que aquel invento tendría que probarlo.

A saber cuántos mensajes ocultos podría estar ignorando y  el no lo sabía.

Paso un tiempo hasta que descubrió toparse con un limón. Fue gracias a un joven campesino llamado Barren  quien vivía cerca de la costa y merodeaba la zona donde vivía Krave pues solía pescar por los alrededores y un día después de conocerse sin ningún miramiento le pregunto que que era un limón y dónde podría encontrar uno.

Barren se levantó un poco contrariado y sin mediar palabra alguna se fue. Al rato volvió por allí con una pequeña cosa amarilla del tamaño de un erizo de mar a la que llamó limón.
Krave estaba deseoso de probar su receta y sin saber cuanto debía apretar el limón lo chafó con extrema fuerza para la que realmente requería la hazaña.
Cómo resultado el jugo de limón salió en todas direcciones y fue a parar en Krave, con tan mala suerte que un gran chorro entro directo en sus ojos, haciendo que este de retorciera de escozor mientras clamaba al suelo en nombre de los ancestros y/o inventores de esa fruta endemoniada.

Barren lo tranquilizó y fue a buscar algunos más a su casa para darle una pequeña cajita a Krave con 4 o 5 limones más.

Le contó sus mejores recetas con limón, incluyendo el te, el pescado con limón, el crustáceo hervido con limón o para hacer postres.

Desde entonces Krave no desaprovecha la oportunidad y come limón siempre que puede. A veces hasta crudo, porque siente que este le recarga las pilas.
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 2 invitado(s)