Día 10 de Invierno, Año 17.
Corriente Akai, Isla Matsuri.
Reino de Ran, 08:30 pm.
A pesar de que el invierno ya se cernía sobra la isla de Matusuri, ello no disminía la belleza de la isla. Las calles, que eran despejadas de nieve cada pocas horas por parte de los sirvientes de la familia real, matenían su pulcro aspecto multicolor en las avenidas principales de la ciudad de Ran, dónde los paterres de flores mantenían todo su esplendor. Una isla tan experimentada y dependiente del cultivo de flores como Matsuri había aprendido hacía mucho tiempo a diversificar sus cosechas, y las remesas de eléboro, camelia y otras flores invernales seguían saliendo a tropel de los grandes campos de cultivo de la isla.
Asimismo, en la ciudad de Ran, la actividad comercial no se había detenido en ningún momento. Los distinto comercios continuaban ofertando sus productos, y al menos en una mirada superficial, la ciudad parecía mantener su nivel de opulencia. Pero en cuanto uno desciende a los barrios más humildes, las cosas cambian en gran medida.
En las zonas más pobres de la isla, el trabajo ha disminuido en gran medida. Si bien los campos de trabajo siguen produciendo flores, la demanda es mucho menos que en las estaciones de primavera y verano, por lo que muchas familias se ven obligadas a malvivir durante una gran parte del año, aguardando a que la climatología mejore para poder volver a poner comida de manera cómoda sobre la mesa.
En una de estas barriadas, una de las pocas tabernas que se pueden permitir abrir todo el año debido a la gran afluencia de clientes y a una fama de cierta permisividad a la hora de la admisión de criminales y gente de reputación más que cuestionable, el pirata Cill Blinton ha encontrado un lugar decente para echar un trago mientras decide hacia dónde le llevará su futuro. En la pared de enfrente, una pequeña cantidad de clientes de la taberna se ha congregado ante los carteles que están clavados a la pared, concretamente ante uno de myor tamaño que reza lo siguiente:
Se convoca a los participantes más osados y habilidosos para ingresar en el complejo conocido como La Caja. Grandes recompensas para los ganadores!
(Gastos de entierro y funeral corren a cuenta de la organización)
Desde la posición de Cill, se escuchan varios murmullos de parte de los que están leyendo el anuncio.— He oído que eso de la Caja ocurre cada pocos años, el premio suele ser bastante suculento la verdad.
Una joven de cabello cobrizo vestida con las ropas de los trabajadores de las plantaciones miraba el cartel con una expresión de ansia, mientras retorcía entre sus dedos una de las trenzas que componían su peinado.
— Con lo que me den de premio, podré mantener a mi familia todo el invierno...
— Yo he escuchado que es peligroso, y que suelen acudir criminales y aspirantes a revolucionarios. Paso de que la Marian aparezca y me confundan con una de esos tarados...
En ese momento, una tos seca se escuchó desde un lateral, dónde un anciano parecía haberse atragantado con su jarra.
— Oh, ilusos... La Marina no se interpondrá, están convenientemente avisados y pagados para ello. Además, lo complicado no es entrar en la Caja, no..
Dando varios toques en la mesa para vaciar su pipa, el anciano rellenó de nuevo la cazoleta y lo prendió con una expresión sombría.
— Sino salir de ella con vida.
Aspecto del anciano
La Caja de Pandora

![[Imagen: C8ApEip.jpeg]](https://i.imgur.com/C8ApEip.jpeg)