[Pasado] Recuperación
#1
Día 2 de Otoño, Año 13
16:33 del medio día, en algún lugar del Bosque Utsukushi

Me encontraba en un paraje hermoso, una pequeña llanura llena de flores de un color tan blanco que parecía que la nieve se posara sobre el verde del césped, me encontraba ataviado con un hacha y desnudo de cintura para arriba, con una pequeña toalla de color negro apoyada en mi cuna, la cual caía sobre mis hombros. En mis manos portaba un hacha y me hallaba cortando leña con un ciclo de movimientos continuos, alzaba el hacha y la descargaba con un golpe seco que partía en dos la madera, colocaba otro y repetía una y otra vez, una casa fabricada con piedra y cemento de unos 50 metros de largo y unos 4 de alto, con un techo de paja se alzaba a mi derecha, la voz de Maeve llamó desde dentro de la misma y se asomó por la ventana, dejándome contemplar ese bello rostro que parecía tallado por los mismos dioses.

"Zorak mi amor, la cena esta lista"

Descargue por última vez el hacha y la deje clavada en la base de madera donde apoyaba los troncos, me sequé el sudor con la toalla que portaba alrededor del cuello y me encamine hacia la entrada de la casa, abrí la puerta y todos salvo Maeve estaban sentados en la mesa, de izquierda a derecha estaban Powder, Vander, Riddle y Papá, me senté al lado de este último mientras me sonreía, Maeve colocó los platos sobre la mesa y se sentó a mi lado, besándome la mejilla y comencemos a comer.

"Así que Revolucionario eh?"

Dijo Riddle mientras me miraba con cierto deje de orgullo en su mirada, a lo que asentí y tras pinchar un trozo de carne conteste, antes de meterme el mismo en la boca.

"Trae luz a las parcelas de los demás, ¿no era así?"

Asintió y siguió comiendo, Powder y Maeve hablaban entre ellas, se llevaban estupendamente bien y yo solo podía sentir felicidad, estaba con los que más quería y echaba de menos, todos juntos, mi familia.

"Debes despertar Zorak."

Mi cabeza se giró hacia papá con una cara llena de confusión.

"De que hablas, papá?"

La cara de papá se distorsionó por un segundo, apenas en una décima de segundo volvió a ser él, pero estaba seguro de lo que había visto.

"Tienes trabajo que hacer Zorak, me ha gustado verte, pero tienes que despertar"

Ahora era Maeve la que hablaba, su rostro reflejaba tristeza y el verla así por alguna razón hizo que comenzaran a caer lágrimas de mi rostro. ¿qué estaba pasando?. Todo se comenzó a esfumar como si se tratase de humo soplado por aire, todos se esparcieron como si fuera niebla y mis ojos se abrieron, tenía la frente sudada y un terrible dolor en el hombro derecho, el cual me notaba vendado, aunque teniendo el conocimiento que tenía ahora sobre medicina estaba claro que era un vendaje improvisado, intente incorporarme, pero al hacerlo un dolor muy contundente retumbo en toda mi caja torácica.

"ARGHHHH"

Me desplomé de espaldas, jadeando por el dolor que me había producido el simple intento de incorporarme, entonces recordé el bramido de aquel mono gigantesco y como pude acabar con el justo antes de perder la consciencia, mire a mi alrededor y estaba en mi pequeña tienda de campaña, suspire aliviado al atar cabos y entender que mis compañeros habían llegado a tiempo para ayudarme, antes de que me encontrase cualquier carroñero o depredador, pude escuchar movimiento fuera de la tienda, seguramente el grito que se me había escapado había llamado la atención de alguno de mis compañeros, no podía moverme bien así que simplemente me quede esperando tumbado a que alguno de ellos apareciera por la entrada de la tienda de campaña, mi barriga rugía de hambre y me notaba la boca pastosa, así que esperaba que no tardasen mucho en aparecer.

Resumen
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#2
La llamada recibida por Zorak era alarmante, sobre todo porque no fueron capaces de entender la localización ya que la jungla era toda igual y el estado en el que parecía encontrarse su compañero no le permitió vocalizar bien y apenas pudieron entenderle, por lo que llevaban desde el día anterior buscándole.

Si bien Zorak era un tipo precavido y bastante hábil y fuerte en combate, también era cierto que la expresión que tenía en el rostro cuando se separaron era un claro indicativo de que su estado mental en aquel momento no era el más óptimo si se veía envuelto en algún problema. También era cierto que en Báltigo había notado un cambio en él tras el entrenamiento que había tenido con Nilats, pero el recuerdo de lo sucedido en Akarui era demasiado vívido como para estar del todo tranquilo.

-¿Dónde coño estás, imbécil?.

Después de varias horas buscando al final llegó a una zona donde había un cadáver enorme de una especie de primate gigante. A su lado, a unos metros estaba Zorak en un estado lamentable. Kisuke se acercó corriendo y comenzó a relajarse un poco al verlo respirar de manera regular, aunque estaba bastante herido. Se fijó en el primate y parecía estar muerto, no respiraba. Se puso en cuclillas junto a la cabeza de Zorak y le examinó con sus nulos conocimientos de medicina. No parecía tener ninguna hemorragia así que lo alzó y lo llevó a la base que habían improvisado Don Bambú y él mismo.

-Que coñazo tener que andar haciendo de niñera de mi superior.

Llegó a la base y vio que Don Bambú no estaba, por lo que acostó a Zorak en un catre improvisado y se puso a limpiarle las heridas con una botella de brandy que tenía a mano. Sabía que su amigo odiaba el alcohol pero era lo único que conocía el antiguo pescador que era desinfectante. Zorak se movía en sueños y murmuraba nombres como Maeve, Powder y llamó a su padre también. No tenía idea de que podría estar soñando el híbrido pero se relajó un tanto al ver que su amigo parecía estar recuperando color y su respiración no se había descompensado.

Se encendió un cigarro esperando a ver si despertaba, pensando en el tiempo que tendrían que estar en aquel lugar y cuando se cansó de estar sin hacer nada más que vigilar a Zorak, se levantó, agarró su katana y con la empuñadura empezó a golpear suavemente la sien de su compañero.

-Despierta de una puta vez, Bella durmiente, que no tengo tanta paciencia como para hacer de niñera de un chiquillo que se deja vapulear por un mono.
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#3
La voz de Kisuke junto a varios golpecitos me hicieron notar su presencia, parecía que aún no estaba del todo despierto, pues no había notado su presencia en la tienda, su rostro parecía serio y no le culpaba por ello, de nuevo me metía en un problema y de nuevo era Kisuke el que tenía que venir al rescate por mi mala decisión.

"Lo siento... "Shinyuu"."

Shinyuu, una palabra que había aprendido del propio Kisuke, según me contó hace tiempo en Ohara esas palabras estaban reservadas para tu mejor amigo, tu mano derecha y sin duda alguna para mi Kisuke cumplía ambos campos, el sentimiento de culpa por notarle preocupado era potente así que prefería explicarle la situación.

"Escuche ruidos por la noche y quise ir a investigar que era solo por precaución, encontré unas huellas gigantes y..."

Y tomé otra vez una mala decisión, otra más en mi larga lista.

"El mono me sorprendió mientras lo seguía."

Guiñando el ojo izquierdo por el dolor me incorporé como pude, el brazo derecho no daba señales de querer moverse y notaba mi boca extraña al hablar, así que pase la lengua por el paladar notando que mis dientes no estaban ahí, el puto mono me había dejado para el arrastre, regeneré mis dientes con una mueca de dolor y estos crecieron en cuestión de segundos.

"No me quedó más remedio que acabar con él, no hubiera podido escapar."

Señale la cantimplora y la agarre con mi mano izquierda cuando me la acercó, bebí como si no hubiera bebido en años, tenía la boca tan seca que beber agua era extremadamente refrescante, mire entonces el aparatoso vendaje que tenía en el brazo derecho, el cual estaba pegado con mi cuerpo, buena decisión por parte de Kisuke, no era lo mejor ni mucho menos, pero era algo que podía hacer el apaño para no provocar posibles lesiones por mala praxis. Volví a recostarme con cuidado y haciendo una mueca de dolor, me dolían hasta las pestañas.

"Pásame un cigarro quieres? Me muero por fumarme uno."
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#4
Kisuke se relajó un tanto al verlo despertar y sonrió ligeramente ante sus palabras. Había olvidado que le había enseñado aquel término a Zorak. Apoyó la katana en el suelo y se recostó contra ella sentado hacia delante inclinado hacia su compañero.

Escuchó atentamente y con paciencia, para ser él, la explicación vaga de Zorak, lo que no le satisfizo en absoluto, pero no era tiempo de reproches, al fin y al cabo, el mestizo estaba recuperándose. Cuando terminó con su explicación, y para quitarle hierro al asunto, esbozó una sonrisa sarcástica y le soltó:

-Pues el ojete no te lo he revisado y no pienso hacerlo, boca-sierra.

Mientras su compañero bebía agua procedió a explicarle lo que había hecho para "tratarle". A fin de cuentas, el médico de su grupo era el propio Zorak y si había algo que hubiese hecho mal él mismo tendría que rectificarlo.

-Cuando te encontré estabas hecho un cromo y tenías muchas heridas, te las he limpiado con brandy para desinfectarlas un poco y te he vendado para taponar. Sé de sobra que no es un trabajo muy ortodoxo, pero bueno, cuando te encuentres un poco mejor revísate bien.

A continuación le pidió un cigarro y le tendió su paquete y su encendedor.

-Tú sabrás si es buena idea fumar ahora mismo.

Se levantó y dejó su katana junto a la otra en un rincón y se rascó la barbilla reflexionando. La verdad es que no habían hecho mucho desde que habían llegado y tenía cierta curiosidad por aquella agreste y salvaje isla, por lo que se giró hacia Zorak de nuevo y le preguntó:

-Ya que te has partido los morros con un autóctono, ¿has descubierto algo interesante sobre la isla?
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#5
Me quedé pensativo ante la pregunta de Kisuke, mis recuerdos sobre la persecución estaban bastante difusos, seguramente a causa del daño acumulado por la pelea con el monstruoso simio, di una profunda calada al cigarro y deje escapar el humo por mis agallas mientras intentaba recordar todo lo sucedido, encontré su rastro y lo seguí para comprobar que era aquello que producía una pisada tan enorme, le di otra calada mientras seguía inmerso en mis pensamientos y nuevamente deje escapar el humo por mis agallas, sabía que había visto algo extraño para lo que era esa isla, pero que era y cuando lo había visto? Era la pregunta que danzaba libre en mi cabeza, intentando conseguir la pieza clave de un puzzle, el rugido del primate resonaba en mi psique haciendo que mi bello se volviera de punta, pero trayendo consigo también el recuerdo que sabía que buscaba sin saber que era exactamente, antes de que el mono me descubriese pude ver lo que parecía un claro de árboles talados, me volví a incorporar casi ignorando el dolor.

"Ayer cuando seguí el rastro del mono... No estoy seguro de si lo vi realmente, algún golpe en la cabeza me dio el mal bicho..."

Volví a darle una calada al cigarro, aunque esta vez la calada me provoco tos, al toser mi cuerpo entero se tensó por el dolor, le extendí el cigarro aún encendido a Kisuke mientras intentaba controlar la tos y golpeándome con el puño libre en el pecho tras que Kisuke agarrase el cigarro, cuando pude llegar a controlar el ataque de tos volví a hablar.

"Vi un gran claro, pero eso no era lo raro... Los árboles, esos árboles gigantes que vimos al llegar a la isla ¿los recuerdas? Había un claro entero de ellos cortados, todos más o menos a la misma altura. Cuando me recupere saldré a explorar de nuevo"

No era mucha información, pero si yo mismo había podido hilar el hecho de que un claro de ese tamaño era demasiada madera para una sola persona, estaba seguro de que Kisuke siendo un erudito podría llegar incluso más lejos en su propia interpretación del asunto, volví a recostarme, pues el ataque de tos había dejado mi pecho dolorido y a eso se estaba sumando la espalda por estar aguantando la posición.
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#6
Aquello era extraño, no era muy común encontrar un claro en un bosque, que pareciese tan artificial como describía Zorak y además en una isla sin aparente vida civilizada. En cualquier sitio en el que hubiese cualquier tipo de población, sería algo incluso común, puesto que la madera era necesaria para muchas cuestiones, pero algo como lo que le estaba comentando su compañero era cuanto menos interesante.

-Eso suena muy extraño, teniendo en cuenta que se supone que esto es una jungla virgen. ¿Crees que puede haber alguien más en esta isla?

Le sujetó el cigarro por si se lo pedía de nuevo, pero parecía escarmentado y tras el ataque de tos y no tenía claro que fuese a pedírselo de nuevo así que se chupó el dedo índice y pulgar y apagó el cigarro dejándolo en la mesita al lado del cabecero de su catre.

-Bueno, sin duda es algo que tendremos que investigar, al menos mientras podamos, no sea que nos llevemos un sustito de gente no esperada, pero primero tienes que recuperarte, mendrugo.

En realidad le preocupaba mucho esa tendencia autodestructiva que tenía Zorak y que le llevaba a tomar en muchas ocasiones riesgos innecesarios, pero también era cierto que su compañero era fuerte y podría solventar muchas veces los problemas que se le presentasen; el tema estaba en que no eran muy diestros, el tampoco por supuesto, a la hora de evaluar el poder de sus enemigos, y por eso era importante que aprendiesen el haki de la visión, para poder evaluar riesgos y evitar problemas, pero no se lo dijo, no quería agobiarlo con eso en aquel momento.

-Volviendo al tema del extraño claro... ¿Viste alguna otra señal además de los árboles cortados a la misma altura?
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