[Presente Absoluto] Desafío en la costa, colmillos VS caparazón
#21
De repente apareció Vulkan detrás de mí. Parece ser que se percató de los dos sujetos y vino a ver que pasaba. Vulkan tenía una actitud mucho más relajada que yo, incluso tenía un tono más amistoso con ellos. Todavía no le conozco bien, pero estoy seguro de que por la determinación que mostró en nuestro calentamiento y su perspicacia en el fondo estaba en alerta, por lo que pudiera pasar, al fin y al cabo, estos dos individuos no eran normales. ¿Quién narices va con un kanabo en la espalda como si fuera un saco y un tío de más de 4 metros? No pueden pasar desapercibido de ninguna manera. Vulkan les dijo lo mismo que yo, solo que se extendió un poco más, intentando crear un ambiente agradable y de buen rollo. Les dijo que estuvimos entrenando, estábamos cansados, que si querían entrenar con nosotros podría darse la cita mañana ya descansados. No sé por qué les dijo esa información, ahora tenían un dato más.

Tras esto, el sujeto de verde nos contó que eran cazadores de recompensas, y que estaban intentando de alguna manera trabajar en equipo. Necesitaban probar si eran compatibles y no. Poético. Esto me recordaba al entrenamiento con Vulkan. A su vez, Sohem, así se llamaba el de verde, se le escapó un dato importante. Sabían que éramos usuarios de fruta. No sé de qué manera, presenciaron nuestro entrenamiento. - ¿Tendríais a bien un enfrentamiento por parejas contra dos ciudadanos preocupados por mantener la seguridad de las calles? Sin represalias ni consecuencias, independientemente del resultado, claro está - Dijo Sohem. Era raro. De repente, paso de ser un tío desagradable y macarra a hablar con mucha sensatez.

Acto seguido, el grande se acercó, dejando a su compañero detrás. - Nunca había visto cosa igual, es enorme - Pensé. Se presentó, Taka. Me quedé un poco confuso - ¿No le llamó Sohem..."Palkia? - Le extendió la mano a Vulkan para estrecharla. Y acto seguido, ocurrió. Taka nos pilló desprevenidos, y tras el apretón de manos, hizo un ataque en el que levantó a Vulkan hacia arriba y acto seguido estampándole contra el suelo de su espalda. No daba crédito a lo que vi. Vulkan cayó en la trampa que el mismo me hizo en el entrenamiento. Pero no era momento de pensar.

En cuanto eso pasó, sin media palabra, me abalancé contra Sohem rápidamente. Utilizando mis piernas para propulsarme con el suelo, pegué un salto, pero no alto, sino por debajo, agachando el cuerpo, intentando acortar lo más rápido que pueda los 5 metros que nos separaban. Cargando fuerza en mi brazo derecho y el puño derecho para pegarle en el estómago con todas mis fuerzas.


[tecnicainvalida=cac101]
(Daño del ataque)

(ATRIBUTOS)
#22
Que bonito es el cielo azul despejado, verdad? Cuando no hay nubes en el cielo, el Sol refleja su grandeza con su calor y la brisa del viento costero refresca el ambiente.
Todo eso estaba pensando en esos bellos y hermosos segundos en los que estaba volando por encima de todos, desafiando a la gravedad, por la montaña demoníaca, el cazador Taka.
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Mis intentos de diálogo fueron inútiles y errados. No solo se negaron a ello, sino que nos dejaba como cobardes o debiluchos, seguro. Al menos, el enmascarado dejó caer información más que útil: Sohem quería formar una cooperativa de cazadores y querían ver sus capacidades frente a algo que no fuera civil o los fuera a matar en el proceso como un pirata.

-Esto es perfecto - pensé con una sonrisa extrema- Son aliados externos para mi objetivo en Isla Ramirals- y mientras pensaba todo esto, no sentí como mis pies se despedían del suelo.
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Cuando entré en mis cabales de nuevo, ya era demasiado tarde como para evitar tremendo lanzamiento del demonio, pero si podía reducir el daño. Así que decidí transformarme en forma híbrida otra vez. El daño no sería completamente mitigado, pero si considerablemente menor.

Miré a Joe una fracción de segundo. El se encargaba del chiquito. Que aunque tenía pinta de llevar el compás, sin duda el coloso con cuernos daba más miedo.
Como siempre, organicé la estrategia en mi mente.
Me recompuse como pude y retrocedí unos metros sin dejar de ver a mi rival. El impacto había dolido, pero para eso estábamos, paga aguantar, sufrir y mejorar.

A una distancia de 5 metros, apoyé las manos en la arena y me puse en una posición de empuje de luchador de sumo. Medía apenas la mitad de mi rival, pero no era momento de echarse atrás:

- !!!!!VAMOS TAKA, MUESTRA TU MEJOR GOLPE!!!!- grité orgulloso desafiando al mismísimo demonio.

Daño reducido


Vida y energía actual
#23
¡Y empezó el baile! Y a mi me encantaba bailar. Las venas de mi sien estaban echando un pulso entre sí cuando la acción se desató. Kaka entendió bastante bien mi acción de flanquearme para darle paso a tener el primer movimiento de la contienda. Y vaya que si lo hizo. Un único movimiento preciso aprovechando el gesto confiado del pelirrojo. Sonreí brevemente cuando lo vi, pareciera tener un Deja vù como su fuera algo que hiciera de forma frecuente y común, cotidiana diría incluso, en alguna otra vida pasada. El movimiento de Alpaca fue fluido y generoso, realizando un derribo marcial acompañado de un fuerte grito con bastante motivación detrás. Todo un loquillo el grandullón que me había adjudicado sin quererlo. La verdad es que era una buena herramienta que poder usar en el futuro, sólo tenía que seguir comprobando cómo de compatible podía ser conmigo para saber si podría, o no, efectuarse una alianza más perpetua y duradera. Pero no podía perderme por los derroteros de mis cábalas, ya que mientras el pelirrojo volaba, volvía a su forma bestial: un hombre tortuga. Un movimiento astuto y práctico haciendo que su caparazón resistiese parte del daño de su propio cuerpo.

Desgraciadamente parecía que tenía mis propios problemas, ya que el otro tipo decidió lanzarse a por mi de manera bastante poco premeditada con la intención de darme un triste puñetazo a la altura del vientre. Menudo montón de errores en su movimiento... ahora era capaz de apreciarlos. Había perdido el punto de apoyo al saltar para impulsarse, estaba apuntando a una zona media de mi cuerpo buscando agacharse, y eso hacía que su cara estuviera a la altura de mis impactos perdiendo la desventaja de tener que apuntar hacia arriba, dadas nuestras alturas. Un hombre o muy confiado, o muy estúpido... o alguien... que me estaba subestimando enormemente.

En ese momento la sangre comenzó a arderme, y las pupilas se contrajeron ocultas tras el enrejado agujereado de mi máscara. Los dientes, apretados, a la par que la mano que sujetaba a Ein Hauch sobre mi hombro, y la posición en los pies perfecta -separados a la altura de las caderas- para realizar un único movimiento con un perfecto punto de apoyo. De este modo, cuando el tío de la barba hortera estaba frente a mi, imprimí todas mis fuerzas en un movimiento que comenzó en el flanco izquierdo tras descender el arma con la propia inercia, efectuandose un barrido de forma lateral, de izquierda a derecha, impactando de lleno en la cara de aquel tipo produciendo en el momento un sonido atronador, como si una campanada en una iglesia a lo lejos marcase el final de algo.
— ¡¡ HELL'S BELLS !! — grité con furia mientras impactaba mi arma contra su cara, haciendo que la inercia de mi golpe cambiara la dirección de vuelo de su cuerpo, y acabara estrellando su cabeza y su espalda contra el pavimento frente a mi, pasando el garrote de largo tras el impacto — ¡¿QUÉ MIERDA DE ATAQUE ES ESE?! — espeté furioso — ¡CONVIÉRTE EN LA COSA ESA Y ATÁCAME! — añadí, a tiempo de volver a esgrimir mi arma con elegancia sobre mi hombro, esperando paciente porque mi oponente quisiera realizar un movimiento para recomponerse. Una gentileza que no iba a tener más veces.





Aclaraciones
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[Imagen: mz3XEoL.png]
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#D86700
#24
Existen varios momentos importantes en la vida de un hombre. Tu primer amor, tu primer afeitado y tu primera paliza. Lo importante es saber cuando retirarse, y el pelirrojo, lejos de saberlo, tenía la boca más grande que el caparazón. Durante mi técnica, el pequeño marine decidió utilizar su transformación parcial, generando un caparazón en su espalda que debió absorber parte del impacto, ya que no sentí que tuviera la efectividad que me hubiera gustado. En parte, no puedo evitar sentirme frustrado en cierta medida, pero por suerte la pasividad en mi semblante era una de mis fortalezas. El otro marine, el recio del bigote, pese a tenerme de espaldas decidió lanzarse contra mi compañero con todo el pecho descubierto. Desde luego, los marines son valientes. E inconscientes. No cargaría desarmado contra un hombre que no conozco ni loco. ¿Resultado? El pobre bigotudo recibió una sesión dental en menos de un suspiro, cayendo de espaldas. Vaya par de locos.
 
Mi rival, sin embargo, se recompuso y adoptó una posición de espera, retándome a golpearlo, a apenas unos metros de mí. A esto me refería con lo de la boca. La pequeña tortuga aguardaba mi embate justo delante de mí, con sus pezuñitas en la arena y las piernas abiertas en posición estable.
 
- Acabas de besar el suelo y quieres más, desde luego eres idiota - pensé con desdén – y piensas que yo soy igual de idiota que tú.
 
Llegados a este punto, la cosa se iba a volver caótica, estaba claro que Sohem podía manejar con soltura viejo marine, pero, ¿por qué jugar limpio? A fin de cuentas, en este punto, casi se siente como una clase de “Cómo sobrevivir a tu primer pirata real”. Tiene sentido que le haga sudar, no solo de esfuerzo, sino también de terror. La costa estaba justo detrás de mí, apenas un par de metros me separaban de las olas. Normalmente no podía coger a alguien del pecho y lanzarlo, pero, mi rival era lo suficientemente bocazas como para retarme en fuerza. Trabajo fácil.
 
Chasqueé mi cuello de un lado y con el segundo chasquido, entré de una zancada con mi zurda a máxima velocidad en dirección a su cadera, contactando con mis brazos y hombro derecho para, usando su centro de gravedad en mi favor sumada a mi fuerza, levantarlo sobre mí con todas mis fuerzas y con un simple pivotaje sobre mi pie izquierdo, arrojé al animal marino a donde pertenece. Al mar. 
Empujé a la bestia, que no debía pesar ni la mitad que yo, en línea recta contra las olas, a una zona que parecía cubrir mínimo medio metro. Y ahora, que nade la tortuga.


Aclaraciones
[Imagen: Ri77Nf7.png]
#25
Soy un arrogante, parece mentira que hasta hace un rato, en el entrenamiento con Vulkan me pasó algo parecido. Subestime una vez a mi rival. Ahora, por segunda vez, he subestimado a una persona que no conozco de nada. No hay excusa de ningún tipo. Soy débil. Y he recibido por mi arrogancia. Apenas abrí los ojos, noté que estaba en el pavimento de detrás de mí, con un terrible dolor de cabeza. Fueron escasos segundos, pero se me hizo eterno. Sohem me pegó un fuertísimo golpe en toda la cara que me mandó hacia atrás, estampándome contra la pared. Empecé a recordarlo poco a poco, a la vez que intentaba recomponerme. Fue un duro golpe, pero aún tenía fuerzas para levantarme.

- ¡¿QUÉ MIERDA DE ATAQUE ES ESE?! ¡CONVIERTE EN LA COSA ESA Y ATÁCAME! - Escuché a Sohem gritar, mientras permanecía quieto con su kanabo sobre su hombro. Estaba enfrente de mí, a unos pocos centímetros. Aspiré aire profundamente, y me levanté del suelo mientras lo volvía a soltar por mi boca, intentando recuperar todo lo que pudiera en unos segundos. - Bravo Sohem, mi enhorabuena. Ha sido un golpe formidable y me has superado por todos lados. Seguramente mis palabras te den igual, pero a mí me criaron para ser una persona educada y reconocer las cosas. Así que otra vez, buen golpe. Lo tengo merecido - Le dije de una manera calmada, a la vez que seguía recuperándome un poco del golpe anterior - No sé cuál será el resultado de todo esto. Pero necesito ser más fuerte -

Acto seguido, me transformé delante de él en mi forma híbrida. No estaría impresionado si ya nos vio antes a Vulkan y a mí. Me da igual. Pero lo que le dije era cierto, necesito hacerme más fuerte. Para defender a todas aquellas personas que no pueden hacerlo por sí solas. No sé si realmente Sohem y Taka son 'malas personas', son cazarrecompensas, en cierta manera, aunque sea mínima, son aliados de la marina ¿Supongo? Solo que ellos quieren la pasta y punto. Les da igual la justicia. 

Tenía a Sohem delante de mí, a escasos centímetros. Tenía que tener cuidado, entre el entrenamiento con Vulkan y el golpe del kanabo realmente no estaba en plenas condiciones de pelea. Según me transformé, giré sobre mí mismo hacia la derecha, utilizando la fricción para poder así pegarle un coletazo en el brazo izquierdo, con el cual sujetaba el kanabo, para intentar desarmarlo.

ACLARACIONES
#26
Mis alentadores esfuerzos para desafiar a un monstruo de más de 4 metros de alto, dieron sus frutos. La criatura, que seguía con su mirada seria e impasible, no se iba a hacer esperar mucho para lanzar su siguiente movimiento.
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Por otro lado, antes de que Taka tuviese la oportunidad de lanzarse hacía mi, vi como Joe era víctima de la técnica más salvaje que había visto hasta el momento. Un estallido de campanas de iglesia le explotaron en la cara a mi compañero, mandando a este al mismísimo infierno, comiendo hierro y de espaldas en la arena y roca.

-Tendré que tratar luego a Joe en la enfermería- pensé con poca preocupación, pues sabía que era un tipo duro, por eso tuve interés en él en un primer momento- y me ocuparé del enmascarado más tarde, ahora... - centre la mirada en mi rival, que comenzó a chasquear el cuello.
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Un desplazamiento rápido por su parte. No lo suficiente para mi.

Era lo que tenía pensado desde el principio. Era una mole, una bestia que luchaba a base de usar sus músculos. No había que ser un lumbreras para darse cuenta de eso. No sabía a ciencia cierta si era luchador marcial como tal o si tenía algún tipo de fruta o capacidad mágica. Con esos cuernos y esos aires relajados que se llevaba en batalla, todo era posible.
En lo que sí me pude adelantar es que, mi "aviso amistoso" de que me atacara, iba a generar en un absurdo ataque frontal contra mi persona. Y eso le iba a salir caro.

- Ahora... Su velocidad es insuficiente y mi puntería prodigiosa. - pensaba mientras veía como en el desplazamiento extendía sus brazos, probablemente para agarrarme y lanzarme o para exprimirme con ellos y su inmensa fuerza- Ahora, con mi Subayai Te, en su ojo, tan cerca, lo dejaría tuerto y con un recuerdo de por vida de como un marine raso lo mutiló. Pero no toca, podrían ser aliados... - mis pensamientos efímeros, dibujan una sonrisa en mi rostro. 

Pero había que actuar rápido o al final me iban a cazar entre mis pensamientos y me iba a arrepentir genuinamente.

Di un brinco para atrás, más usado como desplazamiento que como salto de altura. Con esto, me colocaba a 3 metros de distancia de sus tenazas, que se cerraban sin atrapar a su objetivo. 
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Sin quitarle un ojo de encima, con tanto movimiento lateral, se podía ver que, los duelos que empezaron en paralelo, ahora estaban desplazados, y conseguía darle la espalda al enmascarado por varios metros de distancia, 7 u 8 podía contar a ojo. Así que ni corto ni perezoso, viendo el espectáculo dantesco que hacía Sohem con Joe, decidí disparar con mi Subayai Te en su nuca para llamar su atención con mis balas de entrenamiento. O conseguía que Joe atacara con sorpresa o directamente se lo quitaba de encima y podría tomar un respiro 

-MACARRA, VEN A POR ALGUIEN QUE TE PUEDE DAR PELEA DE VERDAD 

Aclaraciones
#27
Había sido una entrada por todo lo alto, pero no podía pararme a confiar en aquellos tipos o en que pudieran ir suave. El impacto había sido un éxito y la pareja que nos acompañaba parecía jugar a darse un abrazos o al pilla-pilla pero no era algo de mi incumbencia. De hecho, el idiota con caparazón estaba retrocediendo hacia el mar... y o bien no sabía que los usuarios de frutas del diablo no podían nadar, o se pensaba que él si por ser una tortuga. En cualquier caso, una estrategia nefasta y un movimiento errático y paupérrimo. Pero aparentemente nada de lo que Juanca no pudiera hacerse cargo... o eso quería creer en base al poco tiempo que lo conocía. Yo tenía mis propios... asuntos, que no problemas, con el tipo frente a mi.

Parecía consciente, y parecía que el golpe no le había dado en la mandíbula porque le veía con ganas de volver a ponerse a hablar. Nada mal, si aguantaba un golpe así y, aunque le costase, se levantaba hablando con coherencia verbal era un claro indicativo de que podía aguantar un par más de esos golpes, y eso se traducía en que o el tipo era más resistente de lo que parecía, o yo aun no era lo suficientemente fuerte. Incluso podrían ser las dos cosas. No obstante, no estaba aquí para escuchar sermones, echar charlitas, ni respetar los turnos de asalto como si esto fuera una partida de ajedrez. En cuanto el tipo de la barba hortera comenzó a hablar, llamándome por mi nombre y dándome la enhorabuena giré el hombro para que la cabeza de Ein Haich cayese al suelo y aproveché esa inercia para, sujetando el arma con las dos manos, otorgar toda la fuerza de mis músculos al gesto curvo ascendente — ¡TRANSFÓRMATE! — grité de nuevo cuando mi kanabo golpeó en la barbilla mullida de pelo de mi improvisado oponente. Este golpe alzó el cuerpo del -ya entrado en años- Marine y lo elevó frente a mi, a tiempo que se escuchaba un disparo, cuyo final del trayecto fue la espalda del barbudo. Tras el disparo, unas incoherentes y bravuconas palabras del pelirrojo intentaban tocarme los cojones, obteniendo como respuesta que sujetase mi arma con ambas manos colocada en vertical en mi flanco izquierdo, dispuesto a rematar con un nuevo golpe al maltrecho tipo frente a mi
— ¡Espera tu turno señorita! — grité, en una mezcla de ira y diversión, sin variar mi posición y oculto tras el cuerpo del tipo que había decidido llevarse todos los golpes de este encuentro. No habían dicho aun sus nombres, pero este tenía cara de llamarse Kelvin.





Toda la info
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[Imagen: mz3XEoL.png]
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#D86700
#28
Cabroncete escurridizo. El pelirrojo tenía ciertas habilidades para el escapismo. Después de retarme tan heroicamente, decidió saltar cuando fui a apresarlo con mis brazos. Fue extremadamente rápido y hábil para evadir un más que telegrafiado control de cadera. En el primer instante en que moví mi pierna para avanzar, el pelirrojo dio un salto atrás. Ni siquiera estoy seguro de si fue una esquiva o una huida por miedo, dada su reacción. Hendí mi pie ligeramente en la arena con esa primera zancada y erré mi presa sobre el aire. Mi sorpresa fue ver que la dirección que tomó para su escape era ni más ni menos que donde yo pensaba lanzarlo. Hoy era mi puto día de suerte, me había ahorrado el desperdicio de energía de lanzar tremenda masa de carne al agua. No pude evitar dibujar una pequeña sonrisa en mi cara. Lo que no me gustó tanto fue que el hombre tortuga aprovechó sus últimos instantes antes de meter la pezuña en la salada agua del mar para disparar a mi compañero, que se encontraba peleando contra el viejo marine.
 
- ¿Así que vas a por mi compañero? Me parece justo. - Pensé, justo cuando decidí que yo haría exactamente lo mismo - además, puestos a jugar... -
 
Yo también iba a utilizar las mismas armas que los marines. Mi fruta del diablo. Una forma que odiaba utilizar, pero, que para la situación, sería extremadamente útil. Me transformé en mi forma híbrida, convirtiéndome en un humano jirafa y viendo aumentando en gran medida mi tamaño hasta los 6 metros. Aunque mi aspecto se iba a ver deteriorado por tan aberrante mezcla con el herbívoro, todo quedaba compensado con el incremento de velocidad y resistencia que me otorgaba. Ahora la balanza, que ya estaba desequilibrada, se tornaba más negra para los marines.
 
La transformación fue inmediata y roté sobre mis pezuñas para encarar al otro marine de un salto de 5 metros en forma de parábola muy abierta que me permitía golpearlo desde el aire con mi cuello.
Segunda sorpresa del día. Cuando me desplazaba hacia el marine, que se encontraba dando un discurso sin sentido, Sohem lo golpeó con su arma en la barbilla, haciéndolo saltar por los aires cerca de un metro, recibiendo el impacto de bala de su compañero. Esto, además, acercaba el cuerpo del maltrecho marine hacia mi trayectoria que, cuando impactamos, me permitió para agarrarlo del hombro y brazo para rotar con él, lanzándolo contra el suelo con mi técnica estrella, algo que su compañero seguro reconocía.
 
- ¡Ippon Oni Nage! - grité con violencia, mientras proyectaba al bigotudo justo hacia el suelo, a un escaso metro de Sohem. El sonido de mi voz casi quedó opacado por el impacto contra la arena. Aterricé justo al lado del marine, y prácticamente a un metro de mi compañero. Lo que nos permitiría comenzar la ofensiva de nuevo juntos, sin ser flanqueados.
 
- Y no te levantes. - Sentencié al marine a mis pies. 

Resumen
[Imagen: Ri77Nf7.png]
#29
Otra vez lo mismo. No es que mi enemigo me pillase con la guardia baja, es que soy un iluso. Sohem ni siquiera se molestó en escucharme, decidió volver a darme en toda la boca con el kanabo haciendo un movimiento ascendente que me levantó por los aires. A su vez, me comí el ataque de Vulkan en mi espalda, que iba dirigido al enmascarado. Y para rematar, de repente, me percaté de que una jirafa me estampó contra el suelo. ¿Una jirafa? Le escuché gritar - ¡Ippon Oni Nage! - Eso es lo mismo que dijo Taka hace un rato. Así que supongo que esa cosa era él, producto de una fruta del diablo. Estaba totalmente confuso por toda la situación, en apenas unos segundos cobré por todos lados. Mi situación no era buena, la de Vulkan seguramente que tampoco. Me estaba quedando prácticamente sin fuerzas. En un suspiro, pude abrir los ojos. Estaba en la arena, la podía sentir con mi cuerpo. Miré al cielo y bajé solamente los ojos hacia abajo. Estaba a los pies de Taka y Sohem, y ambos estaban mirando al frente. Miré hacia mis lados como pude y no vi nada más. Al menos gracias a mi buen olfato, pude sentir que el mar estaba detrás de mí, y si ellos estaban mirando hacia él, lo más lógico es que también estuviera Vulkan. Pero no lo sabía al 100%, son solo suposiciones.

En toda la pelea no había sido capaz de hacer absolutamente nada. No tuve opción ni siquiera de dar un triste golpe. Me sentía inútil, y el joven Vulkan estaba él solo conteniendo la situación. Tenía que intentar algo. Apenas tenía fuerzas para seguir, pero intenté dar lo que me quedaba en un golpe. Me transformé en mi forma híbrida y tan rápido como pude, con la cola, levanté la arena para cegarles en los ojos, e intentar incapacitarlos lo máximo que pudiera. Una vez realizado el movimiento, gire la cabeza hacia atrás, donde justo estaba Vulkan, a unos 10 metros de mí.

- Adelante, Vulkan, por la justicia - Le dije a Vulkan mirándole. Acto seguido, me enterré en la arena gracias a mi forma híbrida, desapareciendo del terreno exterior. Acto seguido me moví lentamente hacia la dirección de Sohem y Taka, para situarme detrás de ellos, a unos 10 metros por debajo de la arena.


INFORMACIÓN
#30
En ese momento, había que ser sincero con uno mismo... La situación me estaba superando. Mi intención de entreno con un nuevo compañero se había convertido en una paliza improvisada, por dos cazadores aparecidos de la nada, que antes de probar su poder de forma lúdica, como parecía en un principio, disfrutaban de la burla y la escabechina.
Sólo tenía cuatro meses en el cuartel. Mi máxima hasta ese momento eran las labores sanitarias y las rondas en Shells Town. Aunque nos preparan para la batalla, no estaba a la altura. El desconcierto del ruido de batalla, el volar de un lado a otro y ver como a mi compañero lo estaban matando frente a mi, eran algo nuevo y demasiado para mi mente inexperta.
No solo mi cabeza estaba en otra parte sin asimilar lo que pasaba, sino que mis movimientos estaban siendo erráticos. Es cierto que Taka no había conseguido conectar mas que su golpe a traición, pero yo solo me había adentrado en el agua del mar esquivando, dando lugar a la libre disposición de los dos adversarios para mandar a la enfermería a mi compañero.
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No advertí mucho en respuestas a mi llamado o a posibles advertencias por venir. Mi chapoteo en el agua me tenía debilitado.
Apenas estaba empezando a salir a pie del agua, ya que no cubría demasiado, cuando la jirafa de Taka se convirtió precisamente en eso, en una jirafa de 6 metros de alto. Lo que faltaba, sin duda.
O salía de ahí en camilla de hospital o directo al sanatorio por ver un hombre jirafa reventar a mi compañero contra el suelo.
Mi cuerpo pesaba 20 veces más, tenía un mareo leve que me molestaba a la hora de poner un pié detrás de otro y no era consciente de que mi ataque no había resultado en ningún tipo de existo.

Pero todo cambió cuándo, saliendo del agua, desorientado, escuché un grito de aliento:


- Adelante, Vulkan, por la justicia - 

Fue como una orden en mi mente. Sabía que venía por parte de Joe, pero en ese momento y con tanta perturbación en mi mente, la sentí como si el almirante de flota en persona me la diera.
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Salí definitivamente del agua a base de pura fuerza de voluntad. Ojos plenamente en blanco y con la furia de un bárbaro empecé a gritar al cielo, siendo más animal que persona. 
Clavé después del grito primal los pies en la arena, fijé la vista a mis rivales y apreté la mandíbula con furia. Estaba colocado para la batalla de nuevo, tanto para desplazarme como para iniciar mi ataque en una posición estable. Grité con rabia de nuevo, apuntando con la pistola al enmascarado:

- DEJAD EL ABUSO, CABRONES. VENID A POR MI SI TENÉIS AGALLAS Y UN MÍNIMO DE HONOR.-


Movimiento

Salud y energía


Salto de foro:


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