Al comenzar a andar tan solo puedes ver un camino que avanza hacia adelante rodeado por un vasto bosque. La espesura de la vegetación hacia inviable desviarse hacia cualquier dirección que no fuese hacia adelante. Las zarzas se enmarañaban y retorcían entre ellas y los árboles alzaban sus ramas pobladas hacia el cielo, impidiendo que parte de la luz del sol se filtrase. En todos lados reinaban los colores verdes y ocres, apagados por la escasa iluminación. El suelo también estaba compuesto por césped, tierra, hojas caídas y restos de alguna rama, lo cual hacía que cualquiera que caminase por allí no pasase desapercibido, pues el sonido de los crujidos sería lo único que se escuchase acompañado, ocasionalmente, de algún que otro sonido de animal. Apenas se oían los trinos de los pájaros, los ruidos que se podían percibir eran más bien el de bestias rondando la zona, demasiado llenas, tímidas o cobardes como para salir de su escondite a atacar.
En medio de este paisaje, apenas unas pocas flores silvestres lograban destacar y aportar un toque de color diferente, abriéndose paso a través de la salvaje maleza y las posibles inclemencias del tiempo. Sin embargo, lo más llamativo de todo eran los grupos de setas, que surgían de manera espontánea a lo largo de la senda, encontrando refugio en los recovecos más sombríos y oscuros. Allí, guarecidas bajo la sombra de los robustos troncos de los árboles o incluso aferrados a la misma madera, estas setas encontraban su hábitat ideal, alimentándose de la humedad del aire y de la tierra circundante para prosperar en aquel ecosistema.
El viento mecía suavemente los helechos y las hojas, haciendo que el paisaje se zarandease como si de un baile se tratase, en contraste con las rocas, que permanecían inmutables cubiertas parcialmente de musgo. Se podía percibir que llevaban en su lugar durante muchos años, más tiempo que cualquier insecto que buscara refugio bajo su cobijo podría comprender jamás. Todo este escenario se desplegaba majestuosamente alrededor de un único camino, un sendero que avanzaba con determinación en línea recta, sin pérdida, hacia lo desconocido (o no tan desconocido).
Narración
Bienvenido a tu parte particular del evento, Zarek. Esperamos que la disfrutes y la aproveches al máximo. Los turnos en este tema serán de 36 horas.
90 FUE
42 RES
30 DES
30 PRE
130 AGI
135 REF
53 INT
33 VOL
0 CH
66 CA
Vitalidad: 1174 / 1174
Energía: 841 / 1153
Espirítu: 33 / 99
Nivel: 9
Tanto por hacer, tanto por elegir... Una nueva aventura está por comenzar en la mismísima Gran Line, donde los ases de la piratería comienzan a forjar su leyenda.
A pesar de que mi llegada fue algo torpe y accidentada, en un breve lapso de tiempo he podido aprender y analizar (a la fuerza) como funcionan las cosas por estos lares. En estos momentos, mi mente está pensando en uno y mil planes terribles. Cada uno más retorcido y repugnante que el anterior. De entre todos ellos, por ahora, avanzar por el sendero marcado hasta encontrar algo de interés, o poder bordear la ciudad y entrar por un lugar menos vigilado, es la mejor de mis alternativas realistas.
El camino se extiende más allá de mi vista, repitiéndose de forma constante en una amalgama de vegetación y tonalidades aceituna y tostado. Zarzas, ramas secas y arboles gigantes me acompañan, sin dejarme tomar atajos o rutas alternativas. Tan solo puedo avanzar de forma constante por donde la naturaleza me lo permite, marcando ella mi destino. El problema comienza cuando mi torpe sentido de la orientación se pone en marcha. Sé que soy un buen navegante, pero sin brújula, me oriento como el peor. Un tropezón tonto con una raíz que sobresale del suelo, un canto de pájaro que llama mi atención y me entretiene... Con cada estímulo que me brinda el bosque de Shandora, más desorientado me encuentro. Llega esto a tal punto, que realmente ya no sé dónde está el norte y donde está el sur. Para colmo, la copa de los árboles es demasiado densa para filtrar de forma eficiente la luz del Sol y guiarme con este. Podría estirar mi torso por encima con mis poderes, pero sería demasiado trabajo y esfuerzo para mí cuerpo cansado y dolido. Solo lo haría en caso de necesidad extrema. En este momento mi único aliado es el mismo camino, que me invita a continuar y me deja, tras de mi, un rastro marcado por mis propias pisadas sobre las hojas y la tierra, por si tuviera que volver para empezar de nuevo.
Con bastante tiempo de travesía y los pies pidiendo un descanso, decido detenerme. Echo una ojeada rápida a mí alrededor, de unos segundos, para convencerme de que puedo parar un momento en ese sitio sin correr peligro. Acto seguido retiro algún escombro enganchado a mi piel pegajosa. Me doy cuenta de que sigo con el torso desnudo y los pies descalzos. Tan solo me cubre un pantalón negro, largo y deportivo. A mis 7, un pequeño saquito blanco cuelga de mi cadera, amarrado con una soga que me hace de cinturón. Reviso con detenimiento -A ver que tenemos aquí...- primero saco un Den-Den Mushi normal. Sencillo, de pequeño tamaño. Lo guardo con desinterés. No dejaba de ser un comunicador convencional. Vuelvo a meter mano y saco mi otro Den-Den Mushi. Este es negro, más pequeño incluso que el anterior. -Vaya, vaya... Esto sí que me va a ser de utilidad, SHIHahaHAHaH- lo enciendo pulsando un botón lateral. -Ahora ponte a buscar llamaditas, a ver si me sacas de esta.- me lo coloco en el hombro izquierdo, pegándolo a mi cuerpo con mochi. Terminando de revisar, encuentro mi tercer y último abalorio. Un Dial de olor. -Mi pequeña reliquia...- lo miro sonriente, volteándolo para verlo desde todos los ángulos. -Quizas no seas el rojo de Navur, pero tú vas a serme de mucha utilidad.- lo devuelvo a su lugar. -Bueno, basta de descanso. Vamos a ponernos en marcha.-
Avanzando varios metros más adelante, siendo más observador, víctima ya del aburrimiento más extremo al ser todo tan repetitivo, me doy cuenta de que me acompaña un poco de color entre la maleza. -¿Que narices?¿Desde cuándo esto está aquí?- me acerco, curioso. Un segundo hallazgo me deja más estupefacto si cabe. Una especie de seta u hongo se esconde entre las rocas y la oscuridad de la propia senda. -¿Me lleváis observando todo el viaje o que? SHIHahaHAHaH- rio mientras arranco un par de cada. Me quedo pensativo mientras observo ambas rarezas. -Tal vez me sais de gran utilidad para conseguir "eso". He de hablar con algún experto, sin duda.- procedo entonces a recoger 10 unidades de ambas especies. Las guardo en mi saco y continuo.
A partir de aquí solo queda seguir. El camino no da alternativas. Y el concepto de regresar no está en mi diccionario. Todo comienza a resultarme familiar mientras avanzo, pero probablemente estoy siendo víctima de la monotonía. Igualmente, con Den-Den Mushi Negro activado y estando más perceptivo, quizá soy capaz de ver algo que, en un principio, está oculto. Y tal vez me sea de utilidad para salir de esta.
Aclaraciones
Resumen
Zarek sigue con su camino, torpe y despreocupado. Algo cansado, revisa su inventario y lo usa. Ya más perceptivo, se da cuenta de la vegetación. Luego sigue avanzando.
Karmas
Desdén: Uso la parte narrativa de esto para justificar su desinterés inicial.
Charlatán: se cumple
Risa excéntrica: se cumple
Torpe: Uso la parte narrativa de esto para justificar la desorientación de Zarek. Así le damos un sentido de aventura más agradable.
Datos de interés
Zarek comienza con la cabeza en sus planes, así que no se da cuenta de varias cosas.
Entiende que la vegetación cubre el cielo y es difícil alzarse sobre los árboles. Aunque no un imposible.
Zarek va desnudo menos por un pantalón
Tras revisar el inventario, Zarek comienza a estar más atento a las cosas.
Zarek comienza a sentir familiar el entorno, pero se cree que es víctima de monotonía y aburrimiento.
OFF a tener en cuenta
He activado el Den-Den Mushi Negro. Está clavado en mi hombro izquierdo. Quizá pueda recibir alguna información de este.
No reconozco la flora (no soy explorador) pero me llama la atención y recolecto 10 unidades de las flores y de las setas.
Hago ademán un par de veces en percepción y estar atento. Quizá se pueda hacer una tirada de dados al respecto, a ver si encuentro algo o veo algo. Todo esto lo dejo a gusto del Narrador. Solo es para que se tenga en cuenta
Inventario
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Den den mushi negro
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 100000
Descripción: Se utiliza para interceptar conversaciones entre otros ejemplares, pero no graba toda la conversación.
dendenmushinegro001
Dial de olor
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: 20
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Puede almacenar aromas, así como otro tipo de gases, incluso inflamables o explosivos. Va desprendiendo los gases a lo largo de 3 turnos cubriendo un área total de 20 metros de diámetro. Después de los tres turnos, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialolor001
Salud y energía
Entendiendo que esto es una continuación directa del evento, mantengo la vida y energía como estaba hasta nueva orden
Vida: 74
Energía: MAX
Aquel bosque parecía lleno de vida y muerto al mismo tiempo. Una calma tensa se palpitaba en el aire envolvía a aquellos que se aventuraban a deambular durante horas por el sendero de tierra. La imagen estática del paisaje, inmutable y constante, parecía burlarse del paso del tiempo. Solo el camino trazado ofrecía una ilusión de avance, una línea que se extendía hacia adelante, marcando el único camino posible en medio de la inmensidad del bosque, donde cada paso podría parecer, a los que se aventuraban en solitario, una lucha contra la monotonía y la incertidumbre. Este camino se erigía como la única opción viable, pues cualquier desvío solo conduciría a una vuelta atrás, hacia la seguridad de lo conocido y lo ya transitado.
En un intento por que aquel viaje no fuese en vano, el temible pirata Zarek encendió su den den mushi negro, pero el silencio continuó siendo sepulcral. Seguramente se debiese a que gran parte de la población se encontraba ocupada asistiendo al gran evento organizado por el Emperador. No había tiempo de llamadas, solo de diversión. Por el contrario, en el bosque la monotonía comenzaba a resultar asfixiante. Tal vez ese mismo camino podría ser agradable en compañía o si se realizaba con el propósito de disfrutar de la naturaleza y el aire libre, pero no tanto para el pirata, que tenía un objetivo claro en mente. Para él, este paseo sería un obstáculo más que le distanciaba de este objetivo.
Durante unos minutos más, el paisaje permaneció imperturbable. Los mismos árboles, los mismos helechos, las mismas flores, las mismas setas, las mismas rocas cubiertas de musgo. Nada apuntaba a que aquel camino eterno fuese a acabar, como si de una pesadilla se tratase, hasta que un nuevo elemento apareció en la ecuación, cambiando todo. Una gran roca se encontraba plantada en medio del camino. Su tamaño era considerable, pero no era lo importante, el tamaño no era relevante, sino lo que marcaba.
Desde aquel punto, el sendero se bifurcaba en dos direcciones opuestas, como si fuera una encrucijada marcada por la indecisión del bosque. Uno de los senderos continuaba por la izquierda y otro por la derecha. Ambos caminos parecían exactamente iguales, tenían la misma apariencia, lo cual desafiaba cualquier intento de distinguir entre ellos. A medida que se adentraban en la espesura del bosque, los senderos se perdían entre la densa vegetación. La vista se repetía en ambas direcciones, con árboles majestuosos que alzaban sus ramas hacia el cielo y una tupida vegetación que se arremolinaba a los lados del sendero. Sin embargo, a pesar de su aparente similitud, cada sendero dirigía hacia un lugar muy distinto y, sin ninguna marca o cartel que ofreciese indicaciones, parecían desafiar a los viajeros inexpertos o a los forasteros en aquella isla del cielo a elegir a ciegas su destino.
Narración
Recoges con éxito las flores y las setas, pero no parece haber nada relevante que percibir además de lo descrito. Ahora debes tomar la decisión sobre qué camino tomar sin ninguna forma de saber qué te deparará cada uno. De nuevo, tienes 36 horas para postear. ¡Suerte con la aventura!
08-03-2024, 05:04 AM (Última modificación: 08-03-2024, 05:05 AM por Zarek.)
Continuo con mi paseo monótono. Nada parecía cambiar. Todo sigue igual a mí alrededor, con sus tonos ocres y su peculiar vegetación sosa y aburrida. ¿Que tipo de prueba era esta? ¿Acaso me había perdido realmente, o tan solo debía seguir avanzando? No entiendo nada y estoy fervoroso de acción y aventura, a pesar de que mi cuerpo no está del todo recuperado.
Un punto a favor en todo esto era la fructífera recolecta de especies autóctonas. Por entender, no entiendo ni mierdas de si esas setas y flores pueden ser el complemento que estoy buscando para mi dial de olor, o si tal vez son alimentos comunes y vulgares. Sea como fuere, los llevaré conmigo hasta un especialista y este ya me dirá si son útiles o no. ¿Qué sí? De puta madre. ¿Qué no? Ya le obligaré a entregarme lo que busco. Tiempo al tiempo. Por otra parte, el Den-Den Mushi Negro no está dando resultados. Le doy unos toquecitos con el dedo para comprobar que funciona y, en efecto, está encendido. -Tócate la polla... Este cacharro no detecta nada ni da señal.- comienzo a maldecir. Sé perfectamente que hay varias razones por las que no funciona. Desde que en mitad del bosque no tenga señal, hasta que nadie esté llamando en mi ratio de alcance. Pero bueno, quejarse es gratis y nunca está de más. Aprovecho lo que resta de camino para cuestionar diferentes aspectos de mi "Gran Plan".
¿Quizá todo esto hubiera sido mejor si estuviera acompañado? Con tanta aventura introspectiva, tengo la mente en mil cosas, y una de ellas es la de tener una tripulación. Siempre he estado a favor de trabajar solo y ejecutar los planes por mi mismo, aunque quizá va siendo hora de ceder un poco y tener a gente a mí lado. ¿Compañeros? Subordinados. Sí, así mejor. Gente que cumpla las tareas que me dan pereza, que no rechiste mis ordenes y demandas, que obedezca a mis caprichos más oscuros... ¿Y que tal la idea de gladiadores? Si, me gusta... Poderosos guerreros, con sed de sangre y objetivos propios, que busquen el poder a través de la fuerza y la brutalidad. Liderados bajo la bandera de la Herejía y mi puño de hierro. Verdaderos hijos del Caos. Bueno... Le daré unas vueltas más tarde, he de centrarme en el ahora.
Sin darme cuenta, y con bastante recorrido, llego hasta una especie de bifurcación natural precedida por una roca de gran tamaño. Esta se luce imponente e inalterable en mitad del camino, separando el infinito en dos idénticos, aunque con diferente destino. Ante el desconocimiento, empiezo a buscar un cartel o una señal indicativa por mis alrededores, sin éxito. Como última alternativa, decido acercarme a la roca y, con decisión y sin ascos, retiro todo el musgo y maleza adherido a esta. ¿Mi intención? Encontrar algún símbolo o dirección. Aunque todo el trabajo es en vano. Sin ningún tipo de referencia, me quedo pensativo unos segundos, mirando a la piedra, como si fuera la responsable de todo este problema. -Bien, hagamos esto a la vieja usanza.- busco entonces por el suelo una piedra plana. En un lado de esta, marco una cruz con otra. Luego la pongo en mi dedo y la catapulto al aire, dejando que la cara de su caída decida la dirección. Antes de que toque el suelo, la chuto con violencia. -¡A chuparla! Aquí decido yo. Elijo la izquierda, SHIHahaHAHaH-
Con la dirección escogida, me adentro de nuevo a lo desconocido, con la esperanza de encontrar algo de una vez por todas. No obstante, sigo con la guardia alta, esperando lo peor de un sitio tan inhóspito y salvaje como este.
Aclaraciones
Resumen
Avanzo. Estoy satisfecho por la recolecta, aunque me jode lo del Den Den. Valoro la idea de tener Nakamas. Luego veo la bifurcación y voy a la IZQUIERDA.
Karmas
Risa excéntrica: se cumple
Charlatán: se cumple
Datos de interés
Zarek deja el Den-Den Mushi Negro encendido
Zarek empieza a hablar del gran plan
Zarek explora su visión de tener compañeros y valora dos posibilidades.
Off a tener en cuenta
Zarek toma el camino de la izquierda
Zarek ha buscado señales por todas partes, hasta en la roca, pero no parece haber nada. El destino decide con toda su aleatoriedad.
Zarek sigue alerta y con el Den-Den encendido.
inventario
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Den den mushi negro
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 100000
Descripción: Se utiliza para interceptar conversaciones entre otros ejemplares, pero no graba toda la conversación.
dendenmushinegro001
Dial de olor
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: 20
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Puede almacenar aromas, así como otro tipo de gases, incluso inflamables o explosivos. Va desprendiendo los gases a lo largo de 3 turnos cubriendo un área total de 20 metros de diámetro. Después de los tres turnos, se deberá justificar mediante un post su recarga.
El pirata Zarek o, más bien, el azar, había decidido su destino. De los dos senderos, se encaminó hacia el de la izquierda. A pesar de aquella sensación de cambio de aires ocasionada por la elección, el paisaje continuaba siendo tedioso, aunque enigmático. Simplemente, parecía que aquel bosque continuaba extendiéndose a lo largo de kilómetros, un camino eterno o un laberinto que daba vueltas en espiral. Tal vez se tratase de un espejismo o un sueño del que era imposible despertar, un sueño casado por el potente golpe del dial del ángel guardián. ¿Aquello había sido el final de la historia del pirata?
De repente, el den den mushi negro comenzó a sonar y una voz que oscilaba entre el tono masculino y femenino gritó desesperada a través de él. —*Click* ¿Mamá? ¿Mamá? ¿Por qué me desapuntaste de las clases de atletismo? He perdido la carrera de los juegos del reino del cielo que organiza un tipo millonario y posiblemente malvado, en una tierra de gente con alas, fuego en la espalda y antenas: ¡Es un escenario que, como madre, debías haber imaginado! *Click*.
La comunicación se cortó tan rápido como se había conectado. Esa voz le resultaría al pirata completamente familiar. De hecho, la había escuchado hacía unas horas, justo antes de embarcarse en esta aventura a través del bosque. Sin duda, se trataba de Aspros y, de fondo, se habían podido escuchar gritos de júbilo y bastante jaleo. Un claro golpe de realidad; aquello no era un sueño (o era uno muy realista). Los visitantes de aquella isla estaban participando en los juegos que se habían anunciado y los nativos estaban asistiendo a tal despliegue de habilidades. Desde el bosque era imposible conocer el resultado, solo que a Aspros no le había ido demasiado bien. No había más remedio que continuar avanzando hasta poder lograr salir y llegar a un lugar que no estuviese tan solitario ni repleto de bosques, lo cual podía ocurrir en cualquier momento.
Con las fuerzas renovadas por la nueva información, el camino se hacía más ameno. Además, también contribuyó a ello el sutil, pero evidente, cambio en el paisaje. Los árboles eran cada vez más bajos, las piedras ya no estaban cubiertas de musgo, los helechos y los matojos eran mucho menos abundantes y los sonidos de animales ya eran casi imperceptibles, aunque todavía parecía muy mala idea atravesar el bosque por los costados del sendero. Este, si se prestaba atención, tenía un aspecto más desgastado. Todo ello apuntaba a que la salida del bosque estaba cerca y que, además, existía la posibilidad de que hubiese gente a los alrededores.
"Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca un desafío para probar nuestro coraje y voluntad de cambio; en ese momento, no tiene sentido fingir que no ha ocurrido nada o decir que aún no estamos preparados. El desafío no esperará. La vida no mira hacia atrás. Una semana es tiempo más que suficiente para decidir si aceptamos o no nuestro destino"
Paulo Coelho
Mi mente fluctúa entre la realidad y el pensamiento. No era la primera vez que daba paseos largos y monótonos. Ejemplos de ello son mi fuga hace meses de Daburu o el recorrido que tuve que hacer para llegar al templo Bal Do con Buttohetto. Pero este se estaba haciendo especialmente tedioso. El paisaje era de lo más insulso que había visto nunca. Y encima, la poca exposición solar, la nula señalización y lo repetitivo de la vegetación no ayudaban a orientarse en lo más mínimo. No sé dónde estoy. No sé si voy de izquierda a derecha, si doy vueltas o voy recto. Hay momentos en los que creo que sigo inconsciente y el ángel me ha mandado al otro barrio, o algo. Lo único que me mantiene cuerdo y constante es todo el viaje de introspección que estoy realizando. No tengo un conocimiento total del mundo,pero si que entiendo como funciona el poder, y tanto tiempo libre me está ayudando a reflexionar sobre cómo escalar en la pirámide, en como infiltrarme en las cúpulas de poder y en tener claras mis prioridades y metas personales. -Bien... Lo primero sería hacer esto... Este contacto me vendría bien... Y sin duda este título es más que suculento... ¿Si hago eso me saldrá bien? Puede, pero primero debería...- voy elucubrando mientras paseo, poco atento a mi alrededor.
-Volando, volandooo, siempre arribaaa, siempre arriba- voy canturreando y haciéndome los coros, en breves lapsus donde dejo descansar mi mente. Sin previo aviso, el Den-Den Mushi Negro que tengo pegado al hombro, suena con fuerza. Comienza a hablar solo, transmitiendo un monólogo. Es una persona que se queja, una persona que parece haber perdido en... ¿Unos juegos? Habla también de la rareza de la gente de la supuesta región donde está, pero la conexión se corta. -¿Qué cojones?- saco el transmisor de mi hombre y lo miro extrañado. -Esa voz... ¿Unos juegos? Mierda, es el tipo de los Alas Negras... Un segundo...- empiezo a pensar un instante mientras me acaricio el mentón. Acto seguido me llevo las manos a la cabeza y saco conclusiones. -¡¡¡Me cago en mi puta madre!!! ¡¡!ESTOY DANDO LA VUELTA!!!- miro a un lado y al otro con la esperanza de ver algo entre la vegetación, son éxito. Luego miro asustado al caracol negro. -Esto acaba de pillar la señal cerca... ¡EL PUTO ÁNGEL!- sin perder tiempo me reengancho el Den-Den al hombro y doy media vuelta. -Me he equivocado de camino...-
Terminando de maldecir, tomo todas las fuerzas renovadas que tengo y empiezo a correr en dirección contraria. No podía perder mucho tiempo, ya sea por no estar en exceso en este lugar o por no encontrarme al ángel malote por casualidad. Pasado un tiempo y sin nada aparente que me lo impida, llego de vuelta a la roca. Me detengo unos segundos para recuperar el aliento. -Vale...- suspiro. -No pasa nada... El Destino me ha querido engañar, pero yo soy hijo del Caos, SHIHahaHAHaH- rio alzando los brazos, algo cansado de tanto sprint, con todo el torso sudado. -Yo decido mi destino, Destino.- le recrimino al mismo destino como entidad, mientras me seco el sudor mientras me agito con violencia y saltan las gotas. Una vez seco y recuperado, me propongo seguir por la derecha. -Bueno, vamos allá. Esta vez no puedo equivocarme. Con suerte, por la derecha, encontraré algo de interés... tal vez algún poblado, gente, o la aventura que tanto anhelo, SHIHahaHAHaH- y avanzo con decisión. -Juntos podremos romper un iiiiiceberg...-
Aclaraciones
Resumen
Voy por la izquierda. Me asusto al pensar que he vuelto al inicio tras la llamada de Aspros. Retrocedo y tomo la derecha.
Datos de interés
Aprovecho tanto camino para empezar a planear cosas. En un futuro me vendrá bien para justificar.
Reconozco a Aspros y, con la idea de que el rango no era muy grande (porque antes no sonaba nada) me pienso que estoy volviendo.
Como no hay nada que me lo impida de forma aparente, vuelvo a la roca de la bifurcación y cambio de camino.
Off a tener en cuenta
No sé si es posible, pero si llevo tantos post caminando, que entre los 3 son horas, no sé si he podido recuperar algo de vida. Lo dejo a decisión del Narrador.
Como veo que no sucede nada por la izquierda (y que todo apunta a que he vuelto al principio) retrocedo y me voy por la derecha.
Tal vez a causa del destino o, tal vez, fruto del azar, el camino elegido fue finalmente el de la derecha. Quién sabe hacia dónde llevaría el otro sendero, aquel que habían señalado los palos. Puede que hacia donde todos se encontraban festejando y disfrutando de los juegos organizados por el Emperador o puede que hacia una muerte segura. Lo único que podía haber quedado claro era que el bosque estaba llegando a su fin por ese lado, el pirata casi había saboreado la libertad, la salida de aquel laberinto arbóreo. Sin embargo, optó por continuar en la aparente seguridad del bosque que, de nuevo, parecía no tener final.
El camino de la derecha era similar al de la izquierda en su inicio. No había en él nada nuevo que no se hubiese podido ver a lo largo del tedioso sendero de tierra. Atajar por los lados parecía seguir siendo una mala opción debido a la espesura del follaje y a la posibilidad de no volver a encontrar el camino. Ahora, con tal cantidad de kilómetros recorridos y tiempo invertido, solo quedaba seguir avanzando, sin más equivocaciones ni medias vueltas. Esa era la forma más segura de salir, por fin, del bosque o, por lo menos, de hallar algo diferente. En aquellas circunstancias, todo se agradecía, incluso un pequeño lago que cambiase ligeramente el paisaje.
El camino continuó durante unos minutos, nada indicaba que el final del bosque estuviese próximo, hasta que, paulatinamente, fueron apareciendo pistas que podían señalar lo contrario. A igual que ocurría con el camino de la izquierda, este también comenzó a mostrar signos de desgaste, como si estuviese algo más frecuentado, aunque no quedaba claro si por personas o por animales. También los árboles iban disminuyendo su tamaño, el espacio entre ellos era cada vez menor y la vegetación era menos densa. Debido a ello, la luz penetraba con más fuerza. La oscuridad comenzaba a dar paso a la iluminación y la sensación de agobio y estrechez también se fue reduciendo gracias a que los costados del camino que rodeaba el sendero se iban ensanchando. Los obstáculos eran cada vez menores. Y, lo más importante, la brisa del viento ya podía penetrar entre las hojas, demasiado densas antes. Aquello sí era una bocanada de aire fresco.
Esta última parte del camino fue más sencilla de recorrer gracias a la promesa de una salida cercana, pero la recompensa a esta travesía fue mucho mayor. A lo lejos, pero claramente a la vista, se podía observar varias columnas de humo que ascendían hacia el cielo despejado. Aquello no provenía de un incendio descontrolado, sino de la mano humana, un claro indicativo de civilización.
Narración
Puedes dar perfectamente la vuelta y tomar el otro camino. Llevas mucho caminando, pero a menos que cures tus heridas con un botiquín o que alguien lo haga no puedes recuperar vida, solo se recupera energía.
15-03-2024, 05:26 AM (Última modificación: 15-03-2024, 05:28 AM por Zarek.)
-...ven toma mi maaaano, para huir de esta terriiiible oscuridaaaad... Ninoniii. ¿Era así, cierto? Mierda, creo que era así...- la decisión de cambiar de camino era una decisión sin retorno. Probablemente sí hubiera seguido por la izquierda, habría salido del bosque y habría acabado todo este infierno. ¿Pero realmente me la quería jugar para volver al punto de inicio? Para nada. A saber que podía suceder. Dudo mucho que el imbécil del ángel siguiera en su sitio, pero no pienso averiguarlo. Sin embargo, por la derecha, las posibilidades son nuevas e infinitas. O eso espero. Por desgracia, me toca todavía bastante ruta, y es idéntica a la de la izquierda. Por momentos, incluso, parece que me haya equivocado de nuevo y haya vuelto por el mismo camino... Si no fuera por la roca aquella y porque esto es un camino recto, sin duda, me habría perdido 20 veces. -... buah, y la putada es que ya me las he cantado todas... ¿Debería volver a empezar?-
El tiempo sigue pasando. Voy avanzando y comienzo a recitar en mi mente salmos de mi credo. Desde que nací... Bueno, desde que tengo memoria y nombre, he sido enseñado y preparado para seguir el camino de la Herejía de nuestro mesías Horus. Cada mañana se postraban ante mi los feligreses y los pecadores, buscando respuestas para sus miserables vidas. Y yo, como su señor y pastor, junto a mis maestros de ceremonias, les recitaba los diferentes versículos del Lectitio Divinatus, nuestro libro sagrado. Buena época aquella... Que reconfortante será recuperar aquello que me pertenece por decreto divino.
Milagrosamente, como si de un acto puramente divino se tratara, mientras voy recapitulando misas y cantos en mi cabeza, me percato de la luz comienza a filtrarse entre las copas infinitas de los árboles. Sorprendido, miro al cielo, observando como la arboleda comienza a ceder ante un cielo que lucha por darme la bienvenida. -¿Será posible...?- pregunto, saturado de fé. Avanzo lentamente, atento en todas las direcciones. Veo como el camino empieza a ensancharse, como un rastro leve de vida se dibuja por el suelo y como los laterales del sendero dejan correr el aire. Cojo una bocanada de aire fresco y reparador. -Nunca me abandonas, oh, señor. Tus señales me dan fuerzas para continuar.- A lo lejos, sin embargo, comienzan a verse unas columnas de humo ascendentes. Varias, colocadas de forma estratégica, como si fueran artificiales. Entre eso y el suelo con vida, ato cabos rápido. -Vaya... Y veo que todavía tienes sorpresas para mí... SHIHahaHAHaH-
Avanzo veloz, motivado por el descubrimiento de algo novedoso y por la promesa de salir de aquel bosque asfixiante. Aunque la maleza ha bajado en intensidad, el camino más corto sigue siendo el camino recto. Igualmente, a varios metros aún, sin llegar a ver de dónde nacen las columnas de humo, me detengo en seco. Me siento en mitad del camino con las piernas cruzadas y empiezo a maquinar -Oye... ¿Y si es otra civilización? A ver, por cojones he dejado atrás la otra ciudad. Básicamente porque el Den-Den no tira. Así que estamos lejos del rango... Pero aún así. ¿Y si son otra tribu de ángeles hostiles? Todavía estoy completamente reventado, no podría enfrentarme a todo un pueblo de esos... ¿Y si lo mejor es quedarme... y esconderme...?- me rasco la cabeza, cabizbajo, pensativo, acobardado. Entonces, viene a mí cabeza la imagen de mi Gran Maestre, aquel que me acogió y dió mi nombre, el Supremo Sacerdote Zaraki. Recuerdo sus entrenamientos, recuerdo sus enseñanzas, recuerdo las últimas palabras que me dijo:
“Todo el que busca el poder, sin excepción, busca la batalla. ¿Luchas para volverte más poderoso? ¿O quieres más poder para poder luchar? ¡La muerte y el dolor son solo un pequeño precio a pagar por el disfrute de la batalla!Nunca admitas la derrota y pidas una muerte rápida. Muere primero, luego admite la derrota. Si eres derrotado pero no mueres, solo significa que tuviste suerte. En esos momentos, piensa solo en sobrevivir. ¡Sobrevive y piensa solo en matar al que no pudo matarte!”
Memorias de Zarek sobre Zaraki
-Tienes razón, padre. No pienso detenerme ahora.- me levanto y sonrío desafiante. -¡VAMOS ALLÁ, SHIHAHAHAHAH-
Comienzo a avanzar despacio, con las manos en los bolsillos del pantalón, sin miedo, con una actitud altiva y determinada. Camino por medio del sendero, todo recto, sin ocultarme ni atenuar mis pisadas. Cuando he avanzado lo suficiente, consigo ver el origen de las columnas de humo o la civilización que las ha generado, quedándome en la frontera entre el camino y lo desconocido frente a mi. Voy sin miedo, con aires de superioridad y orgullo, con el menton alto y el torso inflado y al descubierto. Con un gesto sutil, saco las manos de los bolsillo y me presento en voz alta:
-Buenas y jodidas tardes a todos, Zarek ha llegado, SHIHahaHAHaH-
Visual de Zarek al presentarse
Aclaraciones
Resumen
Zarek avanza por la derecha. Por el camino recuerda partes de su pasado, como sus salmos y cosas sobre su religión. Se emociona al ver novedades, pero necesita reflexionar. Recuerda a su gran maestro. Se decide por entrar de frente y se presenta.
Karmas
Risa excéntrica
Charlatán
Torpe
Ruidoso
Gruñón
Datos de interés
Zarek habla de su pasado y de su religión, cosas imprescindibles en su vida.
Zaraki es aquel que le puso nombre y su mayor mentor.
El Lectitio Divinatus es la Biblia de la religión de Zarek
Off a tener en cuenta
Zarek viste desnudo, menos por los pantalones largos. Las alitas al descubierto. Importante para la primera imagen. Zarek aún tiene el Den-Den Mushi Negro pegado al hombro, encendido. Importante por si suena algo o para la imagen visual.
Zarek tiene los Karmas TORPE y RUIDOSO. No puedo tomar ninguna acción de sigilo u ocultación, así que voy de frente, a ver qué me encuentro.
Me he quedado a las puertas y de cara a lo que sea que me encuentre.
Aunque mi actitud denota preeminencia, se puede ver en Zarek que no tiene intenciones violentas o provocativas.
Inventario
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Dial de olor
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: 20
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Puede almacenar aromas, así como otro tipo de gases, incluso inflamables o explosivos. Va desprendiendo los gases a lo largo de 3 turnos cubriendo un área total de 20 metros de diámetro. Después de los tres turnos, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialolor001
Den den mushi negro
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 100000
Descripción: Se utiliza para interceptar conversaciones entre otros ejemplares, pero no graba toda la conversación.
A medida que te aproximas, puedes ver de dónde provienen esas columnas de humo. Un centenar de casas, o más bien chozas, se agrupan de forma algo desordenada a varios metros de la salida del bosque. Es evidente que el estilo de vida de las personas que allí habitan es humilde y austero, sin ningún tipo de lujo. Los caminos entre las casas son de tierra y piedras, están desgastados y en un estado deplorable, al igual que el de las propias viviendas. Acostumbrados, los habitantes no parecen darle importancia, pasean y realizan sus tareas de forma habitual. Todos ellos comparten un rasgo en común que puede apreciarse desde la distancia, unas grandes alas blancas a sus espaldas. Tanto los adultos como los niños, no hay excepción. A menos que alguien diferente permanezca oculto en alguna de las casas, parece que aquel pequeño y humilde pueblo pertenece exclusivamente a los birkanianos.
Cuando te encuentras a una distancia más próxima, recibes algunas miradas de sorpresa, incluso de miedo. Algunas de las personas cogieron a sus hijos en brazos para resguardarse en las casas, otras apartaron la vista rápidamente, ignorando tu presencia, pero un grupo grande de habitantes que se había percatado de que te aproximabas nada más dejar atrás el bosque, se había organizado para recibirte a la entrada del pueblo o, más bien, para impedir tu entrada en él por el momento. A pesar de no parecer una zona peligrosa o inmersa en algún conflicto bélico, se notaba que eran gente precavida, acostumbrada a lidiar con los problemas de forma pacífica para evitar enfrentamientos de los cuales podían salir mal parados.
Unas 95 personas desarmadas, pero en buena forma física y con actitud defensiva, se colocaron ante la entrada del poblado y permanecieron unos segundos en silencio tras escuchar tu presentación. Finalmente, uno de ellos, que parecía el cabecilla, te dirigió la palabra de forma seria y con semblante severo. Era un hombre alto, mediría dos metros y medio. Su pelo oscuro era largo y lacio, le llegaba casi a la altura de la cadera. Su tez era oscura y sus ojos ligeramente rasgados, con los cuales parecía escrutarte y evaluar si podías constituir una amenaza para los suyos.
—¿De dónde vienes y cómo has llegado hasta aquí? ¿Te has escapado de un Mord? Aquí no queremos problemas, como comprenderás —dijo advirtiéndote y quedando a la espera de una respuesta, dándote tiempo para explicarte. Todos los birkanianos permanecieron inmóviles, su actitud no era hostil, más bien de curiosidad, interés y algo de preocupación. Tanto los habitantes como el lugar parecían pacíficos, pero cuando se trata de proteger un hogar, una familia, las personas son capaces de cualquier cosa. Mientras tanto, el resto de habitantes se habían ocultado en las casas o miraban la escena desde lejos, atentos para ser capaces de reaccionar a cualquier situación que pudiese darse, ya sea prestando ayuda, huyendo o uniéndose al enfrentamiento.
Narración
Cuando llegas al poblado te recibe un grupo de personas, una horda nivel 8.
Características de la horda
Formada por 95 personas.
Tienen 950 PV (10PV cada miembro). Si llega a 0PV serán derrotados.
Dañan el 75% de su PV total por turno. Su velocidad de movimiento/ataque es 100 puntos.
Se pueden derrotar de una sola vez a cambio de 950 energía.
Me acerco firme, seguro de mi mismo. Voy motivado e inspirado por el recuerdo de las palabras de mi mentor. Ahora la situación es de extrema urgencia, y con tal de salir del puñetero bosque, todo me vale. Todo. Me da igual si es un poblado amable, una tribu hostil o una secta satánica que quema árboles y sacrifica bebés. Muerte antes que tener que darme la vuelta. Total, ¿que otra alternativa me queda? Ninguna.
Cuando me acerco lo suficiente, veo el origen de las columnas de humo. Ante mi se extiende un centenar de chozas y cabañas, mínimamente organizadas como para tratarlas como una aldea o asentamiento. Con un primer vistazo desde lejos, se ve todo bastante rústico y precario, desde los caminos hasta los habitáculos mencionados anteriormente. Genera una disonancia brutal con la ciudad de oro que había visto horas atrás. ¿Su gente? A simple vista parece tener alas... Como yo.
Con una cercanía ya considerable, todos se percatan de mi presencia. Unos deciden apartar las miradas rápido y retirarse. Otros, y sobretodo el sector femenino, se asusta más al verme. Recogen a sus críos y se esconden en sus chabolas o se pierden entre los caminos. Por parte de los niños me encuentro un poco de todo. Algunos movidos por la curiosidad y otros por el miedo a lo desconocido. Sin embargo, yo estoy más atento en las facciones y características de los nativos que en sus reacciones. Sobretodo las de ellas... Birkanianas de pura cepa, si señor... Cada una más hermosa que la anterior. Su tono de piel café, las cabelleras negras y lisas, sus ropajes tribales que dejan ver sus apetitosos y exuberantes atributos. Una raza por la que cualquiera pierde la cabeza...
Se me corta todo el rollo cuando un cristo de personas se presentan en la entrada del poblado, todos con un rollo mala onda y a la defensiva que no me gusta un pelo. No parecen ir armados, pero tampoco tienen pinta de querer ser buenos amigos. Con mi cinismo característico, pero con la idea de ganarme si confianza, me presento a mi manera.
Se produce un silencio incómodo hasta que uno de ellos decide tomar la iniciativa. Es grande, parece fuerte y probablemente sea el líder de ellos. Este hace énfasis en saber de dónde vengo, y luego utiliza expresiones raras, como hacía el capullo cabeza de hojalata. Parecen entre asustados y precavidos y yo estoy interesado también en evitar cualquier tipo de confrontación, así que me toca hacer de ovejita perdida. Me freno en seco y comienzo:
Ey, ey, ey... Tranquilo tío. -lo miro con una sonrisa confidente, buscando que se relaje. Con un gesto lento y visible, le muestro las palmas de mis manos.- ¿Ves? Completamente desarmado. Te aseguro que no vengo con ganas de bronca, puedes creerme.- manteniendo el tono lo más agradable posible y la sonrisa. Señalo con el pulgar derecho hacia atrás, apuntando al bosque. -Vengo de caminar por horas, perdido en este bosque infernal. Y antes de eso, vengo del mar azul del norte. Sobre lo del Mord... No sé qué cojones es pero...(Va Zarek, se un poco formal, aunque sea por las pivitas de antes. Si quiero sacar provecho, primero he de ganarme su confianza ) Pero... Si no es mucha molestia, preciso de atención médica y cobijo. Si gustas, te puedo contar mi historia con todo detalle. Y te aseguro que nada me hace más ilusión que encontrar gente hospitalaria e "integrarme" como uno más, SHIHahaHAHaH-
Las cartas están sobre la mesa. Mi mensaje no puede ser más claro: Vengo en son de paz, necesito ayuda. Me mantengo en el sitio Ahora bien, tampoco me voy a negar a una batalla campal si se ponen tontos. Pero por ahora, la violencia no es el camino. Tal vez es un buen momento para conocer gente nueva y hacer aliados. Total, se parecen mucho a mi, aunque yo soy mucho más guapo.
Aclaraciones
Resumen
Reacciono al descubrimiento y doy mi respuesta al jefe
Karmas
Risa excéntrica
Charlatán
Fetichismo
Hipersexualizado
Datos de interés
Zarek no se ve a si mismo como un birkaniano
Gracias a las reflexiones durante el camino, Zarek apuesta por ir de buenas
Off a tener en cuenta
El karma Fetichismo e Hipersexualizado me hacen actuar de según que formas con las mujeres Birkanianas (raza híbrida)
Porfavor, me gustaría tener una ayuda visual. Sería tanto del aspecto y vestimenta de los habitantes en general como del tipo de choza que tienen. No sé si es rollo tienda de campaña India americana o si es una choza de barro rollo africana. Gracias