Aquí se desarrollará la "Prueba de Certeza"
Todos los participantes, por favor, postead a continuación vuestra aportación a la prueba.
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[EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte IV)
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09-03-2024, 02:07 PM
(Última modificación: 09-03-2024, 03:14 PM por El Dirigente.)
Los participantes provienen de este tema.
Aquí se desarrollará la "Prueba de Certeza" Todos los participantes, por favor, postead a continuación vuestra aportación a la prueba.
09-03-2024, 06:09 PM
Atributos Personaje
La prueba de velocidad finalizó y un abatido Aspros volvió al cubículo para despedirse y marchar hacia la grada. Así como le pasó a Garnet, Aspros había quedado último en su prueba, eliminándolo de los juegos y condenando su futuro inmediato a ser un simple observador. El jefe terminó en buen lugar, no paraba de sorprenderme lo versátil que era usando una fruta a priori tan simple. Al final, en eso se basa la fuerza, en el ingenio y las herramientas. La resistencia fue la siguiente virtud a medirse y, el primero en saltar a la arena fue Kuraku, el Lunarian de nuestro grupo, sin apenas mediar más palabra que decir que era su turno. Parecía confiado en su poder y, aunque su raza gozaba de gran genética y virtudes, no estaba seguro de que pudiera ganar visto el nivel de los participantes. Kuraku se posicionó en la zona indicada y ejecutó una técnica que lo transformó completamente en un elemento semilíquido de color rojizo intenso que irradiaba un calor fácilmente perceptible por cualquiera en la zona. Estaba claro que el Lunarian poseía una Logia y una especialmente poderosa. Esa dichosa banda estaba llena de monstruos. Mientras el participante resistía el empuje de la prueba, yo anotaba su nombre y poder en mi cuaderno mientras observaba alrededor para, por azar o destino, hacer contacto visual con Sohem. No podía estar seguro de si me miraba a mí con el casco, pero confiando en que su cabeza y la mía funcionaban ligeramente similar, simplemente me limité a asentir y guardar mi libro en la chaqueta. Tras Kuraku, Sasha fue la siguiente y, haciendo uso de su fruta del diablo prehistórica, aguantó el empuje durante un tiempo la mar de considerable, haciéndola merecedora del primer premio. Tras ellos Tobias, que pareció intentar un truco que no funcionó demasiado, y finalmente Sephiroth, el compañero de Joe. Este último parecía gravemente afectado por alguna enfermedad o malestar, pues se movía y actuaba de manera extraña, además de que aguantó considerablemente poco, haciéndolo quedar en cuarto lugar y, por lo tanto, siendo descalificado. La última prueba, anunciada por el Dirigente, era orientada a la precisión. Tras anunciar los nombres de los últimos participantes, descubrí que participaría con tres mujeres: una pirata de los Alas Negras, una marine de la división de Joe y mi propia compañera, Chloe. La prueba consistía en disparar, desde una distancia a elegir, a una mosca salida de las larvas intestinales de una especie de la isla del cielo. Bastante repulsivo pero aceptable. Para eso, tendríamos que ubicarnos en un punto a nuestra preferencia usando unas líneas como referencia y usar un arma de nuestro arsenal o, si no teníamos, una del propio Dirigente. Era plenamente consciente de mis habilidades en lo que a acertar blancos se refería. Sabía como un arma funcionaba, y muy bien, pero odiaba las armas de fuego. — Esto hubiera sido lo tuyo, papá… — mascullé mientras me alejaba de Joe y Kuraku. — Si no hubieras estado siempre borracho. — finalicé mientras cogía una de las pistolas de la chaqueta del Dirigente con mi diestra, dejando en todo momento el índice fuera del gatillo. Tenía bastante claro que no podía ganar esta prueba, pero habíamos venido a dar un espectáculo. No podía dejar de pensar en lo que Joe había dicho al ver a Aspros en acción. Así que… ¿intensito? Pensaba mientras me colocaba en la primera y más alejada línea de marcaje, de frente al blanco y respiraba profundamente con los ojos cerrados y los brazos estirados a lo largo de mi cuerpo. Tras esto, flexioné mis piernas, llevé la pistola a la cadera y realicé, sin llegar a tocar, varios movimientos rápidos cerca del percutor mientras imitaba el sonido de una pistola — PAM PAM PAM — y sonreía con absoluta picardía para, finalmente, buscar con la mirada a Tobias y guiñarle un ojo. — Ni en sueños. — sentencié mientras avanzaba con pasos firmes y girando la pistola pasándola de mano a mano, como mi padre hacía en sus trucos, hasta alcanzar la línea más cercana, colocándome unos centímetros antes de ella y, prácticamente sin dar tiempo, disparando con la diestra a la mosca que hacía las veces de objetivo, impactando en ella. Sentía mi mano sucia por la pólvora y, aunque hubiera querido tirar el arma al suelo y no mirarla más, por respeto a su dueño, me giré y la devolví al Dirigente para, finalmente, volver a paso ligero a mi cubículo con Joe y Kuraku. Mi gesto denotaba mi incomodidad, tenía el ceño totalmente fruncido y, aunque seguro que Joe esperaba algún comentario ingenioso o alguna poesía, ahora mismo no tenía ganas de hablar. No después de pensar en mi padre.
toda la info
09-03-2024, 06:25 PM
(Última modificación: 09-03-2024, 09:39 PM por Jolyne Jones.
Razón: Error en el spoiler
)
Tal y como me temía, el marine aguantó tanto como un espantapájaros en día de tormenta, quedando en último lugar y por lo tanto siendo descalificado. Aunque lo tuviera difícil contra aquel tipo de la misma especie de Yojimbo, Sasha o el otro miembro de los Shogun Gari, me alegré un poco de que la joven muchacha hubiera ganado la prueba. Se notaba que Sasha había cambiado mucho desde que nos conocimos en los Cabos, y que, si seguía así, acabaría por llegar muy lejos. Con Sephiroth en las gradas, ahora nuestro equipo solo tenía los puntos de la victoria de Yojimbo, y un tercer o cuarto puesto no era un resultado que fuera aceptar tan fácilmente. El segundo grupo nos llevaba demasiada ventaja y ya no podríamos alcanzarles aunque ganáramos esta prueba, y el primero y el cuarto acabarían por subir puestos si seguían recolectando puntos como hormigas. El Dirigente por fin anunció el último juego, en el que tendría que participar obligatoriamente por descarte. Era una prueba de Certeza, y no había nadie más cierto que yo en el equipo (sea cual sea el significado de eso).
– Tú no te preocupes de nada Yojimbo, que yo me encargo de este juego – dije mientras me restregaba las manos en el improvisado poncho. Con una sonrisa, me recoloqué el saco y miré al capitán. - Por algo soy la mejor carpintera y tiradora de todo el East Blue, y pronto del Grand Line, ¿no? – intenté impresionarle. Realmente solo Yojimbo me llamaba así, pero qué más daba. Me convenía que lo siguiera pensando, al menos hasta que así lo fuera. Solo teníamos una oportunidad más para ascender en la clasificación y dependía completamente de la posición en la que quedase. Pero no me preocupaba en absoluto, ya que después de tantos años en las verbenas de mi pueblo, estaba más que acostumbrada a este tipo de presión. Sin ir más lejos, corría el verano de mi decimosexta primavera, y Billy el Gordo llevaba treinta salchichas cuando entré yo en la competición relevando a mi compañero. No era ni media mañana y no importó que solo pesase cincuenta y dos kilos, me comí las cuarenta y cinco salchichas que quedaban siendo la ganadora indiscutible del evento. Luego vomité y me pasé tres días sin comer, pero valió la pena. Lejos de lo que parecía, fue más duro que el concurso de las tartas, pero eso era otra historia. Volviendo a la prueba que nos concernía, el enmascarado mostró que nuestro objetivo se encontraba arriba de un tocón de madera. Fue arriesgado, pero esperar había merecido la pena. - Fiuuu – silbé. - Así que moscas… Con uno de esos, la comida ya no sería un problema – le sugerí a Yojimbo saliendo del cubículo. Si la prueba iba a medir mi precisión podía aprovecharme de mis habilidades, así que empecé mi transformación y dejé atrás mi aspecto híbrido de gallina para convertirme en mi otro ser; el híbrido de camaleón. Casi sin quererlo, deslicé mi larga lengua para relamerme ante la tentación y dejé que mi cola se enrollara sobre sí misma haciendo una espiral en la punta mientras parte de mi piel que se volvía escamas. Era consciente de que el destino de mi grupo estaba en mis manos, ahora pinzas, y de que todas estas personas verían el resultado de largas noches entrenando mi tiro al blanco con patatas. Caminaba a paso ligero con la mirada fija en la parte superior del tocón y, por mucho que me fastidiase, me di cuenta de que desde la primera línea no contaba con una visión clara del bicho en movimiento. Si disparaba y encima fallaba, sería una deshonra comparable a cuando perdí en aquella ruleta de los deseos. - Todavía hay que mejorar, Jolyne – pensé mientras seguía andando. Antes de que pudiera llegar a la segunda línea, me paré en seco. Ahí era más probable que pudiera acertar de lleno a la mosca. Ella estaba sobrevolando en círculos y el hombre del primer grupo, más decidido que nadie, ya había empezado con su demostración. - Ah, conque esas tenemos... Voy a enseñaros cómo se hacen las cosas en mi pueblo. Esperé a que el Dirigente volviera a activar el dispensa moscas, y me apresuré. - ¡Quietas! ¡Esa mosca es mía! – grité al resto de participantes. Y sin más, dirigí mi mano hacia la pistola que tenía en mi cartuchera y con un rápido movimiento la desenfundé, apunté hacia la mosca y apreté el gatillo sin miramientos. – ¿Qué os ha parecido eso? – presumí, orgullosa de mi disparo. Con el trabajo hecho, me dirigí hacia mi cubículo volviendo a mi forma normal para reencontrarme con Yojimbo. – Pues ya hemos sembrado. Ahora toca cosechar – finalicé mirándole. De momento esperaba que fuera lo suficiente para clasificarme, pero no podía dar nada por sentado. Tendría que esperar a los resultados para comprobarlo.
INFORMACION
❝¿Yo escribo aquí y cualquiera puede leerlo? ¿Cómo es eso posible? ¿Y tengo que decir lo que yo quiera? En ese caso, juraría que una vez vi a la legendaria vaca marina. ¿Cuánto has dicho que me queda para poder expli
09-03-2024, 10:14 PM
Atributos Personaje
Tomé el sombrero del, ahora moreno, pistolero mientras este se adelantaba para participar en la prueba, salvándome a mi de hacerlo pero forzándome a participar en la última, fuera cual fuera. Su actuación fue la que cabía esperar de alguien como él, o como yo, aguantó menos que los dos gigantes pero más que el marine que ya nos habían advertido estaba en horas bajas, mientras volvía sacudiéndose el polvo que se había adherido a su ropa mientras estuvo en el suelo estiré mi brazo para ofrecerle su sombrero, lo tenía agarrado por la copa, de tal forma que pudiera agarrarlo por el ala y colocárselo directamente, supuse que era lo que quería. — Lo has hecho bien, has aguantado más que el pelirrojo, así que no te eliminarán, seguimos siendo un equipo de cuatro. — al igual que el segundo equipo, que se presentaban como los ganadores, salvo que la última prueba diera un vuelco muy extremo a los marcadores, pero prefería guardarme estos pensamientos para no desanimar a los demás miembros del equipo cuatro.
De nuevo el grupo de lo que no reconocía como birkanianos salió a escena, rellenaron un pequeño hoyo que el participante del equipo uno había hecho, El Dirigente advirtió de que la primera fase estaba llegando a su fin, — ¿Primera fase? — pensé, sin darme cuenta, en voz alta. — ¿Hay más fases? — era evidente que si, pero seguía un poco incrédula ante ese hecho. Por suerte no duró mucho mi desconcierto pues las palabras de nuestro enigmático presentador llamaron mi atención, Prueba de Certeza, eso sonaba a algo perfecto para mi, la fortuna me estaba sonriendo. El público aplaudía mientras El Dirigente daba paso a los participantes, no había misterio, solo quedaba uno de cada equipo por participar, me tocaba competir contra Viktor, una teniente de la marine y una pirata. Los limpiadores acabaron su tarea, apareciendo entonces un tocón con un Den Den Mushi con muy mal aspecto sobre una de las conchas mágicas que llamaban diales, y mientras un par de birkanianos dibujaban líneas en el suelo empezó la explicación de la prueba. Había que acertar un disparo a una mosca que saliera de ese Den Den Mushi, cuanto más lejos mejor, y el propio Dirigente nos acompañaría para cerciorarse de la distancia. — Esto si es lo mío. — dije con seguridad a mi equipo, mi puntería era una de las cosas de la que más orgullosa estaba, y aunque no hubiera cogido mi rifle del Parabellum nos ofrecían armas para la prueba, me adelanté a la vez que Viktor y la chica de pelo rosa del equipo tres, me detuve un momento, ¿Viktor iba a participar aquí? Quizá le había pasado como a mi y no había encontrado un momento mejor para salir a la arena, o quizá tenía un truco que yo conocía, no me parecía descabellada aquella idea.
Mientras yo navegaba entre las posibilidades que me ofrecía mi mente el albino se adelantó, tomó una de las armas del Dirigente y avanzó hasta la línea más cercana al Den Den Mushi, hizo algo raro con la mano antes de mirar en mi dirección y guiñar el ojo, ¿A mi? Que atrevido este espadachín, ¿Sería su forma de darme ánimos? Finalmente disparó, acertando a la mosca y volviendo rápidamente con El Dirigente para devolver su arma y avanzar con la misma presteza a su parcela, parecía enfadado, tal vez por haber necesitado acercarse tanto, no tenía mucho tiempo para seguir pensando en él porque la siguiente participante se me adelantó a participar, la joven pirata que, ahora que me fijaba bien, vestía un... no puede ser... En fin. A cada paso que daba su cuerpo cambiaba, igual que la rubia del equipo dos, pero esta no era tan grande ni tenía tantos cuernos, de hecho, no tenía, tenía cola y piel verde, una lengua con la que se relamió de forma muy desagradable, aunque una cosa que si tenía en común era la determinación, saltaba a la vista que aunque no tuviera el mejor de los aspectos estaba decidida a ganar, avanzó hasta la segunda línea, aunque no llegó a pisarla, y se puso en posición, en ese momento yo tomé mi rifle y comencé a avanzar por el camino de las líneas, crucé la primera y por más que me molestó también tuve que cruzar la segunda, no por mucho, pero lo suficiente como para sentirlo como una aplastante derrota emocional frente a la chica, que disparó y se enorgulleció de su hito, normal que lo hiciera. Yo encañoné al Den Den Mushi y esperé a que la mosca saliera, mi dedo índice presionó suavemente el gatillo, en cuanto ese caracol abriera la boca y de ella saliera una mosca una bala atravesaría su cuerpo. El dial bajo el Den Den empezó a vibrar, este puso mala cara y al poco tiempo eructó, liberando una mosca, en cuanto tenía un tiro limpio disparé, borrando a la mosca del mapa. Llevé el cañón de mi arma al suelo y volví con mi equipo, no sería la última, pero quería ganar, quedar primera, y se me había privado de eso. Con mala cara volví con mi grupo, suspiré, — No perderemos, pero tampoco vamos a ganar en esta ronda... — confesé con pesar.
Información
10-03-2024, 02:23 AM
Tras acabar su actuación, el enmascarado volvió junto a nosotros poco a poco dejando de humear y escupió sangre justo a nuestro lado y me mordí el labio con fuerza. Fuese lo que fuese lo que había hecho, se había herido a sí mismo con su poder para lograr una velocidad explosiva. Sasha entonces, preguntó sobre si eran amigos y si no le haría daño a ella o a los Shogun Gari, lo cual llamó mucho mi atención, pues Sohem había dejado claro que era no solo un cazador, sino además líder de un gremio. Observé con atención al enmascarado, alzando una ceja ligeramente sorprendida por aquella declaración, que implicaba que ya habían tenido una conexión previa. Este respondió que si lo eran, y que por esa razón seguía con vida. Al parecer, a pesar de su oficio parecía que había decidido por alguna razón no actuar contra ella ni los suyos. “Pues menuda decepción.” me dije a mí misma, pues me había estado planteando aliarme con ese hombre precisamente un poco antes. Por suerte, era una persona paciente y aquello revelaba mucho. Pero, después de escuchar por un rato, me daba la impresión de que algo no cuadraba. Era como si todos allí ya se conociesen de antes y no conseguía comprenderlo. Sonreí acercándome un poco a él justo cuando El Dirigente empezó a dar los resultados de la prueba y redirigí mi atención hacia él.
Nuestro participante, Sohem, terminó segundo, dejando el primer puesto a YLCY3. El eliminado fue Aspros, el cual no dejó ver demasiado o no era capaz de mucho, quizás no tenía Akuma. Pero, lo que más me llamó la atención fue como comparaba las pruebas de velocidad con la de los custodios, los primarcas e incluso con el mismísimo emperador, el Shichibukai que gobernaba allí. Apunté estos datos también. Cuando nombró la marca del lunarian, que en realidad tenía un nombre que podía decirse de forma más sencilla, Yojimbo, El Dirigente echó un vistazo a lo lejos, donde había visto el trono antes. Me puse la mano sobre los ojos para intentar ver si ya había alguien sentado en él. Después, aproveché para felicitar al cazador. —Enhorabuena por la prueba, Sohem. —respondí amablemente levantando un puño en el aire sonriéndole. Una vez más, El Dirigente anunció la siguiente prueba, en la cual parecía que se requería capacidad defensiva. Como sucedió con Triana, la joven pirata Sasha se adelantó entusiasmada yendo de cabeza hacia la prueba, pero se frenó un momento para después girarse hacia nosotros colocándose unas gafas de sol extrañas dando a entender que iba a ser el centro de atención. —¡Demuéstrales de lo que eres capaz! —dije levantando ligeramente la voz, animándola con fuerza. Sí, yo, animando a una pirata. No es extraño, en realidad, tiene todo el sentido del mundo. Agarré mi libreta y me dispuse a ver que sucedía con los participantes. El primer participante fue el lunarian llamado Kuraku, que se colocó frente al dial soplador de la prueba y al comenzar a generar viento, este avivó las llamas de su cuerpo hasta comenzar a brillar como si se tratase de un hierro al rojo vivo. Abrí los ojos de par en par cuando noté que aquello iba más allá del fuego de su raza, todo su cuerpo se estaba convirtiendo en magma. —Eso… es una akuma impresionante, una tipo Logia de magma. Increíble… Apenas hay unas pocas por el mundo con esas características, siendo además precisamente esa de las más peligrosas que hay. —comenté en voz baja dejándome llevar por el momento. Me había quedado tan atónita que tardé unos segundos en volver a mi libreta para apuntarlo. Aquel hombre sería peligroso, el tal Kuraku. Y si era un pirata, había que pararlo cuanto antes, dejé todo aquello anotado. La siguiente en participar fue la propia Sasha, que gritó que iba a ganar y se adelantó hacia su prueba. A medida que avanzaba, fue creciendo exponencialmente hasta convertirse en lo que parecía algún tipo de lagarto gigante. Pero yo sabía bien de qué se trataba. —Una Akuma Zoan Prehistórica, Ryu Ryu no mi Modelo Triceratops… —volví a comentar en voz baja con una ligera sonrisa en el rostro— Que bien me ha venido dedicarme a estudiar durante el viaje hasta aquí. Ahora todo tenía sentido, con una fruta con esas capacidades lo raro sería que tuviese una recompensa más baja. Las prehistóricas no eran nada comunes, habiendo solo un puñado de ellas. Apunté todo lo que pude de la prueba, seguro que me vendría bien. Después el siguiente fue Sephi, el cual ya desde que llegamos a la isla había dicho que no estaba en su mejor momento. Sentí lástima por él, pues duró mucho menos que los anteriores e incluso gritó de dolor. Parece que los marines no estábamos en nuestro mejor momento, o al menos no estábamos dando lo mejor de nosotros, a excepción de Karl, claro. Aunque eso tenía su lado positivo, uno que yo conocía muy bien. Ante el enemigo es mejor siempre guardar un as bajo la manga y si de partida de infravaloran, eso pone las cosas de tu lado. La gente cuando se confía comete más errores, unos que se pueden aprovechar para sorprenderles y vencer. Por último, el pirata Tobía se disparó a sí mismo algo que pareció aumentar su peso. No fui capaz de concretar de qué se trataba, pero lo apunté señalando ese dato y asumiendo que algo así debía ser por una Akuma no mi. El Dirigente anunció los resultados, dejando en primer lugar a Sasha, lo cuál me pareció que encajaba con su recompensa. El último, muy a mi pesar, fue mi compañero Sephiroth, que volvió con su equipo cabizbajo. Cuando Sasha llegó, se había soltado el pelo y gritó emocionada. —¡Ha sido espectacular! —dije devolviéndole una sonrisa y dando saltitos de alegría— ¡Sí que eras super fuerte! La última prueba se anunció poco después, dejando ya a los que todavía no habíamos participado como únicos posibles aspirantes. Guardé mi libreta y di un trago de mi botella para hidratarme un poco. —Bueno, sea lo que sea, me toca. —dije preparada para escuchar las reglas. Esta prueba consistiría en disparar, con un arma, a una mosca que eructaba un asqueroso Den Den Mushi Mushi, lo cual era interesante por lo que contó del bicho, pero casi me dio una arcada al escucharlo. —Que prueba tan poco refinada, no encaja para nada conmigo. —dije apartando con una mano mi pelo detrás de la oreja— Haré lo que pueda, pero al menos espero que me animéis. Terminé guiñando un ojo y enviándoles un beso a mis tres compañeros antes de darme la vuelta para avanzar hacia la pista con mi grácil andar. Ya que aquella prueba no iba a ser lo mío, por lo menos deleitaría a los espectadores con mi belleza sin parangón y caminé hasta el lugar con confianza como si aquello en lugar de una prueba fuera un desfile de moda. Una vez allí, vi como los otros participantes hacían la prueba, siendo dos de los participantes compañeros de Sohem y una pirata. El primero parecía no ser muy capacitado para aquello, o tal vez también quería ocultar sus capacidades, pero no parecía el caso. La segunda fue la pirata Jolyne, que era usuaria de Zoan Camaleón, lo apuntaría más tarde. Y la última participante, la fémina de Magna. Ambas mujeres habían participado con su propio fusil, mientras que Viktor tomó una de las que ofrecía El Dirigente. Me acerqué a este para tomar una yo también. —Si me permite… —susurré al enmascarado mientras tomaba prestada una de sus armas. Sopesé el peso de esta en mis manos, cogiéndola con cuidado y revisándola ligeramente. Era un arma de fuego y yo no estaba acostumbrada a aquello. No me gustaban, hacían que la batalla fuera algo impersonal, prefería mancharme las manos si tenía que acabar con alguien, lo que además me parecía mucho más satisfactorio. Analicé las líneas que medían la distancia, sabía muy bien que fallaría en cualquiera de ellas. Por la línea recta, una vez más, paseé por ella con mi elegancia natural e incluso me situé algo más adelante de la línea más cercana. Retiré mi pelo nuevamente hacia atrás y contuve una mueca de disgusto con todas mis fuerzas cuando vi a la asquerosa criatura eructar una de aquellas moscas. Me coloqué con el cuerpo dirigido hacia la izquierda de la línea, con la cabeza mirando al objetivo, sosteniendo el arma con la mano derecha y con la izquierda reposando suavemente sobre mi cadera. Cerré uno de mis ojos pensando que aquello tal vez me ayudaría y tras un momento apuntando con el arma frente a mí, disparé. Realmente ni miré si había impactado o no en la mosca, me daba demasiado asco aquella prueba. Miré a mis compañeros Marines con una sonrisa, seguro que esperaban algo más de mí. Y claro, podría haber sido así. Seguramente si me hubiera esforzado habría podido ganar la prueba, pues yo era una mujer increíble. Pero, ¿para qué? Tenía mucho más de lo que habría esperado de aquellos juegos reposando tranquilamente en mi bolso, y tampoco quería darles la victoria a un grupo formado por piratas. Aunque tal vez incluso a pesar de mi actuación la consiguiesen, me sentía bien sabiendo que yo no les había ayudado a ello. Devolví el arma al Dirigente, acercándosela para que él mismo la recuperase. Era un hombre con suerte de que una bella mujer como yo hubiese tocado su arma, debería estar agradecido de ese simple contacto indirecto. Después volví con mi equipo, muy consciente de que mi siguiente destino serían las gradas. —Lamento no haber podido hacer más… —me disculpé con tristeza en la voz y mirando al suelo— Nunca había disparado un arma antes. Lo siento. Paseé mi mirada entre mis compañeros, alzando las cejas y con las comisuras de labios hacia abajo, demostrándoles que realmente me sentía mal por la actuación. O eso es lo que ellos creerían, pues se me daba genial ocultar mis emociones reales.
Aclaraciones
11-03-2024, 02:52 PM
Conforme los participantes iban saliendo a escena, yo me disponía a acompañarlos en paralelo en el desarrollo de su prueba para poder determinar la medida exacta de su disparo. El primero en salir fue Viktor Evans, cazador del grupo Magna, quien tomó prestada una de mis armas y realizó una serie de movimientos de ensayo, acompañados de onomatopeyas gritadas, como un niño jugando a ser un vaquero — ¡Hya hya hya hya! ¡Muy bueno! — reí mientras él continuaba avanzando siendo seguido por mi nube, hasta que se detuvo muy próximo a la línea para disparar y matar a la mosca — ¡Cincuenta y seis skymetros! — grité, haciendo que el público aplaudiera tímidamente. No era una marca nada impresionante, pero parecía que al cazador blanco le daba exactamente igual, pues me devolvió la pistola y procedió a volver a su sitio.
Lo acompañe hasta la base de los cubículos y vi salir a la siguiente contendiente, la pileb Jolyne Jones, quien portaba su propia arma y a cada paso que daba iba - al igual que anteriormente Sasha - transformándose en una criatura verdosa y escamosa, bastante desagradable, o en el híbrido de esta: un camaleón. En esa forma y con una postura bastante atrás en las líneas, disparó desde su revolver destruyendo a la mosca en el proceso, haciendo que alzase ambas cejas de asombro — Do... dos... ¡Doscientos treinta skymetros! — grité con energía — ¡Esta pileb casi llega a las marcas de los Primarcas! — añadí, impresionado. El público estaba loco de nuevo. Coreaban la palabra Pileb en honor a aquella muchacha camaleónica y parecían haber recobrado la ilusión por ver la victoria de su pueblo. Y no era para menos porque los Custodios no eran especialmente buenos en esta prueba, pero los Primarcas estaban hechos de otra pasta... y sus marcas no eran fáciles de alcanzar. Volví atrás para acompañar a la siguiente participante, Chloe Dendro, del gremio Magna también. Ella tampoco cogió una de mis pistolas y caminó decidida hacia una marca, más adelantada que la de Jolyne pero seguía siendo una marca muy alta — ¡Ciento ochenta skymetros! — grité alegremente — ¡Otra marca increíble! — y el público vitoreó con energía y felicidad. Eran buenos tiempos en Shandora, los juegos traían participantes talentosos y estos demostraban habilidades increíbles. Tanto así que aquella mujer consiguió tal marca sin el poder de ninguna fruta del diablo, algo que muchos otros participantes habían requerido para poder hacer un puntaje más interesante, y esto era de elogiar. Quizá con un poder del estilo de la participante anterior, fuera capaz de lograr superar las marcas más altas de los registros. Pero era todo habladuría y esperanza hasta que se demostrase lo contrario, pues mientras se retiraba la siguiente participante aparecía en escena, con una figura esbelta, sensual y erótica a partes iguales y un cuerpo que podría hacer desear pasar mil noches explorándolo. Ikirami, de los Marines que habían venido a la isla. Sujetó una de mis pistolas y avanzó. Avanzó y avanzó y llegó a caminar hasta más adelante de la marca de Viktor, y disparó. Era sin duda la peor de todas las marcas de esta prueba, pero sólo por haber visto ese escultural cuerpo caminar y desfilar ante mi, con sus curvas danzando ante mis ojos, había merecido la pena — ¡Cuarenta y cuatro skymetros! — dije igualmente con alegría instando al público a gritar, mientras movía las manos con energía y entusiasmo haciendo que los vítores no se apagasen, al tiempo que Ikirami me devolvía la pistola y volvía hacia su marca de inicio. — ¡Una prueba que ha tenido de todo! — dije chasqueando los dedos para que los Birkanianos vinieran a recoger los restos de la instalación — ¡Los participantes lo han dado todo y nos han regalado un show a la altura, un presente visual que en nuestras retinas permanecerá grabado! — y el público, como era costumbre, gritó. ¿Cuánto gritaba esta gente? ¿Cómo era posible que pudieran continuar tanto con tanto ahínco sin desfallecer? Fácil. Por el poder del amor al Emperador — ¡En última posición tenemos a Ikirami Kuroichi, con una puntuación de cuarenta y cuatro skymetros y siendo eliminada! Por favor Ikirami, abandona tu cubículo y ve a las gradas ¡aun podrás disfrutar del resto del espectáculo! — dije con alegría señalando con el bastón la dirección que debía tomar — ¡El tercer puesto es para Viktor Evans, con cincuenta y seis skymetros, quien se hace con veinticinco puntos para su equipo! ¡Enhorabuena! — grité usando mi Den Den Micro - como siempre - para dar a conocer su marca al pueblo — ¡El segundo puesto es para Chloe Dendro, con ciento ochenta skymetros y consiguiendo cincuenta puntos para su equipo! ¡Una gran marca! — y los vítores se incrementaron, pero sabía que no al alcance de lo que iba a suceder ahora — ¡Y el primer puesto es para la Pileb Jolyne Jones, con doscientos treinta skymetros! ¡Una marca legendaria para alguien de su raza, y superior incluso a las de los Mord promedio! ¡Alucinante! — grité con energía recibiendo un tsunami de emoción por parte de las gradas al tiempo que me elevaba sobre todos los participantes observando el panorama. El equipo uno había perdido a un integrante, en la primera prueba. El equipo dos, también a uno sólo, justo ahora. El equipo tres había perdido a dos participantes, siendo el que más había perdido. Y el equipo cuatro se mantenía intacto, con los cuatro participantes. Sonreí, y me preparé para una de mis partes favoritas: Dar el puntaje. Prueba cerrada. Continuamos en el post original para derivar a la siguiente prueba.
Bono
Resultados
Equipos
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