[Social] Primera parada: Roshwan
#1
53 de Verano del año 18, poco antes del amanecer.
Reino de Roshwan, afueras



Aspecto Alter-Ego

Narración || Pensamiento 


Aria mantuvo sus ojos en el barco que la había traído hasta esa isla de nieve y frío. Roshwan, creía recordar que se llamaba. No dejó de mirar al horizonte hasta que el barco se hizo tan pequeño en la lejanía que dejó de ser capaz de verlo.

Siempre había pensado que montar en un barco sería aterrador, como montar sobre un monstruo gigante que se tambalea y que, en cualquier momento, puede lanzarte por los aires directo a tu perdición. No pudo borrar su sonrisa de la cara, aun cuando el barco había desaparecido por completo en el horizonte. Había estado apenas dos días en ese barco, pero ya comenzaba a extrañar el suave vaivén que provocaban las olas bajo sus pies. No podía evitar preguntarse lo divertido que habría sido si hubiese pillado alguna tormenta.
— Seguro que hubiera sido mucho más peligroso — pensó de inmediato, negando la idea con la cabeza. A veces su curiosidad podía ser todo un problema. Seguro que su hermano había vivido eso y más. Estaba deseando descubrir qué más cosas tenía ese vasto mundo para ofrecerle. Tal vez estaba siendo codiciosa, pero quería experimentarlo todo. Así, incluso si al final terminase muriendo, como su hermano, podría morir con la misma sonrisa con la que lo hizo él. Como si la muerte solo fuese el final de una divertida aventura.

Sacó de su bolsillo el reloj que solía pertenecer a su hermano y miró la hora, aunque no prestó real atención a esta. Era simplemente un gesto que había adoptado siempre que sus pensamientos terminaban desembocando en él. Y lo cierto era que, desde que había escapado con aquellos ojos brillantes llenos de emoción, cada vez era más habitual que terminase pensando en su hermano. Esperaba que, estuviera donde estuviera, mantuviese su mirada sobre ella, porque iba a seguir sus pasos hacia la libertad, adoptara la forma que adoptase. Había decidido apostarlo todo, y ya no iba a echarse hacia atrás.

Imagen del reloj

Guardó el reloj de vuelta a su bolsillo y comenzó a caminar en la dirección que uno de los chicos del barco le había indicado, al parecer era el camino a la capital. La nieve crujía bajo sus pies. Alzó la mirada. Una noche nublada y una luna brillante, que lograba hacerse visible entre las nubes, parecían devolverle la mirada y hacían que se sintiera todavía más emocionada. Se estaba congelando, de pies a cabeza, no estaba para nada acostumbrada a temperaturas tan frías, pero la emoción y expectación de su viaje le hacían seguir caminando, un poco más, pues seguro que encontraría algo divertido, o, en su defecto, algo con lo que calentarse un poco para seguir viajando.

Copos de nieve comenzaron a caer del cielo poco a poco. Había escuchado que la isla era muy propensa a las nevadas y ventiscas, así que, pese a que una nevada le hacía bastante ilusión, aligeró el paso. De ningún modo quería verse involucrada en una ventisca en mitad de ese campo blanco en el que apenas sabía orientarse. Para su suerte, justo cuando el viento comenzaba a alzarse, logró distinguir en el horizonte las siluetas de varias casas. Poco después, alcanzó a leer en un pequeño cartel cercano el nombre de la ciudad:

“Ciudad Pushkin”

Agradeció su suerte. Por lo menos no moriría en mitad de la nieve. Siguió caminando, frotándose los brazos con las manos para conservar el poco calor que le quedaba. Cuando estaba a unos metros de llegar, los primeros rayos del sol comenzaron a caer sobre la nieve. Por lo menos, el clima sería un poco menos frío, o eso esperaba. Alternó la mirada entre la ciudad, que parecía comenzar a despertar poco a poco, y el efímero amanecer. Y, pese al frío que recorría todo su cuerpo, se tomó un momento para admirarlo y hacer un pequeño esbozo en el diario de “investigación” que cargaba con ella. Una vez terminado, guardó su lápiz en el moño casi deshecho que llevaba y retomó el camino.

Dibujo
  Responder
#2
Los pasos del gigante eran pesados y firmes en la gran capa invernal, sentía como el ambiente picaba cada vez mas mientras mas el astro solar se escondía en la llanura, el monstruo iba en contra al sol, sabia que la ciudad estaba para ese “lugar”, lo había visto y básicamente, no podría olvidar el camino de regreso… era como un perro que nunca perdía un rastro si es que era “regresando” por donde se supone avanzo.

Cada pisada era un movimiento telúrico único y ligero, a la lejanía seguramente no se apreciaría la envergadura de la bestia… pero conforme se acercase, aquella altura y ese movimiento de placas tectónicas, sería algo que difícilmente podría ser ignorado.

[Imagen: MV8BEbF.png]

Parecía… que poco a poco, un pequeño sujeto a lo lejos se acercaba a Aria… pero conforme se acercaba, aquella bestia crecía y crecía y crecía… fue hasta el ultimo momento que el gigante se posiciono frente a la dama, a la rubia pálida que dibujaba… esa bestia ocultaba el sol y el paisaje que con tanto ahínco logro plasmar en su trazo… el gigante no tenia o al menos no parecía que tuviese muchas ganas de dialogar, no por que mostrara un semblante malvado… si no que, no pronuncio palabra o dirigió sonido al detenerse frente a la dama.

Respiraría una humareda de vapor, no por que fuese apropósito si no que, la magnitud del monstruo le hacía reaccionar diferente que la naturaleza del humano… aquel gigante portaría el uniforme de la marina, sin embargo, parecería una rara versión invernal.

El gigante se intrigo por la visión… ¿era real? Una dama en medio de la nada, con un aspecto pálido e invernal, era como… si fuese una legendaria mujer de las nieves… el chico se posicionaría en cuclillas, observando, viendo, analizando… no soltaría expresión o palabra… quizá… iba a comérsela.

Resumen
Pensamiento • Dialogo • Cronologia
[Imagen: LrdQgpv.png]
  Responder
#3
Notó los temblores sacudir el suelo sobre el que estaba sentada. — ¿Un terremoto? — pensó. Se asustó de inmediato, pues nunca había vivido uno y no sabía qué se suponía que debía hacer. Alzó la mirada con apuro, cerrando la carpeta de un golpe en el proceso. Sin duda alguna, no estaba preparada para lo que vio frente a ella. Solo había leído sobre ellos, sobre los gigantes. Se decía que eran como los humanos, pero supergrandes, que podían superar los diez metros. Y lo cierto es que no había leído muy buenas cosas de ellos.

El gigante descendió, se puso de cuclillas delante de ella, y ella se alzó de inmediato y se alejó unos pasos hacia atrás, aún presa de la sorpresa y el susto. No estaba segura de cuál era la intención del gigante. No había comenzado atacando, pero sería imprudente bajar la guardia, por lo que sus hombros se mantuvieron tensos y la carpeta apretada contra su pecho, en un débil intento de sentirse un poco más resguardada. — De verdad existen los gigantes — pensó, formando una sonrisa por unos momentos. Se regañó mentalmente de inmediato y se obligó a permanecer alerta. Su curiosidad debía esperar.

Inspeccionó al otro, tal y como parecía estar haciendo él con ella, en ese extraño silencio, solo interrumpido por el silbido del viento que había comenzado a alzarse, como si hubiera tratado de advertirle de lo que sucedería. Su corazón se detuvo en el instante en el que leyó la palabra “Marine” en grande entre su ropa, acompañada por los símbolos de la organización a la que parecía pertenecer. Dio un paso más hacia atrás y habría jurado que, entre los silbidos del aire, había escuchado el tintineo de unas cadenas. Sin embargo, supo que era su cabeza quien la estaba traicionando, pues no había nada en las manos del gigante.

Respiró hondo. Incluso si huía, no creía poder hacerlo de un gigante. Y, a decir verdad, esa era una oportunidad de oro para ella. Por esta vez, permitiría a su faceta curiosa triunfar. — ¡Hola! — habló en voz alta, con un tono amistoso e incluso algo despreocupado, pues en ese momento no era Aria, sino Luna. No estaba segura de si el gigante podría escucharla desde donde estaba, pero merecía la pena intentarlo. — Soy Luna, ¿y tú? — Mantuvo la carpeta bien cerca de su pecho, sin bajar la guardia, rezando internamente porque el primer gigante que conocía en su vida no fuese hostil con ella.




Pensamiento || Habla || Narración

Apariencia Alter-Ego

Resumen
  Responder
#4
Quizá era cierto… la nieve era tal vez lo que le hizo errar en cuanto a la descripción de la dama de las nieves, el dorado era en su blusa, pero un negro quizá oculto por la nieve y la luz reflejada fue lo que el gigante erro al observar, sin embargo, ahora que la tenia de primer mano… veía plenamente.

Miro alrededor, no era como que este espacio, o ese lugar tan solitario fuera algo apropiado para una jovencita de su alcurnia… no era como que el marine tuviera algún problema con eso, pero aun así, su instinto le hacia preguntarse algunas cosas… después de todo, aun con la apariencia… ella podría ser un Baldur Puertas abiertas.

El gigante escucho la dulce voz cuando parecía que más distraído por el ambiente estaba… dijo hola si, pero para el gigante eso no fue mas que un bramido sin sentido, ella era Luna, pero de nuevo… aquel melódico escape entonado de sonido no era mas que notas perfectamente acomodadas para tener una melodía… no era que Alex deliberadamente la ignorase, pero aquello simplemente no tendría cabida en su mente.

El gigante comprendía lo que teóricamente seguía… el intercambio de palabras pero, para el que no podría realizarlo simplemente sonreiría y elevaría la palma, una palma que entendía era un saludo, aun en cuclillas aquello no representaba nada de hostilidad… o bueno, sinceramente, si un monstruo de veinticinco metros lleno de nieve que hacia temblar mientras caminaba no era “hostil” pues entonces… no lo era.

Je m'appelle Alex… je suis un Marine. Ça va, Ryuu ? (Mi nombre es Alex… soy un marine ¿estas bien? Ryuu)

El viento helado soplo con furia, el gigante parecía preparado para el invernal momento con la nieve sobre sus hombros… pero la chica ¿Qué pensaba? … falda y si, blusa de manga larga, pero ¿solo eso? El gigante cambiario la palma a un dedo a su barbilla… quizá era como su capitana, las chicas tienen una cuestionable resistencia al frio, el chico las envidiaba… Kagura podía ir básicamente en bikini con la tormenta encima y no parecía ni siquiera ruborizarse… diablo.

Terminaría concretando sus cuclillas para sentarse frente a la dama, el “dejarse caer” haría retumbar la nieve bajo la dama, algunas cosas seguramente saltarían del movimiento, pero Alex solo estaba ahí… tapándole el sol, tapando la vista y simplemente… esperando saber ¿Qué era lo que hacia ahí? Pero … aun cuando se lo respondiese… no entendería hahahaha.

Resumen
Pensamiento • Dialogo • Cronologia
[Imagen: LrdQgpv.png]
  Responder
#5
Y de algún modo, no parecía hostil. Sí, claro, era ruidoso, extremadamente ruidoso, tanto que se vio forzada a llevar las manos a sus oídos. De por sí tenía un buen oído, era bueno para escuchar sonidos bajos, pero era terrible en situaciones tan ruidosas. Sus ojos no dejaban de caer en el símbolo de la marina que vestía su ropa, y casi lograba escuchar la voz de su padre en su cabeza. Sin embargo, la cautela que aún tenía se resquebrajó un poco al verlo saludarla con una sonrisa. Sin duda alguna no parecía hostil, e incluso le estaba pareciendo divertida la situación, pero tampoco podía permitirse bajar la guardia del todo.

Claramente no hablaban el mismo idioma, no había que ser muy listo para notar que, fuera lo que fuera lo que había dicho el gigante, carecía de sentido para ella. Por lo menos podía estar segura de que lo que sabía de los gigantes debía ser falso, ese gigante parecía más amistoso de lo que habría esperado. ¿Habría logrado entenderla siquiera? — Yo, Luna — Repitió, señalándose a sí misma. — ¿Tú? — Lo señaló a él.

El suelo retumbó cuando él se sentó y ella casi perdió el equilibrio. Su carpeta no tuvo la misma suerte y terminó en la nieve. Se recompuso rápidamente y recogió la carpeta antes de que se mojara mucho su contenido. Era ahí donde había ido guardando todos los periódicos que había logrado recolectar, así que preferiría no perderlos. Volvió a levantar la mirada hacia el gigante. Por un instante de verdad pensó que, tal vez, podrían tener una conversación (y tal vez sacarle algo de información), pero si ni siquiera podía entenderlo, parecía un objetivo más complicado. Se tomó unos segundos, tal vez unos minutos, para pensar en cómo comunicarse con alguien a quien no entendía.

— El periódico. — Se dijo a sí misma. Sacó de su carpeta el periódico más reciente que había logrado adquirir y recorrió las noticias hasta llegar al apartado en el que hablaba de la Marina, específicamente de las diversas divisiones. Giró el periódico hacia el gigante y señaló el fragmento de la noticia. — ¿División? — Trató de utilizar pocas palabras, para facilitar la comprensión, aunque no la entendería incluso si utilizaba más. Dudaba que desde donde se encontraba fuese capaz de ver lo que señalaba. E incluso si lo hacía, ¿siquiera sería capaz de leer el periódico? Bueno, si eso no funcionaba, tal vez tendría que probar con dibujos.




Pensamiento || Diálogo || Narración


Apariencia Alter-Ego


Resumen
  Responder
#6
El gigante disociaba, realmente no tenía mucho interés en la dama, después de todo no parecía tener “problemas” y ese era el caso, realmente el gigante ya no tenía mucho que hacer para apoyarle.

Ella Luna y Alex… Tú, ya había vivido esa clase “solicitud” entendia el concepto, quizá no de la manera que se requería para comprenderlo, pero si para comunicarse, ella deseaba el nombre del gigante… el chico apuntaría a la dama y luego apuntaría a el mismo… repetiría…

Alex… Yoluna… Alex… Yoluna ryuu

El gigante era un caballero de bromas, era algo que no hacía de manera consciente pero la realidad era que simplemente como no podía “comunicarse” sus cualidades de comediante se mantenían ocultas…

El gigante clavo los ojos en la dama ¿eso era… el periódico? EL PERIODICO, el monstruo acerco la mirada y el rostro, de verdad que aquello era algo que le interesaba… la chica enseñaría aquello, pero a Alex a partir de ese momento ya no habría cabida para su cabeza…

Aquel periódico era lo único que le interesaba así que era como que, si un pequeño perrito con hambre solo siguiera lo que le interesaba, literalmente el gran rostro del monstruo estaba sobre la dama, aquello era como que, si estuviera utilizando una clase de ZOOM mecánico, basado en acercar al ojo aquello.
El joven adelanto el índice empezó a empujar aquel periódico, lo señalaba como que aquello le interesaba, realmente lo hacia, pero como le explicaba… EUREKA.

El gigante movió aquel índice y empezó a dibujar en el suelo, dibujo un cuadrado gigante y dentro escribiría WANTED de la peor manera, quizá ni siquiera se entendia, la realidad era que había practicado, pero sinceramente… no decía WANTED… decía lo que sea, eran garabatos, pero quizá con aquello se entendería lo que sea.

Resumen
Pensamiento • Dialogo • Cronologia
[Imagen: LrdQgpv.png]
  Responder
#7
No parecía que estuvieran progresando en el tema de la comunicación, y el gigante tampoco parecía especialmente interesado. Estaba pensando si sería buena idea, tal vez, hacer algún dibujo. Tal vez al gigante ni siquiera le interesaría.

Estaba pensando en rendirse.

Entonces el gigante se acercó a ella en un instante, demasiado rápido. Se llevó un gran susto y terminó por perder el equilibrio y caer a la nieve. — Huye — Instó su mente. Y ganas no le faltaron. Era un gigante, y era un marine, y aunque al inicio no había parecido hostil, podría cambiar en cualquier momento. Pensó que se había acercado para atacarla, o algo por el estilo. No importaba, sus alarmas estaban pitando y deseó irse corriendo. Sin embargo, los ojos del gigante estaban fijados en el periódico, no en ella. Se acercaba más, pero parecía haber olvidado por completo su presencia. ¿Por qué le interesaría tanto el periódico? El miedo se desvaneció por un instante y una sonrisa apareció en su rostro. — ¿Pasa algo con el periódico? — Preguntó en voz alta, aunque no esperaba que el gigante la entendiera. Interesante, ahora quería saberlo. Había determinado que su curiosidad ganaría, así que, por el momento, mantendría la prudencia para cuando tuviera que ser Aria de nuevo.

El gigante se retiró y comenzó a dibujar en la nieve. Tal vez para él era comprensible, pero cuando terminó, ella solo pudo sentirse confundida. Era como una especie de rectángulo gigante. — Genial, esto es demasiado grande como para entender qué es. — Se quejó mientras ojeaba el extraño rectángulo. ¿Quería que le diera el periódico? Bueno, no podía regalárselo; contenía información importante. Comenzó a caminar por el relieve del dibujo, evitando dañarlo. En efecto, era un rectángulo. Notó entonces los garabatos, gigantes, dentro del rectángulo. ¿Había tratado de escribir algo?, ¿unas letras tal vez? Se paseó por la nieve, con las manos tras la espalda, siguiendo el garabato que supuso eran letras. Peores que las de un niño. Llegó al último dibujo, el que se asemejaba vagamente a una luna. Dio media vuelta y retomó su paseo en sentido contrario, contando esta vez el número de “letras” que el gigante había tratado de dibujar. — Seis letras… — Murmuró para sí misma. Volvió a mirar el garabato y trató de pensar en palabras que tuvieran seis letras. “Marina” fue la primera que apareció en su mente. Sin embargo, si hubiera querido transmitir la palabra marina, hubiera bastado con señalar su uniforme. Por lo que no era eso lo que estaba tratando de decir. Debía estar relacionado con el periódico, así que comenzó a pasar las páginas, buscando lo que hubiera tratado de señalar. Encontró varias palabras de seis letras. Sin embargo, no podía olvidar que el garabato lo había dibujado dentro del rectángulo. Eso debía significar algo.

Estaba terminando de ojear el periódico, perdiendo en el proceso cualquier esperanza que le quedara. Entonces llegó a las últimas páginas, las que no solía mirar con mucho detalle. Y ahí estaba, el rectángulo y los garabatos. “Wanted”, tal vez era eso lo que estaba tratando de decir.

Con una sonrisa, y claramente satisfecha por al fin tener una pista, volvió a mostrarle el periódico por la sección de los “Wanted”.
— ¿Esto es lo que intentabas dibujar? — Preguntó, por primera vez, esperando una respuesta del gigante.





Pensamiento || Diálogo || Narración


Apariencia Alter-Ego

Resumen
  Responder
#8
La chica se estremecía ante la presencia el gigante, pero parecía no mostrar aquel sentimiento ante el amable gigante, para el chico…si el “chico”, la platica era amena y ahora había algo de lo que podríamos platicar… el dedo índice del gigante que quizá básicamente era del tamaño del periódico regresaría y empezaría a intentar ojearlo… enseñándole que buscaba algo en aquellas páginas.

La chica se encapsularía en su mente, maquinando y atando cabos, logrando tratar de ver lo que el monstruo hacia con garabatos… eureka, los wanteds, lo sabría el gigante no por las palabras de la dama, si no, por que literalmente ahora ella nos guiaría a esos “posters”.

[Imagen: Z5JXnWx.png]
[Imagen: cuOqjDs.png]
[Imagen: 9WE0h54.png]

Seria ágil arrebatando con sus enormes dedos los tres que le interesaban, pero aun así robaría todos… en el helado suelo dispondría a TODOS los personajes del wanted… los memorizaría nuevamente con esa habilidad que solo el poseía y apartaría tres… tres que realmente le eran de interés…

Miyori… Sirena…Iguana… amiga Ryu

Diría con el poco español que en sus entrenamientos podría lograr, pero era todo… la realidad era que no era habido, era como un niño en prescolar que apenas logra lanzar sus deseos, pero en realidad no comprende correctamente las palabras o el sentimiento tras de ello.

El gigante elevaría la mirada observando con cierto ápice de tristeza hacia la dama… dibujaría en la nieve junto al wanted, una calavera… y luego elevaría la mano, cerraría el puño y violentamente golpearía aquel dibujo calaverico… su mirada cambiaria a una seria… una que parecía haber escogido un destino.

Su enojo era claro pero ¿Por qué?

No estaba claro ni para el, la realidad era que la tristeza lo consumía internamente, lo había hablado con Kaguya pero no había sentido para su cabeza ¿Por qué eran piratas? ¿ser pirata esta mal? ¿hicieron algo malo, tan malo que su cabeza tenía precio?

Eran cosas que le costaban asimilarlas, no que fuera falsas, lo entendia y de hecho esa dicotomía era lo que más le dolía internarte… el tenia que actuar en nombre de la justicia y ellas… eran lo contrario a eso.

Resumen
Pensamiento • Dialogo • Cronologia
[Imagen: LrdQgpv.png]
  Responder
#9
Parecía que había acertado, pues en cuanto el gigante vio los Wanted, se los arrebató y pareció escoger tres en específico. Los movimientos rápidos y repentinos del gigante la hicieron ponerse en guardia por un momento, pero, al ver que los repartía por la nieve, recuperó la calma y se acercó a ellos. Parecía especialmente enfurecido con esas tres personas, lo suficiente como para chapurrear algunas palabras: el nombre de esas personas, o por lo menos el apodo que él utilizaba. “Miyori”, “Sirena”, “Iguana”. Esas eran las palabras que había pronunciado con tristeza. Reconocía los nombres y las imágenes; las había visto y leído en algún que otro periódico. No sabía mucho sobre Miyori, solo había visto su cartel, pero la sirena (debía ser Merlot) y la iguana (que debía ser Maki) estaban en una tripulación pirata llamada Los Valar.

Vio al gigante dibujar una calavera en la nieve, pero, antes de poder preguntar nada, golpeó el dibujo con un puño y una mirada dura. No estaba segura de si era enfado o simplemente determinación, pero hizo que un escalofrío recorriera su espalda. — Sí, prefiero no ponerme de su lado malo. — Pensó, mirando la calavera destrozada.

Comenzó a recoger los Wanted, salvo los tres que había escogido el gigante, mientras le daba vueltas al dibujo que había hecho. Si esa calavera significaba que eran piratas, entonces Miyori, de quien no tenía información, debía ser también una pirata. ¿Sería también de Los Valar? — ¿Las tres son piratas? ¿Las conocías, Ryu? — Guardó los carteles sobrantes en su carpeta sin dejar de mirar al gigante del que creía conocer el nombre. No estaba segura, tampoco, pero los intentos de comunicarse habían demostrado ser bastante… confusos, y no podía seguir refiriéndose a él como gigante. Ryu sonaba bien.

No esperaba que la hubiera entendido, por lo que rebuscó en su carpeta un ejemplar de un periódico antiguo, concretamente el del 1 de invierno del año 17. Encontró la noticia en la que se hablaba de Los Valar, concretamente de su formación, y se la mostró. — ¿Los estás buscando, tal vez? — Preguntó mientras dibujaba una lupa y un interrogante en la nieve.

Noticia





Pensamiento || Diálogo || Narración



Apariencia Alter-Ego

Resumen
  Responder
#10
El joven observaba a la par que la chica, era como que si de nuevo, aquellas imágenes le trajeran extraños y cuestionables pensamientos, unos tales e inenarrables en los recovecos de su memoria a manera de flagelarse a sí mismo porque… ¿Por qué?

Aun en su mente aquello mientras distraído clavaba sus ojos como fauces en aquellas imágenes, pero no esquivaría aquello de la dama… notaria como aquellas imágenes ahora eran robadas por la chica… los ojos del gigante eran ávidos y no dejarían pasar a eso.

Tomaría las imágenes de sus amigas y las guardaría en su pecho, una bolsa… luego estiraría la palma de la mano, la miraría con un ceño... agitaría solo una vez la mano, él quería sus wanteds de regreso, el no iba a detenerse por ello… y si Aria quería pelear, el gigante estaba listo y preparado.

Des pirates... Kaguya a prononcé ce mot précis : que les pirates sont mauvais... que nous traquons les pirates... Es-tu une pirate ? ( Piratas... Kaguya dijo esa misma palabra, que los piratas son malos... que nosotros cazamos piratas...¿tu eres una pirata?
)


Claramente el idioma no era lo suyo, pero aun así el no dejaba de hacer el intento, aun con la mano extendida esperaría a recibir sus wanteds, después de todo… es con esos con los que “caza” y realmente a ella no la reconocía de alguno de ellos, había azabaches, pero no como ella… con esos ojos, pero no con su brillo y definitivamente … la recordaría si fuera necesario.

Lo siguiente seria extraño… Si Aria entregaba los wanteds… Alex tomaría sus wanteds, los guardaría e inmediatamente le daría otro periódico CON… si… otros wanteds… pero esos serian suyos, el gigante tenía problemas con la pertenencia… necesitaba sus wanteds y debido a cierto rasgo autista, no podrían ser otros más que los que “el” tenía por derecho.

Si Aria no entregaba sus wanteds…debía prepararse para luchar… robar a un marine no estaba permitido… hasta el gigante sabia eso.

“Los estas buscando”, palabras que repercutirían en la mente del monstruo… si tan solo tuvieran sentido para el, en vez de reaccionar, decidió actuar por su cuenta y responder lo que a el le interesaba… apunto con el índice a si mismo… y dijo una palabra… Marine… bajo y subió la cabeza, indicando un “si”, luego… volvió a apuntarse… y dijo otra palabra… Pirata… esta vez, aun cuando se apuntaba, movió la cabeza de un lado a otro, indicando un “no”…. Y luego apunto a Aria…

¿Pirata? Ryu

Terminando así la transacción.


Resumen
Pensamiento • Dialogo • Cronologia
[Imagen: LrdQgpv.png]
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: Rackham Uker, 1 invitado(s)