05-09-2026, 05:13 PM (Última modificación: 05-09-2026, 06:15 PM por Kibai.
Razón: Inclusión de los daños
)
Día 42 de Verano, Año 18
Bosque Utsukushi, Isla Chisi
Hora: 19:30
Tenía que reconocer que aquel bosque tenía su encanto. O al menos lo hubiese tenido de no estar todos en una situación tan rematadamente jodida...
Kibai acabó de disponer la madera en forma de una pequeña pirámide de ramas trenzadas entre sí. Acto seguido, tomó la cestilla de ramas más verdes y hojas trenzadas que había construido y la colocó encima de la madera. Aquello tendría una doble función, impediría que la madera se mojase si alguna de las habituales lloviznas volvía a caer, y también disiparía el humo que produciría el fuego. El mink había olido rastros de varios humanos en las inmediaciones de la costa, y no le gustaba que pudiesen localizarlos tan fácilmente, pero la situación lo requería.
Tanto él como Bertram estaban heridos, el pelirrojo con un buen golpe en el pectoral, y en cuanto al propio Kibai...
— Demasiado cerca de no contarlo... — pensó para si mientras el cuello le enviaba un aguijonazo de dolor. Aunque al principio no había sido consciente de ello por la adrenalina y la urgencia de sacar a Bertram y Moja del agua, el mink no había tardado en descubrir la sangre que empapaba todo el lado derecho del cuello de su camisa y su abrigo. Una de las astillas de madera debía haberle seccionado la zona, casi alcanzando la yugular. Seguramente no había muerto por milímetros...
Una vez asegurado el canastillo, se giró de nuevo para comprobar el pequeño campamento que habían establecido. Lo ideal hubiese sido una cueva, pero aquella isla parecía ser un enorme bosque gigante, así que había procurado buscar el claro más oculto posible, hasta encontrar un pequeño círculo, de como mucho siete u ocho metros de diámentro, rodeado de árboles frondosos y cubiertos todos de aquel mismo musgo de color verde blanquecino. Allí entre él y Bertram habían llevado a Moja, el cual estaba en un estado bastante peor que sus compañeros de División.
El mink pantera había perdido uno de sus afilados ojos, cuya cuenca estaba ahora cubierta con una cataplasma que el propio Kibai había improvisado con las plantas que había podido reconocer en las inmediaciones del claro, tanto por conocimiento como por su olfato, y su pierna se había torcido en un ángulo extraño, pero por desgracia Kibai no tenía conocimientos suficientes para saber como tratarla adecuadamente, y no quería arriesgarse a que la cosa fuese a peor. Por si acaso, y a modo de muleta improvisada, le había dejado al lado para cuando despertase el Bokken de madera que había empleado en su entrenamiento en Sulong, hacía varios meses en la isla de Drum.
Empleando un trozo de pedernal y la hoja de Raimei, el mink envió una lluvia de chispas hacia la hoguera, que no tardó, con la ayuda de un par de soplidos, en encenderse con un suave crepitar. Una vez listo, Kibai se echó hacia atrás apoyando la espalda en un tronco y asegurándose de quedar siempre con el viento de cara para detectar a más distancia a cualquier cosa que se le acercase.
Echando mano de su morral, el mink rebuscó dentro de la bolsa de cuero tratado para evitar la humedad, rozando con la mano los retales de color blanco y manchas de un rojo óxido que traía consigo desde Little Garden hasta dar con algunos trozos de la carne deshidratada y preservada que había preparado en aquella misma isla. Asimismo, su Den Den Mushi, que había sobrevivido milagrosamente, seguía comodamente agazapado en su abrigo, contento con las hojas de lechuga silvestre que el mink le había proporcionado.
Levantando la mirada hacia Bertram, Kibai se tocó un poco la zona del cuello antes de empezar a hablar con el pelirrojo.
— Deberíamos pensar en cazar algo. Necesitamos comida fresca. Y no me gusta como pinta esa pierna de Moja, si no despierta no sé como vamos a colocársela correctamente sin hacer un fiasco. Dentro de poco anochecerá, yo debería hacer la guardia nocturna, si algo viene, lo veré antes de que él me vea a mi...
La Caja de Pandora
Resumen
Kibai prepara una hoguera en el campamento que la División ha montado en la isla de Chisi. Examina a Moja y finalmente interactúa con Bertram
Localización
La División 50 se encuentra en un claro del bosque Utsukushi, de forma vagamente circular y con unos siete metros de diametro. Kibai está a cuatro metros de Betram y a tres de Moja.
Daños
Tal y como ha sido especificado por la Administración aquí Kibai está con sus stats de Vida, Energía y Espíritu al 50% del total. Regenero un total de 50 de Energía por no estar en combate.
off
Tal y como me faculta mi oficio de Explorador III, he empleado materiales naturales para improvisar un ungüento para el ojo de Moja a fin de combatir la eventual infección de su ojo. También he dejado a su lado el Bokken que consta en mi inventario.
06-09-2026, 02:09 AM (Última modificación: 06-09-2026, 02:10 AM por Bertram Gaufrid.)
El joven arquero y cazador de la división 50 de la marina, y su actual líder, se estrenó como nuevo comandante de división con un suceso fatídico y cuasi letal para todos los miembros, un hecho que dentro de todo o malo y todo lo que ha sucedido, le hace sentir un alivio al ver que sus instintos siguen funcionando perfectamente, pues apenas un día antes de emprender el viaje que acabó en el desastre el joven arquero decidió pedir a un compañero de otra división que se encargue de su compañero animal por el momento. El barco que tanto tiempo les acompañó terminó convirtiéndose en un enorme cúmulo de madera en las costas de Chisi, y al mismo tiempo que eso ocurre, los miembros de la división no salen ilesos del suceso siendo que cada uno acaba herido de una forma diferente. El joven pelirrojo se encuentra ahora mismo sentado en una especie de claro en aquella isla que parece ser un enorme bosque sin fin, pues hasta donde le llega la mirada por lo que a pesar de que en la situación actual de los marines una cueva sería un refugio más apropiado, no parece haber tales en la isla, o por lo menos no por la zona en la que se encuentran. Ninguno está en condiciones reales de adentrarse demasiado para investigar y buscar cuecas cercanas, por lo que se adentran en un bosque que, en otras circunstancias el propio contramaestre investigaría por su amor a ese tipo de entornos, una pasión que denota su origen cazador.
El joven pelirrojo debe agradecer a Kibai, quien aun con una herida en su cuello, sacó a Moja y al propi Bertram del agua y colocándolos a salvo en tablones de madera para llegar a la costa de aquella isla que parece gobernada por completo por aquel enorme bosque. Si el joven no estuviera realmente al borde del colapso su mente estaría buscando rutas, pensando por donde empezar la exploración y tratando de adivinar el tipo de fauna y flora que hay en la isla, pero su mente actualmente está ocupada en evitar morirse, mantenerse en pie como pueda y mantener a salvo a sus hombres, pues pese a que está herido tiene un alto sentido de la responsabilidad muy elevado, y cuando tiene algo a su cargo lo cuida con todo el cuidado posible, y hace de todo para evitar que lo dañen o para que se recupere bien si acaba herido por algo que no puede evitar. El joven al principio apenas nota mucho, está demasiado debilitado por el prolongado contacto con el agua de mar, pero conforme se va recuperando, va notando una fuerte punzada en su pecho, concretamente a la altura de su pectoral izquierdo dejando un enorme agujero que de milagro no le ha atravesado el corazón haciendo que llegue al fin de su camino antes de reencontrarse con Titta.
A pesar de haber sido salvado, el cansancio y el dolor por poco le hacen rendirse, su cuerpo se encontraba pesado, pero su mente y su alma en cambio se niegan a rendirse, por ello es que inmediatamente su mente solo ve los rostros de aquellos que siempre le apoyaron, los que le apoyan ahora, los que lo siguen, bien por ser el superior a cargo o por ser un ejemplo a seguir de un único encuentro, pero sobre todo, cuando aparecen las imágenes de Maria y Titta tristes por su partida sus ojos vuelven a encenderse y su cuerpo es arrastrado por su voluntad de seguir adelante. A pesar de su estado el que está realmente mal es Moja, habiendo perdido un ojo y teniendo fracturas en el cuerpo por lo que entre Bertram Y Kibai lo llevaron a una zona más resguardada, un claro donde poder descansar y formar un pequeño campamento para recuperarse. Mientras Kibai termina de preparar un fuego, Bertram se encuentra apoyado en un árbol cerca de Moja, quien fue tratado por encima por Kibai en lo del ojo, pero ninguno de los dos tiene conocimiento de medicina para poder lidiar con ese tipo de heridas sin provocar más daños que beneficios. Bertram no está en grandes condiciones, pero mantiene su arco cerca, y sus sentidos atentos a lo que les rodea, pues si algo se acerca con hostilidad lo atacará sin dudar, aunque le cueste.
Tras un rato de preparación Kibai le comenta a Bertram que él debería hacer la guardia nocturna por ser capaz de ver lo que se acerca antes que el arquero. Bertram se resiente de la herida y dice -Me parece bien, pero no creo que se acerque nada a nosotros de momento sir. Deberías descansar que nos sacaste del agua estando herido.-
El joven arquero se recuesta un poco más, pero mantiene una postura en la que no se resiente tanto la herida y puede actuar en caso de ser necesario, pero para lidiar con la herida usa una hoja limpia para simplemente evitar el sangrado, cubriendo la herida.
Carcaj Eléctrico
Resumen
Bertram sobrevive a duras penas al desastre, su corazón casi es atravesado por unos restos del barco y se ve salvado de ahogarse por Kibai. Tras eso se lleva a Moja hasta un lugar seguro junto a Kibai, y mientras descansa responde a Kibai.
Daños
Tal y como indica Kibai, vengo con el mismo resultado de vitalidad, energía y espíritu, así como los atributos
06-09-2026, 04:31 PM (Última modificación: 06-09-2026, 04:32 PM por Moja.
Razón: Stats al 50%
)
Inconsciencia…
El chasquido de el látigo resonaba con fuerza mientras Moja se recogía en una esquina del lugar. El olor a hierro, proveniente de la sangre, la tierra húmeda impregnaba en su pelaje, ese dolor en las costillas de las patadas, hacían que temblara de miedo. Simplemente no podía ni pararse y mucho menos desobedecer las ordenes de aquel amo que le había dicho que no se movieran de aquel lugar. Por su cabeza pasaban miles de ideas y últimamente la que mas fuerza ganaba era la de acabar con su vida y así poder acabar con su sufrimiento. El ver la muerte de sus padres años atrás con sus propios ojos, hizo algo en su cerebro que le incitaba a terminar aquello.
-Levanta, te sacaremos de aquí- dijo aquel hombre tendiéndole una mano.
Aquella mano que le habían tendido para ayudarse a levantarse, por aquella persona vestida de blanco, con el logo de la marina en la gorra. Fue algo que sin duda no olvidaría nunca en su vida. Ese simple gesto hizo que las ideas que le rondaban en la cabeza se fueran sin volver a aparecer nunca más.
Volviendo al presente…
-¡Aggg!- gritó Moja mientras intentaba incorporarse.
El dolor agudo en su cara y su pierna derecha hicieron que Moja gritara de dolor al despertarse. De pronto, algo había cambiado en el. Sentía algo extraño, aparte del intenso dolor. Faltaba la mitad de su vista, una negrura absoluta cubría el lado derecho. Aguantando el dolor intentó tocarse el ojo, pero al sentirlo lo supo con certeza gracias a sus conocimientos médicos. El globo ocular había sido rasgado por la mitad por el golpe de la caída. Descubrió que el impacto del desguace no solo le destrozó el ojo, sino que le dejó la cara ardiendo. Una punzada sorda y la falta de visión lateral que descolocaba sus instintos.
Desvió la vista hasta la pierna y esta estaba doblada en un ángulo antinatural, sin duda su tibia y peroné estaban rotos. Por suerte no era una fractura abierta y no había pérdida de sangre. Sin duda no podría caminar en una buena temporada. Tocaba recuperarse a pasos agigantados. De pronto notó algo con su mano derecha. Lo palpó un poco y al dirigir la mirada se dio cuenta que era el Bokken de madera de Kibai.
Tras eso, Moja escucho las voces de sus compañeros Kibai y Bertram. Estaban debatiendo sobre las guardias mientras intentaban hacer algo de fuego. Agarró con fuerza el Bokken de madera e intentó incorporarse torpemente, apoyando la espalda contra el tronco, intentando no mostrar debilidad mirando a ambos con su único ojo ahora.
-Kibai, tira fuerte recolócala. No quiero quedarme cojo.- le dijo a su compañero.
El tirón se sintió como si un millón de agujas se le clavaran a la vez en la pierna. Apretó los dientes y mantuvo la compostura, intentando hacerse el valiente. Una vez recolocada, Moja sacó una de sus flechas de la aro aro no mi y la enrolló con fuerza en su pierna, bloqueándola para que no se moviera. Aquello era solo algo temporal mientras conseguía un par de palos y unas vendas para hacerse una férula temporal.
Información
Resumen
Moja tiene un pequeño flasback de su infancia. Se despierta entre dolor y se da cuenta que ha perdido un ojo y que tiene fracturar la pierna derecha. Se incorpora y le pide a Kibai que le ayude a recolocarle la pierna. Utiliza una de sus flechas para utilizarla a modo de férula temporal.
Inventario
El indicado en la herramienta.
Bélico no Bélico
Fractura pierna derecha no tratada: Tema 1/5 stats al 90%.
En cuanto a escuchó a Moja removerse, Kibai se levantó de un salto para dirigirse hacia él, agachándose a su lado.
— Eh, eh colega... Despacio, no te toques mucho la cara, te he puesto una cataplasma con lo que he podido encontrar por aquí, pero no es nada muy permanente, necesitaré que me digas qué plantas traerte para hacer algo más efectivo.
El mink escuchó atentamente las instrucciones de su congénere, antes de apoyar una mano sobre la rodilla de Moja y otra sobre su tobillo. Tensando los músculos, se dispuso a tirar, pero antes, recordando lo que había olido a su llegada, le alcanzó un trozo de madera para que lo mordiera.
— A la de tres, vale? Una, dos...
Kibai dio un fuerte tirón desde la zona del tobillo de Moja, escuchando el desagradable sonido del hueso rozando contra el hueso. En cuanto la pierna estuvo colocada, una de las flechas producidas por la Akuma no Mi de Moja envolvió su pierna, sujetando la zona lesionada en su sitio.
— Hasta que te curemos del todo, tendrás que moverte lo menos posible me temo. Tú solamente dinos a Bert y a mi lo que necesitas para curarte y te lo conseguiremos, de acuerdo?
Tras darle un poco de agua al mink pantera, Kibai se levantó, acercándose a Bertram. Échando un trozo de madera más a la fogata disimulada por el canastillo, el mink se agachó al lado del pelirrojo para hablarle en voz baja.
— En cuanto pueda moverse, deberíamos cambiar de ubicación, no me gusta estar demasiado tiempo parado en un mismo sitio. Además, preferiría estar lo más lejos de la costa posible por el momento.
Con aquellas palabras, el mink dio un salto hacia una de las ramas de los árboles que circundaban el claro, procurando ignorar la punzada que sentía en el cuello cuando lo forzaba demasiado hacia la izquierda. Sin dudas el haber estado tan cerca de perder la vida era algo de lo que uno no se recuperaba fácilmente. Una vez bien posicionado comprobó como la luz decaía cada pocos minutos, lo cual solo podía significar que el atardecer estaba tocando a su fin. Sus ojos esmeralda fueron reduciendo sus iris cada vez más, pasando de ser las habituales rendijas verticales a auténticas lentes naturales para la visión nocturna. Tras captar la dirección actual del viento, el mink fue variando su posición de árbol a árbol, procurando no entrar en contacto directo con ninguna enredadera ni flor con colores demasiado vivos hasta situarse en un punto en el cual tenía el viento de cara y su espalda apoyada contra el tronco cubierto de musgo. Agachándose hasta adoptar una posición acechante, el mink calmó su respiración y su pulso, teniendo a Raimei y a Arashi bien a mano y oteando los alrededores del claro, girándose de vez en cuando para vigilar la zona que tenía a su espalda, mientras su fino olfato filtraba continuamente cualquier tipo de aroma extraño que le trajese el viento.
La Caja de Pandora
Resumen
Kibai se acerca a Moja para comprobar su estado y le ayuda a enderezar su pierna dañada. Tras esto, habla con Bertram sobre moverse en cuanto su compañero sea capaz y después trepa a un árbol para iniciar la vigilancia del campamento aprovechando su visión nocturna.
Localización
La División 50 se encuentra en un claro del bosque Utsukushi, de forma vagamente circular y con unos siete metros de diametro. Kibai está a cuatro metros por encima de Moja y Bertram, apuntando con su vista hacia la entrada del claro.
Daños
Tal y como ha sido especificado por la Administración aquí Kibai está con sus stats de Vida, Energía y Espíritu al 50% del total. Regenero un total de 50 de Energía por no estar en combate y regenero de Espíritu mi CH/4, que es 55.
off
Tal y como me faculta mi oficio de Explorador III, he empleado materiales naturales para improvisar un ungüento para la herida de la cabeza de Moja a fin de combatir la eventual infección de su ojo. También he dejado a su lado el Bokken que consta en mi inventario.
El joven arquero mantiene la compostura dentro de lo posible, sobre todo teniendo en cuenta la terrible situación en la que se hallan ahora mismo el pelirrojo y sus dos compañeros minks, siendo Moja el que salió peor parado de todo ello pues no solo tiene una pierna fracturada, sino que ha perdido un ojo, algo que de suceder al pelirrojo sería literalmente el final de su camino como marine pues sin un ojo pierde toda percepción de profundidad, y para un tirador eso es una condena. Con un rápido vistazo, Bertram puede percibir gracias a su costumbre de observar todo desde pequeño, que el mink pantera no se encuentra en el mejor de los estados, y no solamente en lo que se refiere a sus heridas físicas. El grito al despertar denota una emoción más profunda que el dolor que sentirá ahora, sino que se trata seguramente de un terror profundizado en su ser, probablemente con raíz en su pasado. El joven arquero mantiene la atención al entorno y cuando ve a Moja querer moverse, se mueve junto a Kibai, pues lo último que necesita Moja ahora mismo es sobreesforzarse, y tal como dice el leopardo, lo mejor es que no se toque mucho el ojo, puede provocar infecciones y reactivar el sangrado.
Incluso en su situación, Moja le dijo a Kibai que recoloque la pierna de un fuerte tirón para evitar quedarse cojo. El leopardo le da algo para morder, algo como lo que hizo Bertram con Maki en Little Garden tras el flechazo, y la recoloca en su lugar diciendo que hasta que no esté del todo curado se mueva lo mínimo posible. El joven arquero por su parte decide colocar un pequeño sistema de seguridad, aunque antes de ello escucha las palabras de Kibai y asiente antes de decir en el mismo tono -Tienes razón, deberíamos movernos algo lejos de la costa, aunque no podemos estar en continuo movimiento hay formas de evitar que la fauna nos moleste sin delatar nuestra posición a otras personas si es lo que te preocupa sir.-
Ciertamente el fuego es útil para alejar a las bestias, pero puede delatar la posición a personas y esos son más peligrosos, pues pueden atacar por el simple hecho de querer hacerlo, no necesitan un motivo siquiera, mientras que los animales mayormente atacan para defenderse y alimentarse. Conforme Kibai se aleja para vigilar, Bertram se levanta con cuidado, notando la punzada de dolor en su pectoral izquierdo y se acerca a Moja, mientras extiende su haki un total de 20m a su alrededor, por lo que si algo se acerca a menos de 20 metros, podrá saberlo al instante. Una vez junto a Moja le dice -Trata de mantenerte relajado y hacer el mínimo esfuerzo posible sir. En cuanto te veas con fuerza nos moveremos a algún lugar más seguro, apóyate en mi para evitar dañar la pierna.-
Carcaj Eléctrico
Resumen
Bertram responde a Kibai antes de acercarse a Moja activando su haki para controlar el entorno. Tras acercarse a su compañero le dice que mantenga la calma y avise cuando tenga energías para adentrarse.
Daños
Tal y como indica Kibai, vengo con el mismo resultado de vitalidad, energía y espíritu, así como los atributos
Bélico
Expando el Kenbun 20m gastando 20 de energía.
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Recupero 54 de energía al estar fuera de combate y 45 de espíritu.
Total:
Energía: +54*2(añado la del turno anterior)
Espíritu: 45*2(añadiendo la del turno anterior) -20=70
Desde que habían salido de Skypiea nada había salido como quería. Se atrevió a manejar el Royal Quiver como su navegante, pero aquello había supuesto la pérdida del barco y de todo lo que tenían dentro. Además, pudo darse cuenta de que sus compañeros habían recibido heridas, aunque sin duda el peor parado había sido el. Pues perder un ojo para siempre y la imposibilidad de moverse durante un tiempo supondría una desventaja táctica si algún animal o alguien la isla les tendiese una emboscada. Sin duda sus compañeros tenían razón lo mejor era alejarse de la costa lo antes de recibir visitas inesperadas.
-Hay que buscar un lugar cerca de un riachuelo para tener agua para beber y poder limpiarnos las heridas- dijo forzándose a si mismo a hablar, mientras intentaba ponerse de pie, -Kibai necesitaré algo de alcohol para desinfectar la herida y si encuentras alguna planta para hacer algo de antibiótico, mejor-
Tras ese esfuerzo para hablar con sus compañeros se sentó en una enorme piedra cercana, para así poder descansar un poco del esfuerzo de moverse. Trataba de animarse mentalmente tras lo sucedido, aunque no era nada fácil. De pronto una idea se le pasó por la cabeza para poder hacer algo y poder moverse más fácilmente. Sacó un par de flechas más y envolvió cada una en un antebrazo y las alargó hasta el suelo. Haciendo algo parecido a unas muletas para poder moverse mejor.
-Con esto podré moverme- susurró para si mismo.
Dio unos cuantos de pasos probando su estabilidad, pasando de ser un poco torpe al principio a poder manejarlo con facilidad tras un rato. Aun tenia que moverse suavemente por todo lo ocurrió, pero había que empezar moverse de allí lo antes posible.
-Podemos movernos cuando queráis- indicó a sus compañeros, mostrando como daba un par de pasos con las muletas de flechas.
Moja quería estar en ese lugar el menos tiempo posible, ya suponía una carga para sus compañeros en ese estado y quería moverse para encontrar un lugar mas seguro.
Información
Resumen
Moja indica a sus compañeros que es mejor moverse cuanto antes. Crea unas muletas con sus flechas y se pone a practicar un poco antes de indicar a sus compañeros que estaba preparado para moverse.
Inventario
El indicado en la herramienta.
Bélico no Bélico
Fractura pierna derecha no tratada: Tema 1/5 stats al 90%.
Gastos
Creo 3 flechas = -18
Fuera de bélico genero = 52
Total = +34 energía
Kibai se quedó reflexionando sobre lo que le decía Moja. Las plantas medicinales con propiedades intibióticas no eran demasiado difíciles de encontrar, tan solo tendría que alejarse un poco más y buscar mejor, cosa que hasta ahora no había sido posible debido a que estaba más centrado en localizar un lugar minimamente seguro en el que poner atender a Moja y esperar al menos hasta que se recuperase. El alcohol por otro lado...
Aquella isla estaba totalmente desierta aparentemente de civilización, o al menos eso le había parecido al mink, pues nada había visto similar a un puerto, edificios o senderos señalizados desde que habían llegado a Chisi. Podía fabricar alcohol si, pero dudaba que pudiese llegar al grado de pureza suficiente como para que este llegase a ser factible de emplearse como desinfectante, ya que lo único que podía hacer era ponerse a fermentar fruta y filtrar el contenido una y otra vez con piedras y arena hasta que no hubiese ningún tipo de residuo visible. De todas formas y para no desnimar a Moja, se limitó a asentir y a darle un par de palmaditas en el hombro.
— No te preocupes, nos las apañaremos bien.
Sin embargo, una vez en su particular atalaya en lo alto de uno de los árboles, los pensamientos más sombríos empezaron a abordar la mente del mink. Si realmente aquella isla estaba totalmente desierta, no sería facil salir de allí, a menos que...
— Esos rastros que olí cuando llegué... — pensó Kibai para si.
Ignoraba quienes serían esos humanos o que intenciones los habrían traído a la isla, pero sin duda habrían venido allí en algún tipo de embarcación. Moja tenía un Log Pose, de modo que sería factible para ellos llegar a la siguiente isla en cuanto su posición hubiese resultado fijada en la brújula. Faltaba saber si aquella gente estaría dispuesta a dejarles subir a bordo, o si la División tendría que hacer valer sus galones para poder llegar hasta su destino.
No obstante, ahora lo primero era lo primero. Moja tenía que estabilizarse minimamente, y necesitaban un mejor lugar para acampar. Cuando Kibai vio como su compañero empleaba su Akuma para improvisar unas muletas que le ayudasen a moverse, miró hacia Bertram desde lo alto, preguntándole silenciosamente su opinión antes de decidirse a iniciar la marcha. Tanto él como Moja verían perfectamente en la oscuridad que se avecinaba, pero no le hacía gracia que la puntería del arqueo pelirrojo quedase inutilizada cuuando comenzasen a moverse.
La Caja de Pandora
Resumen
Kibai valora las opciones que les pueden sacar del lio en el que están metidos, así como su propia capacidad para reunir los ingredientes que Moja necesita. Al estar la noche a punto de caer, mira hacia Bertram, a sabiendas que en la oscuridad el arquero lo tendrá mas dificil para disparar si se desplazan ahora.
Localización
La División 50 se encuentra en un claro del bosque Utsukushi, de forma vagamente circular y con unos siete metros de diametro. Kibai está a cuatro metros por encima de Moja y Bertram, apuntando con su vista hacia la entrada del claro.
Daños
Tal y como ha sido especificado por la Administración aquí Kibai está con sus stats de Vida, Energía y Espíritu al 50% del total. Regenero un total de 50 de Energía por no estar en combate y regenero de Espíritu mi CH/4, que es 55.
off
Tal y como me faculta mi oficio de Explorador III, he empleado materiales naturales para improvisar un ungüento para la herida de la cabeza de Moja a fin de combatir la eventual infección de su ojo. También he dejado a su lado el Bokken que consta en mi inventario.
El joven arquero no es ajeno a los peligros que corren, ni los innatos de la propia naturaleza, pues un bosque es un sistema complejo en el que las criaturas luchan continuamente por sobrevivir, siendo que las presas tratan de escapar de los depredadores, quienes buscan alimentarse de sus presas en un equilibrio natural y perfecto que a lo largo de la historia solo ha sido desestabilizado por los seres humanos, ya que son quienes menos se adaptan a vivir acorde a la naturaleza, queriendo adaptarlo todo a su comodidad. Idealmente el joven pelirrojo hubiera buscado una cueva donde asentarse, preferiblemente cerca de alguna fuente de agua para poder beber y lavarse, pues así tendrían una defensa natural que les cubre la retaguardia y limita los puntos desde los que pueden ser atacados. Pese a ello, no siempre lograrás la mejor situación, por lo que el arquero aprendió a adaptarse y buscar la mejor opción entre las disponibles y trabajar para hacerla funcionar. Tanto Kibai como Bertram habían ofrecido una ayuda para el problema de movilidad de su compañero mientras él comentaba al leopardo que busque plantas que sirvan de antibiótico, algo factible al estar en un bosque, y alcohol, siendo esto más complicado pues aunque se pueda fermentar plantas para sacar alcohol el resultado puede no ser adecuado como desinfectante.
Al ver como Moja soluciona el problema de movilidad los marines se enfrentan a otro problema, por la noche hay menos luz, y el arquero no tiene tan buena visión en ausencia de luz por lo que no podrá pelear a todo su potencial, aunque ya lo hizo una vez en aquel dichoso foso donde la conoció. Dejando recuerdos y molestias de la herida de lado, Bertram se mueve al ritmo que puede moverse Moja mientras dice
-Idealmente encontraríamos una cueva como refugio, nos protegería del clima, animales y estratégicamente limita las opciones de ataque enemigas, por lo que resulta más sencillo defendernos sir. A falta de una cueva, un claro pequeño de una sola entrada o incluso un hueco en un árbol lo bastante grande para que quepamos dentro puede servir. Respecto al agua yo mantendría una distancia mínima del río pues es donde se reunirá cualquier criatura que esté en el bosque.-
El arquero se rasca tras la cabeza mientras mantiene sus ojos atentos a todo lo que le rodea, un instinto que sigue grabado en su cuerpo tras años cazando, consciente de que en un bosque muchas criaturas atacan por sorpresa, y si no conoces el bosque es sensato mantenerte alerta. A su vez mantiene el haki a la misma distancia por precaución.
Carcaj Eléctrico
Resumen
Reacciona a los actos de sus compañeros y emprende la marcha, dando su opinión sobre donde asentarse.
Daños
Tal y como indica Kibai, vengo con el mismo resultado de vitalidad, energía y espíritu, así como los atributos
Bélico
Expando el Kenbun 20m gastando 20 de energía.
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Recupero 54 de energía al estar fuera de combate y 45 de espíritu.
Total:
Energía: +54
Espíritu: 45-20=25
El ojo derecho le empezaba a escocer bastante. El efecto antiséptico del apaño que le había puesto Kibai empezaba a desaparecer. Las ideas de cómo hacer para aprender a vivir con lo que le tocaba ahora pasaban por su cabeza. Por momentos, sentía que aquello no era más que una prueba para volverse mucho más fuerte. Pero después el dolor de la pierna y el ojo le hacían volver a la realidad. Aquella era su nueva situación y tendría que aprender a vivir con ella. La solución a su problema no era algo que pudiera resolver en ese momento, así que decidió centrarse en lo que tenían por delante.
Las palabras de Bertram sobre buscar una cueva o un claro eran sin duda las mejores opciones en aquel momento. En cuanto terminó de hablar, Moja simplemente lo miró y asintió con la cabeza. No tenía necesidad de hablar ante la decisión del Contramaestre. De hecho, ya había hablado demasiado para lo que era habitual en él. Echaba de menos la seriedad de Stroud en aquel momento, pero confiaba en que su compañero Bertram podía asumir la responsabilidad de guiar a la división.
Con torpeza, cogió una de las mochilas, se la echó al hombro y se dispuso a andar detrás de su compañero. Aquello no iba a ser una travesía nada fácil en sus condiciones. Hacía poco que había despertado, sentía el cuerpo pesado y el dolor hacía que cualquier movimiento fuese difícil. Sacó otro par de flechas. Con estas ya tenía cinco fuera. Empezó a utilizarlas para apartar el follaje y las ramas que encontraban por el camino. También estaban preparadas por si tenían que defenderse de alguna emboscada.
Tenían que moverse antes de que llegara la noche mientras buscaban un refugio en condiciones.
-Lo siento, chicos. Siento ser una carga- susurró para sí mismo, intentando que nadie pudiera escucharlo.
Información
Resumen
Moja se prepara para salir, saca dos flechas más y se prepara ante cualquier imprevisto.
Inventario
El indicado en la herramienta.
Bélico no Bélico
Fractura pierna derecha no tratada: Tema 1/5 stats al 90%.
Gastos
Creo 2 flechas = -12
Fuera de bélico genero = 52
Total = +40 energía