[Presente absoluto | Fic Navegación.] Saliendo de la ciudad dorada.
#1
Primavera 9, Cerca de la media noche.

El espíritu del fuego arde en mi y debo alimentarlo todos los díasde ahora en adelante. Con motivación, con metas, con sueños. El reciente descubrimiento con Jalindra había dejado marcas que aún necesito procesar. Me desconectan de lo material. 


Meditaba un rato antes de que se sintiera el cambio de temperatura. Sutil, recuerda que está primavera, pero aún en la noche traerá mucho frio. Siento la brisa bajo mis alas. Enfocado en mi propio fuego naranja. Pienso en el y lo alimento. Respirando plenamente, que ese fuego crezca, exhaló su calor. Aún no es muy fuerte, aún necesita ser cuidado para despertar. Me mantiene, pero el cultivarlo necesita más de mi tiempo y atención. 


Me levanto del suelo y doy una caminata breve a la cabaña. Amo pensar que puedo regresar y que hay personas con las que puedo compartir. Me reservo la sonrisa, pero abrazo lo reconfortante como quien disfruta estar acostado en una cama de plumas.


Desde lejos veo movimiento. Si, ellos son muy adultos y muy preparados. Seguro estuvieron despiertos en lo que me fui. Toque la puerta y abrí para ver como estaban todos. —¡Que dicen mi gente preciosa! — Era más que evidente que lo decía por cierta persona en especifico, pero lo mas seguro es que no recibiera una respuesta por su parte. 


— Maestro Sangolao. A que no adivina a quien conocí hace poco. Me perdí en una academia donde entrenaban otros lunarian y me trataron de la patada. Pero había una mushashita llamada Jalindra que me enseño unas cosas que te sorprenderan. — Compartí asumiento que todos estaban allí y que alguno escucharía mi historia, pero era mas que evidente que la relación entre ellos estaba afinada de manera distinta. Mientras yo venía tranquilo a buscar por mis cosas, mis ropas y colección de guantes y punteras que nunca uso. Aquella daga que me acompaña cómo un totem y la uso para todo menos para pelear. 


Me había hecho con los recursos de una log póse nueva, una que si funcionara en la Grand Line. Lastimosamente aquí arriba no había mucha suerte en general. Imagino que para subir al cielo no hay una brújula mágica que te diga hacia donde tienen que apuntar tus velas. Yo siendo un viajero que aun es bastante novato en muchos aspectos vi que la preparación mia era tan sencilla. Malacostumbrado a que para los eventos importantes había llegado siempre por medios pagados y no propios. 


— ¿Y cómo planeamos irnos? — Solté al ver la cantidad de cosas que habían preparado ellos tres. Miré con atención a Mahou moneando y al duro mink-birka haciendo todas las tareas como los representantes de aquella excursión sin retorno. 


Ciertamente no había tenido demasiadas conversaciones como un pirata y la verdad es que aun tenía tantas cosas que aprender de ellos, que ciertamente me había enfocado más en compartirme con ellos y mezclarme en su dinámica sin mostrarse del todo mis verdaderas habilidades como pirata. Ellos aun no lo sabían, pero se habían hecho con el mejor timonel que había en skypea, ese barco iba a surcar las nubes y las olas como un surfista rubio y radical. 


— A ver, con que te ayudo demen esas cajas y bien amarradas que yo me encargo de llevarlas. —


Claro, ellos sí sabían a que me refería. Me di la vuelta y pateé la puerta para abrirla. Cargado de energía di varios pasos para avanzar y una vez salí haría uso de mis habilidades para agigantarme hasta unos 20 metros de altura. Me haría visible, majestuoso, imponente, que mi negrosidad asombre a todos los que tienen ojos. Lo único malo de agigantarse es que el dolor en la pinga incrementa también, dios mio, ya saquenme de esta isla, nunca me había dolido tanto tener pito. 


Me puse de de rodillas y mi mano en el suelo sería las plataformas para llevarlos conmigo. No solo a las cosas, las cosas me cabía en una mano, podría llevarlos a ellos sin problema alguno. Zhang ya podía convertirse en una brisa de nieve y ponerse en mi hombro, ya que hay mas confianza, pero las chicas no sabía si estarían acostumbradas a que las lleve un gigante tan hermoso.

Varios minutos de caminata despues, lo que nos habría tomado horas de camino fue solo una caminata alegre. Mis zancadas infinitas nos acortaron los peligros de la noche pues me puedo desplazar mas distancia en menos tiempo. — ¿Me estas diciendo entonces que uno de esos barcos es de ustedes? Primera vez que viajo en uno tan grande, se la rifaron, bueno, no te preocupes, lo cuidaré como si fuera mi bebé. — En lo que me acercaba al crucero soñada y dejaba las cosas de todos en cubierta y les ponía la plataforma a las damas. 


Estaba agotado, golpeado, motivado, emocionado, cansado y con mucha energía aún por dar.


off
[Imagen: from-Pix-AI-2058552647297991195.png]
#2
Era de noche cuando el nuevo integrante de la tripulación entró en la habitación donde ella aguardaba junto a su morral; bajarse del Wu Wei con poca ropa había sido la mejor decisión que podía haber tomado, pues, desde su perspectiva, pocos días habían pasado desde que llegaron a aquella tierra de «ángeles». Además, eso también le había servido como excusa para moverse de un lado a otro investigando el lugar. Y ya no solo investigarlo, sino reencontrarse con viejos conocidos, conocer a otros o simplemente disfrutar de lo que se suponía que también era parte de su cultura. Aunque, en el fondo, le hubiera gustado hacer mucho más.

—¡Que dicen mi gente preciosa! 

Bai observó por un momento al muchacho de níveo cabello como si pudiera entender sus palabras, miró a Zhang y asintió con la cabeza. Después, tomó el pesado morral e hizo un pequeño barrido con la mirada en derredor.

—Espero no olvidarme nada... —Murmuró al tiempo que se tocaba el cinturón del cual colgaba su espada junto a la pesada cadena—. No me gustaría dejar nada atrás. Añadió, llevándose instintivamente la mano al guantelete y afianzándolo a su morena piel.

Después, esperó a que todos salieran de la habitación, se despidió en silencio de lo que había sido su hogar durante su breve estadía y se fue junto a ellos cerrando la fila del peculiar grupo. Sin embargo, y para su grata sorpresa, Heras se ofreció a llevarlos en su palma. Bai aceptó. Así que con cuidado se subió sobre él y se dejó llevar hasta su verdadero hogar.

Una vez ya instalada en el Wu Wei, y con el morral descansando sobre la cama, se apresuró a volver a cubierta para ofrecer su ayuda en los preparativos de la partida. No obstante, siendo que no tenía un cometido en concreto, se dirigió al noray y aguardó allí, atenta a cualquier indicación. En ese momento, sus ojos se encontraron con los de Zhang, cuya voz era la única capaz de entender y, tras recibir la señal, liberó la vuelta del cabo y tiró de él con cautela, recuperándolo poco a poco mientras lo ordenaba entre sus manos.

Información
Bai Mudan
PROCESAMIENTO DEL VACÍO
⚖️ Capitana del Wu Wei
฿105,000,000
Nv.23 — Silogista
Virtudes
Vicios
#3
Y de nuevo, la vida los empujaba a un viaje sin retorno, a una aventura inesperada en aquellos mares tormentosos, pero ahora, luego de una semana en aquella isla en las alturas, el ambiente en el Eco del Vacío se sentía diferente. Hacía ya varias horas se habían despertado, y tras un rato de alistar sus objetos, Zhang, aferrado a su peludo amigo, salió de su habitación.

Ya era de noche, y pronto tendrían que salir de allí, pues el tiempo límite que se les había impuesto al llegar estaba a pocas horas de cumplirse. Zhang tomó su mochila y pronto avanzó entre sus compañeros, ayudando a los demás a llevar sus objetos. Zhang no tenía muchas cosas, y solo había llevado conocimientos y plantas, que trasplantaría en altamar.

Un vacío en su estómago lo hacía sentirse vivo, y aunque no estaba claro cómo sería el descenso, esperaba que no fuese tan caótico como la subida. Zhang saludó entonces a sus compañeros y, contagiándose de la alegría de los demás, los saludó a todos.

—Hmmm… Hola a todos, ya nos llegó el día de partir, y el log ya marca nuestra nueva ruta. ¿A donde llegaremos ahora?

Saludó a todos, y aunque para este viaje el viejo burro descansaría de la navegación, estaba seguro de que no sería fácil; nunca lo era, y menos cuando eran solo cuatro personas allí. Por ello, luego de tomar sus cosas y robarse algo de comida del lugar, aprovechó a su nuevo compañero para cargar lo pesado.

Se acercó a Mahou antes de salir y le dejó en las manos un par de duraznos del banquete. No hizo falta explicarle para qué eran. Silencio, sobre el hombro, ya había puesto un ojo en el más grande.

Fue así como, llegada la hora, todos sobre Heras marcharon directo al Wu Wei, que resistía imponente donde le habían dejado. Y como cuando se vuelve a un hogar, Zhang dio un gran brinco hasta llegar a la cubierta, y dejó sus objetos y a Silencio tranquilo por algún lugar.

El mono duró tranquilo lo que dura un mono tranquilo. A los pocos minutos ya estaba colgado de las cuerdas, y el viejo burro lo dejó ser, sin más.

Comenzó a alistar la embarcación: bajó las velas, ató los nudos y amarró todo, además de acercarse para revisar a Larry, que había permanecido en el sitio cuidando la embarcación. Al final todo estaba como lo habían dejado, y entonces se prepararon para marchar.

Zhang buscó a Bai con el ojo bueno y, cuando la encontró, le hizo una señal con la cabeza. No hicieron falta palabras, aunque él fuese el único al que ella podía entender; después de tanto tiempo, ya las palabras sobrabán.

—Hmmm… Joven Heras. Esa maestra suya de las alas blancas… —dijo entonces, con la misma calma de siempre—. Yo también estuve unos días con ella. Y ya que vamos a bajar del cielo, me gustaría saber qué le enseñó a usted, porque a mí me dejó con más preguntas que respuestas.

Y sin esperar respuesta, el viejo burro volvió a lo suyo. El mundo era mucho más pequeño de lo que la gente creía, y en el Wu Wei todavía quedaban cabos que revisar antes de que aquella isla los soltara.

Resumen
Zhang Guolao
"El vacío no se mueve, pero lo contiene todo"
❄ La Calma del Vacío
฿ 226,000,000
?Nv.19 — Logia Yuki Yuki
#4
Al momento en el que oyó la puerta abrirse y anunciar la llegada de alguien, Mahou cayó desde el techo en donde se estaba colgando de los muebles y balanceándose entre ellos, pues había estado muy inquieta al saber que ya era momento de irse. Un grito de dolor la acompañó por haberse golpeado la espalda contra el suelo y al mismo tiempo haberse mordido la lengua. - ¡AKH! -

Reincorporó su cuerpo quedándose sentada en el suelo, se llevó ambas manos para cubrirse la boca mientras aguantaba una lagrima en los ojos. - Edo di dodio-ugi... - murmuró, y vio llegar frente a ella los duraznos que terminaron en sus manos por parte de Zhang, a lo que Mahou no tardó en aceptarlos con emoción, de repente ya no le molestaba el dolor en la lengua, y notó que silencio estaba sobre los hombros del burro poniendo los ojos sobre ella, aunque la mona lo interpreta de otra manera, porque inmediatamente se abraza a los duraznos, y se gira ligeramente para resguardar su comida.

- ¡Ya era hora-uki! - se llevó un durazno a la boca inflándose un cachete por el lado en el que mastica y finalmente se puso de pie. - ¡No aguantaba ver mas plantas venenosas y frutas incomibles-uki! - buscó su bolsa, a la cual metió el resto de los duraznos que Zhang le entregó, tampoco es como si ella tuviera muchas más pertenencias. Ató la bolsa a una punta de su bastón, y así fue como lo cargó apoyándolo sobre su hombro, por otro lado, como de costumbre, llevó su martillo levantándolo con su cola que se enreda en el mango. Todo mientras mastica aquel durazno y deja que algunas líneas de jugo se le escapen por un extremo del labio. 

Ahora que está lista, se acercó a Heras, a quien todavía llama 'mono pájaro', lo miró de pies a cabeza con una mirada analítica, y tras unos segundos de esperar a que sus neuronas hagan sinapsis, sonrió. - Ya lo entiendo-uki... ¡No eres solo un mono pájaro-uki! - de inmediato lo señaló con su brazo libre. - ¡Eres un mono cuervo-uki! Eso es más específico-uki. - y vio como el ahora llamado mono cuervo se volvía mucho más grande de lo que ya era, y les ofreció su mano gigante. - ¡Ueeeh! ¡¿Por qué todos son tan grandes-uki?! ¡No es justo-uki! - lo dijo tras hacer una comparación de su estatura con la de los demás, dándose cuenta de que ella es la más pequeña. Por supuesto que no dudó en subirse también para regresar al Wu Wei

resumen
Mahou Chikao
¡DIVERSIÓN Y ÁNIMO!
? La Intrépida Sakura
฿ 20,000,000
?Nv.10 — Espíritu Alegre
#5
✓
Viaje: Completado
COSTE:

Entiendo que el navegante es Zhang, porque es el que tiene equipado el barco como piden las guías. Por lo tanto calcularé el peligro del viaje con su oficio Navegante 3 y el barco Velero.

— Peligro del viaje 8 - 3 (Navegante 3) - 3 (Velero) = 6

— El barco sufre 2.000PV de daño.

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