¡Contemos cabezas! :: PA :: Off Skypiea.
#1
Narrador / María Merlot

MUSIQUITA



Día 9, Año 18.
Primavera.
Hora: 4:46 p.m.
Playa de Arenas Blancas, Costa de Skypiea.

— Estoy totalmente convencida, sin miedo a equivocarme y en base a mis lecturas anteriores y estudios de navegación con Thrym-sama, que este viento no es nada favorable para partir, deberíamos esperar… no sé, unos días más… yo aun tengo un par de cosas que hacer también, cosas importantes que tratan de esto y aquello, y sobre todo de eso — la voz de la mestiza salió como siempre, encantadora. Sus manos nerviosas gesticulaban dulcemente. ¿Qué cosas importantes tenía que hacer? ¡Conseguir un Navegante! Ello podría navegar perfectamente, si… tenía el oficio bien aprendido pero luego de aquel remolino del averno y de como ver las manos de Hyákinthos abrasándose, no quería intentarlo… y eso que, buscó un suplente entre esos pollos y turistas pero nadie daba la talla. ¡Por eso no quería zarpar aún! Claro prometió a su hermana, y luego así misma, que haría lo que fuera por Valar. Así qué con un suspiro, y considerando las miradas que obtuvo de su elocuente discurso, mejor aceptaba el cruel destino y salían de ahí — Bueno, esta bien. Lo haré. Vamonos del cielo, regresemos al hermoso mar azul — se resignó hacienda un mohín con sus hermosos labios rosados, luego sonrió con alegría… pensar en volver a nadar la entusiasmaba muchísimo, aunque le daba miedo igual, a que el primo mono gyojin mintiera sobre extraerle la maldición.

Con su andar hipnótico, fue hasta el timón, a un lado se encontraba la mesa con un par de mapas, su Log Pose, reglas y lápices. Lo observó por un momento, quizás sí solo seguía en línea recta llegaría al sitio por donde ascendieron y de ahí simplemente hasta abajo, quizás en esta oportunidad lo recomendable sería hacer lo contrario de antes. Plegar las velas, y luego cuando estuvieran a punto de llegar… desplegarlas para planear y aterrizar con menos impacto. Hizo un par de cálculos, trazo algunas líneas, dibujó unas estrellas y corazones, hizo un par de círculos… ¡Alto! La bajada, si, concentrarse. Puso algunas notas en el borde y hasta una carita feliz. Le gustaría decir que no sabía lo que hacia pero lo cierto es que, aunque su memoria no logrará recordar cosas importantes, si retenía información científica y empírica, no estuvo días tras día, y noche tras noche, en vano aprendiendo sobre la navegación.

María Merlot camino hasta la baranda que daba a la cubierta mirando con cariño al Flush Royal — Algodón de Azúcar, Unnie, Bartolomiau miau miau y amadas mascotas. ¿Estamos listos? Porque estoy más que lista para navegar a nuestro próximo destino sea cual sea, siempre que sea junto a ustedes. Regresemos al mar azul, que tengo una cita con el destino entre sus cálidas aguas — sentenció colocando sus manos en la cintura, mirando al horizonte, y esperando que esta vez… la navegación fuera más tranquila. ¿Ya lo dije? Se veía hermosa como siempre, con el contraste del atardecer.



Día 9, Año 18.
Primavera.
Hora: 9:36 a.m.
Habitación de las Mujeres Valar, Costa de Skypiea.

La mestiza tomo el Den Den Mushi al tiempo que mordía su labio inferior. La estancia en la isla del cielo le resulto tan breve, tantas cosas que aprender y conocer pero sobre todo… ¡Sobre todo nada! Llamaría a Vivi para despedirse.

“¡Viviiiiii! Aquí María Merlot. ¿Cómo estás? ¿Desayunaste? Yo sí, celery con miel, estaba muy rico. Hoy partimos de esta isla, al atardecer. Es que a Algodón de Azúcar le cuesta levantarse temprano. Estaremos en la playa dónde desembarcamos. Ojalá pudiera despedirme de ti personalmente. Siempre recordaré como distrajiste a mis nakamas para poder ir a ver al Malvavisco. ¿Fue genial estar aquí, verdad? Lo único malo es que nunca conseguí un navegante pero en la próxima isla lo seguiré intentando. Cuídate mucho. Te llamó luego para contarte como llegamos, y me cuentes como llegaste tu. Y cualquier cosas que quieras, yo te escucharé. Me fui.”



READ ME
Karma Fanático: Hyakinthos. 
[Imagen: mmocheja.png]
#2
Día 9 de primavera, Año 18.
Playa de Arenas blancas, Costa de Skypiea.

Al final me había unido al grupo de Hyakinthos, Maria, Maki y la amiga de Maria, para bajar con ellos en su barco al Mar Azul. Sin darme cuenta, no por despistado, sino más bien porque andaba enamorado de mi premio del torneo, el cual me lo había venido a dar, unos días antes, uno de los guardianes de Zarutzuki, el emperador de aquel bello lugar en los cielos de este gran mundo.

Pues por culpa de esta nueva adquisición había guardado toda mi ropa, quedándome apenas vestido con mis calzoncillos, no sabía porqué, pero esto me sucedía bastantes veces. Con la bolsa al hombro y detrás del grupo de mujeres, y Hyakinthos, puse rumbo hacía la costa, donde estos habían dejado su barco al llegar. 

Durante el camino, perdido en mis pensamientos, la cara del capitán Ashura apareció delante de mí. Este tenía cara de enfadado. "Parece que me olvido de algo-do...- Me dije intentando recordar de que me olvidaba. "Aaahh coño... es verdad-don..." Me volví a decir, mientras sacaba uno de mis den den mushi del bolsillo de los calzoncillos, donde siempre llevaba mis tres den den mushi y sin esperar marqué el numero del capitán.

-¡Capitán! Estoy apunto de bajar al Mar con una banda de piratas que han decidido ayudarme-don.- Empecé a decir cuando este contesto al den den mushi. -Cuando lleguemos al mar y desembarquemos en la primera isla que encontremos te os volveré a llamar para que vengáis a buscarme-don- Proseguí antes de colgarle, sin esperar a que este me contestase o no.

Cuando llegamos al barco de las chicas y Hyakinthos, subí a cubierta de un salto, notando al caer como el barco temblaba bajo mis pies. "Parece que este barco es bastante... delicado-don..." Pensé, mientras me sentaba a un lado, donde no molestase a nadie y cerraba los ojos, con mi regalo al hombro, no me iba a dormir, pero me apetecía relajarme bajo aquel sol abrasador.

MushokuOff
#3
Skypea quedo atrás, como un susurro en el viento, muchas aventuras habían pasado junto a sus Nakamas. Ahora… ahora se encontraban rumbo a una nueva aventura. Algo parloteaba Merlot esperando retrasar el viaje un poco más… seguro le quedaron Marines por Besar… Maki solo pensaba en su bombón de chocolate y en su tesoro milano. Ambas… personas tan distintas. El brutal, ella intelectual e inocente. Maki no se decidía pues con ambos había disfrutado de lo que se llama… vivir. —Ya… no intentes retrasarnos… ya tenemos que irnos, lo mejor del amor es cuando se dosifica en poco… poco a … poco…— Maki Fumaba recostada en la barandilla con los pies sobre otra. Adyacente mirando hacia el cielo… lo… lo había pasado bien. Muy bien. —Además… no tuvimos suerte con conseguir un navegante competente… no… no pasa nada… en la siguiente isla conseguimos alguien bueno y sino… seguro te termina gustando. Despistada… hahahhaha— Se burlo Maki atorándose con el humo del cigarrillo. Tosiendo los pulmones por la boca.

Al menos había sido un viaje frutífero… alzo la mano… concentro la energía en su puño… el Haki… era una energía impresionante. Devastadora y estaba segura que podría mejorar más y mas la sonrisa de Maki de medio lado decidió que era hora… —VAMOS… VAMOS RATAS DE MAR!!! ALCEN LAS VELAS, PREPAREN LAS AMARRAS. SEÑORITA MERLOT ESTA LISTA? SEÑOR GATOLOMEN!!! LEVE EL ANCLA… USE SUS MUSCULOS!!! CHERRY… AYUDAME A LLEVAR A LAS AVES BAJO CUBIERTA!!!— Maki danzo por el barco, de derecha a izquierda. Cuando noto que las aves no querían descender. —VAMOS VAMOS… EN ESTE BARCO NO HAY VAGOS NO SEÑORITA MERLOT?— Maki empujo a Rochallor y a Kazu al fondo de la bodega y salió disparada emocionada hacia la proa para mirar como caerían al mar azul nuevamente. llena de emoción, llena de esperanza. Llena de amor por ver un futuro… junto a sus Nakamas… sus hermanos y hermanas… Sonrió a cada uno… era lo mejor que le había pasado llegar a conocerles.

Play Me!
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]
#4
Vestimenta





Casco, cubierta, mástiles.

Detestaba levantarse temprano, así que el hecho de estar despierto desde las once de la mañana —Sí, eso era temprano para él —, hacía que tuviera algunas ojeras bajo sus ojos, aunque en lugar de hacerlo ver mal o lúgubre, le daban un toque misterioso e intelectual, como el de alguien que ha estudiado toda la noche; sin embargo, había valido la pena la “madrugada”, pues pudo tomarse su tiempo para comprobar el estado del barco.

Maki había hecho un excelente trabajo reparando el Royal Flush, como siempre, aunque, de hecho, le sorprendía que aquella carabela fuera tan resistente, pues luego de la vertiginosa subida por esa corriente vertical que los llevó al cielo, era increíble que su hermoso barco aun estuviera en tan buena forma.

Revisó las cuerdas, los aparejos, luego comprobó que las provisiones estuvieran listas para zarpar: agua potable, alimentos, tanto para ellos como para las mascotas, también se encargó de hacer un pequeño inventario de sus suministros médicos y de las nuevas hierbas y remedios que logró conseguir en la isla del cielo.

La pólvora y municiones las dejó para el final, no es que utilizaran mucho los cañones o pistolas, a fin de cuentas, no tenían un tirador decente en la tripulación…Tal vez necesitaban a alguien con buena puntería. Se mordió el labio al pensar en ello, concentrado, intentando pensar en algún buen candidato para ese puesto, para nadie llegaba a su mente, excepto por una maraña de pelos naranjas que por algún motivo aparecía en su mente de vez en cuando pensaba en una persona con buena puntería…pero… ¿Por qué?

Aprovechó un momento de descanso, luego de haber asegurado la carga en la bodega, para salir a cubierta y recostarse en el barandal, desde ahí pudo notar que Merlot estaba revisando los instrumentos de navegación, todo gracias a lo aprendido con Thrym; sin embargo, el médico, aunque confiaba en la chica para otras cosas, sentía su corazón acelerarse al saber que sería la encargada de sacarlos de esa isla. Tragó saliva y sacó del bolsillo de su ancho pantalón un frasco con esencia de menta que alcanzó a oler antes de ver que el chico enorme que habían conocido tiempo atrás, también se subía al barco y llamaba a alguien.

Todo parecía estar en orden, parecía que por fin podía descansar antes de tener que encargarse de soltar las amarras e izar las velas; sin embargo, su pequeño momento de paz se acabó al escuchar los gritos de su capitana.

El médico se sobresaltó, casi suelta su frasco con menta y refunfuñó por lo bajo al escuchar a la mujer darle más tareas de las que ya había hecho.

—¡Oe! ¿Con qué derecho me llamas vago, lagartija? Me he encargado de todo lo necesario antes de zarpar —. A pesar de sus reclamos, el médico caminó para sostener la cinta con la que Mar Celo (Cara Melo) estaba amarrado, solo para guiarlo a la bodega junto con “Rock ‘n’ Roll” (Rochallor) y Kace Rola (Kazu Di. Ella). —Y no fuerces a los animales, no bajarán si los obligas, es más...creo que les caes mal pro alguna razón que no logro deducir...¿Será porque las iguanas se comen los huevos de las aves? —. Antes de encargarse de las dos aves, tomó un puñado de maíz seco que tenían en un barril cercano a la cocina y lo usó para guiar a los animales a un sitio más seguro…aunque, faltaba uno más…la mascota que el enorme hombre que recién se les unía había traído consigo.

—Vamos…vamos, estarán más seguros allá abajo —. Los animales obedecieron y cuando el médico los aseguró en la bodega del Royal Flush, dejándolos con algo de comida y agua, regresó a la cubierta para encontrar a Merlot haciendo pucheros, intentando ganar tiempo para no zarpar.

—Tranquila, sirena, créeme que también me habría querido quedar por más tiempo, tenía a un skypeano que estudiar ¿Sabes? Pero tal vez encontremos algo interesante en este viaje, además, así más personas en el mundo admirarán tu belleza y la mía, por supuesto —. Intentó consolarla antes de moverse hacia las velas para izarlas en cuanto le dieran la orden.

—¡Hey, chico nuevo! Ayúdame con las velas, zarparemos ahora que el viento está de nuestro lado —. Se acercó a su puesto en el barco, el que le correspondía cada vez que se despedían de un puerto, aunque, antes de irse, miró hacia la espesa selva, como si intentara memorizar los recovecos de aquel mágico sitio antes de despedirse de la isla quizá para siempre.



Botiquín. Abrir solo en casos de emergencia
[Imagen: hyakocheja.png]
#5
Las despedidas siempre duelen…

Era el momento de continuar, Shandora había sido solamente un oasis en medio de un largo viaje, una pequeña pausa en un camino que hasta entonces siempre había recorrido sola, y para alguien como yo, que había pasado tanto tiempo aferrada únicamente a recuerdos nostálgicos, pensé que aquel sería mi destino, continuar de puerto en puerto, subir a distintos navíos sin permitir que alguien pudiera echar raíces en mi corazón, simplemente marcharme con la dicha de haber conocido rostros nuevos.

Pero…

Mientras terminaba de empacar mis cosas, una llamada interrumpió mis pensamientos, al tomar el caracol blanco, mi den den mushi, reconocí de inmediato la voz al otro lado, era María, la hermosa sirena. Mis labios se extendieron en una sonrisa dulce mientras escuchaba sus palabras ser mencionadas deprisa, no fue una conversación larga pero bastó para hacerme saber que a partir de ahora ella estaría ahí para mí con tan solo una llamada, y de la misma manera le hice saber que yo también estaría dispuesta a brindarle todo mi apoyo cada vez que lo necesitara, incluso durante la llamada ella me contó que no había tenido suerte encontrando un navegante para su tripulación — Estoy segura de que encontrarán a la persona indicada para eso — respondí dulcemente — Sí, cuídate mucho también, María, y a los demás… dales mis saludos.

Cuando la llamada terminó, me quedé unos segundos contemplando el Den Den Mushi en silencio, esperaba de corazón que su viaje estuviera lleno de seguridad y bendiciones, un buen viaje para todas ellas… y para todos aquellos que también debían abandonar Skypiea hoy mismo.

Sin embargo, algo comenzó a inquietarme, una sensación pequeña dentro de mi corazón pero que poco a poco se hizo imposible de ignorar, un deseo que había intentado mantener reprimido desde aquel entrenamiento del haki de armamento, y es que… egoístamente… quería ser parte de ellas.

Recordé las palabras de Maki aquel día en los juegos, recordé su invitación a viajar juntas, recordé a Hyák con su interés en que yo fuera la navegante de su tripulación, y también recordé la fortuna de haber vuelto a encontrar a María en mi vida, lo feliz que estaba por verla libre de aquella ataduras que alguna vez la habían aprisionado, quizás… quizás no debería pedir más, con haberlas encontrado fugazmente aquí era más que suficiente, ¿no?

Siempre estuve sola…
Y estando sola no tenía que preocuparme por perder a nadie de nuevo…
Estando sola… podía ser útil sin convertirme en una carga.



Pero esta vez mi corazón no estuvo de acuerdo, por primera vez en mucho tiempo, no quería decir adiós…

No quería volver a ser aquella persona que observaba  los barcos partir desde la distancia mientras fingía que no le importaba quedarse atrás, había pasado toda la mañana y la tarde pensando mil veces en esas palabras, pensé en Maki, en Hyák, en Merlot e incluso llegué a pensar en Barto, quería continuar mi viaje con ellas, y es por eso… que corrí.

Corrí a toda velocidad tras haberme despedido de Uker, mi primo, corrí tras haberme despedido de todas esas personas que conocí en Shandora, al haber decidido me ví corriendo entre el entramado de ramas, el bosque y aquella vegetación que tantas veces había recorrido durante mi estancia en Skypiea. — ¡Debo apresurarme! — Sostuve mi sombrero con una mano para evitar que el viento se lo llevara mientras con la otra me aseguraba de que el estuche de Amphitrite permaneciera bien sujeto en mi hombro, cada paso me acercaba un poco más al puerto mientras mi respiración se agitaba y la emoción me llenaba de ansias, entonces lo ví, a través de las nubes de mar blanco, apareció por primera vez el barco de las Valar.

Puede notar que sus velas comenzaban a elevarse, estaban a punto de partir — ¡¡¡ESPERENME!!! — grité con todas mis fuerzas, con todo el corazón, corrí todavía más rápido teniendo que saltar alto para escaparme de aquellos tótem de caracoles en la entrada, atravesando las últimas nubes hasta alcanzar finalmente el barco. Tenía miedo… pero también mucha ilusión y felicidad. — ¡Yo también voy con ustedes!

Había encontrado aquello que mi corazón tanto había anhelado desde que abandoné mi hogar, un lugar al cual pertenecer. Después de subir a bordo y explicarles tanto a Maki como a Hyák quién era yo… otra vez, finalmente pude respirar con tranquilidad.

Me dirigí hasta el timón, mis manos se posaron sobre él mientras contemplaba a cada uno de los presentes, y con convicción en mi mirada tan azul como el mismo mar, declaré lo que mi corazón tanto estaba gritando desde mi interior… — Déjenme presentarme nuevamente… — Sonreí, viendo primero a María antes que a las demás, porque fue gracias a ella que estaba aquí frente a ellos.

— Soy Miyori Hoshino, vengo de South Blue de Baterilla, soy artista pirata buscada por la marina, hija de un pescador y carpintero honrado, sé navegar desde que tengo memoria y, aunque no soy tan fuerte como ustedes, soy buena como tiradora… — apreté suavemente el timón entre mis manos — si me aceptan, prometo darlo todo por ustedes, seré un apoyo en todo lo que necesiten y haré cuanto esté en mis manos para proteger este barco y a quienes viajen en él. — Era mi primera solemne, mi palabra, mi promesa como pirata. — Y quiero… vivir plenamente como una Valar.

El viento comenzó lentamente a soplar entre las velas, anunciando el momento de partir, miré hacia el horizonte por última vez, observando a Skypiea con gran amor. Alcanzar la cima siempre sería la parte más difícil, llegar hasta aquí implicó pasar por tormentas, miedo, pérdidas para algunos, despedidas que dolieron en su momento, pero… después de todo eso… allí en la isla de los cielos, había encontrado algo mucho más importante que cualquier paisaje de oro, había encontrado un lugar al que quería pertenecer y regresa, un lugar que no dejaría nunca más perder, al sentir el sútil deslizamiento de aquel navío, mis manos se aferraron con firmeza al timón mientras contemplaba a quienes ahora viajaban conmigo, confié en la guía de quienes, finalmente, podía llamar de una manera que durante tanto tiempo pensé que jamás volvería a considerar en alguien…

Mis Nakamas.



Amphitrite Toca la Cancion
[Imagen: miyoocheja.png]
Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
[Imagen: file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png]
#6
✓
Viaje: Completado
RIESGO:

— Grand Line Paraíso (Post Skypiea): 8.



NAVEGANTE:

— Maria Merlot (Timonel 1): -4.



BARCO:

— Royal Flush (Carabela Tier 1): -2.



RIESGO TOTAL:

8 (riesgo) - 4 (navegante) - 2 (barco) =2


El barco sufre 2000PV - 300 resistencia pasiva = 1700PV de daño.

VIAJE COMPLETADO


STAFF DE NAKAMA NO MI


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