Lo que sea por plata [Vesper] [Pasado]
#1
El frio era algo que odiaba, al igual que a los Marines, pero aun así estaba ahí, hablando con borrachos y otros, recolectando historias, quizás algo útil para sus nuevas canciones, ahora sería solo trabajo pero de otro tipo, siendo pirata y con recursos limitados últimamente se había postulado a un trabajo pequeño y así costearse un par de días de comida y hospedaje. Era algo fácil para ella, cuidar a un niño que traían en una capsula, prácticamente un bebe, sus padres lo habían perdido en un alborotado ataque de un unos delincuentes hace poco, y ahora estaban en otra parte muy alejada de la isla como para moverse, quizás eran tipos ricachones pues el dinero no era nada malo, sin embargo cuando los contratantes miraron el rostro de la mercenaria retrocedieron y solo intercambiando un par de palabras decidieron tomar otra oferta. Maki monto en furia golpeando la mesa y se levanto encolerizada —Entonces saquen sus patéticos y hediondos cuerpos de mi vista inmediatamente malditos sacos de carne!!— los dos jóvenes se asustaron tanto que retrocedieron y uno cayo de espaldas al ver el infierno desatado en los ojos de la chica que hablaba mientras le salían llamas mientras chasqueaba la lengua.

Varios de los presentes sintieron el aura asesina de Maki y acariciaron suavemente sus armas… ella dio un vistazo a todos los que sintió mas nerviosos y poco a poco cada uno de ellos se relajo y agachando la cabeza volvieron a sus asuntos mientras entre tropezones ambos contratantes se retiraban del lugar… ella se volvió a sentar y se volvió hacia el cantinero. -Esta difícil tener clientes valientes no?... quieres otro?... invita la casa- Sirvió algo de tequila. El cantinero, un hombre grande negro, con un medio cuerno partido en la cabeza y de ojos rojos. Podría ser un oni de alguna clase o quizás era un tipo con un pedazo de arma incrustada. —Mmm… no viejo, no me gusta deberle a la gente, después tendrá que pagarte el favor con otra cosa… quizás algo que no me guste. Págate todo y quédate con el cambio— Acerco el dinero justo. -Pero… es el importe exacto…- dijo el hombre extrañado… Maki tomo el vaso, se bebió el contenido de una y agarrando la corbata del hombretón lo acerco a su rostro y le beso en los labios rondándole con la lengua suavemente los labios… el hombre sorprendido sonrió y cuando Maki se levantó alzando una palma se despidió. -Jejejej… bueno eso sí que ha sido una propina… si no tienes trabajo vuelve por acá, nunca cerramos… mi… mi nombre es Jhavi…- Se apoyo en la barra el hombre con el pecho algo alborotado. —No me importa Jhavi… adiós— dijo saliendo del lugar y acercándose a la calle saco de sus bolsillos un cigarrillo…

—Todos nos sentimos fuera de lugar en esta mierda… nadie en su sano juicio vendría por voluntad propia a esta mierda de isla por voluntad propia.— Se dijo a si misma mientras intentaba encender un cigarrillo y dándole una calada profunda sintió como el humo penetraba en su interior, en medio de este frio era reconfortante… embriagador… era uno de esos cigarrillos con un aroma extraño, uno que podía marearte y hacer que veas alucinaciones… vamos… era hierva.

Era de día, sin duda, pero las grandes nubes rondaban en este jodido lugar al igual que un monstruo acechante esperando a devorarse a quien sea, Maki tenia la sangre caliente propia de un dragón y no sufría mucho por ello, pero si se le helaban la nariz y la punta de los dedos. Lugares donde la sangre de dragón a veces no era tan intensa.
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]
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#2
Era una noche fría por isla Karate, las calles que por el resto del día eran un jolgorio lleno de lugares con comida exquisita y ambientes familiares por la noche cambiaban abruptamente, se transformaban en interminables pasillo oscuros apenas iluminados por la luz de algún bar de mala muerte, de esos que aun en una isla tan clásica y conservadora como isla Karate existen.

Fue entonces que en uno de esos tantos pasillos me encontraba, tenía relativamente poco que había llegado a la isla, el frío me calaba los huesos... ni siquiera con la borrachera marca Okama que llevaba de haber estado en el "rave salvaje de las locas" me aliviaba el frío, (Nunca he sido de frío, odio el frío, odio... la soledad...) mientras mi cabeza hacia un repaso de cuanto odiaba el frío, yo intentaba convencerme en que debí de haberme quedado un rato más con las chicas...

-Si, si, ya lo sé, pero que más quiero no conozco a nadie más en el mundo y Tor está con las demás locas... me sentía agobiado entre tanta purpurina y buen rollismo, todo demasiado idílico y entre tragos coquetos, que solo te suben el alma al cielo y a la mañana siguiente terminas deseando morirte por la cruda-

En eso me percato y como de costumbre... así es, me había perdido, las calles eran nuevas para mi, sin embargo decidí seguir caminando (Algo bueno he de encontrarme... supongo) fue entonces que mi olfato me dijo que había algo más allá de la superficie... un olor... no me era ajeno... lutharia era una tierra fértil en narcóticos, aunque allá le llamen de forma más coloquial y entendible, para pronto, "Herbolaria"...

-Nyejejeje, con que de noche todos los lugares terminan siendo la misma vaina, interesante...-

Continué mi camino hacia una luz, en el interior se escuchaban algunas viejas canciones piratas de la época de Charlo (MALDITO VIEJO CARCAMAN, ¡COMO LO EXTRAÑO!), siguiendo el sonido y el aroma a marihuana continué mi recorrido, el lugar parecía más que una taberna de toda la vida un pozo negro de mala muerte y al frente del pozo de mala muerte tenía a la muerte misma personificada... 
 
Una chica de figura encantadora aunque rapada y con una mirada de pocos amigos, (aunque quizás y solo quizás un alma mal entendida en el fondo) pensé, lentamente entre las sombras me fui acercando mientras la chica seguía farfullando hacia su cigarrillo algunos improperios sobre la calle sobre la ciudad, sus habitantes, mientras sus manos temblaban al temblar.

Confiado en que la chica notaría rápidamente mi presencia, lancé una roca a sus pies, solo para levantarme y erguirme a su costado exclamando galantemente:

-Bella dama sombría es que acaso que la fría y nubífera noche es parte de su atuendo o por que la Luna combina con su mirada zagas y reacia a verme a la cara, sé que no es la forma más adecuada de presentarme, pero soy un buen mozo, aunque un poco sonso, pero no por ello mal esposo, es que acaso su cigarrillo tiene una mejor conversación que un servidor o por que le lanza tantas maldiciones a la clara y dulce mano del destino que nos acaba de reunir?-

Dije mientras guardaba una distancia pertinente aunque no ausente para no generar incomodidad, pero mantener un contacto a los ojos particular entre la dama y yo.
CONTINUARÁ...


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Vesper_Nero
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#3
Karate siempre le sorprendía con color, canción y aromas múltiples, siempre le metía un recuerdo digno de atesorar a veces bueno, a veces malo. Nunca el mismo, sin embargo, este… este recuerdo parecía cada vez… Esta vez. Parecía un dejavu el que se apoderaba de su mente. Ahora cuando caminaba por cada calle de Karate deseaba que avanzara más rápido el tiempo. Deseaba ir hacia el frente. hacia La Gran Línea, pero era muy inexperta aún. Demasiado confiada, demasiado inocente. Pero su ímpetu impulsado por el fuego será suficiente. Estaba segura de ello.

El cigarrillo era el único amigo que tenía en esas noches tan frías. Uno que se aseguraba de mantenerla cociente y aferrada a un mundo que estaba ya listo para recibirla. El mundo del mañana. Pero ahora mismo estaba cagada de frio. Si hubiera hecho algo de caso habría traído ropas más abrigadoras. Ropa que le había dado el médico de la tripulación y ella en su increíble estupidez no había querido por que supuso que el trato de antes seria aceptado y se iría en un carruaje a completar la misión. La confianza. La confianza es la madre de las derrotas. Y ella n se cansaba de deambular entre madre y madre.

Maki movía su increíble melena verde al viento de la medianoche mientras fumaba con pasión uno de los últimos vestigios de su vicio que le quedaban. Nunca había sido una mujer apacible. Pero esta vez estaba algo cabreada por la situación. Algo lanzaron a su lado, una piedra, su daga salió relampagueante —He… quien putas eres… tienes daño cerebral? por qué hablas así de raro… te has caído y te pagaste en la cabeza o solo tienes un trastorno...— Maki se alejó un poco manteniendo su guardia, solían a veces abordarla algunos tontos. Creyendo que era una inocente e indefensa chica, pero en realidad era un tifón de acero y puñetazos si actuabas con poco tino.

Momento en que de pronto de dentro del bar salieron lo que parecían ser un grupo de borrachos… seis hombres, grandes, gordos y con una hombría por demostrar. Apenas salieron cuchichearon entre ellos y fijaron su vista en la chica peliverde. Empujaron suavemente al muchacho que parecía grande, muy alto, pero algo flaco en comparación a los enormes hombres… —Hey muñeca te molesta este alfeñi… demonios… estas horrible… que te paso? Te quedaste mucho tiempo en el horno jajajaja— Se carcajeo el hombre más cercano viendo mejor la cara quemada de Maki que sombría apretaba los dientes y se ajustaba la guitarra al hombro. Siempre se encontraba con este tipo de imbéciles.
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[Imagen: mikiocheja.png]
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#4
Las palabras de aquella dama resonaron en mi cabeza, (Demasiado agresiva si me lo preguntan... ESO ME ENCANTA...) Rápidamente me presenté -Me llamo Vesper Nero preciosa trovador y...- sin embargo algo me detuvo de manera abrupta en mi presentación.

Al sentir el desplazo por parte de los borrachos me serené, no quería comenzar una batalla con aquella dama de larga melena esmeralda... Sin embargo, cometieron un error... //Saqué mi kanabo guardado entre y detrás de mis piernas, sin temor alguno y anunciando mi furia lo envaine y solté un golpe directo en la cara de uno de los seis borrachos que habían tenido el descaro de decir que esa bella dama era horrible//.

-¡ZOQUETES, IMBÉCILES Y SOBRE TODO CIEGOS TIENEN QUE SER INÚTILES, SÉ QUE LA DAMA NO APRECIA MI COMPAÑIA... PERO LA DE USTEDES ES QUE ES DIRECTAMENTE UN DESPERDICIÓ DE OXIGENO, VENGAN A POR MI SI LES DAN LOS HUEVOS Y SIENTAN LA DUREZA DE MI SAHUMERIO!- 

//La cabeza del sujeto que recibió el impacto comenzó a sangrar salpicándome y dejando entre ver un lado poco visto de mi parte//.

El cuerpo de Vesper cuerpo comenzó a crecer pelaje que pasó a formar parte de su estructura corporal de las manos comenzarón a brotar garras y su cabeza comenzó a deformarse pasando a verse como la de un chacal o un coyote, sin embargo sus ojos aunque fúricos aun podían desvelar la mirada de aquel trovador carismático en aquel ahora deforme monstru mitad hombre mitad chacal.

¡SUCIOS EBRIOS, VENGAN A POR MI, PEDAZOS DE MIERDA, NO LES TENGO MIEDO!- //gruñí antes de volver a alzar el kanabo solo para apuntarlo hacia la cabeza sangrante del ebrio, mientras mi mirada era practicamente animal//   

//Fue que en ese momento que voltée a ver de reojo a la chica nocturna y solo pude pensar// (Este no soy yo... No es la imagen que te quiero dar... pero no me quedaré sin hacer nada). //agité el kanabo golpeando el estomago de otro de los borrachos sacándole el aire al momento, mientras intentaba contenerme//.

-MIREN ESTÚPIDOS, ULTIMA ADVERTENCIA...- //Hice un gesto de amenaza para intentar que se largaran, volviendo a tomar mi kanabo y esperando una posible respuesta de los sujetos//.


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CONTINUARÁ...


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Vesper_Nero
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#5
¿Un trovador?... esos eran los peores, porque se parecían demasiado a ella. Trotamundos, queriendo ver todo el mundo, queriendo cantarles a todos. Sueños grandes para una mujer demasiado pequeña. Demasiado débil aun, pero en el futuro. Si que tenía planes para el futuro. Planes repletos de pasión. Pasión por querer ser más de lo que la gente creía. Una maldita bruja malhumorada adicta a las emociones, drogadicta y ebria. Actualmente era mucho de eso. Pero crecería. Claro.

Su daga quería cantar y zumbar por la piel de los tontos, pero… el comenzó antes. El golpe brutal, la caída no era inesperada. Cayo como cae un cuerpo inerte y no se levantaría más. —Hu… ya… un hombre de acción. Me gusta…— Menciono mientras retrocedía un poco… grito una amenaza, este sí que tenía agallas sin duda, Maki puso la muñeca en su frente y lanzo un alarido tan falso y lleno de mentiras que uno, el que estaba más cerca se asustó. —Ho… no puede ser, atacada en soledad, y encima insultada y humillada. Por favor caballero andante defendedme de estos truhanes. Soy tan vulnerable que ahora si alguien me lleva a la fuerza puede aprovecharse de mi y hacer hamburguesas de vigorosa guitarrista.— Su guitarra surgió desde su espalda y con violencia se estrelló contra el que estaba más cerca, provocando que cayera al suelo rodando hacia atrás y cayendo en un sopor eterno como un jodido bebe de ciento veinte kilos. Maki sonrió y cayo de rodillas simulando llorar con los nudillos frotándose los ojos. No pudo evitar sonreírse y medio carcajearse en silencio con lo del sahumerio.

Había conocido a un médico brujo antes, uno que, en lugar de sahumerios, hacia apuestas y tonterías, pero l e mostro una arena subterránea, una que estaba llena de todo lo que le encantaba peleas, música, apuestas. Honor.  Esta vez… era una panda de borrachos, melancólicos, hechos a sí mismos solo para ser una molestia y estorbos, sucios y degenerados. En fin, unos hijos sanos del sistema impuesto por los depravados de la marina y su asqueroso gobierno mundial.

Golpes iban y venían, afortunadamente nadie tenia un arma de fuego, solo armados de aceros y maderas endurecidas por procesos secretos. Uno de ellos… agarro a otro por el pecho, susurrándole algo, y en sus ojos solo miedo, pavor e inseguridad. Cobardes. Solo cobardes envalentonados por el alcohol. Aunque eran matones, cada uno tenia un hogar al que llegar, una familia la cual mantener y un trabajo de mierda al cual volver el día de mañana. Incluso Maki, incluso ella debía volver al día siguiente con su tripulación, pero antes debía ganar algo de dinero, no todo era música danzando entre sus dedos y su mente enloquecida por el ritmo psicodélico de su propia guitarra.

La escena se puso en pausa, dos heridos, de mediana gravedad. Unas vendas, un día de reposo y bajarle al alcohol un poco era suficiente como para olvidarse del tema. Uno de ellos, el mas flaco, que rondaba por detrás al ver al pirata comenzó a caminar de espaldas para finalmente alejarse y perderse en la noche… —Bah… ya volveremos a vernos maldito joto— Dijo mientras palmeo el pecho del que se agarraba la cabeza sangrante y tomándole el brazo al otro con el estomago magullado.

Escupió a un lado la amenaza vacía y dejo a los dos muchachos en soledad, la chica en el suelo llorando desconsolada y el otro con su actitud de héroe.
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]
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#6
Vesper quien enfurecido y cegado por la irá no vió como la joven había brindado un sendo guitarrazo a uno de los borrachos impertinentes, pero el alarido de la joven habpia hecho mella en el corazón del trovador, no podía permitir que aquella joven y pequeña damicela fuera mancillada por alguno de los malechores, Vesper en ese sentido una vez habiendo huido de una batalla no sería capaz de volver a huir y mucho menos ver que una inocente que solo disfrutaba de la soledad fuera asaltada a la fuerza y ni pensar en algo más.

Fue así que con la mirada endibalada y habiendo hecho correr a uno de los bandidos solo lanzó un aullido al viento, dejando con esto una advertencia, mientras aun transformado se dirigió a atender las heridas de la chica que fingia estar lastimada.

-Joven doncella oscura, ¿se encuentra bien? acaso... le han lastimado? //intentó sostener su cuerpo con cautela debido a las garras// No quiero lastimarla... quizás sea un monstruo, pero... no quiero que ustde piense mal de mí, no es esta mi apariencia verdadera... pero no quiero ni siquiera imaginar que alguno de estos malnacidos la hayan lastimado... //Digo mientras gracias al buen oido me percato de sus risas//-

-¿Eh... señorita? acaso está... ¿burlandose? Bueno... su pongo es porque parezco un maldito peluche es entendible-  

Vesper intentaba continuar inspeccionando superficialmente el estado de la joven quien se encontraba temblando... (Aunque ahora que lo pienso quizás se estaba partiendo de risa...) Fue entonces que Vesper vió la guitarra de la joven que yacía a su costado.

//Visiblemente confundido// -Eh... ¿le pasó algo a tu guitarra? quizás eso te ha hecho llorar... no te preocupes... es un poco diferente de aquellas que solía trabajar en el taller, pero igual... Podría...- //Intenté tomar la guitarra esperando a la reacción de la chica//
CONTINUARÁ...


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Vesper_Nero
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