11-04-2026, 04:33 AM
(Última modificación: 11-04-2026, 04:37 AM por Maria Merlot.
Razón: Se pegaron los parrafos.
)
Inicio Cab Racho.
Hagamos un trato, señor Gyojin.
La voz de Jesse atrajo la atención de todos en aquella cueva: las chicas dejaron de respirar, Amalia lo miro con recelo y Cab Racho sonrió. Los humanos, no importaba el lugar ni el tiempo, siempre resultaban ser criaturas repugnantes, y seguro que ese pelirrojo defectuoso no sería la excepción. El Gyojin bajo la llave que colgaba de su boca, y luego limpio la baba escarlata de sus labios y mentón usando el dorso de la diestra, mientras una media, y nada atractiva, sonrisa se formaba en su hocico de pez.
Usted libera a mi amiga y a las chicas, y yo le consigo comida, o chicas guapas para coquetear. Tantas cosas de ambas como quiera. Tengo muchos contactos.
— ¡Hmmmp! — musito el esperpento marino al tiempo que entrecerraba los ojos para intentar ver a través del hombre. No parecía estar mintiendo, todo lo contrario con esa sonrisa de tonto y la postura relajada en el suelo... parecía querer solucionar todo… diplomáticamente — Contactos dices… — repitió sin dejar de mirarlo, en ese momento las secuestradas y la rubia ladrona habían salido de su radar de atención, todo estaba enfocado en ese humano tuerto… que le guiño el único ojo que tenía. ¡Que espécimen más raro! Pero tal vez sería un potencial colaborador en el trafico de mujeres, con su apariencia decente podría atraer más hembras que él… sin mucho esfuerzo — Hmmmp — el sonido de su garganta significaba que estaba considerando ese trato y en el proceso conseguir un aliado.
Seguro que un poco de compañía femenina le endulza el carácter. La de ellas no, por que ya han sido secuestradas y sería un engorro...
— ¿Compañía femenina? — hablo despegándose de la pared y caminando hacia el pelirrojo, con su particular cojera proveniente de su pata de palo — ¿Mujercitas peces? — pregunto relamiendo sus labios. Sus gustos, obviamente, eran hembras de su raza, nunca le había puesto una mano encima, sexualmente hablando, a una humana, le resultaban asquerosas, además, con la comida no se jugaba.
Pero algunas que yo conozco estarán con usted por voluntad propia.
Cuando llego a un metro del pelirrojo, dándole la espalda a Amalia y a las demás chicas, las palabras de este volvieron a resonar en la cueva, un tipo que sonaba muy convincente — CRAJOJI CRAJOJI — se rio a carcajadas, estar con él por voluntad propia — Solo estúpidas humanas no estarían con un espécimen tan viril como yo, defectuoso — le hablo, su tono resultaba más relajado, ahora que sabía estaba delante de un aliado… comercial. Lo vio levantarse y ofrecerle la mano para cerrar el trato — Trato… — confirmo extendiendo la mano para cerrarlo…
CEEEEEEEEAK
Se escucharon los chillidos de bisagras…
— ¡MONSTRUO! —
Se escucharon los chillidos de bisagras…
— ¡MONSTRUO! —
El grito al unisonido retumbo en la cueva y cinco chicas, muy molestas, atacaron con golpes blancos al Gyojin. Amalia había liberado a las prostitutas, las cuales querían venganza y sangre, sobretodo por la compañera perdida…
— ¡TONTAS HUMANAS... AYUDAMEEE DEFECTUOSO! — gritaba el gyojin que a esa altura ya estaba en el suelo siendo linchado por las mujeres victimas de su secuestro… un final karmico, que se logro con la distracción de un pico de oro.
— ¡TONTAS HUMANAS... AYUDAMEEE DEFECTUOSO! — gritaba el gyojin que a esa altura ya estaba en el suelo siendo linchado por las mujeres victimas de su secuestro… un final karmico, que se logro con la distracción de un pico de oro.
Fin Cab Racho.
Inicio Amelia
Los ojos celestes de Amalia se abrieron como plato cuando escucho a Jesse decir todo aquello. ¿Acaso todo lo que le prometió a ella fue una mentira? ¿Se había equivocado con respecto a él? Su corazón se estrecho un poco, solo un poquito, nada grave, después de todo no confiaba en los hombres… y, aunque sentía decepción, no era una emoción nueva, sino el pan de cada día. La llamo amiga, le pidió al horrible gyojin que las dejará ir… pero a cambio de otras chicas. ¿Qué le pasaba? ¿Cómo podía hablar así de otras como ellas? ¡UN MALDITO MENTIROSO! La mirada, que antes mostraba simpatía hacia el tuerto se torno llena de cólera, pero se obligo a intentar salvar a las chicas, cuando Sienna le hizo una seña, y movió sus labios susurrando “el pasador”.
La rubia asintió y lo vio, no había candado ni nada. ¡ESE ASQUEROSO GYOJIN LOS ENGAÑO CON LO DE LAS LLAVES! Pasando el coso ese, abrió la jaula, el chillido invadió la cueva, y sus hermanas de profesión, quienes estaban asustadas pero también llenas de ira y sed de venganza, salieron directo hacia el captor, atacándolo por la espalda mientras estaba distraído con el pelirrojo traidor. Las prostitutas solas eran débiles, pero unidas eran una fuerza de la naturaleza, más fuerte que un lisiado hombre pez con olor a putrefacto.
— ¡Sienna! — respiro aliviaba Amalia dándole un abrazo a su hermosa amiga de larga cabellera negra. Fue correspondida.
— ¡Amel! Sabía que vendrías, tu y tu cabezota terca — sonrió con una voz más seductora que la rubia y un deje de diversión en esta, luego alzo la mirada clara hacia el pelirrojo — ¿Quién es tu amigo? — le pregunto.
— ¡NO ES MI AMIGO! — volteo haciendo gala de su cólera mientras lo apuntaba con su indice con evidente odio, ella al igual que el Gyojin se creyó sus palabras — TU BASTARDO TRAIDOR SABÍA QUE NO PODIA CONFIAR EN LOS HOMBRES Y MENOS EN UNO TUERTO Y PELIRROJO. IBAS A VENDER A OTRAS CHICAS. ¡TIPICO DE LOS MARINES SOBERBIOS! — sus gritos histéricos resonaban en la cueva, estaba molesta no tanto con él, sino con ella por haber creído en sus palabras… y haber considerado llevárselo a la cama.
— ¿Un marine? — cuestiono a nadie en particular Sienna, con una voz baja e hipnotica viendo de arriba abajo al hombre al tiempo que su índice descansaba en su propio mentón — ¡Basta, niñas! — dijo a las cinco prostitutas que acribillaban al desmayado gyojin en el suelo — … aunque merezca morir, con nuestro héroe marine aquí no podemos hacer eso. Podríamos meternos, y a nuestro salvador, en un pequeño gran aprieto — empezó a caminar hacia él. Sus palabras suaves denotaban un matiz de autoridad y madurez que no poseía Amalia, y tal como dijo sus hermanas de prostitución detuvieron su arrebato de cólera.
— ¿ESTAS LOCA SIENNA? ¿HÉROE? ¿ACASO NO ESCUCHASTE COMO SE IBA A ASOCIAR CON ESE PEDAZO DE MIERDA DEL MAR? — la cólera era más fuerte que ella, y también la molestia de la traición.
— Debes disculpar a Amalia, ella se deja llevar mucho por sus emociones... — comento cuando estuvo cerca del hombre, colocando una mano pálida en su hombro. Le dedico una mirada picarona y volteo la cabeza para fijarse en la rubia colérica — ¿No lo ves, Amel? Estaba mintiendo, y su distracción nos ayudó a todos — comento dejando pensativa a Amalia, sus ojos celestes volvieron a abrirse, Sienna siempre había sido muy suspicaz… ¿Había juzgado mal a Jesse? — Un héroe merece un premio, y estoy dispuesta a pagar por mi rescate — se volteo hacia él, lo miraba comenzó por sus labios y subiendo al único ojo. Luego se puso de puntillas y lo beso. Labio sobre labio, que no se quedó solo ahí sido que lo profundizo como una buena prostituta, incitándolo a abrir su boca con la lengua para luego profanar esa cavidad… pero antes de poder llevarlo más allá, sintió un tirón en el cabello.
— ¡NO! No tienes que pagarle nada — le grito Amalia a la pelinegra tirándola por el cabello para alejarla del pelirrojo. Cuando lo logro se dirigió a este — Y tú no seas un prostituto ¿Por qué dejas que te bese? ¡Eres un facilón igual que todos! — le reclamo con la mejillas coloradas de la rabia, o celos, al tiempo que Sienna sonreía por detrás de ella con travesura haciéndole gestos indecentes al marine.
— Parece que Amel no quiere compartir a su juguete. Vámonos chicas, dejemos que los novios resuelvan sus problemas — comento para largarse de la cueva, estaba cansada y quería un baño.
La rubia asintió y lo vio, no había candado ni nada. ¡ESE ASQUEROSO GYOJIN LOS ENGAÑO CON LO DE LAS LLAVES! Pasando el coso ese, abrió la jaula, el chillido invadió la cueva, y sus hermanas de profesión, quienes estaban asustadas pero también llenas de ira y sed de venganza, salieron directo hacia el captor, atacándolo por la espalda mientras estaba distraído con el pelirrojo traidor. Las prostitutas solas eran débiles, pero unidas eran una fuerza de la naturaleza, más fuerte que un lisiado hombre pez con olor a putrefacto.
— ¡Sienna! — respiro aliviaba Amalia dándole un abrazo a su hermosa amiga de larga cabellera negra. Fue correspondida.
— ¡Amel! Sabía que vendrías, tu y tu cabezota terca — sonrió con una voz más seductora que la rubia y un deje de diversión en esta, luego alzo la mirada clara hacia el pelirrojo — ¿Quién es tu amigo? — le pregunto.
— ¡NO ES MI AMIGO! — volteo haciendo gala de su cólera mientras lo apuntaba con su indice con evidente odio, ella al igual que el Gyojin se creyó sus palabras — TU BASTARDO TRAIDOR SABÍA QUE NO PODIA CONFIAR EN LOS HOMBRES Y MENOS EN UNO TUERTO Y PELIRROJO. IBAS A VENDER A OTRAS CHICAS. ¡TIPICO DE LOS MARINES SOBERBIOS! — sus gritos histéricos resonaban en la cueva, estaba molesta no tanto con él, sino con ella por haber creído en sus palabras… y haber considerado llevárselo a la cama.
— ¿Un marine? — cuestiono a nadie en particular Sienna, con una voz baja e hipnotica viendo de arriba abajo al hombre al tiempo que su índice descansaba en su propio mentón — ¡Basta, niñas! — dijo a las cinco prostitutas que acribillaban al desmayado gyojin en el suelo — … aunque merezca morir, con nuestro héroe marine aquí no podemos hacer eso. Podríamos meternos, y a nuestro salvador, en un pequeño gran aprieto — empezó a caminar hacia él. Sus palabras suaves denotaban un matiz de autoridad y madurez que no poseía Amalia, y tal como dijo sus hermanas de prostitución detuvieron su arrebato de cólera.
— ¿ESTAS LOCA SIENNA? ¿HÉROE? ¿ACASO NO ESCUCHASTE COMO SE IBA A ASOCIAR CON ESE PEDAZO DE MIERDA DEL MAR? — la cólera era más fuerte que ella, y también la molestia de la traición.
— Debes disculpar a Amalia, ella se deja llevar mucho por sus emociones... — comento cuando estuvo cerca del hombre, colocando una mano pálida en su hombro. Le dedico una mirada picarona y volteo la cabeza para fijarse en la rubia colérica — ¿No lo ves, Amel? Estaba mintiendo, y su distracción nos ayudó a todos — comento dejando pensativa a Amalia, sus ojos celestes volvieron a abrirse, Sienna siempre había sido muy suspicaz… ¿Había juzgado mal a Jesse? — Un héroe merece un premio, y estoy dispuesta a pagar por mi rescate — se volteo hacia él, lo miraba comenzó por sus labios y subiendo al único ojo. Luego se puso de puntillas y lo beso. Labio sobre labio, que no se quedó solo ahí sido que lo profundizo como una buena prostituta, incitándolo a abrir su boca con la lengua para luego profanar esa cavidad… pero antes de poder llevarlo más allá, sintió un tirón en el cabello.
— ¡NO! No tienes que pagarle nada — le grito Amalia a la pelinegra tirándola por el cabello para alejarla del pelirrojo. Cuando lo logro se dirigió a este — Y tú no seas un prostituto ¿Por qué dejas que te bese? ¡Eres un facilón igual que todos! — le reclamo con la mejillas coloradas de la rabia, o celos, al tiempo que Sienna sonreía por detrás de ella con travesura haciéndole gestos indecentes al marine.
— Parece que Amel no quiere compartir a su juguete. Vámonos chicas, dejemos que los novios resuelvan sus problemas — comento para largarse de la cueva, estaba cansada y quería un baño.
— ¡Si hubiese sabido que esto iba a acabar así hubiera dejado que el hombre pez te comiera! — le refunfuño a su amiga morena que ya había salido de la cueva, no sin antes darle una mirada compasiva a la sangre de la compañera caída — Bueno, parece que ya tuviste tu pago. No dejo que nadie pague mis deudas pero como se notó que lo disfrutaste mucho entonces date por pagado, Tuerto Traidor — más que molesta sonaba berrinchuda, quizás Sienna tenia razón y no le gustaba que jugaran con sus juguetes — ¡Felicidades, Capturo a un malvado gyojin! Seguro le dan una medalla Señor Marine — fue sarcástica, entorno los ojos y se dirigió a la salida — ¡Espero no verte más nunca! Pero si decides darte una vuelta por ahí te cobrare el triple, siempre ando en la Calle Granada — se despidió sonando molesta pero indicándole donde encontrarla ¿Tsundere? Parecía que sí.
NARRADORNAIDOR
Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
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