27-11-2025, 02:57 PM (Última modificación: 27-11-2025, 03:05 PM por Dongryong Lu Yan.)
Desde siempre he creído en la magia como desencadenante de los poderes que están contenidos bajo las frutas que muchos opináis como diabólicas o malditas por lo que inevitablemente desee que aquella oferta fuera real, silenciosamente impresionado por el místico apodo expresado como regaño hacia la dulce mujer ciega a quien claramente y reconocía del principio de la travesía como quienes a pesar del todo no parecían de mal corazón, ¿qué sino observar con atención hubiera podido hacer? lo lamentaba, pero igual que El Chaman no encontraba manera que pudiera siquiera entender el predicamento por el cual estaba pasando quien era incapaz de percibir, ¿cómo siquiera hubiera pretendido entender la vida desde su perspectiva? era imposible, e incluso falto de voz sabia en cierta medida que tal vez hasta ahora siquiera sabía que vigilaba su solicitud de mentoría con Pawurs.
Mantuve a todo momento mi dedo dispuesto sobre el Den Den Mushi.
Mi mirada seguía inclinándose de vez en cuando en Fyodor y Krysser.
Más había recibido el mensaje de Zhang mientras los demás peleaban.
No había tenido tiempo ni cabeza para intercambiar a sus comentarios.
-No sé si sea de ayuda pero si estas en problemas otra vez puedes contar conmigo.- farfulle, ofreciendo otra vez mi apoyo hacia la joven ciega aunque no importase ni momento o lugar y por lo mismo lo arrojase torpemente, regresando mi atención sobre el pequeño pelirrojo que parecía ser su novio hasta aquel gratamente mencionado como primo del chaman quien solo hasta aquel instante iba a notar ofreciéndose igual a un vendedor ambulante, pero igual busque centrar mis pensares rechazando la curiosidad que para mi hubiera sido solo apresuramiento regresando mi atención hacia el novio quien era rechazado y juzgado pero no sin falta también bien aconsejado, ¿siquiera hacía falta que agregara lo evidente? tal vez no, pero nunca había contenido mis palabras cuando era creyente de que transmitían algo que debía de considerarse y esta vez no iba a ser diferente a cuidado de Gwen.
-Tú pequeño chico de cabellera ardiente ¿por qué no capturas a alguien fuerte y le pides al chaman su akuma?- cuestione con racionalidad, porque si entendíamos que había una manera de extraer estos milagrosos poderes era posible plantear también a base de sometimiento cualquier tipo de captura que implicara estos beneficios, aunque siendo sincero tampoco sabia sí mi planteamiento era posible, realmente ni siquiera imaginaba poder encontrar nuevamente a dicho hombre y aunque había querido dar la pregunta sobre donde podía buscársele, resulto entonces cuando El Chaman empezó a dirigirse hacia mi rechazándome por transmitir intensidades y poesía cursi que ni siquiera me había dado cuenta que pronunciaba, ¿estaba quizá pareciéndome a mi padre?
Luego volví a inclinar mi mirada hacia Fyodor y Krysser la pareja.
Los que habían llegado primero que todos tratándome de majestad.
No conocía sus nombres, pero entendía que ellos no eran diferentes,
¿Por qué no relajaba las nalgas para variar? si, eso era lo correcto.
Lo único que pude hacer fue encontrar gracioso qué incluso cuando odiaba todo lo que esté chaman señalaba resultara que lo encontraba en mí, quien no seguía las normas, quien no buscaba mantener las formalidades, entonces me sentí regañado y a su vez torpe de no seguir mis propios principios, razón por la que sin siquiera saber que decir y avergonzado de parecer denso como un militar, relaje ambos hombros y asentí a su consejo, manteniendo una expresión risueña mientras que escondía mi mirada con la palma de mi mano como si fuera suficiente para ocultar la manera en la que había sonado, porque era cierto, no me interesaba desafiar a nadie.
Me impresiono ver a Maki coqueteando con el primo de Pawurs.
Estaba deseoso de mofarme sacándole la lengua sobre la misma,
A sí fuera impulsivo o infantil si decidí sacar la lengua a la chica,
Esperando el momento en que tal vez se cruzara nuestra mirada.
-Rayos! es cierto, creo que me he dejado llevar por el ambiente xiexiexie.- reiría, mostrando mi vergüenza con pesar y buscando olvidarme de la tensión acumulada tras haber peleado y visto morir innecesariamente a tantos. Entonces seguí un camino que el chaman gyojin trazaba con su paso.
-Oh cielos, ¡que atrevida! con esos comentarios empezare a creer que intentas seducirme pequeña xiexie.- bromearia con alana, inmensamente agradecido con su paciencia y atencion mientras que tambien le pasab a su lado el den den mushi, -¿Gustas hablar con mis compañeros?: me gustaria que formaras parte, no sé que te parezca, pero son gente bastante maja pero eso ya lo iras viendo claro.- razone, simple, cercano y cariñoso con la pequeña tonttata y para referirme con toda mi gente quienes claro todavia escuchaban.
Había bastante gente trabajando para aquel hombre no quepa duda.
Me preguntaba sí realmente no les pagaba o solo lo decía por decir,
Pero lo importante era que yo pagara a fin de cuentas eso era todo,
Y el costo por lo que vi, no era malo, era alto, pero no para mi caso.
-El dinero está de camino estaba llamando justo por Den Den Mushi a mi grupo y han enviado a mi pequeña compañera Mahou es una humink, cabello castaño, cola marrón y ella debe llegar en unos minutos sin falta.- explique para Pawurs sin sentarme todavía en la camilla por no querer parecer aprovecharme, porque cierto poseía el dinero e igual de cierto alzaba mi den den mushi mientras que se escuchaba la voz de Kaysera ahí, diciendo algo como “-Maldita sea, el gato va a dejar de ser gato y nosotros nos vamos a tener que quedar esperando.” mientras le dedicaba una avergonzada, pero divertida, sonrisa a mi cirujano chaman del caso.
-¿Es posible que converse con su primo mientras espero? quisiera ver si hay alguna akuma de mi interés y realmente por como me explica, dormido no tendré la oportunidad de echarle un ojo a lo que esta vendiendo.- razonaría todavía marcando la pequeña risilla xiexie por lo bajo mientras que invitaba a mi medico a esperar llegara la monita quien confiaba habia traído suficiente para pagar la operación y tal vez pagar mitad akuma, realmente no tenia tanto dinero, no para los precios de ellos, pero igual llegue a preguntarme y pensé que pudiera ayudar una pregunta que debi haber hecho ahora que disponía de cada uno cerca del comunicador.
-Eh Zhang ¿alguno de ustedes peleo con un usuario de fruta interesante?: hay un vendedor de frutas aquí así que me pondré a echarle un ojo a la mercancía mientras el doctor espera que le hagamos el abono via Mahou.- razonaba sin más, sencillo, para entonces apresurarme en mi siguiente dialogo como si hubiera recordado de pronto que significaba la decisión que estaba tomando. -Ah si, preguntale a Kay o Bai si todavía puedo dormir en sus camas aunque no sea gato.- razone, burlesco, polémico y recuperando en parte mi forma tonta de ser, haciendo un ademan a la altura de mi oreja para que El Chaman siempre venerable para mi (por la magia en cual infantilmente creía) pudiera guiarme hasta su primo, el vendedor de frutas del diablo. Negocios varios vamos.
resumen
RESUMEN
> Dong le ofrece su apoyo a Gwen (cuando fue regañada)
> Dong le da un consejo logico a Owen (cuando le dicen lo del poder)
> Dong le da vistazos de reojo a Krysser/Fyodor todavia sin fiarse.
> Dong le saca la lengua a Maki mientras la ve coquetear con el primo de Pawurs, es un gesto infantil y tonto sin relevancia.
> Dong se rie y disculpa con Pawurs el chaman al darse cuenta que su comportamiento hasta ahora era producto de haberse mantenido en combate sin descanso, se relaja y sigue a este a las camillas.
> Dong al ver que Pawurs le pide primero el cobro de la operacion antes de realizarla le tranquiliza señalandole su den den mushi al habla, donde podra escuchar un dialogo de Kayseira quejandose porque tendran que esperarlo, igualmente Dong le dice que es una chica quien vendra con el dinero y le pregunta si es posible que le presente a Urususu para ver si hay alguna akuma que pueda comprar mientras esperan a su compañera que viene de camino con el dinero.
> Dong invita a Pawurs a volver a la zona mientras esperan a Mahou con el dinero y desea ver las akumas.
> Dong le pregunta Zhang si alguno de la tripulacion combatio contra alguien interesante.
> Dong le pide a Zhang que le haga una pregunt inapropiada de su parte a Bai y Kay.
belico
No hay belico pero mantengo sujeto a todo momento el arma.
Raikō Yaiba
Creaciones propias
Meito
Especificaciones
Requisitos: 45 FUE / 30 DES
Resistencia: 4500
Daño: 250
Escalado: 1,1 FUE / 0,7 DES
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 2147483647
Descripción: Raikō Yaiba es una guan dao de cuatro metros, forjada en acero bruñido de que refleja la luz como si atrapara un destello eterno. Su mango blanco y pesado desemboca en ambos lados en un filo. En el más corto, una pequeña hoja de gran grosor que permite ataques de gran poder y su gran hoja curva en el otro extremo le proporciona un alcance mortal. En manos de un guerrero digno, el filo brilla con la intensidad de un rayo cayendo del cielo, sonando como un trueno cuando golpea contra otro objeto.
Raikō Yaiba es una Meito, concretamente una de las 50 Ryo Wazamono
Kibai observó como Moja partía de la formación rocosa para acudir al Royal Quiver, antes de dirigir una mirada curiosa hacia la joven que permanecía con los ojos cerrados. Sorpendido, el mink se dio cuenta de que aquella pequeña muchacha era ciega, lo que despertó en Kibai una oleada de compasión hacia ella. Si todo lo que había ocurrido, el accidente del convoy, el encierro en los cubos de roca, la batalla contra el gyojin y la posterior carrera desenfrenada hacia la torre en medio de muros que se derrumbaban sobre sus cabezas había sido una experiencia sobecogedora, ni se imaginaba como podría haber sido el pasar por todo aquello solamente dependiendo de sus otros sentidos.
Con pasos calmados, se acercó a la joven, procurando suavizar el tono en la medida de lo posible teniendo en cuenta la situación en la que todos se encontraban y por lo que acababan de pasar.
"No sé de algo que pueda devolver la vista, pero un hombre al que aprecio mucho y por quien daría gustosamente mi vida nunca necesitó sus ojos para saber que había estado vagueando en lugar de cumplir con mis tareas, o cuando estaba a punto de hacer algo que no debería, o cuando necesitaba una mano en el hombro para darme ánimos. Creo que al final, hay muchas formas de ver. Quizás, más que buscar una que has perdido, deberías tratar de encontrar la tuya propia."
Con algo de timidez, le apoyó levemente la mano en el hombro a la joven, con cuidado de no sobresaltarla, tratando de transmitirle lo mismo que había hecho el capitan Nasjuro con él.
"De seguro te reirías de mi ahora mismo, viejo..." susurró para si mismo con una sonrisa.
Tras ello, observó por el rabillo del ojo como Svart reunía una buena cantidad de provisiones y se disponía a descender de nuevo la torre de piedra hacia los barcos. el joven birkaniano le esbozó una sonrisa cansada a pesar de era evidente que estaba en un estado bastante malo.
"Muchas gracias por ayudarme oficial, sin usted probablemente no habría sobrevivido allá abajo"
Kibai se limitó a hacer un gesto de complicidad.
"Todos intervinisteis, fue gracias al el estirado de allí (refiriéndose a Kiyoshi que estaba sentado en una delas sillas apoyado en su rifle) y a ti que abristeis fuego continuamente y así pudiésemos acercarnos lo suficiente para despedazar a ese monstruo."
El joven pareció conforme, y antes de iniciar el descenso se giró una vez más,
"Mi nombre completo es Einarr Svart. Seguramente nos volveremos a ver"
Acto seguido, saltó hacia la primera plataforma de rocas para iniciar su descenso. Kibai lo observó bajar de la torre, con un aleve sonrisa en su rostro. No le había caído mal, aunque visto lo visto, quien sabe cuando y en qué circunstancias se volverían a encontrar...
No osbtante, el imperturbable tono del contramaestre Redgrave, al que Kibai se había acostumbrado lo suficiente para empezar a notar levísimos matices, le hizo girarse de nuevo. Su superior estaba frente al mink mono, que se había dedicado a hacerle flirteos bastante descarados y bastante poco exitosos a la mujer de cicatrices, y parecía estar contando el dinero que llevaba encima. Posando la mano encima del pomo de Raimei, Kibai se le acercó, bajando el tono en la medida de lo posible.
"Señor, si me permite un consejo. dudo que con los precios que están pidiendo por esas frutas o por lo que sea que puede hacer ese otro con los usuarios, 40.000 berries vayan a servir de mucho. Además, cuando cayeron los muros de roca, pude echar un vistazo de lejos al Royal Quiver antes de salir de aquí. La nave flota, y no parece tener daños serios, al menos desde dónde me encontraba. Pero nos hemos pegado un buen golpe cuando quién fuese el artífice de esta mierda nos atrapó, y el barco ya venía parcheado desde la Isla Kárate. Quizás deberíamos reservarnos el dinero para asuntos más apremiantes. No se equivoque, yo soy el primero que quiere encontrar a estos malnacidos y colgarles del palo mayor como si fuesen la decoración de un árbol de Navidad, pero dudo que vayamos a sacar nada de estos dos individuos."
Los ojos de Kibai se dirigieron hacia el mink que continuaba haciendo un gesto de burla negando con el dedo en la cara del contramaestre, antes de colocarse espalda con espalda y cambiar el agarre del pomo de Raimei a la empuñadura, por si alguien intentaba alguna tontería.
"Además" finalizó con un hilo de voz. "No soporto a los minks mono. Son escandalosos, maleducados, y no se puede confiar en ellos. Sin embargo, le apoyaré mientras siga aquí señor." Kibai dirigió una mirada hacia el aspecto del contramaestre, que mostraba varias heridas y desgarrones en la ropa. "Está claro que sin mi le han dejado hecho unos zorros..." finalizó dejando entrever el tono de sorna.
Acto seguido, dirigió su vista al frente, cruzando las miradas con todos los presentes, aguardando a que Stroud acabase su conversación.
resumen
Kibai interactúa con Gwen, ofeciéndole consuelo por su falta de vista.
A continuación, anima a Einarr tratando de infundirle algo de confianza y le observa irse con algunas provisiones.
Por ultimo, intercambia unas cuantas palabras con el contramaestre Redgrave, le comunica su animadversión hacia el mink mono y se queda alerta, cubriéndole las espaldas.
belico
Recupero 8 de ENE al no estar en batalla y mantengo a Raimei a mano.
La discusión entre los dos recién llegados, el primo verde que parecía llamarse Pawurs y el mink mono autoproclamado como "el Rey Macaco", se volvió un ruido constante de fondo, tan absurdo como fascinante. Era imposible discernir qué parte de lo que decían tenía sentido y qué parte eran alucinaciones, como historias sobre poderes que no hacían más que recordarles al de la maldita anguila a la que acababan de vencer, o toda aquella fantasía de dar y quitar poderes mágicos con frutas malditas. Pero una cosa estaba clara, esos dos tipos eran peligrosos.
El segundo de ellos hablaba como si cada frase fuese un ultimátum y una venta ambulante a la vez, mientras que el primero, aunque ligeramente más sensato, era aún más inquietante. Parecía tratarse de un chamán a juzgar por sus palabras, y decía poseer la fruta más poderosa, incluso siendo capaz de quitar la fruta de los demás con facilidad, frutas que al parecer su primo luego vendía oportunamente. ¿Quién demonios eran aquellos dos extraños sujetos?
No hubo tiempo de pensarlo demasiado, pues cuando la conversación parecía estar por concluir, el mono volvió a demostrar lo peligroso que era. Pero no por su fuerza, sino por su instinto.
-Ese pana mío que ehtá ahí tiene algo que me da el aroma de la riquesa. Ese tiguere ehtá bien duro y tiene algo econdío mi primo, ¿tu lo víhte?
Durante un instante todos los escenarios posibles pasaron por la mente de Krysser. ¿Serían la clase de personas dispuestas a matar por su instinto? ¿Cómo de fuertes eran realmente? Lo bastante para atreverse frente a todos ellos, sin duda, lo bastante para ser un problema, especialmente estando ya maltrechos. Además, ¿qué pasaría con los demás que les rodeaban? ¿Se unirían a aquella tensa situación?
Sin embargo, nadie aparte del mono parecía prestarles atención. El lunarian se había prestado voluntario con el tal Pawurs, y estarían ocupados. Además, parecía que algunos de los presentes estarían pendientes de que todo fuera bien; mientras que otros estaban sencillamente en sus asuntos.
En un principio, solo Urususu les separaba de marcharse de ahí con algo de valor tras tanto sufrimiento, la alternativa, matar a todos los piratas presentes, se antojaba aún más complicada en aquellas circunstancias.
Tras apenas un segundo pensando y sobrepensando todo, Krysser decidió que era el momento de irse, pues tras la acusación del mono, quedarse sentado ya no era una opción. Sin embargo, también valoró algo de lo que había oído de la conversación de Urususu con el joven marine. Aquel tipo era un comerciante.
Con aquello en mente, se volvió hacia el mono, con la misma calma con la que uno le habla a un animal salvaje en el bosque, que en cualquier momento puede devorarte. Con la misma calma con la que siempre le habían hablado a él.
-Pareces alguien que valora los negocios como algo sagrado. -Dijo, asegurándose de mantener un tono tranquilo y sin provocación alguna. -Pero, por desgracia, hoy no tenéis algo que pueda interesarnos. -Añadió, mirando las frutas, como rechazándolas por no ser de su interés. Antes de dar pie a una respuesta, se apresuró a cerrar su declaración. -Sin embargo… Volveremos a buscaros, a ambos. Y será con una oferta de lo más tentadora.
No era una amenaza, y tampoco una mentira. Solo una promesa, dicha con la seguridad de quien pocas veces necesita repetir las cosas.
Lentamente, como si no fuera más que una simple molestia, el tigre se incorporó, agachándose para pasar un brazo por debajo del enorme objeto encadenado. Las cadenas se tensaron con el peso, pero no pesaba tanto como para incomodarlo; lo levantó de un solo tirón, apoyándolo contra su espalda como si fuese un saco de grano y no un cofre capaz de cambiar su destino, y se lo colocó al lomo como una mochila al pasar el brazo por otra de las cadenas. Ahora estaría limpio, del polvo y de las miradas incómodas.
Y en cuanto terminó, no esperó respuesta. Pero, aún así, la obtuvo.
—Hey!!… Tu… es cierto lo que dice el Mink?... que ocultas?... eres tú el causante de… Espera… que tienes ahí?. Y tú Tigre… eres su aliado?. VAMOS… ¡¡Que esconden!! O es que este mono esta loco?—
Aquella mujer parecía realmente molesta, sin embargo, confiaba en que no estuviera loca. Fyodor intervino, pero considerando que tal vez no hubiera sido lo bastante claro, Krysser lanzó una última advertencia.
-No oculto nada. Aquí dentro está nuestra recompensa. Puedo añadir tu cabeza a la misma, si así lo deseas. -Comenzó con rotundidad, preparado para lanzarse en un instante a arrancarle la cabeza de ser preciso. Sin embargo, algo de lo que había dicho la muchacha antes le había llamado la atención, cierto nombre que recordaba bien, pues acababa de pasar uno de los peores momentos junto a él. -Rackham Uker. Supongo que lo conoces. -Sabía que la mujer escucharía atentamente tras pronunciar aquel nombre, así que aprovechó que tenía tanto su atención como su desprecio. -Recientemente salvé su vida, derroté a aquel que lo tenía atravesado de lado a lado. No me pareció un mal hombre, a pesar de ser un pirata... -Habiendo dejado claro que gracias a su intervención Uker seguía vivo, sabía que la mujer sería incapaz de actuar de forma estúpida. Pero, por si acaso no era así, volvió a dejar claro que aquello no era un favor que estuviera cobrándose, sino otro que le estaba haciendo. -Por respeto a su esfuerzo, nos iremos sin pelear. No deberías insultar su honor rechazando nuestra oferta.
El tigre echó a andar entonces, aún pendiente de su espalda, con el cofre envuelto y encadenado firmemente sujeto a su espalda. Dio pasos largos y decididos hacia el borde de la torre, justo por donde habían subido, con su compañero Fyodor cubriéndole la espalda, quien se colocó detrás de él sin una sola palabra, como era habitual en ellos. No necesitaban hablar para entenderse. Era momento de irse. Y tenía claro con quién, pues sus pasos seguían la estela de los de su compañero felino marine. La justicia se retiraría, al menos, por el momento.
Off
Resumen: Krysser escucha la conversación de los primos, así como todo lo que ocurre a su alrededor, hasta ser increpado por el "olfato" de Urususu. Entonces, propone hacer negocios en el futuro y trata de marcharse, siendo esta vez acusado por Maki, a quien le ofrece no empeorar las cosas y dejar que todo termine de una vez, pretendiendo marcharse junto con los marines en su barco, siguiendo a Moja para abandonar la torre.
Aclaraciones: Siento si hay algún error, no me da la vida para pensar demasiado con estos plazos... Reacciono a lo que sucede e intento cuadrar los tiempos lo mejor que puedo. Respondo al mono antes de que Maki intervenga por coherencia, y después a ella.
Bélico: Cargo con facilidad los 200 kilos del cofre pues puedo cargar 1250 KG. Recupero 2xNivel(9) = 18 de energía.
47 FUE
50 RES
38 DES
10 PRE
9 AGI
18 REF
9 INT
19 VOL
0 CH
50 CA
Vitalidad: 596 / 696
Energía: 609 / 609
Espirítu: 57 / 57
Nivel: 3
Siguiendo el camino de rocas flotantes, como si su energía fuera inagotable, Mahou hizo todo el recorrido desde el barco a base de saltos para evitar caer al agua, con cada aterrizaje siente un tirón en sus brazos y piernas a los que ella ignora, porque su motivación por cumplir con su objetivo es más grande que cualquier dolor, y a medida que se acerca, la formación rocosa va alzándose como un gigante ante sus ojos, un paisaje que le genera sentimientos encontrados, ya que por un lado, suena a toda una aventura tener que trepar por aquella torre natural, pero por el otro, no tiene ni la más minima idea de como hacerlo si quisiera. De todos modos, nada de eso importa, porque al acercarse distingue a un grupo de personas reunidas en la parte baja, cerca de la torre, lo que quiere decir que jamás hizo falta trepar ni hacer ninguna de las locuras que se estaba imaginando. Qué más da, esto no le quita la sensación de satisfacción, significa que finalmente logró su objetivo, asi que reune aire en sus pulmones y no duda en anunciar su llegada. — ¡AAAQUIII EEESTOOOY-UUKIIIIII!
Cuando por fin logra fijarse en los presentes, cierra la boca de golpe, su expresión es desconcertante mientras su mirada recorre cada rostro que pueda ver. — ¿Quiénes son todos estos monos-uki…? — a ella le cuesta saber si se trata de personas que alguna vez conoció o si son completos desconocidos, sus problemas de memoria le juegan una mala pasada con cada persona que se cruza.
Pero lo que importa es que, entre tantas caras que no logra ubicar distingue a Dong postrado en una camilla, por lo tanto, Mahou se acerca a él dando leves saltitos con una enorme sonrisa. — ¡Con que ahí estabas, mono pájaro-uki! Te traigo un regalo de parte del mono burro-uki. — Maniobra su cola enrollada a su martillo, cuyo mango tiene atado un saco de tela, mete la mano en ella y retira un fajo de berries que extiende a Dong, en total era un millón de berries — Como no sabía cuánto tenía que traer, solo llené la bolsa hasta que no pudiera más-ukikikiki — dice entre risas, al terminar, mantiene el resto guardado en el saco y lo cierra atándolo en el mango de su martillo que sujeta con su cola enredada en él. Es en ese entonces cuando se percata de la presencia de un sujeto verde, increiblemente alto, aunque Dong tambien lo es, así que para Mahou no hay mucha diferencia, de todas formas tiene que mantener la mirada apuntando hacia arriba. — Uoooh… nunca antes había visto a un mono verde-uki
off
Resumen
Mahou finalmente llega a donde están reunidos cerca de la torre, por sus problemas de memoria no identifica a nadie que no sea Dong, asi que solo se acerca a el y le entrega 1 millon de berries retirandolos de su bolsa donde trajo 7 millones en total.
Sujeto el martillo con el saco usando la cola gracias a mi pasiva que permite manipular objetos o sostenerlos.
Cola de Mono
Pasiva
Pasiva Humink: Mono
Gracias a tu herencia simiesca, has desarrollado una cola de mono cubierta con el pelaje del mismo tono que su cabello, la cual puede mover con total precisión y fuerza. Con ella puede mejorar su movilidad al usar la cola como un tercer brazo: permitiéndole colgarse de ramas o estructuras elevadas, o manipular objetos, sostener su bastón o atrapar herramientas pequeñas sin perder libertad en las manos.
Código: pasivaracialmahou01
Karmas
Generoso: Mahou le regala 1 millon de berries a Dong (aunque no son suyos)
Olvidadizo: Completado con Dong únicamente, con el resto de la Mano Vacia llevo 3/4, y los demás del evento 1/4