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[EVENTO FIN BETA] Control de Acceso; Parte 2 (Grupo 5)
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07-10-2023, 10:30 PM
Atributos Personaje
Dichosos los afortunados, pues, un reloj estropeado da la hora dos veces al día.
El corte del Gyojin sobre el cazador enmascarado fue certero, pero en ningún momento pensó que podría desencadenar la serie de sucesos que ocurrió. En el preciso instante que cortó su carne, el cazador emitió una fuerte onda calorífica que daño a todos los presentes, sin importar si eran aliados o enemigos. Mientras Flint retrocedía, Joe, el marine serpiente, se lanzó a morder a su rival, asestando una terrible dentellada envenenada sobre el Gyojin orca, justo en su costado, atravesando con sus colmillos su piel oscura y gruesa. El dolor fue indescriptible y Flint sintió un estado de alteración extraño. Se sentía débil y sobrepasado en todos los sentidos. Por desgracia, el Gyojin demente no tuvo tiempo de pensar demasiado, un golpe contundente de Minato aterrizó sobre su cara, mientras Triana había empezado su movimiento al ver a Joe y encadenó su ataque de nuevo, asestando dos certeros cortes a la altura del cuello que ocasionó un profuso sangrado. Podría parecer que la cadena de golpes había sido suficiente, pero Tobias no estaba conforme con su actuación anterior y decidió que era el momento de abrir agujeros en el cuerpo del asesino marino, disparando seis veces al cuerpo del Gyojin que, por la confusión del momento, Flint no tuvo tiempo de esquivar.
Tras esto, con todo el daño acumulado, Flint estalló en cólera. Lamió la sangre de sus propias heridas y rio con fuerza de manera macabra. Tras esto, sus ojos se encendieron y sus heridas comenzaron a borbotear sangre y sangre por doquier, como si su corazón se hubiera desbocado y vuelto tan loco como él.
- ¡HORA DE LA MASSSSSSSSSACRE! - gritó de forma extraña. Casi parecía que deambulaba entre la ira y la excitación por el combate. Esto desencadenó su habilidad más peligrosa y corriendo hacia el grupo, se lanzó de lleno a por Minato, el marine avispa. Sacó su katana de la funda y se lanzó con la punta o kissaki por delante, buscando empalar al marine. El golpe ensartó al marine en el pecho, a la altura del pulmón izquierdo, y lo clavó contra el suelo, tras lo cual, se quedó totalmente inmovil. Tras unos segundos de puro silencio, la risa cesó y el silencio se hizo sepulcral. Flint cayó de lado suavemente, quedando tumbado al lado del ensartado marine, riendo levemente hasta que su corazón se detuvo. Sus ojos se mantuvieron abiertos, mirando fijamente hacia Joe. De alguna manera, en su locura, sabía que eran compañeros y le dedicó una última sonrisa.
El gyojin orca había sido derrotado, víctima de su propia locura.
Resumen del turno
Info Bélica
Info narrador
Estábamos haciéndolo bien. Mi bocado impactó de lleno en el gyojin asesino, logrando inyectarle mi veneno somnífero. Ni siquiera me percaté de lo que hizo Sohem hasta que me coloqué detrás del enemigo. Uso un poder que no vi antes en él. Desprendió un calor por todo su cuerpo, simplemente se notaba en el ambiente, y yo era capaz de olerlo. Dañar me dañó, pero estaba tan concentrado de no fallar esta vez que ni me di cuenta. Triana, Minato, el chico peliazul... todos colaboraron para poder parar de una vez aquel asesino.
Éramos como una bandada de pájaros, en perfecta alineación, alzando el vuelo, formando en el cielo una imagen, que en esta ocasión, era una sincronización perfecta de movimientos golpeando. Aquel ser estaba ya en las últimas. De nuevo, se volvió loco, pero esta vez fue diferente. Era como si diera un paso más allá en su locura. Volvió a gritar que era la hora de la masacre. Estaba completamente fuera de sí, la locura le había consumido por completo. Y como una bala, desenfundó su katana y se lanzó a por el joven Minato. Pasó rapidísimo, sentí el viento desplazarse en mi pelo y mi barba. Cuando giré la cabeza, contemple la horrible escena delante de mis ojos. Había empalado al chico. Con su arma clavada en el pulmón izquierdo, encajado completamente contra la balsa en la que estábamos de pie. A su vez, el gyojin cayó al lado del cuerpo del joven Minato, tumbándose completamente, ya muerto. Su propia locura acabó con él. Aun muerto, se me quedó mirando a los ojos, con una sonrisa completamente desencajada. La sonrisa de un completo asesino que había conseguido lo que quería. Los ojos me temblaban. Tenía la mirada totalmente desencajada. Me dirigí hacia el cuerpo de Minato, lentamente, mientras volví a mi forma humana, en la cual, las heridas, y la sangre se me notaban aún más. Estaba completamente bañado en ella, como si... como si de una masacre hubiera sucedido allí. Cuando llegué al cuerpo, me agaché posicionándome a la derecha de este, y puse mi mano derecha en el lado opuesto donde tenía la katana incrustada. El joven estaba muerto. Cerré los ojos. Tocándole su pecho era capaz de volver a escucharle en mi cabeza. Aquel joven lleno de energía, gritando, hablando a voces. Y diciendo aquello por lo que luchaba, su mayor sueño - ¿Sabes Joe? Algún día yo seré Almirante de la Marina. Y entonces te mandaré órdenes, y pondrás cara de culo. ¡SHAJAJAJAJAJA! - Era como si me lo estuviera diciendo ahora mismo, pero estaba sonando en mi cabeza. No era real. Cuando abrí los ojos, una lágrima se me escapó del ojo derecho, realmente estaba destrozado, pero mis modales y mis maneras de ser, cualquiera podría decir lo contrario. Me quité la chaqueta llena de sangre - Por lo que me quedé en camisa, la cual estaba también rasgada por los cortes - con las marcas de los cortes del gyojin. Hice un pequeño agujero en una parte de la chaqueta, y por él, metí la katana que estaba clavada en el cuerpo del joven. Una vez lo hice, fui bajando la chaqueta para tapar el cuerpo de Minato. A pesar del desgaste de la chaqueta, me preocupé de que su rostro quedase por completo tapado. Me saqué mi pañuelo del bolsillo trasero derecho del pantalón, y lo dejé encima de la chaqueta - Adiós joven - Dije. Me sequé la lágrima con mi brazo derecho y me puse de pie. Acto seguido, con mi mano izquierda, cogí el cuerpo del gyojin asesino del brazo derecho, me giré para ver a Sohem. Y con un poco de fuerza, le tiré el cuerpo sin vida a sus pies, sin decir ni una palabra. Ahí tenía lo que él quería, soy un hombre de palabra. Volví a mirar hacia delante. Tenía a mis espaldas a todos los demás. Miré al cielo y acto seguido, con un tono alto para que me escuchasen, dije - Quién esté dispuesto a ayudarme a salvar a la gente que está siendo capturada, se lo agradeceré eternamente. Si no, no pasa nada. Intentaré apañármelas como pueda. Gracias a todos - Tras esto. Me acerqué a cadena, pero aun estando de la balsa, y me puse delante de ella, aun sangrando por las heridas de la pelea, mirando hacia el barco al cual estaba enganchada. Mi prioridad era rescatar a la gente ahora mismo.
Resumen del turno
gastos
08-10-2023, 01:12 PM
(Última modificación: 08-10-2023, 01:13 PM por Triana Tempesta.)
De nuevo, volvimos a hacerlo de forma improvisada. Nuestros golpes se sucedieron hasta poner contra las cuerdas a nuestro enemigo, aunque tendríamos que haber imaginado lo peligroso que era aquello. Las numerosas heridas no le detuvieron, todo lo contrario, le incitaron a continuar con el enfrentamiento de manera más brutal. Estaba acabado y, en su desesperación, trató de arrasar con lo que pudo. Fruto del azar o de su conveniencia (quién sabía) se lanzó a por el marine más joven para atravesarle con su arma. En ese momento, se hizo el silencio.
La mirada atormentada de aquel ser se quedó clavada en el semblante del otro marine de forma penetrante e inquietante mientras su propia vida se desvanecía fruto de su locura, al igual que la sonrisa burlona que había adornado su rostro segundos antes. Me giré de forma inconsciente para observar al marine barbudo. Caminó despacio hacia el cuerpo de su compañero. Su expresión delataba lo que sentía en ese momento, aunque trataba de ocultarlo con sus palabras y su expresión corporal, mostrando la misma actitud de seguridad y firmeza que había mantenido todo este tiempo. Todo atisbo de esperanza se desvaneció cuando cubrió su cuerpo. Una vida de tantas más que hoy se habían perdido en el mar, como cientos de ríos que fluyen hasta desembocar en el vasto océano y hallar su final en la tranquilidad de este. La magnitud de esta catástrofe había sido tal que resultaba difícil concebir y ser totalmente consciente de la devastación que había dejado a su paso. El valor de todas aquellas vidas perdidas era inestimable, pero conociendo el afán de el Gobierno por poner precio a todo no tardarían delegar responsabilidades y buscar culpables, poniendo precio a sus cabezas. Aquel tipo barbudo parecía diferente, realmente se preocupaba por las personas, pero eso no sería suficiente para remediar los errores de la institución a la que representaba. Todo esto se podría haber evitado con algo más de control y organización, algo tan sencillo como eso podría haber salvado muchas vidas y evitado el sufrimiento de numerosas personas. Aún así, no pude evitar sentir algo de lástima por él y su compañero. Habían sido absorbidos por un ideal de justicia, aunque, si querían vivir su vida de esta forma y morir por aquello en lo que creían no podía reprocharles nada. Lanzó el cuerpo de nuestro enemigo a los pies del enmascarado, cumpliendo su promesa y, anteponiendo sus responsabilidades a sus emociones, el marine verbalizó su intención de salvar al resto de personas que habían sido capturadas en los barcos. Su interés por detenerme había quedado en un segundo plano para llevar a cabo esta misión prioritaria. También nos invitó a ayudarle, aunque pensaba ir de todas formas, ya fuese solo o acompañado. Miré hacia la plataforma de al lado, donde se encontraba Yamamura. Con el caos de todos los enfrentamientos que se habían producido no me había percatado de que el enemigo al que se enfrentaban ellos también había sido derrotado. Mi prioridad en aquel momento era reunirme con mi banda y, después, seguiría las órdenes de Yamamura. Seguramente, también tuviese en cuenta a los civiles y no me extrañaba que propusiese, si el resto no estaban muy malheridos, terminar de rematar a aquellos piratas. Lo más sensato sería hacernos con uno de esos barcos, expulsar a todos los enemigos y largarnos de allí con los civiles que hubiese en el interior para dejarlos en la primera isla que nos encontrásemos. Del resto de civiles en los barcos se podrían encargar los demás. No tenía muchos medios, pero podía tratar de aplicarles primeros auxilios. Eso sí, lo haríamos por nuestra cuenta sin tener nada que ver con los marines ni darles explicaciones. No respondí al marine barbudo. Enfundé mi katana izquierda y saqué de nuevo el den den mushi para no ir pegando gritos ni llamando la atención y traté de contactar con Yamamura sin quitarle ojo al enmascarado. Con el tipo muerto debía estar lo suficientemente satisfecho, pero no olvidaba sus palabras, con las que había dejado clara su intención de entregarme. —Yamamura, ¿estás bien? Tenemos que encontrar a los demás y largarnos de aquí cuanto antes —dije de forma escueta y sin entrar en detalles. Todavía podía mantenerme en pie, pero las heridas seguían sangrando un poco y notaba el cansancio. No era buena idea quedarnos rodeados de marines, piratas enemigos y a saber qué más.
Resumen de turno
Gasto
![]() ❝Con cada movimiento de mis espadas, escribo mi leyenda en las páginas del tiempo, cada paso que doy es un trueno en el estruendo de la batalla. Aparta de mi camino, o lo lamentarás.
08-10-2023, 10:08 PM
(Última modificación: 08-10-2023, 10:12 PM por Tobias Murray.)
Otro ataque coordinado a la perfección pero todo terminaría antes de lo esperado y de forma abrupta. La velocidad a la que transcurrían los hechos estaba al límite de la capacidad de procesamiento del cerebro de Tobías y aunque tenía buena vista, el susodicho órgano encargado de ordenar la información no estaba entrenado para alcanzar ese frenético nivel. El joven sabía que no estaba preparado para las aventuras que les esperaban en aquel nuevo mar, pero no tenía más opciones ahora, el único sustento era aprender de cada momento adverso y de cara al futuro entrenar más junto a sus nakamas.
El gyojin enloqueció tras la última cadena de ataques y su excitación agravó mucho las heridas que se dibujaban en su cuerpo, éstas se abrieron más y su corazón bombeaba su sangre con mayor fluidez a través de ellas. Aunó toda la fuerza que le quedaba para lanzar un golpe letal hacia el joven marine avispa, atravesándole el pecho y tumbándolo para terminar con la catana clavada en aquella plataforma. Acto seguido la orca se desplomó, había perdido mucha sangre, con su último aliento miró con ludibrio al marine barbudo. OST El marine más joven yacía en el suelo, inerte. Su compañero se acercó a él lentamente, en silencio, haciendo un sobresfuerzo para mantenerse estoico. Se agacho para ponerle la mano en el pecho, cerró sus ojos y no pudo evitar que una lágrima escapara de su prisión. Era la primera vez en su vida que Tobías veía morir a alguien, escuchó el último aliento sin saber que lo era hasta unos segundos más tarde, esperando al siguiente que nunca llegó. Se imaginó lo mal que lo debía estar pasando recordando a sus nakamas, no sabía que haría si no los volviera a ver reír, si no los volviera a escuchar respirar. Casi se cayó al suelo, sus piernas perdieron fuerza, solo por imaginarlo. Se acercó al marine y le dio un cigarro y su mechero, en silencio, no sabía que decir. Este acababa de cubrir con su chaqueta el rostro de su compañero. Miró entonces a su alrededor intentando ver como estaban sus compañeros, no quería encontrarse lo peor, lo malo es que su buena vista divisó en la plataforma contigua que la batalla no había terminado y a Garnet golpeando el suelo con sus puños al lado Nekah que estaba tumbado en el suelo. Y dejo de ver. Miró hacia la otra plataforma, la que tenía el resto de ellas detrás, allí vio que no había ninguno de sus compañeros. Su cabeza se llenó con cientos de preguntas. ¿Ningún compañero había aterrizado en esa? ¿O es que ya no estaba allí? Esa última era la peor de todas. Su vista no alcanzaba a ver con claridad las plataformas que estaban más allá. Al fin su piernas cedieron y cayó de rodillas en aquella plataforma. Se encendió un cigarro y recargó su revolver. Esto no había terminado aún. No podía rendirse ya, tenía que hacer todo lo que estaba en sus manos para minimizar los daños de aquel cúmulo de piedras que se les había venido encima y seguía arroyándoles, obstaculizándoles el camino. Se pudo en pie y siguió al marine hasta la cadena que anclaba la plataforma al barco. Siguió sin decir ni una palabra, la situación lo había dejado mudo y seguiría así un buen rato más.
Resumen de turno
Karmas
Gasto
![]() ❝Para. Respira. Ordena. Apuesta.
08-10-2023, 10:16 PM
El joven de cabellos violáceos sonrió ampliamente cuando vio que todos los golpes habían dado resultado. Y no solo habían dado resultado, sino que parecía haberle afectado. Cuando recibió aquellas últimas cuchilladas en el cuello por parte de la pirata, pareció entrar en un estado que lo volvió aún más loco. Muchísimo más loco de lo que era, y eso iba a tener sus consecuencias. Y vaya consecuencias.
Sin previo aviso, salió disparado hacia Minato a una velocidad endiablada que no pudo percatarse de nada. Sólo se dio cuenta que estaba delante cuando le ensartó el pecho con su espada. Abrió mucho los ojos, y dejó escupir algo de sangre. Pero fue consciente de que estaba pasando y para evitar males mayores, abrazó con sus cuatro brazos al pirata con todas sus fuerzas que le quedaban, evitando así que se pudiera levantar de nuevo y fuera con un ataque así contra cualquier otro compañero. Trato de buscar a Joe con la mirada, pero sentía que todo se perdía, se desvanecía. Cogió todo el aire que pudo, y con toda la fuerza que le quedaba, gritó tan fuerte como pudo. -¡Salvalos a todos Joe! ¡SE QUIEN NO PUDE SER!- Y tras gritar aquello, todo comenzó a desvanecerse definitivamente. Todo se apagó, todo se enfrió, y el telón se cerró. La vida de Minato Hanagawa acabó, no sin antes dejar su voluntad en su compañero Joe.
Resumen
La explosión de mi poder de fruta del diablo no fue del todo intencionada, pero si fue un grano de arena en lo que tuvo que acontecer. El enemigo dudó por un instante, lo que permitió que la andanada de ataques, encabezada por el del bigote extraño, se sucediera con éxito. La mujer rubia, el muchacho mosca y el tío del pelo raro atacaron todos con exactitud y presteza al gyojin, quien tras asumir el daño demostró que estaba a años luz de nosotros y de que pudiéramos derrotarlo en un combate individual. Así fue como se lanzó como una exhalación contra el niño pelipúrpura y lo empaló a una velocidad pasmosa. Lo miré con estupor, a tiempo de ver su cuerpo caer conjunto al del muchacho. Desactivé el poder de mi fruta y el vapor comenzó a brotar de mi, cargando el kanabo al hombro nuevamente y prestando atención a los presentes.
El musculitos seguía como ido, no respondía y no hacía nada. La mujer habló por Den-den con un tal Yamamura, y el del pelo de colores se mantuvo en silencio acompañando al Marine del bigote, que rendía culto y tributo a su manera al muchacho caído. ¿De verdad el niño grillo estaba muerto? Recordé que poco antes en el barco se jugó ese destino conmigo mismo, pero no pensaba que realmente pudiera pasar. Ver la luz de alguien joven apagarse nunca es plato de buen gusto para nadie. Pero mis pensamientos volvieron a su lugar cuando el marine del bigote me lanzó el cuerpo del gyojin, muerto por completo, cumpliendo con su palabra de dejarme entregarlo a las autoridades para cobrarme su recompensa. Lo miré seriamente durante unos segundos mientras aquel tipo decía, anteponiendo sin duda su deber a los sentimientos que tendría que tener por su compañero caído, que él iba a ayudar a los civiles que seguían siendo apresados por los piratas de los cabos, y que aceptaría toda ayuda que pudieran darle. No era mi lucha, aunque admiraba su determinación. — Esa gente está muerta — le dije seriamente — No tienes forma de llegar hasta ahí siendo usuario de akuma no mi — añadí, dándole una patada en la boca al gyojin, en parte para asegurarme y en parte para calmar mi palpitante ira latente y bullente — Deberías buscar una forma de llevarte el cuerpo de tu amigo y darle una sepultura digna — maticé, cargando el cuerpo del gyojin al hombro derecho, sujetando el kanabo con la mano izquierda y mirando hacia los barcos. Teníamos que salir de aquí. — Una vez lo pongas a salvo y a cambio de que me llevéis al cuartel de la Marina más cercano, yo te ayudaré a ahuyentar a esa chusma — le dije al marine, esperando que entendiera que desde esta posición no podíamos hacer nada, y que el peligro aquí aun no había acabado, pues aun se escuchaban gritos y ruidos de batalla en las proximidades.
Resumen
09-10-2023, 03:21 AM
Una estrella se apagaba, y sin duda otra renacería en los cielos.
De hecho, desde hacía un rato, quien tuviera la osadía de mirar hacia el cielo y distraerse de los peligros que os acechaban en aquel lugar, podría haber visto como un pequeño punto brillante en la lejanía del cielo dejaba una estela de luz y algo parecido al rastro de las nubes, como si una estrella en pleno día estuviera surcando el firmamento realizando un macabro simbolismo de los que se marchaban del lugar. El dolor y las pérdidas habían sido imperdonables, algo que rompería todos vuestros corazones sin lugar a dudas y que sólo el paso del tiempo os podría enseñar como aprender a vivir con ello. Pero el futuro era de los que ocupaban el presente, no de los que ya yacían en el pasado, y esa era la prioridad absoluta que debía imperar en vuestros corazones: Si no luchabais por vosotros mismos, ibais a acabar reunidos con ellos. En una de las plataformas de los extremos, un hombre, una mujer, un gyojin y una niña-dinosaurio habían utilizado su ingenio y su astucia para vencer a un enemigo que los superaba por mucho, consiguiendo sobrevivir ellos sin bajas, aunque con algunas heridas. En la plataforma contigua, la inmensa mole de la determinación y la redención frustrada por un mal carácter se imponía frente a un lunarian al borde de la muerte, un tontatta que por tonto o por listo había conseguido salvarse por completo, y un muchacho con uno de los poderes más intrigantes. La plataforma continua a esta, albergaba un cuerpo inconsciente de un hombre pulpo extraño y sorprendentemente afortunado, que no podría llegar a entender el valor de volver a despertarse en su situación. Su atacante ascendía por la cadena que conectaba la plataforma con el barco mientras un inocente mink, que tenía más de aventurero y divertido ser que de maleante, sufría las consecuencias de sus malas acciones y se hundía sin reparo en el mar, al mismo tiempo que quien por su culpa o guiada por buenas intenciones, lo había puesto en esa situación, y escapaba volando en otra dirección. Al lado de esta plataforma un empapado semioni algo ausente, un envalentonado lunarian, una líder gyojin y un confuso mink observaban como su enemigo, uno de los más poderosos que jamás pudieran encontrar ninguno de los presentes, se hundía en las frías aguas del océano mientras arrastraba el cuerpo de otro de sus compañeros combatientes al abismo consigo. Junto a esta plataforma, otro grupo compuesto de cuatro hombres y una mujer lamentaban la muerte de un adolescente y respiraban agitados tras la muerte de su sádico y titánico enemigo. Y finalmente, junto a ellos, los pocos conscientes y supervivientes de haber enfrentado a la ira de uno de los capitanes más terribles de esta parte del Grand Line, se alzaba con la victoria. El hijo de un esclavista y su mink compañero no lamentarían pérdidas. Un skipiano lloraba junto al cadáver de su amigo lunarian, y un joven marine trataba de mantener consciente a su compañero. Todos ellos habían probado las mieles del Grand Line, y esta lección les serviría para los días venideros. Sabrían y entenderían a lo que se enfrentarían de ahora en adelante, y tendrían que ser conscientes no sólo del peligro, si no de la dificultad a la que les iban a llevar sus propios pasos. Pero lejos de que todo hubiera terminado, el cocodrilo que había llegado comenzó a ordenar bombardear la zona y replegar las cadenas hacia los barcos, y el wotan que reinaba sobre una de las plataformas se sorprendería de ese hecho, mirando en derredor comprobando que Ginni ya no estaba, Odile estaba sobre los barcos, y no era capaz de ver a Karak, ni a su hermano, ni al capitán Finn. Su furia fue en aumento y se predispuso a terminar con los tres supervivientes de su plataforma, con un único pensamiento: Primero limpiar esto. Después limpiar el resto. Mientras tanto, acompañando al destello tímido del cielo apareció un sonido seco y grave, corto y vibrante, en la lejanía. Una única honda de sonido que sacudió todo el lugar con una baja frecuencia, como si se escuchase una explosión en la lejanía. Tímido, pero suficiente como para que los piratas de los cabos comenzasen a replegarse dando por ahogados a los que aun no habían sido pescados, y se montasen en unos pequeños botes que orillaban sus acantilados, lanzándose a estos cargando con las redes llenas de personas atrapadas que lloraban e imploraban auxilio. No veían a sus comandantes en las plataformas, excepto al gran Glotz, "La Senda", por lo que habrían vuelto ya a los barcos y estos no gozaban de fama de pacientes... así que tocaba recoger las ganancias y marchar. Las barcas ocho en total, flanquearían las plataformas esquivándolas a suficiente distancia como para que no pudieran se alcanzadas de un salto, dividiéndose en dos grupos de cuatro que bordearían de forma exterior el límite colindante de las plataformas más exteriores, llegando al casco de los barcos de los extremos, recibiendo ganchos y cuerdas para amarrar la carga y subirla. Un gran botín, por lo menos de treinta a cuarenta civiles en buen estado, obviando algún hueso roto o heridas fruto del choque. El resultado de un chivatazo más, que llevaba a los piratas Sticky a un éxito nuevo... o eso creerían ellos, ajenos a lo que sucedía en general. En la lejanía, en el horizonte, en el firmamento más distante... ninguno de vosotros sabía qué es lo que se os venía encima. Los Piratas Sticky habían tendido esta trampa y muchas otras fruto de un chivatazo de alguien corrupto en la marina que organizaba estos desplazamientos, permitiendo el caos en los embarcaderos poniendo a dos incompetentes en el control de acceso, sabiendo que oleadas de personas buscando una vida mejor en el Grand Line entrarían en los barcos... llevándose un buen pellizco por parte de Finn Slingerland y su banda. Pero abusar de esto tenía consecuencias. Y las consecuencias estaban a punto de llegar.
Información
Recuento
Info Narrador
09-10-2023, 04:44 AM
— Objetivo localizado —
Realizando análisis de situación y estado:
· Altitud 420 metros_
· Distancia recorrida 612,28km_
· Velocidad actual 210km/h_
· Estado del depósito 81_
· Tanques de reserva 100_
· Escudos orbitales 100_
· Temperatura 63ºC_ · Munición y energía 100%_ · Previsión de hostilidad 97%_ · Resolución del conflicto 98%_ · Previsión de complicaciones 12%_ · Análisis de la misión: ÉXITO_ Sobre los cielos un destello a lo lejos podría haberos indicado el desplazamiento de algo en la lejanía, y en el mejor de los casos avisado la llegada de una unidad de combate avanzada diseñada para intervenciones bélicas. Pero era mucho suponer que miraseis hacia el firmamento. La banda de los Piratas Sticky había recibido un soplo para actuar de nuevo, esta vez en los cabos gemelos, interfiriendo en la operación de evacuación de personal y civiles provenientes de los Blues con destino en el Grand Line. La información se había filtrado, pues el informante había vendido este soplo a su vez a sus superiores para ganarse un par de palmaditas en la espalda, y el Gobierno Mundial habían solicitado la colaboración de uno de sus cazadores estrella: el Doctor Utakata, un Shichibukai. El doctor Utakata era famoso por no rechazar nunca ningún trabajo de captura o eliminación de personal problemático siempre y cuando estos tuvieran un precio por su cabeza y pudiera cobrarse las víctimas del conflicto directamente con la base gubernamental más cercana, para emplear dichos fondos en sus investigaciones. Por tanto, era la persona idónea para encomendar el trabajo: Podría llegar rápido, limpiar el desastre, y llevarse las pruebas. La armadura MDU-06 sobrevolaba el cielo con velocidad supersónica y con mayor elegancia que cualquier criatura viva que así se lo pudiera permitir, y el sonido de su cambio de trayectoria para indicar el descenso fue el sordo apagón de energía que sólo aquellos con una gran capacidad auditiva pudieran presenciar antes de que ocurriese su inminente entrada en escena, frenando sorprendentemente en seco tras impactar sobre la espalda de Odile, el hombre lagarto, sujetándolo por el hocico, cerrado, haciendo que todos los presentes dejasen de disparar con los cañones presos del pavor de la inesperada llegada de aquel tipo. — Confirmando objetivo: Charles "Chuck" Odile — y un ligero sonido de pitidos cortos y repetitivos se produjo mientras miraba a su objetivo en sus manos — Wanted confirmado: 40.000.000 — añadío, y con un rápido movimiento de manos partió el cuello y la mandíbula de la criatura, matándolo en el acto — Objetivo eliminado — concluyó, extendiendo ahora su mano diestra hacia el Wotan de la plataforma, quien lo miraba incrédulo — Confirmando objetivo: Glotz Lokhtar — dijo con la misma voz robótica — Wanted confirmado: 60.000.000 — y emitió un disparo de luz verde blanquecino desde la palma de su robótica mano, destrozando el cráneo del gyojin en un instante, del que sólo quedó carne carbonizada y un humo negruzco brotando de donde antes tenía una cabeza — Objetivo eliminado — añadió sin remordimientos. El disparo perforó la plataforma tras el titán, con un limpio agujero de diez centímetros de diámetro. Tras esto, soltó el cadáver de Odile y se elevó sobre los propulsores de sus pies unos centímetros, avanzando otros pocos quedando volando por encima del nivel del mar y por fuera del barco, barriendo con la mirada de lado a lado a los presentes, y con un barrido igual con la mano izquierda, lanzó de la palma seis pequeñas esferas blancas, de un diámetro de dos centímetros, que impactaron sobre el centro de cada plataforma. — Ubicación del Capitán Finn Slingerland: desconocida — dijo en voz alta — Ubicación de Gwendoline "Ginni" Blakthorne y Karak "Big Red": desconocida — añadió fríamente y paró su mirada sobre el enmascarado que portaba el cadáver del gyojin orca — Confirmando objetivo: Flint Lokhtar — se limitó a repetir — Wanted confirmado: 50.000.000 — añadió, pareciendo dudar un momento y entonces cerró su puño izquierdo y realizó un barrido con la diestra, emitiendo el mismo láser que había acabado con la vida de Glotz para cortar las cadenas que unían las plataformas con los barcos. Al mismo tiempo, las esferas que habían impactado sobre las plataformas emitieron un único pitido acompañado de una tímida luz roja y comenzaron a moverse como si estuvieran imantadas o movidas por la propia magia de un dios, reordenándose y juntándose en dos columnas de tres filas, desde los "ojos" y la perspectiva del imponente ser que se alzaba frente a vosotros, haciendo que todos cayeseis al suelo fruto de la velocidad y brusquedad con la que las plataformas se habían desplazado. — Detección de organismos aproximándose al fondo marino — dijo mirando a los laterales de la nueva plataforma formada ante él — Velocidad de inmersión: Tres metros por segundo, Veinte metros por segundo — y reparó en otra de las plataformas de nuevo — Detección de organismo bajo la superficie — añadió — Nivel de oxígeno: 20% — y sólo entonces comenzó a descender ligeramente frente a vosotros, parándose a cinco metros de la plataforma y a cinco metros del nivel del mar, volviendo a repasaros con la mirada, despacio y en completo silencio, ignorando vuestras interacciones, de haberlas. — Criminales por la suma de 178.100.000 berries — e hizo una pausa — Insignificante — añadió con cierto cinismo y alzó ambas manos con un fulgor verdoso hacia vosotros alzando igualmente el tono de su "voz" — Capitán Finn "Sticky Fingers" Slingerland, recompensa de 180.000.000 de berries. Karak "Big Red", recompensa de 120.000.000 de berries. Gwendoline "Ginni" Blakthrone, recompensa de 30.000.000. Total de 330.000.000 de berries — recitó como un mantra — Junto a Charles "Chuck" Odile, recompensa de 40.000.000 de berries. Glotz Lokhtar, recompensa de 60.000.000 y Flint Lokhtar, recompensa de 50.000.000. Total 150.000.000 de berrires — añadió — Total estimado:480.000.000 de berries — dijo, pareciendo finalizar de hacer sus propios cálculos y cuentas, intensificando las luces de las palmas de sus manos — Entregad a Finn Slingerland, Karak y Gwendoline Blackthrone o sufriréis las consecuencias — avisó. Y quedó en completo silencio, sólo suplido por el sonido de sus propulsores en las plantas de sus pies.
Info
Info narrador
Me ubiqué, estando aún en la plataforma, delante de aquella cadena que daba a los barcos. Alcé la mirada hacia arriba, dispuesto a subir para salvar la vida de aquellas personas que estaban siendo atrapadas. Recordé las palabras de Minato antes de morir - ¡Sálvalos a todos Joe! ¡Sé quién no pude ser! - El joven me pasó su voluntad, su sueño, su deseo. Me dolía reconocerlo, más tras su muerte, pero no sabía si yo iba a ser capaz de llegar a ser alguien dentro de la Marina. No soy nadie. Soy un don nadie.
Agité la cabeza a los lados y me dispuse a subir al barco, puesto que nadie se ofreció a ayudarme. Estaba solo en esto. Nada más dar un paso hacia adelante, Sohem me dirigió la palabra. Me dijo que buscara la forma de honrar a Minato, llevando el cuerpo a un lugar seguro, y a su vez, él vendría conmigo para entregar al gyojin, cobrar su recompensa y una vez eso me ayudaría a pelear a esta gente. Quizás, por primera vez estaba de acuerdo con él. Quizás poner el cuerpo de Minato en un lugar seguro y poder tener un entierro digno era la mejor idea. Mi cabeza me decía de salvar a la gente, pero en mi estado quizás no dudaría mucho. Cogí el cigarro que me dio el caballero peliazul y me lo encendí sacando del bolsillo de mi camisa mi zippo con el estampado de un pulpo. Le di una fuerte calada mientras seguía mirando el barco desde abajo - Puede que tengas razón cazador, lo mejor es proteger el cuerpo de mi compañero - Le dije seriamente. Me puse el cigarro en la boca y fui andando hacia el cuerpo del joven, para cogerlo con mis dos brazos - Y bien, ¿Cómo salimos de aquí? - Pregunté. No tenía a mi disposición un Den den mushi para llamar a nadie. De repente, una luz en el cielo se dejó ver. Un destello verde, una estela verde estaba dirigiéndose hacia la zona. De repente, lo que parecía una armadura blanca se paró en seco en el cielo. Observando toda la zona. No sé qué era aquello, pero humano no era. De repente, se dirigió a otras plataformas volando, pero no sé qué es lo que estaba pasando. Estaba muy lejos, pero podía llegar a apreciar ciertas luces y destellos. Pasado unos pocos minutos, aquella cosa se plantó encima de los que estábamos allí. Con una voz robotizada, pronunció: Flint Lokhtar, 50.000.000 millones, mientras miraba a Sohem, el cual tenía el cuerpo del gyojin encima de su hombro derecho - ¿50 millones? ¿Se referirá al gyojin? - Pensé. Tras sus palabras, de repente, una especia de tecnología salió de su cuerpo, como un láser, y cortó las cadenas de todas las plataformas, haciendo una especie de barrido, para a continuación, unas especies de esferas rojas estaban moviendo las plataformas. Bajé el cuerpo de Minato al suelo, y me puse encima de él para cubrirlo con mi propio cuerpo. No sabía lo que estaba pasando, pero no iba a dejar que mancillaran el cuerpo del joven. Cuando noté que ya no nos movíamos, levanté la mirada y algunas plataformas se habían unido. Me percaté que la que se unió a nosotros, tenía como una cúpula grande. En esta plataforma, estaban Kovashi y Don bambú, dos con recompensas, pero no le presté mucha atención, ahora mismo no era mi prioridad. Pero lo que sí vi claramente es a Vulkan, el cual estaba ayudando a Sephiroth, que estaba en el suelo postrado. El miedo se apoderó de mí. No podía soportar otra muerte más. Para colmo, no veía a Karl por ningún lado. Cogí de nuevo el cuerpo de Minato, y me acerqué tan rápido como pude hacia donde estaban mis compañeros. Según me acercaba, vi a Vulkan atendiendo a Sephiroth con un botiquín. Quizás el joven no estaba muerto, simplemente inconsciente, o eso es lo que más quería pensar que pasase. Cuando llegué ya estando a su lado, simplemente me planté delante de ellos, con el cuerpo de Minato en mis brazos, tapado por mi chaqueta y con la katana clavada totalmente en su pulmón izquierdo. Yo estaba mirando al cuerpo, mientras tenía el cigarro en la boca. No puede decir nada. Para colmo, aquella cosa estaba sobrevolando cerca de nuestras plataformas. Dijo que entregásemos a Finn Slingerland, Karak y Gwendoline Blackthrone o si no lo íbamos a pagar. No tenía ni idea de quienes eran. Pero una cosa sí que tenía clara: Esto no había acabado todavía.
Resumen
Gastos
10-10-2023, 01:36 PM
(Última modificación: 10-10-2023, 01:38 PM por Triana Tempesta.)
Yamamura respondió al den den mushi y fue bastante claro y precavido. Los cañones de los barcos estaban disparando y todavía quedaban enemigos a nuestro alrededor, así que la mejor opción era esperar una oportunidad para poder juntarnos todos. Los que más me preocupaban eran los demás, no los conseguía localizar y no sabía si habrían sido capaces de sobrevivir. Ahora solo podía confiar en su capacidad para aguantar con vida un poco más de tiempo.
Intenté buscarlos con la mirada y estar atenta al entorno, esperando esa oportunidad que nos permitiría escapar, pero lo que no imaginaba era que aquello pudiese complicarse mucho más. De repente, una especie de robot cayó sobre uno de los piratas que se encontraba en uno de los barcos para partirle el cuello. Seguidamente, lanzó unas esferas a las plataformas que impactaron en el centro de cada una de ellas. Me alejé unos pasos de la de nuestra plataforma, esperando que en cualquier momento aquella cosa explotase. Al centrarme en esta, no pude enterarme bien de lo que hizo a continuación, pero parecía que eliminó a distancia a otro de los piratas, aunque no lo veía demasiado bien, se encontraba en una plataforma bastante alejada. En ese momento, el robot utilizó un rayo para romper las cadenas que unían las plataformas a los barcos y estas comenzaron a moverse para unirse en dos columnas de tres plataformas cada una. Habíamos tenido la mala suerte de que la nuestra era una de las que se encontraba más cercana a él. Yamamura ahora estaba en diagonal a mí y, ahora que tenía más visión, tras nuestra plataforma y otra en la que había varias personas heridas o muertas, se encontraban Aspros y Jolyne, que parecían estar bien. En ese primer vistazo no pude localizar a Peixe, no quería desviar demasiado la atención del robot, que parecía que estaba enumerando nombres y recompensas, posiblemente los de los piratas que habían organizado todo esto. Podría tratarse de un cazarrecompensas, a menos que a la marina le hubiese dado por fabricar máquinas para hacer su trabajo. En ambos casos, era un problema. Con sus últimas palabras dejó claro lo que quería, le faltaban tres de los piratas. —¿Este es de tu gremio? —le pregunté al enmascarado en voz no demasiado alta para no llamar la atención y tratar de conseguir algo de información. Solo sabía que el gigantón de la plataforma de Yamamura había acabado en el agua. Aspros fue el primero en hablar, aclarando que otra de los piratas también estaba en el mar. Las voces demás personas se alzaron intentando dar explicaciones y buscando respuestas. Parecía que si quería encontrar a los tres iba a tener que ponerse a bucear. Me mantuve en silencio, tampoco es que tuviese nada que decir, pero no quería contribuir a aquel caos de personas tratando de comunicarse con el robot. No sabía cómo estaban tan tranquilos después de ver lo que había hecho con los piratas y su amenaza. Yo lo que quería era desenvainar la otra katana para estar lista para un posible ataque, pero no quería que interpretase el gesto como hostil. Además, si volvía a lanzar otro de esos rayos las katanas no me iban a servir de mucho. Simplemente esperé atenta su reacción, deseando que nadie de nuestra plataforma llamase la atención y que se conformase con el botín de la banda pirata. Podíamos esperar lo peor si no era capaz de encontrar a las tres personas que buscaba.
Resumen de turno
Gasto
![]() ❝Con cada movimiento de mis espadas, escribo mi leyenda en las páginas del tiempo, cada paso que doy es un trueno en el estruendo de la batalla. Aparta de mi camino, o lo lamentarás. |
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