[EVENTO FIN BETA] Control de Acceso; Parte 2 (Grupo 1)
#11
Atributos Personaje


Siguiendo las órdenes del capi, como la buena chica que era, me dirigí corriendo hacia la cadena que me tocaba. — ¡Que corra la sangre! — Fue mi grito de guerra antes de separarme completamente de mis colegas. Eran una panda de putos psicópatas y desquiciados mentales, quizás por eso me caían tan bien. Era como volver al lecho materno. Agarré mi lanza con ambas manos y di un salto para subirme rápidamente a la cadena, la inercia y la gravedad se ocuparon del resto, empujando mi cuerpo hasta que empezó a deslizarse por toda la longitud metálica, como si estuviera surfeando por aquella superficie. Supe mantener el equilibrio sin demasiada dificultad... no era la primera vez que hacíamos algo parecido. El viento removía mis cabellos naranjas, desordenándolos a su merced. Agaché mi cuerpo ligeramente, flexionando las rodillas y haciendo mi figura más aerodinámica para acelerar la velocidad aún más. Sentía cómo la adrenalina subía desde la punta de los dedos de mis pies hasta el último pelo de mi cabeza... aquella excitación y emoción eran inigualables, no podía compararse a ninguna otra cosa, ni si quiera al sexo. ¿Que a qué me refiero, te preguntas? A LA VIOLENCIA.

Mi cabeza no dejaba de imaginar a que clase de especímenes habríamos capturado en esta ocasión, ¿serían fuertes? ¿Serían unos cagados? ¿Obedecerían como chicos buenos o serían más de los problemáticos? Me gusta cuando se resisten un poco, cuando me obligan a hacerles daño, o incluso cuando intentan hacérmelo a mi también. ¿Sería éste uno de esos casos? La sonrisa de mi rostro era inamovible mientras pensaba en todas las posibilidades, aunque también invisible gracias a la máscara negra que ocultaba la mitad de mi cara. A medida que me iba acercando podía ir viendo mejor a los tipos que me esperaban. Pobres corderitos... Cuatro desdichadas almas a merced de la marea y encerrados en una trampa mortal, sin saber que el lobo estaba a punto de llegar.

Cuando estuve lo suficientemente cerca del final de la cadena, di otro salto en el aire con el mayor impulso que pude, tomando la suficiente altura. Di una voltereta, suspendida en lo más alto de mi salto para a continuación, aterrizar justo en el centro de la plataforma de madera. Me tomé mi tiempo para lucirme, obviamente, sabía que todos los ojos estarían puestos en mí. Así que me peiné, ordenando mis alborotados cabellos, y di una vuelta completa sobre mí misma para ver el aspecto de cada uno de ellos y para dejar que ellos me vieran a mí. — Vaya, vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? — Había un gyojin al que dolía mirar, una chica de pelos rosados, una oni, o semi oni por lo menos, y... un chico algo afeminado. — Que preciosos caramelitos me ha traído la corriente. — Mi voz era burlona, sinuosa, estaba midiéndoles en base a las reacciones que mis palabras desencadenaban. — Ahora, pastelitos, sed buenos y arrodillaos ante mi si no queréis que os haga daño... — ¿Lo harían? — Creo que seréis unos esclavos estupendos. — Y les guiñé un ojo, mientras ondeaba mi lanza en el aire con mi diestra, moviéndola de un lado a otro, preparada para todo. Ya me lo estaba pasando genial y el juego solo acababa de empezar.

Narrador

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#12
A Sasha le enervó la sangre al escuchar la palabra “niña” de los labios de Aspros, ¿Quién se creía? Todo el buen rollo que había conseguido por los acontecimientos pasados se había ido a la porra y ahora estaba excesivamente enfadada. Antes de poder levantar el kanabo para hundir al chico en aquella tabla, Gronn se puso en medio pidiendo calma y diciendo que la semioni era sensible con ese tema. ¿Sensible? Pensó Sasha al borde de querer romper directamente toda la plataforma pero el gyojin la paró sujetando sus muñecas implorándole que no le hiciera caso a Aspros para que se centre en la pelea. Sasha meditó por unos segundos, aquellos barcos se veían imponentes y eso significaba gente fuerte, más fuerte que el hombre que le daba la espalda y que tenía ganas de empujar al mar de una patada ahora mismo.— Vale, me centro. Pero no soy ninguna niña. —dijo con orgullo en dirección a Aspros para que la escuchara por mucho que estuviera de espaldas y después miró a Gronn.— ¡Y no soy “muy sensible” para nada! A la próxima que me digáis cualquiera de esas cosas hundo esta cosa de madera. —adiós a la Sasha fangirl y contenta con su hazaña de bajar la cascada, por lo menos había aprendido un taco nuevo por parte de Gronn, pero ahora le tocaba centrarse y reventar al enemigo que se le cruce en su camino.
 
Antes de que la semioni se pudiera dar cuenta, una señora apareció justo en el centro de la plataforma diciendo que se arrodillen ante ella y que los integrantes de la balsa de madera serían unos buenos esclavos. Sasha empezó a reír a pleno pulmón ante las palabras de la mujer.— Espera, ¿Lo dices de verdad? ¡Voy a reírme más fuerte! —añadió Sasha con un ataque de risa al ver que no era una broma. Le había venido bien la llegada de esa mujer para apaciguar su ira de escasos minutos atrás.— Mira, señora, una cosa te voy a decir: un kanabo tengo. —dijo Sasha mientras llevaba su arma, sujetada por la base con su mano derecha, de la palma de la mano izquierda a su hombro derecho.— No pienso ser la mascota de nadie, ¿Por qué no te buscas a un chico con gafas redondas y una cicatriz en la frente, por ejemplo, y nos dejas tranquilos? —los ojos de la semioni brillaban reflejando la determinación de sus palabras, no había llegado hasta allí para ser capturada por una vieja, rara, loca, con ropa de buceo y despeinada. Sasha se puso en guardia con el pie izquierdo delante, girando levemente su cadera a un lado y agarrando su kanabo con ambas manos, lista para lo que pudiese hacer la señora loca con complejo de chica joven que tenía delante.
 
Aclaraciones
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#13
Gronn estaba entre aliviado y disgustado. Aliviado porque parecía que había logrado controlar el arrebato de Sasha ante las palabras de Aspros, y disgustado porque en sus prisas por contener a la joven, había cometido el error de insinuar que Sasha era sensible a algo, cosa que, como bien sabía el Gyojin, no le hacía ni pizca de gracia a la semioni con aires de edgy/emo/vengador; para ella el ser sensible a algo no era más que una mancha hacia su persona y una afrenta que no pensaba tolerar. 

Mientras se lamentaba internamente, el Gyojin aflojo sus manos y soltó las muñecas de la joven semioni mientras aterrizaba en la plataforma una mujer, que despedía un aura intimidante mezclada con algo de locura, quizá, y, sobre todo, sed de sangre. Gronn sospechaba que no podrían salir de esta sin combatir, tenía que prepararse para lo peor, y sentía que era responsable de Sasha, no podía permitir que le pasara nada a la joven.

Mirando seriamente a la mujer que soltaba un discurso bastante repulsivo sobre ser dueña de sus personas, Gronn logró controlarse y frunciendo el ceño le espetó a la mujer.

-Bonito discurso, señorita, pero en esta plataforma yo solamente veo personas, no caramelitos, y estas no pueden ser pertenencia de nadie, ya que como individuos tenemos la voluntad y la potestad de decidir nuestro propio camino-titubeó un momento, quizá había sonado demasiado arrogante, asi que rebajo el discurso un poco.-No tenemos ni tiempo ni ganas de andar metidos en refriegas con ustedes, así que si son tan amables, dejennos acercarnos a la costa y desembarcar allí para buscar a nuestros compañeros.

aclaracion


Gronn era perfectamente consciente de que una persona con esa sed de sangre y esos aires de superioridad haría caso omiso a cualquier atisbo de salida pacífica de la situación, pero no pudo evitar intentarlo y, además, Sasha ya había soltado sus clásicas bravuconadas de adolescente, así que la situación no marchaba bien. Estaba conteniéndose al máximo para no adoptar una postura de guardia u hostil, con la vana esperanza de que aquella mujer los escuchase, pero la tensión del momento le estaba agarrotando el cuello y cerró los puños instintivamente esperando el asalto de la mujer en cualquier momento. 
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#14
Se empezó a armar revuelo por el comentario que le hizo Aspros a Sasha sobre que era una niña. ¿Por qué se molestaba tanto? Casi lo que era. Desde luego que no era el mejor momento para ponernos nerviosos. Gronn intentó calmarla y parece que lo consiguió, pero su carácter nos podría jugar una muy mala pasada en esa situación. En medio de aquella plataforma, aterrizó una mujer de cabellos naranjas. Su presencia era temible, y su exigencia de que nos arrodilláramos recordaba lo vulnerables que éramos en ese momento. Mientras hablábamos, movía una lanza amenazante en el aire. La mujer continuaba su discurso diciendo que seríamos esclavos como si estuviera disfrutando de lo lindo con aquello. De verdad que la gente tenía unas aficiones muy raras. La tía era una auténtica bruja de manual sacada de un verdadero pasaje del terror, no como los de mi pueblo. No me hacía gracia lo de que nos atraparan para convertirnos en esclavos, todavía me faltaba mucho por hacer.

La bruja estaba en el centro de la plataforma. Yo estaba situada a unos 18 metros del centro de la balsa, lo suficiente como para que puediera estar dentro de mi rango. Aproveché que Sasha se puso a encararla para sacar la pistola. Veía que la joven se dirigía a ella sin intención alguna de atacarla, al igual que Gronn. Pero tampoco era cuestión de cabrear a la bruja y después salir corriendo, no creo que nada de lo que hiciéramos en ese momento haría que nos fuéramos de rositas. Esperaba que al menos el numerito pudiera servirnos de algo. En medio del enfado de la joven, apunté al pecho de la pelirroja y rápidamente apreté el gatillo lo más concentrada que pude para hacer un tiro lo más certero posible. Al menos no debes fardar de un arma, la pistola cuando se saca es para disparar. Estaba preparada para lo peor, total, ya qué más daba.

 
RESUMEN
[tecnicainvalida=joly001]
SOBRE EL ATAQUE
GASTOS

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¿Yo escribo aquí y cualquiera puede leerlo? ¿Cómo es eso posible? ¿Y tengo que decir lo que yo quiera? En ese caso, juraría que una vez vi a la legendaria vaca marina. ¿Cuánto has dicho que me queda para poder expli

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#15
- Que mecha tan corta -pensé, mientras una enfadada Sasha era a penas retenida por su infrahumano compañero, Gronn. ¿Cuan necesario era recordar aquel nombre? Su mera existencia me erizaba la piel y, por mucho que me alejase o evitase el contacto visual, podía notar su horrenda presencia en el ambiente. – De acuerdo, señora adulta completamente funcional -contesté al enfado desmesurado de la chica demonio.

De pronto, un molesto ruido de fricción metálico me expulsó de mi ensimismamiento. Y es que una nueva estrella hizo acto de presencia en aquel tétrico escenario, completando así el estrafalario e improvisado cast de demencia formado. Aterrizó a pocos metros de mí una pequeña joven pelirosada, en el centro de la plataforma, junto a una desmesurada sed de sangre y actitud sádica.

- Intenté una vez lo de ser esclavo, pero no es lo mío -contesté a aquella tipeja obsesionada con el dulce- Tampoco lo de arrodillarme si no eres un caballero de 2 metros en adelante, uno tiene su orgullo.

Mientras que Sasha orientaba su cabreo hacia la nueva invitada, Gronn intentaba negociar con ella por la vía diplomática. Parecía ser que no eran conscientes de que buscaban esclavos y que las negociaciones no iban a ser la mejor forma de salir de ese entuerto. Su mera presencia y confianza advertían de que era más fuerte que todos nosotros y que no iba a tener reparos en hacernos trizas. Coincidiendo en mi línea de visión, pude apreciar como Jolyne, lejos de amedrentarse, desenfundaba su pistola para atacar a la diabética.

- Maldita sea -mi mente corría a mil por hora. Estábamos rodeados de agua, sin el resto de la tripulación, con dos completos desconocidos, uno de los cuales era más feo que robarle la merienda a un bebé, y con una sádica esclavista. Me consideraba pacifista, pero si Jolyne comenzaba una pelea, no me quedaba más remedio que actuar para intentar que no se la llevasen por delante; maldita niñata de granja.

Comencé a correr en dirección a la espalda de la pelirosa, evitando la línea de disparo de Jolyne. Fue aquel estruendoso “PUUUM” de pólvora y metal el que me dio la señal para saltar y comenzar a dar gráciles volteretas en el aire. Tras alcanzar una velocidad de giro considerable, extendí mi pierna para propinarle una patada descendente sobre su hombro izquierdo, con la esperanza de que los múltiples factores que entretenían a la pirata la hiciesen blanco fácil de mi ofensiva. Una vez realizado el ataque y aprovechando el impulso, busqué alejarme lo máximo posible de aquella mujer mediante un salto hacia atrás, sin perderel peligro.

Turno
[Imagen: rvCfBMF.png]

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¿Mi objetivo? Deslumbrar al mundo,
¿Mi bandera? El glamour querida, ¿Mi teléfono? Ya quisieras.



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#16
Atributos Personaje


Observé con calma las diferentes reacciones que se desencadenaban a mi alrededor. Primero, la chica rubia con cuernos. Ésta se rompió en carcajadas, lo que me provocó una sonrisa, aunque por desgracia ellos no podrían verla. Era una niñata, por mucho que fuera muy alta, en la voz y en la forma de hablar se podía denotar claramente su falta de madurez. No sabía cómo funcionaba el mundo, no sabía que tu vida podía cambiar de una aparente libertad a la más absoluta sumisión en cuestión de segundos. Pero no pasa nada, ya se lo enseñaría yo. El de pelo verde me respondió, esta tabla estaba llena de incoscientes al parecer. Pero me gustaba, me volvía loca verlos tan llenos de confianza solamente para después romper entre mis dedos aquella esperanza. El chico comenzó a correr hacia mi espalda mientras yo escuchaba las vacilaciones de la niña todavía y el intento del gyojin por apaciguarlo todo, en vano. — ¿Qué buscas ahí detrás, picarón? — Estaba claro que iba a intentar atacarme, pero antes de intentar esquivarlo, bloquearlo, o cualquier otra cosa, extendí mis brazos, cada uno hacia un lado, abrazando lo que sea que el chaval quisiera hacerme.

Un disparo retumbó en el aire. El dolor inundó rápidamente mi cuerpo, teniendo como foco mi abdomen por el costado derecho, donde me impactó la susodicha bala. Ardía, ardía como mil infiernos y la sangre empezó a salir como borbotones y a chorrear por mi pierna. Aquello si que no me lo esperaba. Entonces vino el ataque del chico por la espalda, se trataba de una patada voladora que impactó en mi hombro izquierdo. Dirigí mi mirada hacia la pelirrosa con la pistola y tras unos segundos de asimilar lo que acababa de ocurrir, broté en carcajadas. Una risa maníaca, histérica, completamente desenfrenada que me costó incluso pararla. — ¡SÍIIIII, JODER, CÓMO DUELE! ¡AHAHAHAHAHAHAAAA! — Mientras me reía, caminaba con calma hacia delante, buscando acortar distancias.

Me acerqué a mi atacante para observarla mejor, quedándome frente a ella, a un par de metros. — Me parece que no habéis entendido la situación en la que os encontrais... — Clavé mis ojos en ella, abiertos de par en par, estaba desquiciada, estaba extasiada, la sangre caliente recorriendo mi cuerpo me estaba emocionando y sentía que tenía que descargar esa energía que me subía. Me giré para dejar que el chico de pelo verde y el resto de los presentes vieran también mis ojos inyectados en sangre. — Pero no pasa nada, ratoncitos míos... Os lo voy a dejar bien claro. — Y entonces hice uso de mi akuma. Pude observar como de un momento a otro, todos los presentes comenzaron a bailar. Sí sí, a bailar, cada uno con su propio estilo de baile personal. No podían hacer nada para evitarlo, era como si una fuerza mayor les obligara.

Entonces me acerqué a Sasha, esa semioni que me había vacilado. Y sin mediar palabra, le clavé mi lanza en el muslo derecho con gran fuerza. Un chorro de sangre me impactó en la cara. — Eres muy fuerte, ¿verdad? Demuéstramelo. No te limites a vacilarme con ínfulas de superioridad. — Ella por supuesto no podía hacer nada, solo bailar. — ¡VAMOS, ATÁCAME, NIÑATA! — Comencé a reír de nuevo, llevaba completamente por el éxtasis del dolor y la sangre. Retorcí la lanza dentro de su muslo, hincándola más en su carne. Esa carne blandita de adolescente sin madurar. Luego me alejé dando un paso hacia atrás, arrancando la lanza de su piel bruscamente para contemplar mi obra. — Ojalá hubiera un poco de música para acompañar esta bella coreografía. — Sentencié con un suspiro.




Resumen del turno

Info Bélica

Info Narrador
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#17
Personaje
 
Sasha no vio venir ni el disparo de Jolyne ni la patada de Aspros, aquel par eran increíbles y además habían dado de pleno a la señora loca despeinada, que parecía más bien, que había decidido recibir los ataques a pecho descubierto. La semioni no quiso quedarse atrás pero la risa demente de Ginni hizo que se quedara en su sitio, después de tremendos golpes la muy desquiciada se estaba riendo y de la nada, Sasha empezó a bailar, no había bailado en su vida pero ahí estaba, haciendo una coreografía que igualaba a la de una profesional. Antes de poder darse cuenta, la mujer se acercó a la semioni y cuando estuvo delante de esta, sin mediar palabra, le clavó su puntiaguda lanza en el muslo derecho.— ¡AAAHH! —el fuerte grito de la semioni resonó por toda la plataforma de madera, prácticamente no la había visto venir, ¿Aquel era el nivel de ese nuevo mar? No estaba para nada a la altura. Ginni la provocó diciéndole que le demostrase su fuerza ¿Su fuerza… Qué fuerza? Pensó Sasha, no podía hacer nada, estaba a su merced. La mujer de anaranjado cabello gritó para incitarla a atacar a la vez que la llamaba “niñata” y volvía a reír de forma demente, para justo después, retorcer la lanza dentro de su muslo para hincarla más hondo y retirarla de forma brusca— Aah... —la adolescente contuvo todo lo que pudo el grito, mordiéndose el labio en el cual brotó una fina línea de sangre, para no darle el placera esa loca, pero no pudo evitar que una lagrima saliera de su ojo izquierdo la cual se perdió enseguida en el aire entre pasos de baile. Sasha se sentía impotente e inútil, no podía dejar de bailar mientras la herida de su muslo seguía ahí, ardía y no solo la herida, su ego y su orgullo estaban por los suelos, no tenía ni idea de lo que debía hacer ni si para empezar podría con Ginni.— No puedo hacer nada... Soy una inútil.
 
BSO 
 
¿Dónde estaba aquella chica orgullosa de hacía escasos minutos? La que salvó a sus amigos tomando el control del barco durante el descenso en la cascada, la de brillante sonrisa cuando escuchó por primera vez un “señora” sincero, la que había salido con valor al mar, ella sola, después de ver como asesinaban a su padre. Había sido una ilusa, no era tan fuerte, todos tenían razón en llamarla niña y era algo que no cambiaría por muchos genes de oni que tuviera, aquel era su fin. Apretó los puños mientras seguía bailando y no pudo evitar que las lagrimaras rodaran por sus mejillas al sentirse tan débil y perdida. Había fallado a toda la gente que le importaba: a su madre por no ser lo suficientemente fuerte, a su padre por no haber podido salvarse y sobre todo a sus compañeros de tripulación: había prometido, mientras descendía la Reverse Mountain, con el timón en mano que los cuidaría siempre y ahí estaba, a la espera que el siguiente en recibir un golpe sea Gronn. Habían sido su única familia a lo largo de su viaje y les había defraudado a todos por ser una niñata bocazas que se creía inmortal y con aires de grandeza. Con la pizca de orgullo que le quedaba miró a Ginni a los ojos mientras entre respiraciones entrecortadas pronunció.— Acepto irme contigo. Eres demasiado fuerte. —la joven paró de hablar para hipar por culpa de las finas lagrimas que se deslizaban desde sus ojos, dándose valor miró a Gronn con los ojos brillantes por el llanto y una sonrisa triste.— Lo siento Gronn, despídete de los demás por mí. — intentó mantener aquella sonrisa sin romperse hasta que se giró, de nuevo, en dirección a Ginni para proseguir.— Pero antes quiero que me dejes enseñarte que valgo más de lo que piensas. Mi precio no es el de una semioni normal. —la joven se puso seria e intentó no parpadear tan seguido para que las lagrimas cesaran, quería transmitirle la seguridad de que aquello que vería valía mucho la pena.— Te aseguro que podéis sacar bastante más dinero por una semioni con una zoan prehistórica. —pronunció marcando bien las palabras “zoan prehistórica” porque ella era consciente de lo raras, exclusivas y fuertes que eran esas frutas del diablo.
 
Sin esperar una confirmación de Ginni procedió a transformarse mientras bailaba con su inseparable kanabo todavía en mano: su cuerpo empezó a crecer llegando a los siete metros de altura, del final de su espalda empezó a brotar una cola, sus uñas se alargaron hasta convertirse en garras, en su nuca apareció un voladizo oseo frontal de dos metros de ancho, en su cara un cuerno decoraba la punta de su nariz y otros dos muy largos a cada lado de su frente y toda su piel se le volvió de color verdosa gracias a las duras escamas que le brotaron. Los dos cuernos de semioni y el largo pelo rubio con su característico mechón carmesí se mantuvieron intactos, junto parte de su boca, mandíbula, pecho y vientre.
 
Esto era para lo que había quedado la joven semioni, para ser la mascota de algún rico aburrido, pero por lo menos que su precio fuera lo más alto posible para sentirse que podía valer para algo. Aunque lo que en realidad quería, lo que más suplicaba, ansiaba y deseaba, por encima de cualquier cosa, en ese preciso momento era tiempo…
 
Aclaraciones
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#18
Aspros se acercó a la mujer, quien se percató de sus intenciones y abrió los brazos para recibir su ataque. Sin embargo, lo que terminó recibiendo fue mi bala, seguido del golpe propinado por Aspros. Lejos de mostrar dolor, se puso a reír, denotando lo perturbada que estaba. Aun habiendo recibido los ataques, aquella bruja se empezó a acercar a mí, lo que hizo que el corazón me empezara a latir con fuerza. Sus ojos estaban tan abiertos como los de una rana, poco más y se le saldrían de la cuenca. Nos dijo que no entendíamos la situación en la que estábamos y se volvió a girar hacia el resto, amenazando con que nos lo dejaría claro.


Un escalofrío recorrió mi cuerpo ¿Qué era esta sensación? Recordaba a una tarde de primavera en la verbena de mi pueblo, donde los mozos se habían engalanado para conquistar a sus pretendientas. Era la noche del baile y yo tenía mis 15 primaveras como se solía decir. Nadie me invitó y me quedé sola en la esquina de la pista, pero eso no impidió que bailara durante toda la noche como la reina del baile que era, o al menos, en mi cabeza. Chupaos esa. Esto no lo sabía nadie, pero desde que vino Aspros de gira al pueblo para dar su concierto, me dejó tan embelesada con sus lucecitas y sus sonidos, que empecé a interesarme por la música aquellas noches de soledad en el granero de mi casa, con la única compañía de mi perro y alguna gallina suelta que de vez en cuando parecía unirse a mi baile (o estaba huyendo, no me quedaba claro).

Involuntariamente mi cuerpo comenzó a moverse en aquella plataforma. ¿Sería cosa de la pelirroja? Seguramente.  Mi cuerpo puso los pies juntos y los brazos en jarra sobre las caderas. Mis pies se movían de izquierda a derecha y de adelante hacia atrás repetidas veces, terminando los pasos con un golpe de talón. - ¿Qué clase de brujería es esta? No podía hacer ningún movimiento voluntario. Prácticamente éramos ratoncitos condenados a bailar para la tía más chiflada del mundo. Y, sin más, aprovechó para clavarle su lanza a Sasha en el muslo. Lo cierto es que me preocupaba la muchacha mientras gritaba de dolor. Mis pies se separaron y mis rodillas se flexionaron para juntarse y separarse repetidamente mientras mis brazos se cruzaban por delante de ellas. Era una buena herida y se la había hecho bruscamente sin ningún tipo de duda. Como siguiéramos así, acabaríamos todos desgarrados y cansados sin poder parar de bailar. ¿A quién se le ocurría hacer una fiesta así? Encima sin ponche. Por algo era una bruja.

Sasha, aun herida, hablaba con la mujer y parecía de acuerdo en irse con ella, además de venderse bastante bien como si su vida se pudiera comprar con asqueroso dinero. -¡Sasha! ¿Estás tonta? ¿En serio tan fácil?– Dije mientras daba vueltas sobre mí misma cambiando de dirección y de codo como si me impulsara con alguien imaginario. -¿Te crees que tus compañeros no te esperan? Yo tenía a Yojimbo, Triana y Peixe ahí fuera y no pensaba bajo ningún concepto convertirme en esclavo. Esperaba que todavía pudiéramos hacer algo más en esa situación y, si no, mejor irse con las botas puestas que vivir agachado. 
 

RESUMEN TURNO


COSTE

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¿Yo escribo aquí y cualquiera puede leerlo? ¿Cómo es eso posible? ¿Y tengo que decir lo que yo quiera? En ese caso, juraría que una vez vi a la legendaria vaca marina. ¿Cuánto has dicho que me queda para poder expli

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#19
Atributos Personaje


Gronn estaba estupefacto. Con una velocidad asombrosa, Aspros se había movido a la espalda de la mujer, "Ginni, creo haber escuchado que se llamaba, me convendrá recordarlo", buscando un punto ciego en el que asestarle un golpe definitivo a su atacante. Ante el asombro del Gyojin, Ginni no hizo ademán alguno de protegerse, más bien estaba dispuesta a encajar el golpe. "O está muy confiada o es una de esas personas que disfruta con su propio dolor, no tiene otra explicación". Casi al mismo tiempo que Aspros iniciaba su acometida, Jolyne desenfundó su arma y, sin dudarlo, disparo con ella acertando en el costado de la mujer que los atacaba, aunque no pudo discernir si el impacto fue directo o únicamente la rozó; además en ese momento aprovechó Aspros para lanzar su ataque, una potente patada que golpeó a Ginni en el hombro izquierdo que la desplazó levemente.

Entonces sucedió lo que Gronn ya sospechaba, la mujer empezó a reír a carcajadas, con una risa histérica y demente, dividida entre el placer y el dolor, o, mejor dicho, de placer a causa del dolor que le habían producido esos ataques.
"Esta tía es muy peligrosa, aunque no quiera matarnos, puede torturarnos y mutilarnos por simple placer, disfruta con el dolor, supongo que tanto del propio como del ajeno". 

Con esa expresión demente en el rostro, se acercó a Jolyne hasta quedar a un par de metros de ella y nos miró a todos, uno por uno, clavándonos una intensa mirada de odio teñida de locura. De nuevo, se refirió a los cuatro compañeros de plataforma de manera despectiva y, entonces, sucedió. 

Como poseído por alguna clase de espíritu o como si algún marionetista lo manejase con sus hilos, el cuerpo de Gronn, así como el de sus compañeros, comenzó a moverse. Pero era extraño, no se atacaban entre ellos, ni hacían nada relevante. Simplemente se mecían y hacían extraños movimientos, como una danza instintiva. Gronn empezó a dar volteretas y piruetas, mientras movía los pies rítmicamente con una agilidad y precisión asombrosa. Parecía la extraña danza que una vez vio a unos jóvenes en la isla donde se crio, mientras recitaban una especie de poesía grosera, algo así como rap creía que se llamaba.
"¡¡¡Mierda!!! Nos controla haciéndonos bailar, así no podremos hacer nada". A pesar de lo peligroso de aquella situación, Gronn no pudo evitar una sonrisa siniestra y le dijo con desdén a su atacante.

-Nunca imagine que bailaría en mi vida, y mucho menos, que sería obligado por el poder de alguien como usted, señorita Ginni.-dijo el gyojin haciendo de nuevo un mortal hacia atrás.

Había algo de rencor en las palabras de Gronn, no soportaba no ser dueño de su cuerpo y menos aún que lo pusieran en una situación tan vergonzante como aquella, él sobre todo que era alguien tan introvertido y que le costaba tanto relacionarse con otras personas; aquello era humillante.

Y la cosa sólo podía ir a peor; dejándose llevar por las bravatas de Sasha, Ginni se acercó a la joven semioni, que estaba bailando como los demás, y empezó a mofarse de la chiquilla, provocándola, sabiendo que la tenía completamente a su merced. Gronn apretó los puños sin dejar de bailar y frunció el ceño mientras se le hinchaba la vena de la frente de la impotencia que sentía.
"A la niña no, mala bruja" pensó el gyojin apretando la mandíbula de la rabia. De alguna manera, intentaba que su danza le fuese acercando hacia donde estaban Sasha y Ginni, pero al no controlar su cuerpo, avanzaba un metro en su dirección y retrocedía medio en el siguiente paso. "Poco a poco me voy acercando, quizá pueda asestarle un golpe." Pero en ese momento, ocurrió algo que, de no haber sido porque estaba atrapado bajo el hechizo de la habilidad de aquella mujer, porque era evidente que ese poder sólo podía provenir de una akuma no mi, habría ido a partirle la cara a Ginni, que sin piedad, con mucha saña y mala baba, había lanceado el muslo de la joven Sasha perforándolo y haciendo que la chiquilla sangrar a borbotones. Gronn estaba que estallaba de irá y de impotencia, no soportaba ver cómo hacían daño a su niña, así la llamaba él en su fuero interno, ya que desde que se uniera a ellos en la isla Oykot, había despertado cierto sentimiento paternal en él, aunque intentaba que ella no lo notase, debido a su orgullo, pero no estaba dispuesto a permitir que aquella mujer le arrebatara a Sasha de aquella manera. 

Seguía forcejeando con las cadenas que retenían su mente y la mantenían alejada de su voluntad, pero era en vano. La ira en Gronn crecía por momentos, y temía perder el control, sabía que eso podría resultar en un error fatal, pero estaba colmándose de agua el vaso de su paciencia. Siempre se había sentido muy orgulloso de ser alguien con la mente fría y que pensaba dos veces antes de actuar, pero esta situación requería acción.

En ese momento, Gronn escuchó a Sasha como decía:

-No puedo hacer nada... Soy una inútil.

Aquello le rompió el corazón a Gronn que jamás pensó que le escucharía decir algo así, pero al fin y al cabo era una chiquilla de quince años, era normal que se sintiese así al darse de bruces con la realidad, pero no podía permitir que quebrasen su espíritu. Tenía que decir algo, y, cuando por fin encontró las palabras para hacerlo, Sasha se rindió. No alcanzó a escuchar del todo lo que dijo, pero si entendió claro la frase "lo siento, Gronn, despídete de los demás por mi".

Gronn no daba crédito a lo que estaba oyendo, habían quebrado el espíritu de su niña, aunque dudó un momento porque inició su transformación en su forma híbrida. Pero no pudo resistirlo más, y el gyojin, rompió a llorar. Lloró como cuando su mejor amigo murió aplastado por un derrumbe en la mina al salvarlo a él, lloró como cuando le detuvieron y el culpabilizaron de organizar unos disturbios que él no preparó, lloró como cuando era un niño y los demás chavales se reían de él por ser feo o tener cuernos, escamas y agallas. Con los ojos anegados en lágrimas e intentando dirigir su danza hacia la joven semioni y la mujer demente, gritó sin importarle nada:

-¡¡No te rindas, Sasha!! Si esta mujer piensa que ya nos ha doblegado la lleva clara, demostrémosle de lo que somos capaces cuando trabajamos en equipo.-dijo el gyojin, aunque no estaba muy convencido de ello. Mirando a su captora con todo el odio que pudo, como el que sentía hacia los cerdos capitalistas opresores del Gobierno Mundial, le espetó-¡¡Y, tú, arpía demente y lunática, no te atrevas a seguir torturando a mi protegida!!

Sabía que con esa provocación era posible que acabase muerto, pero prefería morir él a que lo hiciese su niña. Además allí estaban también Aspros y Jolyne que eran más fuertes que ellos, así que aún no estaba todo dicho en aquella contienda.

resumen
karma




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#20
Lejos de defenderse, nuestra contrincante recibió los ataques extendiendo sus brazos. Y es que pareciera que disfrutase de cada gramo de dolor que Jolyne o yo pudiésemos propiciarle. Era por eso que, a pesar de que nuestra pequeña ofensiva se había desarrollado con éxito, una confusa y amarga sensación se atorase en mi garganta.  Tras alejarme de ella en el aire, describiendo una voltereta hacia atrás, aterricé flexionando ligeramente mis rodillas, sin apartar la vista de la sádica. Pude ver cómo se aproximaba burlona hacia Jolyne, pude ver como menospreciaba nuestros intentos de enfrentarla y pude sentirme molesto conmigo mismo. Molesto por sentir miedo de que pudiese pasarle algo malo a Jolyne. Jamás lo aceptaría, estaba claro que los sentimientos eran para gente fea, pero el breve tiempo transcurrido con la banda le había ablandado un poco. Aquella paleta de Syrup estaba en peligro, al igual que el resto de los presentes, y no tenía muy claro qué podía hacer.

- Ay, ¿por qué será tan feo? -aún con lo tenso de la situación, no podía evitar pensar en la imagen de Gronn, al cual rehusaba mirar con todas mis fuerzas, excluyéndolo constantemente de mi campo de visión.- Aunque parece agradable, tal vez pudiese recomendarle un cirujano plástico. No es que yo lo haya usado, claro, lo conozco por un amigo -aclaré al público, como si una cámara invisible estuviese grabándome y escuchando mis pensamientos.

De pronto, una extraña sensación de hormigueo invadió mi cuerpo, como si mis extremidades se entumecieran y cobrasen vida propia. Y sin más, dejé de tener control sobre mí mismo. Pude ver en el rostro de los demás que estaban experimentando un efecto similar, un extraño poder que poseía aquella pirata y que hacía que nuestros cuerpos se moviesen al son de una inaudible canción; qué bien me habría venido aquella akuma para mis conciertos. Aprovechando dicha situación, la sádica atacó de forma directa a Sasha, la cual no podía hacer nada más que bailar; la chica cornuda, dejando de lado su carácter de niñata, no se merecía aquello, ni tampoco que su compañero fuese testigo de tal espectáculo. A pesar de la seriedad de la situación, no podía evitar tararear uno de mis tantos temas musicales, “Dilo”. A quién quería engañar, ¿estaba intentando siquiera evitar que mi cuerpo se moviese y luciese sus mejores movimientos? La respuesta era un rotundo “seguramente no”.- ¡Jolyne, recuérdame que tengo que darte clases de baile! -dije mientras observaba los erráticos movimientos de mi compañera, propios de una trabajadora del campo más que de una artista. Acto seguido, miré desafiante a Ginni- ¿Quieres música? Pues la tendrás.


- “Hace mucho tiempo que tú...no te E-NA-MO-RAS” -cantaba libremente al son de mis movimientos. En mi mente, me encontraba alzado por un fantástico escenario repleto de luces y efectos de color, sumergido en el aclamado grito de las masas. Nunca pensé en una vuelta así a los escenarios, si es que esto podía considerarse uno y la gente allí presente mi público. No sabía si saldríamos de allí con vida, pero al menos dejaría tras de mí un bonito cadáver, no como Gronn, que ya parecía uno en vida. – ¡Sasha! “podemos bailar toda la noche” tienes compañeros que te están esperando “lo quieres, dilo”, aunque sean tan feos como Gronn. Pensaba que “él nunca me ha visto en un vestido así” eras más fuerte que eso, “esas perras me odian por tenerte” chica demonio.- No conocía en absoluto ni a la chica cornuda ni al tipo difícil de mirar, pero algo dentro de mí quería que todos saliésemos ilesos de allí y continuásemos nuestro viaje, reencontrándonos en otra situación menos crítica en la que pudiese enseñarles a todos cómo se bailaba de verdad- Maldita sea, realmente me he ablandado.

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[Imagen: rvCfBMF.png]

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¿Mi objetivo? Deslumbrar al mundo,
¿Mi bandera? El glamour querida, ¿Mi teléfono? Ya quisieras.



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