La llegada
#1
¿Cuánto tiempo había pasado desde que salimos Cao y yo del puerto de Sobert? La verdad es que no tenía ni idea, y seguramente fue poco tiempo, sin embargo, para mi, habían pasado meses. El viaje no fue lo más cómodo, poco a poco el barco se descomponía durante nuestro viaje y el no tener un rumbo fijado seguro que no ayudó al bote a sobrevivir, seguramente dimos alguna vuelta de mas por medio de mar abierto.

Por suerte para ambos, el olor del ambiente cambiaba, podía notar un aroma con la nariz, aunque no sabría decir que era lo que olfateaba. -Cao, creo que estamos llegando a alguna parte.- Le dije mientras le daba un par te toques en su brazo para llamar su atención, seguramente él estaba tan asqueado como yo.-Aunque no tengo ni idea de a donde.- Dije encogiéndome de hombros mientras mi mirada estaba clavada en el horizonte con la esperanza de que mi vista llegase a vislumbrar una isla, un islote, un peñasco aunque fuera, ya a esas alturas no me importaba a donde llegáramos, solo quería sentir la tierra firme bajo mis pies. No sabría explicar porque, pero mantuve una sensación de ansiedad durante todo el viaje, sensación que aumentaba cuando miraba el mar. Era extraño y no podía explicar el motivo, pero sentí como moriría si llegaba a caer al mar.

El sol comenzaba a salir por el este, amaneciendo por el borde del océano y haciendo que los ray9os de luz rebotasen en el agua. Tonos rosados, morados y azules teñían el cielo y, de nuevo, volví a ver una gaviota, cosa que ya llevaba tiempo sin haber visto, sin duda había tierra cerca. 
#2
Vale es cierto que Cao había decidido iniciar aquel viaje con toda la tranquilidad del mundo pero eso era hasta que el bote había comenzado a crujir , Han parecía estar embelesado pues la costa de una nueva isla les esperaba enfrente, por su parte Cao estaba como un putísima loco achicando agua con unl de los remos a forma de pala.

No sé si es indiferencia por haberme relajado demasiado Han, pero soy joven, tengo salud, y todavía no he tenido sexo con ninguna belleza de otra isla , así que por el amor de cualquiera de los dioses en los que crees... ¡Achica agua del barco o me voy a morir!  

El corazón le iba rápido, no, lo siguiente achacaba con bastante agilidad el agua en movimientos repetitivos que iban soltando todo el líquido del mar de vuelta al agua, un cacho del bote estuvo apunto de despegarse pero Cao uso su poder, haciendo un pequeño hilo de barro que fuese agarrando las partes que se iban desprendiendo la costa estaba realmente cerca apenas unos metros tenía que aguantar el maldito bote, por el amor de dios tenía que aguantar. 

Vale, no pienso palmar aquí ni de broma, creo que puedo llegar... Entonces cuando apenas quedaban siete metros agarró a Han y se lo puso al hombro, Cao nsudaba no de esfuerzo si no de auténtica y genuina preocupación, salto hacia el aire y allí impulso su lodo en un chorro potente desde las piernas contra el barco logrando llegar hasta la orilla de una pequeña cala, cuando cayeron rodó entre la arena, y al levantarse juntó ambas palmas y comenzó a orar.

Gracias dioses, si existís hoy nos habéis dado una oportunidad, gracias joder , ains... Mi tierra linda y hermosa como te echaba de menos... Comenzó a besar la arena mientras avanzaba hasta que besó un cangrejo, se quedó unos segundos mirándolo, ¿El cangrejo se había sonrojado? , Cao no sabía bien que hacer se quedó paralizado pero entonces vio como el cangrejo se iba y se giró para comprobar que su camarada estaba bien.
#3
La verdad es que yo iba mas aburrido y hambriento que agobiado, el agobio ya lo llevaba Cao encima, que temía por nuestras vidas mientras procuraba que nos hundiéramos achicando agua del bote. La verdad es que llevaba tiempo sin sentir demasiado apego por la vida, no es que quisiera morir, sino que tenía muchas menos preocupaciones por morir, era una sensación extraña que no sabía de donde venía, pero desde luego me hacía bastante mas despreocupado. 

Cao pedía desesperadamente que lo ayudara a vaciar el agua de la barca, pero tocar el agua del mar me producía una aversión instintiva, no llevaba demasiado tiempo ocurriendo, con lo que me encantaba a mi bañarme en la playa. -No te preocupes Cao, ya nos queda poco, corre, vacía.- Mi actitud de animadora se detuvo cuando escuché un fuerte crujido de la madera, un pedazo importante del bote quería llegar antes que nosotros a la costa, por suerte el barro de mi compañero lo mantuvo pegado. Fue en ese momento donde cogí un cubo y a toda prisa comencé a ayudar a Cao. -Por tu madre Cao, corre y vacía que no la contamos.- Mis brazos dolían del esfuerzo, claramente tenía que entrenar mas si quería que mi viaje fuese fructífero, aunque de poco importaba si no lográbamos salir vivos esta vez.

Ya quedaban unos metros, pero el barco se desmontaba mas rápido de lo que el mar nos llevaba, en ese momento si que estaba temiendo morir, entre otras porque lo veía demasiado cerca, para que mentirnos. Cao, una vez mas, fue mi salvador, cogiéndome con su lodo y saltando la poca distancia que quedaba para caer en la arena. Rodamos un poco por esta y al final el antiguo noble agradeció a los dioses, yo comencé a besar el suelo unos segundos antes de levantarme y sacudirme la arena y el barro que hubiera quedado. 

El bote llegó a la orilla, pero por piezas, muchas piezas. Lo miré en silencio solemne.-Fuiste un gran bote... Descansa en paz.- Tras aquello me di la vuelta rápidamente y miré a Cao con cierta curiosidad.-Oye ¿Cómo vamos a devolver la barca al dueño?- No es que el anciano del muelle me diese mucho miedo, pero si algo de apuro, a lo mejor esta era su única forma de ganarse la vida, alquilar su barquita mohosa y roñosa.
#4
Parece que Han entro en razón y había empezado a ayudar con el achique del barco, lo importante es que ahora ambos estaban al fin en tierra y Han también habia comenzando a besar la tierra con tal pasión e ilusión que parecían amantes reencontrándose cada cierto tiempo , Cao se levantó con tranquilidad su paciencia legendaria se empezaba a recuperar, se sacudió la arena con tranquilidad mientras observaba como algunos transeúntes los miraban con cierto asombro, seguramente no era especialmente normal ver a dos hombres aparecer en la playa en chorro de fango.

Lo mismo deberíamos separarnos para no llamar la atención además necesito comer con cierta urgencia, me apetece una sopa de miso calentita, nadie me dijo que en el mar se pasaba tanto frío de noche y tanto calor de día... 

Sacó su pipa de su cuerpo retirando todo el lodo de la misma para pasar a encender las hierbas dando una larga calada con tranquilidad , al fin estaban en tierra firme y eso era digno de celebrar , expulsó el humo mientras escuchaba las preocupaciones de Han sobre el anciano que les había entregado el bote 

Seamos francos... Estaba tan anciano que para cuando volvamos a Sorbet seguramente no esté para recoger el bote, no sé si se me entiendes... Imagino que el ya sabría las posibilidades de que el bote rompiese 

Volvió a darle otra calada a la pipa y comenzó a caminar con tranquilidad al interior de la isla mientras se despedía con suaves movimientos de Han , con la mano, no era un hasta siempre era un hasta luego pues eran aliados no eternos amigos o algo así, además quería buscar al resto de la banda que ya se habían marchado antes que ellos de la isla, quería reencontrarse con todos para poder comprar un barco decente y poder navegar juntos desde entonces 
#5
Este tema queda cerrado


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