[Presente relativo] - Rojos que no ven, corazón que no miente... O algo así
#11
Triana, sin mediar ninguna palabra, confirmó las sospechas de Garnet. Efectivamente, había estado tan ofuscada en haber dejado la mente en blanco, que el propio pensamiento de querer dejarla en blanco hacía que no consiguiera llegar a ninguna parte. Era una auténtica paradoja y, sin lugar dudas, era complicado salir de ese bucle mental. Ciertamente, el skypiean pensó que a alguien tan tenaz y rígida - en el buen sentido de la palabra - como a Triana le iría bien este tipo de entrenamientos, pero que tuviera algunas complicaciones no quería decir que lo estuviera haciendo mal. Como maestro, tan sólo debía dar con la tecla indicada para propiciar el aprendizaje de la rubia. Entonces, si va a tener la mente ocupada, ¿por qué no hacer que la ocupe pensando en un momento bonito de su vida? Un momento que la invada de tal felicidad que la haga relajarse, hasta el punto que deje de pensar en nada más. Al fin y al cabo, el haki de observación no dejaba de ser un poder que te permitía sentir. Sí, sentir más allá de ti, pero sentir en definitiva.

Usando esta pequeña hipótesis y experiencia, Garnet decidió usar esto como un último consejo, como la última bala de la recámara para que Triana pudiera completar aquel primer ejercicio. Por un momento, cuando le dijo lo que debía hacer, el músico sintió como si su alma fuera apuñalada - metafóricamente, por supuesto - por la de la espadachina. No pareció haberle sentado bien de primeras eso de pensar en un recuerdo feliz.- Se pensará que estoy de coña, ¿o qué? - Se dijo a sí mismo, de morritos. Ahora deseaba más que nunca poder contar con un instrumento para ayudarse con el entrenamiento, estaba seguro de que con él, quizás a la mujer le habría resultado mucho más fácil. Afortunadamente, Triana no decidió rendirse, accediendo a aceptar el consejo que le había dado el pelirrojo. Conforme se alejó nuevamente de su amiga, cerró los ojos y volvió a darle otro intento. Sin quitarle su "ojo" de encima al aura de la espadachina, pudo notar por un momento como esta transmitía una furia espontánea, como un volcán.- ¿Pero en qué está pensando? - Arqueó las cejas mientras miraba a la vicecapitana, luchando también por la tentación de mirar hacia su juguetona falda.- Tch, para la raja, Garnet, ya habrá tiempo para las titis, ahora tu colegui necesita aprender el haki, ¿es o no es? -

Los segundos pasaron, y esa furia fugaz se apaciguó, tornándose en una sensación mucho más agradable. Ahora sí, debía estar pensando en algo que le transmitía felicidad.- ¿Qué se le estará pasando por la perola? - Le invadía la curiosidad a Garnet por saber que escena de su pasado había decidido elegir para este ejercicio. Para sorpresa del skypiean, esa felicidad, se fue disipando paulatinamente, pero no para ser sustituida por otra emoción. El aura de Triana permanecía completamente neutra, era como un lago inmaculado e inalterable.- Ahora sí vas por el buen camino, colegui... Voy a ponértelo más fácil, ¿es o no es? - No quiso interrumpir a la espadachina hasta que le confirmara haber sentido algo por lo que, en su lugar, aúno todo su ser para aumentar su determinación en pos de incrementar, de esta forma, su espíritu y, por tanto su presencia, y facilitar así que viera su espíritu.

Esperó unos segundos más de cortesía y, en ese momento, decidió preguntar y parar el ejercicio.- Bueno, algo me huele que esta vez ha ido mejor, ¿es o no es? - Interrumpió Garnet la meditación de Triana.- Suéltame, ¿has podido sentir algo? ¿Te ha servido pensar en algo bonito por muy bobo que sonara? - Sonrió con picardía. Esta vez estaba convencido de que si había conseguido dar el primer paso para dominar las bases del Kenbunshoku Haki.

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#12
No sabía si interrumpir aquel momento para preguntarle o continuar intentando concentrarme. Finalmente fue él el que rompió el silencio para preguntarme. Por como hablaba deduje que sí, ya había habido un cambio en el entrenamiento. No era mi imaginación, incluso él sabía que estaba cerca. Eso me motivó bastante. Al final ni yo era tan mala alumna ni él mal maestro. Al principio creía que el entrenamiento estaba siendo un desastre, pero ahora veía que nos estaba yendo bastante bien, o eso me parecía. A pesar de que lo que me estaba pidiendo Garnet era complejo y abstracto, ya comenzaba a ver la luz al final del túnel, aunque todavía no sabía responder a su pregunta sobre qué había sentido. —Pues sí que parecía una tontería, pero la verdad es que me ha ayudado bastante —había intentado ocultar lo que pensaba de aquella sugerencia de pensar en momentos felices, pero no me había salido bastante bien, por lo visto.

Yamamura podía ser un completo idiota, pero era feroz  en combate. Jolyne era una paleta de pueblo, pero nunca había conocido a nadie con tanta puntería. Kenzo era un crío molesto, pero muy obstinado en sus entrenamientos. Nuestro perdido Aspros era un repipi inaguantable, pero sus volteretas y patadas podían dejar inconsciente a cualquiera. Sasha era bastante infantil, pero su fuerza descomunal. Garnet era un baboso, pero me daba la impresión de que podía enfrentarse a cualquier persona y salir airoso. Tobías era el más formal, pero tras su fachada de tipo tranquilo y relajado había un compañero leal capaz de solventar cualquier problema. Sabía que siempre podía contar con cualquiera de ellos.

—Creo que estoy cerca. No sé exactamente qué he sentido, algo así como que estaba a punto de sentir algo, o a alguien, sin necesidad de abrir los ojos. Quiero intentarlo otra vez. Has dicho que podría sentir las intenciones de la gente, ¿no? Pues, ¿podrías entonces sentir o pensar algo con fuerza o como sea que funcione? Tú  sabes mejor que nadie cómo funciona esto, así que para asegurarme y saber que no estoy loca me gustaría que y tienes algo que pudiese llamar mi atención —le pedí cansada ya de creer todo lo que podía percibir estaba en mi cabeza. Tal vez ya estaba haciendo algo así para facilitarme el trabajo, pero yo no podía sentirlo todavía. De cualquier forma, lo acabaría notando. No pensaba ponerme en pie hasta que dominase, aunque fuese mínimamente, aquel haki.
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Con cada movimiento de mis espadas, escribo mi leyenda en las páginas del tiempo, cada paso que doy es un trueno en el estruendo de la batalla. Aparta de mi camino, o lo lamentarás.

#13
El pelirrojo no pudo evitar sonreír al escuchar de la propia Triana que su consejo le había ayudado bastante.- ¡Pues claro! ¡Soy la polla repolla de maestro! ¿Es o no es? - Dijo con orgullo y el ego subido, señalándose a sí mismo con el pulgar de su mano derecha y soltando aire por la nariz, aunque aún era muy pronto para celebrar nada. Por un momento pensó que quizás había conseguido sentir su presencia al buscar incrementar, de alguna manera, su propia aura, pero parece que no fue el caso. Aún así, confirmó, sin saber explicarlo del todo, que estuvo a punto de sentir algo. Desde luego, que estaba cerca de conseguirlo, sí.

Triana le pidió a continuación al skypiean si podía pensar en algo o sentir algo con todo su ser, bajo el pretexto de que gracias al haki se podían sentir las intenciones de las personas. Al escuchar el objetivo de la mujer, Garnet abrió los ojos de par y golpeó - en un movimiento descendente - con su puño derecho la palma de su mano izquierda, situada bajo la diestra.- ¡Bien pensado! Muy bien, cierra entonces esos ojazos de nuevo, ¡intentaré poner todo de mí en el siguiente pensamiento para que se enteren hasta los de Skypiea! ¿Es o no es? - Accedió a seguir la sugerencia de la espadachina, señalándose a sí mismo y animándola a cerrar los ojos y empezar a buscar la presencia e intenciones de Garnet.

Una vez que cerró los ojos Triana, sin embargo, no tenía muy claro que debía pensar. Debía ser algo que le pillara de desprovisto, para que no intentara lanzarse un triple y dejarlo a manos del azar. En cierto momento de sus pensamientos, sus pupilas juguetonas volvieron a descender hacia la falda abierta de la espadachina, empezando a invadirle la depravación.- Pueje... Un momento... ¿Y sí...? Pueje - Pensó una idea que podría saciar la sed perversa de Garnet, además de ayudar a la mujer en su entrenamiento. El pelirrojo tragó saliva y, cuando se vio preparado y mentalizado, agachó por completo su cabeza para poder tener mejor visión de lo que ocultaba bajo la falda.- UOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO - Gritó internamente - para que Triana no supiera físicamente lo que estaba haciendo - saliéndole de su nariz un pequeño hilo rojo de sangre y transformándose sus ojos en corazones. Sin lugar a dudas, si Triana estaba sintiendo algo, algo debería ver la más sucias de las auras, llena de lujuria, asquerosidad y depravación. Garnet estaba listo en ese caso de llevarse la paliza, pero situaciones arriesgadas, demandaban medidas arriesgadas.

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#14
No sabía si mi idea sería una tontería o realmente tenía algo de sentido. Como todavía no había sido capaz de percibir ese tipo de haki iba bastante perdida y no tenía ni idea de lo que era posible o lo que no, de lo que podía llegar a ser capaz con él. Garnet enseguida aceptó mi sugerencia, así que finalmente supuse que no había dicho ninguna locura. Es más, parecía que mi idea le había gustado y estaba bastante motivado y animado. No sabía cómo podía seguir manteniendo esa actitud después de todo este entrenamiento, debía haber sido bastante aburrido para él esperar en silencio a que yo sintiese algo, pero por su actitud nadie lo diría. Parecía que estaba fresco como una lechuga, como si acabásemos de comenzar el entrenamiento y no llevase un buen rato parado frente a mí sin hacer absolutamente nada más que mirarme. 

Me había ido bastante bien siguiendo sus consejos, así que esta vez cerré los ojos rápidamente sin dudar. Por lo visto, pensaba centrarse de forma muy potente en un solo pensamiento para que yo fuese capaz de detectarlo. Me parecía algo imposible, pero tampoco me creía que fuese a ser capaz de cortar algo como el agua o endurecerme como el hierro. Esta vez no tuve que realizar todo el proceso de pensar en un momento feliz, tan solo me remití aquella sensación de tranquilidad y paz que me había generado la primera vez. Fue bastante sencillo. Enseguida sentí la calma y cómo todo a mi alrededor se desvanecía. Solo quedaba yo y poco a poco, alguien más. Debía ser Garnet, no había nadie más en aquel lugar. Ya sabía que él estaba ahí, pero esta vez podía casi llegar a verle incluso con los ojos cerrados. Algo se despertó en mi interior y me hizo ser capaz no solo de sentir su presencia sino algo más también. Al principio era confuso, no era capaz de identificar de qué se trataba, pero no me desesperé y continué relajada intentando aproximarme más.

Lo que en un primer momento era algo vago, comenzó a cobrar fuerza. No era un sentimiento sutil, Garnet lo estaba dando todo, porque podía percibir con bastante claridad y fuerza… Abrí los ojos de inmediato frunciendo el ceño y poniéndome en pie. —¡¿Se puede saber en qué narices piensas?! —le grité furiosa señalándole de forma acusatoria con el dedo índice. —Sabía que acabarías liándomela. ¡Eres un degenerado! —continué especialmente mosqueada porque me había hecho partícipe de esos pensamientos lascivos hacia mí misma. Si por lo menos tuviese la decencia de guardárselos tan solo para él… En ese momento me quedé en silencio, procesando lo que acaba de pasar y dejando el enfado a un lado al darme cuenta de que lo había conseguido ¿Eso era el haki? Ahora no sabía si estar enfadada con él o si agradecérselo. —¿Qué acaba de pasar? ¿Lo he hecho? No te pienses que te vas a librar pero, ¿lo he conseguido?
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#15
Nada más cerrar los ojos e intentar sentir las intenciones de Garnet, Triana pudo entrar en trance con muchísimas más facilidad que en la vez anterior. Si bien podría haber sentido la calma que reinaba en el aura de la espadachina, el muy cochino estaba más centrado en otra tarea, lo que había bajo la falda de la vicecapitana de los Alas Negras, ¿lo estaba haciendo por lujuria? ¿Lo estaba haciendo para ayudar a su amiga? Ya ni el propio Garnet lo sabía con certeza, estaba demasiado centrado y absorto en sus vistas.

Cuando se quiso dar cuenta, una explosión surgió como una emoción en el espíritu de la mujer, algo que, debido a su baja concentración, no pudo percatarse hasta que la rubia se puso de pie, furiosa como cabía de esperar e incriminándolo de ser un degenerado. El corazón de Garnet, al haber sido pillado, dio un vuelco, levantándose inmediatamente y apartando su mirada de su zona íntima para mirar con los ojos en blanco a la cara de Triana.- ¡N-no es lo que parece, Triana! Verás... - Se puso a la defensiva, intentando inventarse una excusa, más allá de que fuera parte del entrenamiento.- Nanai, si le digo algo así no se lo va a tragar... - Pensó, mientras se limpiaba con su puño derecho el hilo de su sangre. ¿Habría conseguido al menos percibir los pensamientos oscuros de Garnet? ¿Habría sido por eso por lo que abrió los ojos y le pilló con las manos en la masa? Así pareció ser, después de quedarse en silencio y preguntarse sobre que le acababa de pasar, no sin incidir en que le iba a caer una muy buena.- Perdona, colegui, me dejé llevar por tus posaderas... - Se disculpó, juntando sus palmas frente a él, para acompañar su lamento.- El menda estará dispuesto a sufrir cualquier castigo tuyo, ¿es o no es?... - Añadió, esbozando una sonrisa perversa, pensando en que pudiera ser azotado a modo de castigo por la mujer rubia.- Nanai... Olvídate de esos rollos, tronco, ¡el haki es ahora más importante! - Intentó no llevarse por la depravación, meneando su cabeza de izquierda a derecha.- Quita de su perola eso último, colegui...- Se llevó su diestra a su cogote, para luego extender ambos brazos hacia sus lados.- ¡Lo que cuenta es que has conseguido sentir las movidas de mi interior por lo que me huelo! ¡Eso está de puta madre! ¿Es o no es? - Se cruzó de brazos, asintiendo con la cabeza y sonriendo.

- ¿Qué has sentido? Respondas lo que respondas, el menda cree que podemos pasar al último ejercicio, ¿te hace? - Dijo, echando un vistazo a los edificios de su alrededor, fijándose estaba a su izquierda - a la derecha de Triana - a unos 20 metros, mientras escuchaba con atención lo que le tenía que decir la doctora.- ¿Ves ese bloque de ahí? - Preguntó, señalando con su zurda  a la vivienda de una planta y fijando su mirada hacia la misma.- Ahora te tocará coscarte de cuanta peña hay viviendo allí... - Dijo, tras cerrar los ojos y extender su haki a 30 metros de alcance, para cubrir por completo la superficie de la vivienda.- Uno... Dos... Tres... Cuatro... Perfecto, eso es... - Volvió a abrirlos tras contar el número de personas.- Es lo mismo que has hecho con el menda, pero tendrás que aumentar el alcance de tu haki hasta la casa, ¡así que nada de moverse en el sitio! - Ordenó a su pupila.

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#16
Me quedé mirándole confusa, entre enfadada y eufórica. Para colmo, parecía que quería dar alguna explicación aquella situación. Si ese poder, ese tipo de haki, era tan eficaz como parecía, no había nada que pudiese decir para arreglarlo. Pero cada vez me importaba menos lo que se lo hubiera pasado por la mente y más lo que acababa de conseguir, por suerte para él. Al final decidió no continuar con la búsqueda de excusas y simplemente se disculpó. En ese momento me di cuenta del potencial de aquella habilidad. Podía ir por la calle sintiendo lo que se le pasaba por la cabeza a la gente. Ahora sí que sí, Garnet había pasado un segundo plano para dar pie en mi imaginación a todas las posibilidades, toda la información que podía obtener de desconocidos simplemente para satisfacer mi curiosidad. Incluso podría saber cómo están mis propios compañeros. Era prácticamente una violación de la intimidad, pero ellos podían hacer lo mismo, así que estábamos en paz. ¿Habría alguna forma de ocultarse del haki de los demás para no ser detectado o que las intenciones no fuesen leídas? Ya le preguntaría sobre ello a Garnet más adelante, ahora debíamos continuar con el entrenamiento.

De nuevo, también parecía bastante dispuesto a recibir un castigo por su comportamiento. Debía ser una especie de fetiche extraño y no pensaba meterme en eso. Por lo menos fue capaz de quitarle importancia y retomar el tema. Quería saber qué había sentido, pero me parecía que era bastante evidente. Había podido percibir con claridad aquella sensación de lujuria que provenía de él. No le respondí, no quería tener que describir aquello. A él tampoco pareció importarle, ya que enseguida pasó a explicarme el siguiente ejercicio. Este parecía un poco más complicado, pero ahora que había conseguido hacerlo una vez imaginaba que podría repetirlo.

Esta vez me señaló una vivienda bastante distancia y me pidió que adivinase cuánta gente vivía ahí. Aunque más que imaginar tendría que decírselo con exactitud, esto no era una porra. Tendría que hacer lo mismo que con él, pero aumentando un poco más la distancia. Tampoco sabía cómo hacer eso, improvisaría sobre la marcha. Cerré los ojos, esta vez de pie, mirando en dirección hacia el lugar que me había indicado. Hice exactamente lo mismo que antes, imaginé que era Garnet el que estaba delante para hacerlo más fácil, aunque rápidamente me di cuenta de que no importaba hacia donde miraba. Podía sentir a Garnet estuviera donde estuviese. Era un poder que parecía expandirse a la redonda. Eso me motivó a continuar, iba por buen camino. Intenté alejarlo más, estirarlo como un chicle. No estaba segura de que estuviese haciéndolo bien, hasta que comencé a notar algo a lo lejos. Era como un pequeño destello apagado. Poco a poco, ese destello fue creciendo y multiplicándose. De uno pasó a dos y de dos a cuatro. Eran cuatro destellos que ahora se apreciaban claramente. ¿Sería eso…?

—Cuatro —le contesté sin pensarlo demasiado.
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#17
La mirilla de Triana estaba tan puesto en hacerse con el haki de observación que obvió tanto las tonterías de Garnet así como su pregunta de que era lo que había sentido exactamente para darse cuenta de la marranada que estaba haciendo el skypiean. Su silencio, añadido a la intención de Garnet de seguir con el entrenamiento, hizo que la pirata hizo más que obvio que lo que había conseguido ver más allá del pelirrojo era lo acertado. A pesar de no haberle respondido, el músico confió plenamente en que, realmente, Triana había logrado percibir su depravada aura, por lo que decidió seguir con el entrenamiento.

Una vez le propuso averiguar el número de personas que residían en la vivienda que señaló el pirata en tanga, la doctora de los Alas Negras se puso manos a la obra, cerrando los ojos y siguiendo el mismo procedimiento que había realizado durante los casos anteriores. Si de verdad había logrado sentir el aura de Garnet antes, no debería tener ninguna dificultad extender un poco más el alcance de su haki. Se podría decir que, lo más complicado, ya lo había conseguido. Cuando quiso darse cuenta, una respuesta fugaz salió de los labios de la mujer, no pudiendo evitar que Garnet sonriera ante la solución que daba Triana.- Así que cuatro, ¿huh? - Dio un poco de suspense a la situación, cerrando los ojos situando sus manos sobre sus caderas, y flexionando sus brazos en forma de jarra.- ¡Has dado en el clavo, colegui! - Exclamó, abriendo los párpados a la vez que separaba sus manos de su cintura, y chasqueando los dedos de su diestra para acabar señalando a la mujer.- ¡Estás que te sales, colegui! ¿Es o no es? - Celebraba los avances que estaba demostrando la rubia, mientras le daba palmadas con su diestra sobre su hombro izquierdo.- Bien... Creo que podemos añadir una capa más, ¿es o no es? - Se dijo a sí mismo, volviendo Garnet a concentrarse para indagar en como de fuertes eran las auras de las personas que habitaban en esa misma casa.- Hmm... Un aura super débil... Un aura normal... Y dos algo más fuertes... Me sirve. - Pensó, pudiendo idear el que, ahora sí, era el último ejercicio.

- Lo siento, Triana, pero este es el último ejercicio de verdad. Quiero que te cosques de verdad de todas las aplicaciones que tiene el haki. - Confesó, disculpándose por, en parte, haberle mentido al decirle que el ejercicio anterior sería el último.- Si un aura hecha polvo es igual a un bebé, una normal a un jovenzuelo y una más fuerte a un adulto... - Introdujo el enunciado de su problema, mientras anclaba su visión nuevamente en la casa.- El menda quiere que le digas cuantas auras de cada hay en la misma casa de antes.- Terminó de enunciar, pasando a mirar de reojo a la implacable mujer.- Te podrás coscar de ello por la intensidad de sus auras. - Añadió, para ayudar a Triana, pasando a mirarla directamente.- Si triunfas, podemos dar por donete el entrenamiento, ¿es o no es? - Sonrió ampliamente, mostrando todos sus dientes. Triana tenía el haki de observación a punto de cañón.

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#18
Me quedé en silencio esperando su respuesta. Era bastante posible que me hubiese podido equivocar, aunque yo claramente había visto esos cuatro puntos. Todavía estaba un poco insegura con respecto a cómo se utilizaba aquel poder, así que no sabía si alguno se me había pasado o había visto algunos de más por algún motivo. Garnet comenzó a hablar y me dio la impresión de qué me diría que estaba equivocada, pero después de hacerse el duro exclamó con emoción que había acertado. En ese momento ya pude respirar con tranquilidad. Solo me faltaba perfeccionar el uso del haki, continuar entrenando y aplicarlo con más naturalidad, pero eso estaba hecho. Creía que la parte más complicada ya la tenía más o menos bajo control, hasta que mi compañero continuó hablando para proponerme un último ejercicio y que fuese consciente del verdadero potencial de ese tipo de haki.

Cuando creía que ya no podría ofrecer muchas más ventajas, Garnet me descubrió una más. No solo podría conocer las intenciones de las personas o cuántas había en un determinado lugar, sino también su poder. Lo había comentado al principio del entrenamiento, pero creía que eso iba unido a la adivinación de las intenciones. Parecía un tipo de haki aburrido en comparación con el otro, pero nada más lejos de la realidad. Era extremadamente útil. No comprendí del todo su explicación sobre el bebé y el polvo, parecía una especie de problema matemático, pero imaginé lo que quería decir. Tendría que fijarme en el tipo de auras que había visto y, según su tamaño y diversas características especiales, podría predecir el poder de las personas.

No perdí del todo la concentración y continué enfocándome en aquella vivienda. Ya sabía que mi respuesta era correcta y que había cuatro personas, solo tenía que fijarme en su tipo de aura. En un principio no me parecían muy distintas, pero al igual que antes, poco a poco pude apreciar las diferencias. Dos de ellas destacaban, parecían más potentes que las otras dos. Otra era bastante normalita, me costó verlo, pero parecía estar en un punto medio. La otra era más diferente, más débil. Teniendo en cuenta lo que me había dicho antes. —Hay dos adultos, un joven y un niño —le dije con algo más de seguridad.
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#19
La rubia pareció haberse quitado un gran peso de encima cuando escuchó que su respuesta había sido la correcta. Y era normal, después de todo lo que le había costado pillar el concepto tras el haki y a aprender a "sentir sin llegar a sentir", lo lógico era sentirse aliviada al ver que, realmente, estabas progresando adecuadamente. Prácticamente lo tenía ya dominado, pero Garnet quería que pillara por completo las utilidades y ventajas que ofrecían aquella extrasensorial habilidad. Y es por eso que le propuso un último ejercicio.

La prueba era fácil, detectar el nivel de poder de las presencias, de manera estimada, según las indicaciones que le había dado el skypiean. Algo bastante posible de realizar para una mujer como Triana, sin ninguna clase de dudas. Una última vez, la rubia se dispuso a afrontar tal tarea, buscando profundizar en las auras de los residentes de aquella vivienda que ya había visualizado previamente. No tardó demasiado tiempo cuando dio su respuesta, de forma tan concisa y precisa como siempre pero, sobre todo, con seguridad.- Pueje... - Dejó escapar una pequeña carcajada, llevando sus manos a su cintura y sonriendo hacia la mujer.- Otra vez has dado en el clavo, colegui, estás que te sales, ¿es o no es? - Le declaró a la mujer, extendiéndole el pulgar derecho hacia arriba.- Al principio se te hizo algo chungo, pero el menda puede decirte que el haki de observación es todo tuyo, Triana - Caminó hacia la espadachina, pasando por su costado izquierdo y quedándose parado junto a ella.- Podemos dar el entrenamiento por finiquitado, lo has hecho muy bien así que algo me dice que te mereces un buen desayuno, ¿es o no es? - Propuso Garnet para prepararle algo a la mujer después del despliegue energético mental al que se había tenido que someter.- Pide por tu boquita y te preparo lo que quieras pueje. - Añadió, comenzando a caminar hacia las afueras de la caverna, hasta que, segundos después, recordó algo, parándose inmediatamente.

- Ah sí, dos últimas cosas sobre el haki... - Se giró hacia la mujer tras detenerse.- El haki de observación no te hace coscarte de lo que piensa la peña, sólo de lo que siente, pero de forma más vaga... Lo que tu creas que piensa esa peña, ya es cosa de tu interpretación e "hipítosis"... - Informó a la doctora, quedándose pensativo tras decir esa última palabra, poniéndose de morritos y con el índice derecho sobre sus labios.- ¿Lo ha dicho bien el menda? - Preguntó, para acto seguido sacudir su cabeza hacia los lados.- Bah olvídalo... - Se frotó la frente con su diestra.- Por último, cuidado con dejarte llevar demasiado por tus emociones... Algo me dice que intentas no mostrarlas, pero también es verdad que tienes mucho carácter. - Comentó, poniendo a continuación una cara de perversión.- Aunque a eso al menda el gusta. - Volvió a su semblante serio tras esa frase.- La cosa es que el enemigo si tiene la chance, no dudara en intentar provocarte para desconcentrarte y que no puedas usar el haki, ¿es o no es? - Concluyó, volviendo a darse la media vuelta.- Si lo tienes clarinete, volvamos y jalemos algo, ¿es o no es? - Dijo, una vez más, y dando ya por finalizado su sesión y dejándole claro que Triana era alguien que, aquello que se proponía, por mucho que le costara y por muchas trabas que se le pusieran de por medio, lo acababa consiguiendo. Más allá de su belleza y su cuerpo, esa cualidad, era una de las que más admiraba Garnet de la doctora, la vicecapitana de los Alas Negras.
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#20
Tras mis anteriores aciertos, ahora estaba más segura de mí misma y estaba bastante convencida de que había vuelto a acertar, como Garnet me confirmó. Con eso podía dar por finalizado el entrenamiento. Lo siguiente que tenía que aprender, relacionado con el control más exacto del haki. Ya podía hacerlo sola. Creía que aquel día no podía mejorar más hasta que el músico me ofreció prepararme una comida, la que yo le pidiese. No estaba mal tener un artista en la banda, los días en el barco podían volverse tediosos, pero me gustaba mucho más esta nueva vena de cocinero que estaba despertando en él. Ya me había cansado de comer verduras crudas y guisos extraños de pueblo. Si no quería comer algo de eso tenía que preparármelo yo misma y, en ocasiones, no me apetecía en absoluto.

Antes de que pudiese  responder me dio unos últimos consejos. Por lo que había podido percibir, ya me hacía la idea de que no podría leer la mente de las personas. Eso no estaría mal, pero ya sería demasiado. Me conformaba con percibir sus intenciones, aunque fuese de forma vaga y sutil. -Hipótesis - dije al ver que Garnet se atascaba con esa palabra, o al menos creía que era la que quería utilizar. Tampoco importaba demasiado, ya le había entendido. También me sugirió que tuviese cuidado y no me dejase llevar por mis emociones. No solía ocurrir, pero sí que era verdad que en ciertas ocasiones algunos individuos eran capaces de sacar lo peor de mí. Por lo visto, eso me dificultaría utilizar el haki. Tenía sentido si consistía básicamente en estar concentrado. Asentí para dejarle tranquilo, sabiendo que sería imposible poder controlarme si alguien me tocaba las narices. Eso ahora era el problema de la Triana del futuro.

-Gracias por el entrenamiento, pero ahora me muero de hambre. ¿Qué tal un zumo natural y unas tostadas con huevo, aguacate y salmón? -dije comenzando a caminar para marcharnos de allí y esperando a que me siguiese y que cumpliese su palabra de prepararme aquella comida.
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